Mi prosperidad enriquece a los demás

Mi prosperidad enriquece a los demás 1

No es malo tener dinero. Algunos se sienten culpables de tenerlo, sobre todo cuando miran a su alrededor y ven penuria. Hay personas que crecen y aprenden tanto con un enfoque enteramente materialista como otras con la pobreza. No es más espiritual ser pobre ni es mejor ser rico. Si piensas que no es espiritual tener dinero, recuerda las veces que lo has tenido, aunque fuera en cantidades pequeñas. Recuerda cómo lo utili­zaste. Quizá pudiste ayudar más a los que te rodean. Sintiéndote próspero, es probable que te sintieras también generoso y capaz de potenciar la abundancia de los demás.

Normalmente, las personas que tienen las ideas más claras con respecto al dinero no son las que tienen fortunas ni las que carecen en absoluto de ello; son aquellas que tienen la cantidad justa de dinero. Así no se ven perturbadas por excesi­vas posesiones; las que tienen, les hacen un servicio. No gastan el tiempo y energía que serían mejor empleados en la creación de la obra de su vida en la adquisición o conservación de cosas materiales. Si tienes mucho dinero y necesitas dedicar mucho tiempo a su cuidado, te puedes ver desviado de tu camino superior. También la falta de dinero te puede apartar de él, si todo tu tiempo y energía se emplea para sobrevivir. Es impor­tante tener dinero suficiente para vivir. Si no se tiene, si se dedica la mayor parte del tiempo a las preocupaciones por la comida y el alquiler, no habrá energía suficiente para realizar la obra superior por la que todos estáis aquí.

Piensa que la “riqueza” es disponer del dinero suficiente para realizar la obra de tu vida. No te hacen falta muchas posesiones materiales para tener “suficiente”. El propósito de tu vida, por ejemplo, podría consistir en trabajar en la naturale­za. Puedes vivir en una cabaña de madera, gastar poco dinero y, aún así, disponer de todos los recursos naturales necesarios para realizar tu propósito. En tal caso, serías rico. Lo importante es tener dinero suficiente para poder hacer lo que has venido a hacer en este mundo, y no tanto que te aparte de ello. Dinero suficiente significa poner tu visión en acción, transformar la energía en torno a ti a un orden superior. Algunas personas necesitan muchas cosas materiales para cumplir su propósito en esta vida. Quizá tengan que trabajar con un grupo de gente que sólo les escuchará y les respetará si ofrecen un aspecto de riqueza y poder.

Las posesiones materiales pueden proporcionar una experiencia espiritual, enseñando a unas personas lo que deben aprender en esta vida; la falta de dinero podría ser un gran maestro para otras. Algunos encuentran gran libertad y creci­miento en el dinero; otros, en su falta.

La cantidad de dinero que se necesita es un asunto personal; no juzgues a los demás por lo que tienen o dejan de tener. Hay personas que amasan fortunas que, en el futuro, serán empleadas para el bien de la humanidad, aunque por el momento no piensen hacerlo ni sigan un camino espiritual. No puedes conocer el propósito ulterior de un camino. Es bueno medir el éxito no por el dinero que se tiene o se gana sino por el grado en que se cumple el propósito de una vida, la felicidad que se encuentra en ella, la posesión de la fortuna apropiada y la fe en uno mismo.

Sanaya Roman y Duane Packer

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