ACEPTE SU YO HUMANO

ACEPTE SU YO HUMANO 1

“ACEPTE SU YO HUMANO” – EXTRACTO Nº 2
SERIE DEL CREADOR – TOBÍAS
Septiembre 10, 2000
http://traduccionesdeinteres.blogspot.com

1 – USTEDES PROVIENEN DE TODO LO QUE ES

Recapitulemos por un momento antes de entrar a la Lección Dos de este   día. Les ha sido dicho amigos y lo seguiremos repitiendo que ustedes   provienen del círculo de Todo Lo Que Es. Lo que hemos llamado la “primera   creación”. Aquel era su hogar. El hogar de todas las cosas existentes dentro   de este círculo. Desde luego aquí usamos algunas metáforas para que haya una   mejor comprensión.

Pero amigos,   hubo un tiempo en que ustedes eran ángeles y estaban en el círculo de Todo Lo   Que Es. Eran creadores. Eran maestros. Creadores y maestros de la clase más   extraordinaria. Siempre forzando los límites, siempre en busca de nuevas   experiencias que permitieran al Eterno, al Creador, a Dios, al Espíritu ?   cualquiera que sea el nombre que den ustedes a la Unidad continuar su   expansión. Las experiencias que tuvieron dentro del círculo de Todo Lo Que   Es, dentro de la creación original, permitieron que aquel círculo continuara   expandiéndose.

Luego empezaron   ustedes a presionar en los límites externos de la creación. Empezaron a crear   justo en la sutilísima línea de existencia de Todo Lo Que Es, si pueden   siquiera imaginarse eso. Empezaron a tener experiencias que fueron ofrecidas   amorosamente por ustedes al Espíritu y aceptadas por el Espíritu con respeto   y agradecimiento. Si se permitieran a ustedes mismos aquí, solo un momento   para recordar, ustedes fueron los que forzaron los límites de esa envoltura   en la que vivían, en el extremo mismo de Todo Lo Que Es.

Empezaron a   sentir una conmoción que nunca antes habían sentido. Empezaron a sentir una   incertidumbre desconocida al interior de su ser. Empezaron a sentir una desconexión   del Espíritu. En su percepción, empezaron a sentir que el Espíritu ya no era   Uno. Eso creó dentro de ustedes una sensación de incertidumbre y   desconfianza. Creó dentro de ustedes una sensación de que tal vez las cosas   no eran como ustedes pensaban. La conmoción se produjo la primera vez que   sintieron que el Espíritu, el Eterno, no tenía el control total. Ustedes   vivían en el límite, en el lado exterior del círculo de la primera creación.   En cierta forma este es el impasse, el punto muerto del que hemos   hablado, donde ya no podían ir más lejos.

En este límite de la   creación en el que se encontraban, se llegó a una especie de estancamiento y   empezaron a sentir, y queremos enfatizar la palabra “sentir” que el núcleo   de todas las cosas se estaba desmoronando. Se estaba fragmentando. Había una   impresión de incertidumbre, una sensación de desconfianza y el sentimiento de   una división al interior de la casa del Uno. Amigos, comprendan que estaban   ustedes experimentando estos sentimientos debido al trabajo que hacían en el   lado exterior del límite de la Creación. Habían ido tan lejos en su trabajo   que este estancamiento estaba creando una división en sí mismo. No procedía   del núcleo, pero eso era lo que ustedes sentían, que todas las cosas se   estaban desintegrando.

Hay niveles   difíciles de describir aquí. En este enorme, espléndido proceso que tuvo   lugar, un círculo exterior al Todo Lo Que Es fue creado por ustedes y otros   ángeles con una mínima intersección, solo con la mínima superposición, con Todo Lo   Que Es. Ustedes y los otros ángeles que vivían en el   límite De Todo Lo Que Es se mudaron a este nuevo círculo. Empezaron a   experimentar allí, olvidando quienes habían sido, de donde venían. Trajeron   consigo una sensación nueva de división y dualidad que nunca antes habían   sentido, y cerraron por completo la puerta de regreso al Hogar. Hicieron esto   para crear un ambiente cerrado donde organizar la energía básica de la   Segunda Creación. ¡Ustedes, los Creadores!.

¡Lo que están   experimentando ahora mismo en su vida no tiene que ver con vidas pasadas!.   Sus contratos ya los cumplieron. La conmoción que sienten, las experiencias   que les llegan por la noche, el terror de las pesadillas, están relacionados   con este sentimiento de la separación original. No se trata de vidas pasadas.   ¡No se trata siquiera de ustedes en esta vida!.

