image

Recuerdo haber oído desde pequeño que las personas, cuando nacen, son folios en blanco en los que se irá escribiendo todo lo que aprendan.

(En tiempos más modernos, se sigue diciendo lo mismo, pero cambiando los folios por discos duros de ordenador).

Me decían que al nacer éramos “cero” y teníamos que ir aprendiendo y llenándonos, cada uno lo que pudiera, hasta llegar a un máximo que sería, por ejemplo, cien.

Ahora, por lo que he aprendido, la opinión que tengo es distinta.

Quiero entender que la persona nace ya con un cien por ciento de posibilidades, de capacidades, que ya está todo incluido, pero pendiente de ser Descubierto, sacado a la luz y el uso; pendiente de ser actualizado en cada Uno.

Sé que sólo seremos conscientes de ese potencial en el momento que lo utilicemos.

Sé que no es necesario meter más información, más datos –salvo que se haga con la intención de desaletargar a nuestro interior-, porque en realidad sólo es necesario “encontrar” lo que ya está.

Sé que no es bueno llenarse de ideologías de otras personas, de frases célebres, de religiones que no sean la misma que nosotros hubiéramos creado, ni dedicarse a copiar o a meternos cosas a presión sólo porque otros lo hacen así, y es que quien vive “de prestado” no vive su vida y no se vive a sí mismo.

Insisto en la necesidad –sí: he escrito necesidad- de que cada Ser Humano diseñe sus propias filosofías políticas, religiosas, y de la vida cotidiana, aunque sean sencillas, poco deslumbrantes, y nada impresionantes; aunque no estén plagadas de ideas sorprendentes.

> TAMBIÉN PUEDES LEER:   Aceptar y querer a cada uno como es

El Camino que se emprende hacia afuera y adelante siempre ha de retornar hacia dentro.

Sé que hemos de ejercitarnos en buscar en el interior los recursos que necesitamos, con confianza en que Dios nos ha facilitado las herramientas que vamos a necesitar para vivir y su manual de uso.

Sé que esa relación funciona torpemente al principio, pero luego, a medida que se practica y se confía, se va abriendo más, se hace más fluida, y uno se da cuenta de que solamente él mismo es quien pone los límites.

Sé que el Ser Humano es en esencia, como decía Antonio Blay, un potencial constituido por tres cualidades: energía, inteligencia y afectividad. Con eso ya no necesita más. Lo tiene todo.

El “iluminado”, el “evolucionado”, es aquel que ha ido descubriéndose y, como consecuencia, amándose más.

Sé que hay que evitar la comodidad de la ignorancia. Cuesta menos decir “no sé” que ponerse a averiguarlo.

Pero hay que averiguarlo.

No se debe vivir con alguien que es un extraño para sí mismo.

En ese folio en blanco, que algún día Dios leerá, y por el que quizás nos pida cuentas, es bueno escribir cosas bonitas, pintar mariposas, llenarlo de bocas sonriendo, repetir la palabra “paz”, describir abrazos y muchos momentos de felicidad, y relatar cómo Uno se Descubrió y a partir de ese momento todo fue mejor.

Es bueno llenar el folio con relatos conmovedores, con la sensibilidad enternecida, con el vello erizado por la alegría, con encuentros emocionantes con otros Seres Humanos…

Escribir una biografía hermosa llena de momentos de amor, y contar cómo un día Uno se abrazó a Sí Mismo y no se abandonó nunca más.

> TAMBIÉN PUEDES LEER:   Creencia vs Fe

(Francisco de Sales, es el creador de la web www.buscandome.es, para personas interesadas en la psicología, la espiritualidad, la vida mejorable, el Autoconocimiento y el Crecimiento Personal)

Menú de cierre

Send this to a friend