No se es rico por tener mucho, sino por necesitar poco

Puede parecernos que lo más importante en la vida es alcanzar esa estabilidad material que nos de cierto grado de seguridad, una profesión, una pareja, una casa, un empleo estable, y la capacidad de cubrir nuestras necesidades básicas y algunas extras si es posible y con este norte forjamos nuestra vida, cada quien con su decisión personal, pero siempre existen prioridades.

 

Lo mejor que podemos hacer por otro no es sólo compartir con él nuestras riquezas, sino mostrarle las suyas. Benjamin Disraeli

El estudio de Vedanta, señala que existen etapas en la vida, siendo la primera la que hace referencia a esa seguridad que buscamos, pensamos que una vez hallada, pues seremos felices, para sorpresa de muchos, no es así, una vez cubierta esta etapa, comienza la búsqueda de los placeres y así vamos avanzando hasta necesitar esa liberación de todo lo que hemos conseguido y no nos brinda felicidad, al menos no esa felicidad plena, sino efímera y transitoria.

Es que lo realmente importante es lograr liberarse del sentimiento de infelicidad, y esto se logra a través del autoconocimiento y de la decisión de vida de necesitar cada vez menos cosas, especialmente para ser felices, y no hablamos de ser conformistas, sino más bien de aprender a vivir y disfrutar de lo que se tiene, con lo que se tiene y no con lo que se desea. Necesitar poco.

necesitar poco

¿Quieres ser rico? Pues no te afanes en aumentar tus bienes, sino en disminuir tu codicia. Epicuro de Samos

Solemos pensar que lo material, las fortunas, el dinero y las holgadas posiciones económicas, nos darán los mayores beneficios en nuestra vida uno se puede negar que el dinero es un gran aliciente, pero no representa la felicidad plena, de hecho no nos hace mejores, no nos da paz, no nos libera, por el contrario, nos ata cada vez más a las pertenencias y a las posesiones materiales, al poder y a las oportunidades que nos genera el dinero.

El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo. Epicuro de Samos

Cuando necesitamos menos, nos hacemos ricos en paz, en valoración y en aprendizaje, potenciamos la sensibilidad y la capacidad de apreciar los hermosos detalles y de enaltecer el valor verdadero de las cosas, de las personas, de las relaciones que establecemos con ellas, de los vínculos y de las emociones genuinas. Necesitar poco.

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Darse cuenta de la verdadera riqueza, es una virtud aprovechada por pocos, pero capaz de correr el velo a las mentes más oscurecidas y hacerles ver, tras muchas caídas, que la verdadera riqueza no se cuenta. Necesitar poco.

Por: Marvi Martínez

via Rincon del Tibet

 

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