¿Estás en una relación kármica? ¡Estas son las señales reveladoras!

Lamentablemente, las relaciones kármicas rara vez son positivas. Conllevan lecciones para tu alma, que a veces son bastante dolorosas.


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Hay ciertos rasgos a los que puedes prestar atención para ayudarte a identificar si alguna de tus relaciones es de naturaleza kármica. Una extraña sensación de familiaridad es uno de los rasgos más comunes.

Señales de relaciones kármicas

Entre las cosas que se sienten está un intenso deseo por algo que nunca antes habías deseado, una conexión de otro mundo y una sensación de profunda familiaridad, aunque nunca hayas conocido a la otra persona.

Si esa persona se convierte en la pareja amada, la relación se verá intensamente afectada. La conexión nunca antes sentida hará que tus huesos griten de sensación. Sin embargo, una relación kármica de este tipo será a menudo hiriente, pero esclarecedora a largo plazo.

Tal conexión tenderá a hacerle soportar circunstancias que degradan y dañan su autoestima. Es aún peor para las personas que ya sufren de autodesprecio, ya que apenas sentirán nada malo. Por ello, la idea de estar solo puede acabar provocando pánico y desesperación.

Si estás en una relación kármica, tendrás que aumentar tus vibraciones. Entonces, podrás tener ojos sinceros y abiertos a través de los cuales podrás ver la realidad. El karma significa lecciones y equilibrio.

Algunas de estas lecciones se refieren a la soberanía, el autocuidado y el amor propio. No ver la realidad puede mantenerte voluntariamente atrapado dentro de la negatividad. Puede que no te des cuenta. Sin embargo, puedes seguir repitiendo inconscientemente esos patrones dañinos.

El amor y el karma son diferentes

La diferencia, sin embargo, es bastante difícil de determinar. Sin embargo, el amor suele tender a calmar y tranquilizar. Las relaciones kármicas, por el contrario, te proporcionarán una energía intranquila y te harán sentir como si estuvieras constantemente en la cuerda floja. Por ejemplo, una pareja que te acepta intencionadamente, pero te maltrata y luego se aprovecha de tu amor. Esta es una relación kármica hipnótica.

Tu conciencia de las circunstancias puede no ser completa. Sin embargo, sigues con la persona por algunas razones que desconoces. La intensa intimidad física puede ser una razón que te haga pensar que la relación vale la pena. Sin embargo, es probable que sólo sea una maniobra del karma para mantenerte en la relación. Muchos de esos sentimientos no son recíprocos y sólo pertenecen a tu lado.

Llegar a la etapa de la aceptación

Para aquellos que no desean permanecer en una relación de este tipo, el primer paso será aceptar la situación de estar atrapado en dicha relación. Después de comprender que la actual unión amorosa no promueve la felicidad, podrá comenzar a arreglar la situación.

Después, tendrás que dirigir el barco por tu cuenta. Date cuenta de que tu destino y tu camino están formados por ti y sólo por ti. Sin esta comprensión, evitarás perturbar el statu quo, y la situación debilitante seguirá siendo la misma. Esperar y esperar casi siempre empeorará la situación.

Para hacer frente a los patrones familiares tradicionales, tendrás que crecer y evolucionar espiritualmente. Es extremadamente difícil desechar patrones que han sido internalizados desde que éramos niños. Sin embargo, por difícil que parezca, no es imposible. Para ello, acude a tus amigos o a cualquier persona que consideres digna de ayuda.

Por último, tras concluir la disolución de tu karma, es necesario que tu fuerza permanezca intacta. Tendrás que recordarte de forma convincente y repetida que no debes permitir que nada ni nadie tenga prioridad sobre tu autoestima y tu felicidad. Además, recuérdate a ti mismo que no debes cometer los mismos errores en ninguna otra relación futura o presente.