Si usted ha estado tratando de tener hijos por un tiempo y no ha tenido mucho éxito, la respuesta podría estar en su bolsillo. Literalmente. Kumiko Nakata, una investigadora de Japón, descubrió que las ondas electromagnéticas de los dispositivos WiFi, como los teléfonos móviles y los routers domésticos, pueden causar daños significativos al esperma.

El 30% de los problemas de fertilidad provienen de los hombres

Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor del 15% de las parejas en el mundo tienen problemas para tener hijos. Y al menos un tercio de los problemas de fertilidad provienen de los hombres. Por supuesto, la infertilidad masculina puede ser causada por muchas cosas, como un mal ambiente, estrés, una dieta deficiente, genética, etc. Sin embargo, una cosa pequeña como tener un teléfono móvil en el bolsillo podría ser la gota que colma el vaso y que no te permite hacer crecer a tu familia.

Los científicos japoneses tomaron muestras de un grupo de 51 hombres y las dividieron en tres grupos. También utilizaron un dispositivo WiFi, replicando un teléfono móvil.

Un grupo de muestras no obtuvo ninguna exposición de un router WiFi. El segundo grupo fue expuesto, pero tenía un escudo de protección WiFi. Y el tercer grupo tuvo una exposición total. Las muestras se colocaron relativamente cerca del dispositivo WiFi, replicando el teléfono móvil que se llevaba en el bolsillo del pantalón y los resultados se tomaron después de diferentes tiempos.

Los hallazgos fueron un poco aterradores. Mientras que estar bajo la influencia de una señal WiFi durante 30 minutos apenas tuvo efecto, una exposición más larga comenzó a mostrar una diferencia impresionante. Después de sólo 2 horas, la tasa de motilidad del grupo no expuesto fue de 53.3%, la del grupo de escudo de 44.9%, y la del grupo expuesto de sólo 26.4%. 24 horas más tarde, la tasa de espermatozoides muertos para el grupo expuesto fue del 23,3%, en comparación con el 8,4% para las muestras no expuestas.

Tenemos más teléfonos móviles que personas.

Las estadísticas dicen que, en la actualidad, el número de teléfonos móviles activos es mayor que la población mundial real, lo que significa que bastantes personas tienen más de un teléfono, y el efecto de sus olas podría ser demasiado grave para ser ignorado.

La prevención puede ser muy simple.

La Sra. Nakata especificó que el estudio confirmó que las ondas electromagnéticas de los dispositivos WiFi son seguras para las personas en términos de bienestar y salud. Tal vez, una solución simple como mantener el teléfono en un escritorio en vez de en un bolsillo hará la diferencia para algunas familias.

¿Dónde guardan normalmente sus teléfonos móviles y qué opina de esta investigación? Comparta su opinión con nosotros.

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