Se están   reconectando con algo localizado a nivel del núcleo interior, dentro de   ustedes. Le preguntan al Espíritu, le preguntan a sus ángeles – y a los que   están en el Círculo Carmesí – cuándo terminarán las dificultades de su vida   actual. Les decimos, queridos amigos, todo esto cambiará. Cambiará esto y   cambiarán ustedes. No se trata de que vayan a terminar mañana todas sus   dificultades terrenales. No, no se trata de que a partir de mañana su vida se   convierta en un paseo por el campo. Lo que están aprendiendo aquí, lo que   están aprendiendo acerca de la reconexión con un pasado en otro lugar, los   habilitará, como nuevos creadores, para hacer cambios en su vida. Es decir,   los hará aptos para ser los Maestros de otros humanos que elijan el difícil   camino que ya ustedes han recorrido.

2 – LO QUE USTEDES OYEN EN CANALIZACIÓN EN ESTE CÍRCULO CARMESI, NO DEBERÍA SORPRENDERLES

Es información que ustedes ya nos han dado a nosotros. Sólo se   la estamos devolviendo, como validación de lo que ustedes están atravesando.   Nosotros no conocemos el camino. Por supuesto que tenemos una perspectiva   diferente. Hay ocasiones en que podemos guiarlos y asistirlos porque tenemos   una visión de conjunto, pero en verdad estamos aprendiendo de cada uno de   ustedes.

Nosotros aprendemos a través de su experiencia. Somos simples   registradores de información, los escritores de su historia, los que están   escribiendo nuevos libros sobre ustedes.

3 – LA HISTORIA DE LA TRABAJADORA DE LUZ SUSAN

Susan tenía   muchas vidas pasadas, tal como todos ustedes las han tenido. Desde las   energéticas y poderosas vidas de la Atlántida, a las provocativas del antiguo   Egipto, así como a través de muchas en otras tierras de su mundo, incluyendo   una vida (como muchos de ustedes aquí) en la que fue tocada por el Maestro del Amor, Yeshua Ben Joseph. Durante estas vidas hubo muchas cosas que Susan   aprendió y experimentó. Cosas que dejaron muchas marcas, muchas memorias   energéticas en su ser. Igual que los de este recinto y los que leen este material, ella trabajó diligentemente, en particular en esa serie pasada de   vidas que ocurrieron desde que el Maestro del Amor caminó sobre esta tierra.   Había un compromiso contraído al nivel del corazón – tal como hicieron muchos   de ustedes – que decía “continuaré el trabajo que El me enseñó” ;.Pasó por una serie de vidas difíciles, como pasaron también la mayoría de   ustedes. Muchos de ustedes la conocieron en los monasterios, en las iglesias   que fundaron, porque allí estaba ella.

Susan pasó por   muchas dificultades. Pero fue llegando al círculo de su karma en esta vida,   que sería una vida de liberación final. En la actual nació en una familia que   era difícil, por decir lo menos, para convivir, igual que muchos de ustedes.   Susan tuvo una madre que era muy controladora, demandante y egoísta. Tuvo un   padre que entregaba su poder a los demás todo el tiempo y era sabido que   frecuentemente lo entregaba al alcohol. Permitía que la madre controladora   dirigiera su vida. No representaba la figura fuerte, típica de un padre.

Susan creció   con esto y de joven fue tímida. Era brillante en la escuela. Sus   calificaciones eran altas, pero nunca lo dejaba saber, era muy tímida. Susan   se sentía como la persona extraña en una muchedumbre. Aunque sabía que había   algo especial en ella, simplemente no alcanzaba a permitir que su luz   brillara. Había cargas pesadas que la agobiaban de sus vidas pasadas. Su   propia situación familiar en esta vida hacia todo más intenso.

Por lo general   Susan era una solitaria. Tenía varios amigos íntimos, pero no era de las que   se unía a las actividades escolares, ni era la más popular de su clase. Había   algo poderoso y especial dentro de ella que gritaba por salir, pero había   algo también que la retenía.

Susan dejó su   casa a la primera oportunidad, para liberarse de la situación familiar que   era de lo más difícil, para salir a descubrirse a sí misma. Se enamoró o eso   pensó ella, de un muchacho durante su primer año de universidad. Quedó   embarazada. Siendo joven y viviendo en una situación de temor, Susan tuvo un   aborto. Esto significó un peso excesivo sobre su alma.

A pesar de   ello, lo hizo bien en la escuela. Enfocó su energía en sus estudios y se   graduó con honores. Después de sus años universitarios, encontró a alguien a   quien realmente amaba, un hombre con quien había hecho un convenio previo   para reunirse en esta vida. Susan y su nuevo compañero se casaron y criaron   varios hijos. Pasaron por los problemas típicos que tienen los humanos. A lo   largo del camino hubo problemas de dinero. Problemas de infidelidad. Había   muchos problemas con los hijos en la escuela. Pero también había mucho amor.   Ella quería mucho a sus hijos. Quería mucho a su marido. Pero sí, de hecho   había problemas. Tomó esos problemas sobre sí misma, pesada y profundamente.

