Detrás del miedo se esconden oportunidades para crecer

En ocasiones nuestro temor se disfraza de lógica para no dejarnos ver la auténtica razón por la que eludimos situaciones de desafío: detrás del miedo a lo ignoto. De tal modo que la sensación de inseguridad y las esperanzas anteriores pueden llegar a paralizarnos. Aun nos van a llevar a eludir situaciones que son precisas para medrar. Mas solo exponiéndonos a ellas lograremos desenterrar las ocasiones que se hallan del otro lado del temor.

Además de esto, saber administrar nuestro miedo nos produce en cierta forma placer y reduce las probabilidades de tener trastornos asociados a la ansiedad. Pues a absolutamente nadie le agrada pasar temor, mas si llegamos a entenderlo y supervisarlo experimentaremos una sensación de alivio tras la tensión sufrida, evitaremos que afecte a nuestra salud y descubriremos una forma nueva de proseguir medrando personalmente.

No olvidemos que muchas de las situaciones que nos paralizaban anteriormente, ahora las encaramos sin pestañear. Exámenes, charlar públicamente, relacionarnos con el resto, etcétera Tras cada una de ella, siempre y en toda circunstancia ha habido un motivo que nos llevó a efectuarlas pese a los pensamientos evitativos y paralizantes que brotaban frente a las situaciones novedosas o bien estresantes: nuestra capacidad de evolución y desarrollo personal. Ahondemos sobre ello.

Detrás del miedo se esconden oportunidades para crecer
Detrás del miedo se esconden oportunidades para crecer

Solo una cosa vuelve un sueño imposible: el temor a fallar

¿Por qué razón experimentamos emociones desajustadas al encararnos a nuevas situaciones? La razón se halla en que nuestro cuerpo en esos instantes trata de defenderse y frente a las sensaciones de inseguridad y miedo su contestación es prepararnos para la escapada inmediata como salvamento. De esta manera, a nivel físico se genera una ausencia de flujo sanguíneo en la parte superior del cuerpo a fin de que la sangre se dirija a las extremidades inferiores con la meta de facilitar una escapada veloz. De ahí que, nuestra primera reacción dado este género de situaciones es la evitación o bien la escapada.

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De tal modo que si bien la primera reacción natural sea sortear esta clase de situaciones, la capacidad que tenemos sobre nosotros mismos y sobre nuestros pensamientos nos da un margen superior para tomar resoluciones más racionales y menos intuitivas. Y es en ese margen donde hallamos las ocasiones que se ocultan tras el miedo y en suma, de las nuevas situaciones.

De esta forma, el miedo a fallar ante nuevos desafíos es algo intuitivo, que nos viene dado por una herencia filogenética de nuestros ancestros. Mas las ganas de lograr nuestros objetivos son algo más personal que se ocultan en todos y cada uno de ellos de nuestros pensamientos y emociones. Con lo que esa lucha entre la genética y lo que pensamos es lo que va a conducir a nuestras resoluciones al éxito o bien al descalabro y en suma, a lograr o bien no nuestros sueños.

Detrás del miedo: las cosas que nos atemorizan son las que acaban haciéndonos más felices

Nos afirman que si deseamos algo debemos hacer que ocurra, mas ¿por qué razón nos atemorizan las cosas que más queremos? En ocasiones, sencillamente nos echamos cara atrás pues preferimos quedarnos en unas esperanzas inaccesibles para proseguir fantaseando con que pasaría si llegásemos a lograr lo que verdaderamente ansiamos. Otras, el recelo y el ahínco que implica perseguir nuestra dicha puede más que nuestros sueños y preferimos vivir en un estado invariante con nosotros mismos, sin grande sobresaltos…

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La clave no es otra que saber que cuanto más hacemos, más podemos hacer. Ese es el circulo donde debemos entrar si deseamos superar al temor una y otra vez para lograr las cosas que verdaderamente deseamos. El temor solo es una emoción que una vez entendida, nos lleva a entender que es útil en un abanico de situaciones limitadísimas y que experimentaremos muy raras veces en la vida.

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La mayor parte de los miedos que vivimos son preocupaciones y pensamientos irracionales que lo antes posible comencemos a identificar y a soportar, ya antes empezaremos a gozar de las cosas que verdaderamente valen la pena. Por el hecho de que detrás tras nuestros temores siempre y en todo momento hay ocasiones que conocer para proseguir medrando y superando nuestras barreras mentales.

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