¡Memorandos de Tu Hijo!

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No me consientas. Enséñame a compartir.

No temas ser firme conmigo. Lo prefiero… me hace sentir seguro.

De ser posible, no me corrijas frente a la gente. Haré más caso si hablas conmigo en privado.

No olvides cuál es la diferencia entre errores y pecados.

No me protejas de las consecuencias. Necesito aprender de la forma más difícil.

No le prestes mucha atención a  mis pequeñas enfermedades. Por medio de ellas a veces consigo la atención que deseo.

No me regañes. Instrúyeme y guíame.

No hagas promesas precipitadas. Recuerda que me siento muy defraudado cuando las promesas no se cumplen.

No olvides que no puedo expresarme tan bien como deseo. Es por esta razón que a veces no soy preciso.

No seas incongruente. Eso me confunde por completo y me hace perder la fe en ti.

La manera más segura de hacer la cosa difícil para los hijos es haciendo que sea más fácil para ellos.

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Autor anónimo

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