En un momento   dado Susan, necesitando una nueva luz en su vida, necesitando algo que la   dirigiera, se unió a una iglesia. Asistió a esta iglesia convencional durante   varios años. Trató de aprender y de comprender acerca de Dios. Asistió a las   clases que ellos ofrecían y fue cada domingo a rezar y rendir culto. Estudió   la Biblia que nunca antes había estudiado.

Pero queridos   amigos, Susan, la Susan que cada uno de ustedes encontrará algún día cuando   sean maestros, no sintonizaba de corazón con las palabras que le llegaban de   la iglesia. Sentía que era una pecadora, y por consiguiente Jesús, y Dios   probablemente, no podrían amarla. Poco a poco se fue retirando de la iglesia   y regresó a su vida, preguntándose de qué se trataba todo.

Un día, Susan   estaba en una librería. Recorría por los pasillos, buscando algo que leer,   cuando un libro pareció saltar fuera de la estantería, delante de ella. Era   un libro con una tapa intrigante. Hablaba de una nueva luz y un nuevo camino.   Esto le atrajo, pero también le dio vergüenza. Lo escondió entre los otros   libros que estaba comprando y rápidamente procedió a la caja, esperando que   nadie se fijara en aquel libro extraño, que hablaba de luz y amor y de la   Nueva Era, que ella estaba a punto de leer. Llegó a casa y se sintió   inmediatamente atraída por él. Lo devoró en un día, leyendo palabra por   palabra. Sonaba a verdad en su interior. Lloró y lloró y lloró porque se   trataba del mensaje de Casa.

Bueno, muchos   de ustedes conocen cómo continúa la historia de Susan, ¿no es así? Susan   estudió la Nueva Era, asistió a talleres y encontró a otros que eran   Shaumbra. Se sentía estremecida con su descubrimiento. Por primera vez estaba   empezando a entender verdaderamente quien era ella. Estaba llegando a la comprensión   de un nuevo orden de cosas.

Pero dentro de   Susan había todavía algo perturbador, algo que no podía dejar ir, algo que le   impedía sentirse libre. Aun cuando amaba su trabajo de la Nueva Era, había   días en que se sentía deprimida, en que le dolía todo el cuerpo. Había días   en que se sentía frustrada de no poder crear lo que realmente deseaba en su   corazón. Empezó a invocar al Espíritu de nuevo, diciendo ¿qué es lo que   debería saber?.

Preguntaba al   Espíritu cuando desaparecerían las penosas experiencias de su vida.   Preguntaba cuando podría ir a ese nirvana donde encontraría un lugar de paz.   Aunque amaba su vida y a su familia y todo lo que ella era, había también una   parte de Susan que deseaba irse, que estaba cansada, que quería regresar al   Hogar. Pero Susan intuitivamente sabía también en su interior, que ese Hogar   ya no era tal Hogar. Supo por intuición que era tiempo de continuar haciendo   su trabajo.

Esa noche Susan   estaba acostada en la cama, feliz de la vida y sonriendo interiormente, pero   todavía preguntándose que sería lo que ella debería saber. Había estado   leyendo materiales del Círculo Carmesí. Había leído acerca de permitir y   aceptar todas las cosas como son. Había estado practicando permanecer atrás   del muro. Estaba comprendiendo las cosas nuevas, pero todavía existía un   bloqueo mayor.

Por eso Susan,   te pedimos atención en este día  y a   todos los que están aquí. La Lección número Dos es acepten su ser humano y   llegarán a conocer a su ser divino. Es una lección simple, pero una de las   más poderosas y una de las más difíciles que enfrentarán. Permitan que   expliquemos todo esto, de qué se trata la Lección Dos ? acepten su ser humano   y llegarán a conocer su ser divino.

4 – SUSAN SE TRAJO MUCHAS EXPERIENCIAS A ESTA VIDA

Trajo la experiencia medular del   conocimiento de cómo eran las cosas en los límites exteriores de la Primera   Creación. Tenía el conocimiento interior de que todas las cosas ya no eran la   Unidad. Tenía la sensación de que había una conmoción al interior de todas   las cosas. Conocía el sentimiento de estar desconectada del Espíritu. Todo   eso se trajo con ella.

Se trajo culpa   y experiencia, dolor, sacrificio y dificultades producto de miles de vidas en   esta Tierra. Se trajo a esta vida culpabilidad, juicios y dolor de sus   experiencias como humano. Se culpaba a sí misma por la forma de beber de su   padre y por su falta de carácter. Se culpaba por no haberle dicho con mas   frecuencia que le amaba, porque en cierta forma, le despreciaba por lo que   era, así que se culpaba a sí misma. Se trajo culpa por los duros pensamientos   que tenía sobre su propia madre. De niña, mientras permanecía despierta por   la noche soñaba que la asfixiaba y eso le hacía sentir bien… y por ello se   sentía culpable.

