Para nosotros los seres humanos la palabra “Adiós” es como la negación para ser feliz, en todo lo largo de nuestra vida hay situaciones que es mejor una retirada a tiempo y no un sufrimiento perecedero, claro hay adiós que duelen muchísimo y yo lo he clasificado en dos adiós dolorosísimo: El primero la perdida de un ser amado. Los padres, hijos, familiares y hasta amigos que de  tanto tiempo pasan a hacer familiares no consanguíneos  y es tan doloroso. Nos dicen que debemos tener resignación, pero esa resignación no llega de inmediato debemos pasar una series de etapas para asimilar, reconocer, consolarnos  de la perdida sufrida, es un  “Adiós” donde sabes que físicamente no veras a esa persona amada, aunque su espíritu te acompañe, y ten tu mente lo recuerdes siempre,  para nosotros el adiós es un reto ,aunque  muchas personas se empecinen en no  dejar ir, la muerte es un “Adiós” que debe de estar presente, aunque no queremos que nuestros seres queridos nos abandonen  es un proceso evolutivo de la raza humana y normal, somos nosotros con nuestros apegos de amor que no  mentalizamos  ese proceso, pero que es ley divina.

El otro “Adiós” es cuando  hay una ruptura amorosa, cuando debemos decir “Adiós “a ese ser que amamos con cuerpo, mente y alma, pero se termino porque todo tiene su fecha de vencimiento , y se termino porque el amor debe ser reciproco, autentico, verdadero y debe existir por ambas parte, cuando en cualquiera de las partes se agota, se esfuma, o simplemente se nos termino el amor, lo mejor es dejarlo ir, con “ Un Adiós” a tiempo que no dañara a ninguna de las partes, porque si por un tiempo fuimos felices y se etapa se termino porque demorar algo que tal vez por parte de la otra persona  que no quiere una segunda oportunidad, y vamos a estar sumergido en una situación que a la larga   hace mas  daño a aquel que aun ama.

AdinaVoicu / Pixabay

Que no comprendemos en ambos casos ante descritos , pero pensemos en algo un familiar muere, un amor se va, todos los días nos  levantaremos y veremos el amanecer, el mar, el rio correr, las calles full de personas que van a los estudios, a su empleos, a su rutuna diaria es decir la vida sigue, sin importar lo que llevas en el corazón, el amor es perecedero cuando es verdadero  siempre estará allí, recordando con amor a tus padres, hijos y amigos, que pienses que su partida no fue justa a nosotros nos toca juzgar eso, que la persona por la cual me desgarre las vestiduras y le di lo mejor de mi y se fue, piensa que lo dejaste ir y ese es el verdadero amor, seguimos acá, en la vida y para la vida, y colocar la palabra “ Adiós” en nuestro diccionario para aceptarla y no vivir en negación de algo que es ley de vida, Pero en cualquier de los casos siempre habrá un consuelo  a tu lado.

Escrito por ELANGELUS. MONICA ZERPA exclusivamente para soyespiritual.com

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