El Alma Humana está compuesta de 9 partes según los antiguos egipcios

La compleja religión que prevaleció durante los casi tres mil años del Antiguo Imperio Egipcio consideraba que el alma humana estaba compuesta por nueve partes separadas, que en conjunto constituían un individuo.

En innumerables culturas antiguas como las de Asia, África e incluso América, encontramos un concepto de Alma análogamente similar a la idea desarrollada por las religiones del grupo judeo-cristiano (incluyendo el Islam) y la filosofía europea.

Si miramos el alma humana desde un punto de vista védico, encontraremos que el alma es el ser, que por naturaleza es eterno, lo que significa que es sin nacimiento o muerte o sin principio o fin.

Para los antiguos egipcios, el alma era de gran importancia, y su descripción detallada del alma humana prueba que una de las civilizaciones antiguas más sofisticadas de la Tierra desarrolló un concepto extremadamente interesante que explica el alma humana, a diferencia de cualquier otra cultura alrededor del mundo.

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Según las antiguas creencias egipcias, el alma humana estaba formada por Nueve partes principales: el Ren, el Ba, el Ka, el Shuyet, el Jb, el Akh, el Sahu, el Khat y el Sechem.

Debo mencionar que hay épocas en las que se creía que el alma estaba compuesta de cinco partes y en otras siete, pero, en general, eran nueve.

Jb (El corazón) era una parte crucial del alma egipcia. Se asumió que se formaba a partir de una gota de sangre del corazón de la madre, tomada en el momento de la concepción. En la mitología egipcia antigua, el corazón humano era la clave de la otra vida.

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alma humana

Shuyet (La Sombra) siempre está ahí. Los antiguos egipcios estaban convencidos de que la sombra resumía lo que una persona representa.

Ren (El nombre) era otra parte significativa del alma. El Ren de una persona les fue dado al nacer, y los antiguos egipcios estaban convencidos de que viviría mientras se pronunciara ese nombre.

Bâ (La personalidad) En resumen, los antiguos egipcios creían que Bâ era todo lo que hace a una persona única.

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Ka (La chispa vital) Según las antiguas creencias egipcias, el Ka era un concepto esencial en el alma, ya que distingue la diferencia entre una persona viva y una muerta.

Khat (El Cuerpo) el Khat era el cuerpo físico que cuando falleció, proporcionaba el vínculo entre el alma y la vida terrenal.

Akh (El Ser Inmortal) según la antigua creencia egipcia, el Akh era el yo inmortal transformado que concedía una unión mágica entre el Ba y el Ka.

Sahu (El Juez) El Sahu era el aspecto de Akh que aparecería a una persona como un fantasma o mientras dormía en sueños. Sahu se distinguió de todos los demás aspectos del alma una vez que la persona fue “justificada” por el Dios Osiris y juzgada digna de la existencia eterna.

Sechem (Otro aspecto de Akh) El Sechem fue otro aspecto del Akh que le permitió dominar los eventos. Se reconocía como la energía vital de la persona que se manifestaba como el poder que tenía la capacidad de controlar su entorno y sus resultados.

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