Por Jossie del Valle

Tristemente las Navidades, el cumpleaños del Niño Jesús, el amor encarnado, se ha vuelto una época de compras desenfrenadas,  de fiestas, de mucho comer y luego de el paso de estos días se vuelve a la misma rutina de siempre sin que este tiempo tan hermoso haya dejado una huella especial en el corazón.

El mejor regalo de Navidad para nosotros mismos seria retornar a lo esencial,  reencontrar aquello que nos devuelva la armonía en el hogar, en nuestro entorno y sobre todo en nuestro interior.  Preguntémonos cuan feliz realmente  es nuestra vida tal  y como la vivimos y cuantas cosas quisiéramos modificar, Ojala que desees ser mas espiritual, comenzar una rutina de oración  o mejor aun de meditación profunda, para que la paz interior vaya ocupando un espacio importante en nuestra alma y sobre todo comenzar a ver con los ojos del corazón, ” Solo con el corazón se ve bien, lo esencial queda invisible a  los ojos” frase magistral de El Principito, un libro  que pareciera  para niños pero en verdad no tiene edad y trasciende el tiempo y el espacio.

navidad

Que hermoso seria regalar sobre todo tiempo a nuestros seres queridos,   ir juntos a un paseo., ayudar en cualquier necesidad o actividad  regalando amor y   sinceros deseos de compartir

Cuando miramos con  el corazón  y a consecuencia  obramos desde el corazón dando lo mejor de nuestro ser de manera incondicional , obtenemos un panorama superior y esplendido del mundo que nos rodea, porque nuestra vida gana una perspectiva de espiritualidad  especial  nos llenamos de una paz maravillosa, sintiendo una sensación de felicidad profunda y perdurable porque nace de nuestro interior,  y no depende de nadie externo sino solo de nosotros mismos.

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Hagamos regalos de amor durante  tas Navidad y en lo sucesivo,  busquemos una felicidad diferente para nuestras vidas y  seguramente el Nino Jesús de  Belén nos colmara de las mas grandes bendiciones

Namasté

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