El cultivo de una vida espiritual, puede resultar en un reto, porque nuestros cuerpos, mentes y emociones – sin mencionar las distracciones externas – llaman constantemente a nuestra atención. Llevar una vida tranquila puede resultar difícil, ni qué decir, una vida interna espiritual.

La idea de que la tecnología nos ahorra tiempo no parece ser la realidad. Casi todos mis conocidos tienen menos tiempo que antes y sigue habiendo solamente veinticuatro horas en un día. En lugar de decir que no tenemos suficiente tiempo, es más acertado decir que tenemos demasiadas opciones.  En cuanto reducimos nuestras opciones, el tiempo se abre.

El karma mental es dar vueltas y vueltas a la misma cosa en tu mente.  Para romper el ciclo, detén el pensamiento repetitivo, simplemente detenlo. Tal vez te ayude ponerte de pie y moverte, como también hacer los ejercicios espirituales puede ayudar.

– John-Roger con Paul Kaye

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