A nuestro corazón

oso peluche

Amado corazón:

Tú no estás solo, jamás lo estarás.

Dios está contigo en cada segundode tu vida,

más cerca que tus propios sentimientos.

Sólo es tu idea la que te hace creer que

Dios te puede abandonar, pero esto es imposible.
Te voy a explicar: Dios está en el aire

que estás respirando y te da la vida.

El sol que nos viene alumbrar cada mañana

es una bendición de Dios para ti,

para que vivas y seas feliz.
¡Tú no tienes porqué estar triste nunca!

El estado natural del hombre es la alegría,

lo que pasa es que vivimos quejándonos

por todo lo malo, en vez de dar gracias

por todo lo que tenemos y esto nos pone tristes.
Comienza ya a dar gracias por el aire

que respiras, cada objeto de vestir o de adorno

que llevas en el cuerpo, por la cama que tienes,

por cada pedacito de comida que te llevas a la boca,

por cada canción que te sabes.

Cada vez que pienses en quejarte,

busca algo por lo cual dar gracias a Dios.

Acostúmbrate a decir por todo:

"GRACIAS PADRE".

Tú vas a ver cómo tu mundo va a cambiar.

Comienza a sonreírle a todo, y no importa

lo que te diga la gente, es mejor sonreír

que estar mal encarado. Sonríele al guardia,

al médico, al abogado, al ascensorista, al cajero,

a los que cocinan, al chofer, a la enfermera.

Sonríele al mundo y verás que el mundo

te sonreirá también. El rencor y el odio

son la madre de la infelicidad.
Comienza a perdonar ya a todo el mundo,

no importa lo que te hayan hecho o dicho,

También en soyespiritual.com:   Psiquiatra comparte 20 consejos que le ayudarán a superar todos tus obstáculos

eso es problema del que condena;

el tuyo es el de perdonarlos.

Diles: Te doy mi amor y mi perdón.
Si hablan mal de ti, te critican o te condenan,

eso no importa, de los más grandes seres

se han dicho las peores cosas.

Piensa: Si eso lo dicen, ¿dónde está lo que hacen?

Yo soy un ser que hago y con eso me entiendo

con los que hacen y no con los que dicen.

Decir, cualquiera dice: para hacer hay que saber

y yo soy un ser de acción.
Si has perdido algo o te han robado, eso tampoco

importa. Acuérdate que lo verdaderamente valioso

y eterno en ti nadie te lo puede quitar, es tu SER

y tu derecho soberano de sentir y pensar.

"Lo maravilloso de cuando se pierde

es que siempre nos queda Dios".
Acostúmbrate a bendecir en vez de maldecir

o decir malas palabras y verás que las cosas

se transforman. Di constantemente a todas

las cosas y a todas las personas, no importa

lo que sean, hagan o digan: "Dios te Bendice".
Cada vez que no sepas qué hacer y estés

desesperado y no te acuerdes de nada,

repite simplemente el nombre de Dios,

tantas veces como te sea necesario

y verás milagros.

Cerrar menú

Comparte con un amigo