Amados,
Las actuales energías piscianas se sienten con gran intensidad en este momento.
Es tiempo de recuperar al visionario que llevamos dentro. Un momento de profunda transformación en el que cada pensamiento, sentimiento y acción cuentan para seguir anclándonos en nuestra nueva esfera armónica de quinta dimensión, o descender nuevamente a la antigua, pues todo sirve para nuestro crecimiento y para darnos cuenta de lo que realmente deseamos experimentar.
Muchos de ustedes están sintiendo la quietud que precede al cambio, la calma antes de la tormenta, como suele decirse, pues este es uno de los pasajes más transformadores del año, marcado por las energías de Piscis y la llegada de los eclipses.
En este momento, tenemos el Nodo Norte en Piscis, así como a Neptuno y Saturno todavía allí, además del Sol, Ceres, Mercurio y, pronto, una Luna Nueva en armonía con Júpiter, expandiendo las infinitas posibilidades para aquellos que están dispuestos a dejar atrás lo viejo y recibir lo nuevo con los brazos abiertos.
La Luna Nueva en Piscis del 27 de febrero representa la puerta de entrada a los eclipses. Introduce la sanación, el período de descanso necesario antes de adentrarnos en lo desconocido, abrazando el cambio y adaptándonos a él de manera natural, sin resistencia ni miedo. Por eso, durante este pasaje es fundamental trabajar tanto nuestro cuerpo emocional como nuestro cuerpo etérico, que contiene los miedos, la falta de amor, los patrones epigenéticos y los temores de supervivencia que necesitamos liberar antes de poder avanzar.
Estamos en un punto de no retorno, porque al elegir este camino de ascensión, también elegimos dejar atrás lo que fuimos, nuestras antiguas creencias limitantes y todo aquello que ya no está alineado con la Voluntad y el propósito de nuestra Alma. En este tiempo pisciano, nuestras emociones pueden surgir con más fuerza que nunca. Déjalas fluir, siéntelas, abrázalas y bendícelas, pues son nuestras mejores maestras para saber dónde estamos, qué nos resistimos a soltar y qué estamos finalmente comprendiendo y liberando.
Existen muchas herramientas y maneras de lograrlo. Podemos utilizar el fuego violeta de séptima dimensión o la llama blanca, dependiendo de lo que estemos trabajando, para limpiar nuestro cuerpo emocional, y recomendaría hacer lo mismo con el cuerpo etérico. La recuperación del alma es otra herramienta clave para trabajar el perdón y la integración, así como las técnicas de liberación emocional que también pueden ayudar a nivel físico, como el tapping (EFT) o cualquier otro método al que te sientas guiado.
También podemos recurrir al sonido y nuestra propia voz, así como a terapias con agua y acupuntura para liberar bloqueos, especialmente si nuestro sistema nervioso se ha visto afectado por la intensidad de la liberación emocional que estamos experimentando en este momento.
Lo más importante es aprender a fluir con nuestros ritmos internos y con los de nuestra alma, permitiendo que el proceso de sanación ocurra tal como está destinado a suceder, apoyando a nuestro cuerpo de la mejor manera posible.
Estamos en un pasaje único de sanación, liberación de lo viejo y apertura hacia nuestro nuevo destino.
La próxima Luna Nueva en Piscis marca el final del ciclo que estamos dejando atrás este año, mientras que el eclipse en Aries en marzo, junto con la transición de Neptuno y Saturno hacia este signo de fuego, representan lo que está por venir, lo que hemos estado gestando dentro de nosotros durante tanto tiempo. Nos estamos reinventando como seres libres y soberanos, un proceso reflejado en el cielo con la presencia de Plutón en Acuario y la inminente llegada de la energía ariana.
Durante este período, muchos de ustedes comenzarán a encarnar su divinidad, reconectándose con su alma y expandiendo su visión interior. Otros estarán desarrollando su rol único dentro del Plan Divino, pues este es un momento en el que el planeta Tierra necesita toda la ayuda posible para continuar desmantelando viejas estructuras y recuperar su configuración orgánica.
Presten atención a sus sueños, sentimientos y a todo aquello que reciban y que antes no estaba en su mente consciente, pero que saben que proviene de una Fuente auténtica: su Fuente Divina. Este es un tiempo de profundas revelaciones sobre nuestra nueva trayectoria y la del colectivo, pues todos caminamos juntos en este sendero.
La guía llega de muchas maneras, siempre que estemos abiertos a recibirla, sin expectativas ni juicios, y con un ego equilibrado. Cuando pedimos, es Ley que se nos otorgue. Nada está oculto en la Creación, excepto aquello que aún no estamos preparados o dispuestos a ver.
Que abran sus corazones a la Verdad de quienes son y al precioso camino que les espera, Amados.
Con infinito amor,
Natalia Alba