Soportaba una   pesada carga por no haber sido mejor amiga de aquellos que se le habían   acercado en su juventud. Se sentían atraídos hacia ella porque veían una   luminosidad que ella misma no podía ver. Sus amigos en la escuela primaria y   secundaria se acercaban buscando curación, pero ella era tan tímida y tan inhibida   que no se permitía a sí misma hacer la tarea que, por intuición, sabía como   llevar a cabo. Se sentía culpable por esconderse, por no ser más fuerte y   servir como sanador a los que se le acercaban. Por el contrario, se aislaba,   permitiendo la amistad de solo unos pocos porque era más fácil y más seguro   para ella.

Se sentía   profundamente culpable por haber concebido un hijo y haberlo rechazado. Había   oído que Dios odia a las personas que hacen eso. Había oído que cuando   llevabas a cabo un aborto, estabas asesinando un alma. Esto pesaba   enormemente en ella. Era una de sus más oscuras pesadillas. Se sentía   culpable.

En su   matrimonio se sentía culpable de no haber apoyado más a su marido, quien   estaba experimentando sus propias dificultades con la abundancia. Tenía   dificultades cada vez que recibía una promoción en un trabajo. Cada vez que   empezaba a alcanzar cierta libertad económica, algo sucedía que lo echaba por   tierra y se quedaba sin trabajo. Ella se sentía culpable de no haber estado   presente para ayudarle a resolver sus propios problemas de auto valuación. No   sabía cómo manejarlo.

Se sentía   culpable de no ser una mejor madre para sus hijos. Quisiera haber hecho más   para resolver sus problemas, protegerlos, cuidarlos para que no se   lastimaran. Se sentía culpable de haberlos maldecido en ocasiones.   Acostumbraba ir a su habitación, cerrar la puerta y decir ?no me vuelvan a   hablar?. Y por ello se sentía culpable. Extremadamente culpable.

Cuando fue a la   iglesia y trató de descubrir algo en su interior, se sintió indigna porque   Dios y Jesús no hablaban con ella. No se sintió renacida o rejuvenecida. No   sintió la pasión que otros fieles demostraban. No podía levantar las manos y   gritar ?aleluya? con la misma pasión con que ellos lo hacían. Por la iglesia   supo que era una pecadora, porque ni siquiera Jesús quería tener nada que ver   con ella.

Queridos   maestros, la Susan de la que hablamos es parte de cada uno de ustedes. La   Susan a la que nos referimos es la que se acercará a ustedes buscando   curación y enseñanza de la nueva energía.

5 – ¿QUÉ HIZO SUSAN DESPUES DE QUE OYÓ HABLAR DE LA LECCION DOS?

Fue a   su casa, cerró la puerta y no se sintió culpable por ello. Aprendió a aceptar   su ser humano, lo que se había estado negando vida tras vida, durante cientos   de vidas. Se había estado negando incluso a ser un humano, esperando que   llegara ese momento llamado ascensión para no tener que enfrentarse a sí   misma como ser humano, como un ser humano inferior.

¿Saben ustedes   amigos, que cuando dejaron la Primera Creación y tomaron su cuerpo físico, se   sintieron escandalizados de tener que poseer algo tan primitivo y tan bajo?   Sabían que tendrían que cargar con este cuerpo vida tras vida. Tomaron este   cuerpo humano como un castigo por haber ido demasiado lejos del límite de la   Primera Creación. Pero no son así las cosas, por eso les pedimos ahora que se   liberen de todos esos pensamientos y creencias.

Regresando a   Susan. Se fue a casa, cerró su puerta y se dio cuenta de que había estado   negando, incluso odiando, todas sus realizaciones humanas. Había tratado de   alcanzar un estado de ascensión para no tener que enfrentar sus acciones   humanas y el cuerpo humano que cargaba.

6 – ¿PERO CÓMO HACER ESTO, ACEPTAR MI SER HUMANO?

En el Círculo Carmesí aprendió a   preguntar desde su interior. ?No se muy bien cómo hacer esto, aceptar mi ser   humano. ¿Debo regresar hacia atrás y hacer un recuento de mis vidas pasadas?   … ¿Debo dedicar más tiempo a mi proceso??.

Y la respuesta   que escuchó de su interior fue … ?no?. Acostada en su cama, preguntando   cómo aceptarse a sí misma y a todo el resto de la humanidad, para poder   llegar a conocer a su ser divino, esto la golpeó fuerte y claro. Era   sencillo. Las palabras que llegaban de su interior no de afuera, de su   interior decían: suelta lo que vienes empuñando, sencillamente, suelta lo   que tienes en el puño!

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