SOIS LAS ESTRELLAS

image

     Hijo mío no temas jamás de lo que ya esta en ti. Siempre que pides algo lo estas pensando y es allí donde ya existe y siempre ha de ser así. Aunque no lo llegues a entender en su totalidad sabrás que hay una paradoja en la realidad en la que todo existe al unísono. Todo lo que llegues a pensar esta ocurriendo ya en una realidad en la que la mente crea su propio universo y en el momento que eres consciente de ello lo vives en el momento presente.

     Hay muchas ocasiones en las que tenemos ese universo en mente pero jamás aparece. Evidentemente si no aparece o no lo percibimos es porque nos hemos alejado de él. Cuando los pensamientos cambian en el último momento antes de llegar, o en un instante creamos otro universo el cual vamos a percibir como nuestra realidad. Todo es dualidad y se une en una única realidad que viviremos en un estado de consciencia ante lo que percibimos que esta pasando.

     Quiero que sepas que yo soy el pensamiento amoroso. Este es mi pensamiento que crea la única realidad siendo esta realidad la más perfecta en la que no falta de nada ya que no hay necesidad. En mi realidad todo es reposo y bienestar y por eso se conoce lo justo, lo bueno y lo sabio. El amor es un gran poder, es el poder de poder ver lo que realmente es, y vivir en el momento que siempre hemos pensado. Si tu visión de lo que esta pasando ahora mismo en el verdadero Universo fuera más amplia, verías en todos los sucesos la mano del amor que regenera.

     Al igual que las estrellas que brillan en el firmamento, fueron y ahora no son puesto que veis su reflejo. En ese espacio en el que la estrella explosiono, causando lo que crees ser un caos destructivo; encontramos la maravillosa energía que se volverá a recrear para formar nuevos mundos. En lo que veis como algo destructivo hay únicamente regeneración, transformación y cambio. Cuando la Tierra se regenere como mundo, pasara a otro plano de conciencia y entrara en otro universo más real que el que estáis viviendo. Lo que conllevara una pequeña "destrucción" del pensamiento anterior. Solo existe el momento, y todo lo que queda atrás debe borrarse y únicamente quedar el rastro del aprendizaje. Vuestro Sol estallara tragándose todos los planetas, toda la Tierra y su antiguo estado, pero existirá en otro plano aún desconocido para vosotros, un mundo más perfecto que el anterior.

     El ejemplo de las estrellas es idéntico a nuestro tema, todo empezó con el amor y terminara con el mismo amor. Sí, yo me ame a mi mismo primero como la total magnificencia y por ello quise ser todo lo que amaba. Siendo todo lo que amaba despertaba en otras realidades como algo que no era yo en realidad. Esa proyección mental que pensé era todo lo demás, lo que se diferencia del único amor. El mundo material con todos sus estados, la materia y los astros; los minerales y los seres orgánicos son partes del amor y lo que el amor pensó proyectar.

     Sin embargo la proyección inicial del amor, dentro de las inteligencias que se despertaban en su realidad alejada del primer momento, se tergiverso creando realidades diferentes a la única. El amor es lo único que hay detrás y delante de todo lo que ves, pero es en tu realidad en la que estas pensando que todo es diferente donde nace el temor a lo desconocido. El temor es el desconocimiento de ver algo mayor detrás de los hechos más destructivos que puedas llegar a crear. Es cierto que como parte de mi mismo piensas y recreas tu inteligencia, pero al estar alejado del momento inicial ves el amor como una estrella que existió mucho antes de tu existir. En esa visión tan alejada no percibes el momento como lo que realmente es. Vosotros veis estrellas en el firmamento que un día explotarán y yo en su lugar veo energía creadora. Vosotros veis y proyectáis, creáis en vuestro mundo todo tipo de sufrimientos, y yo veo todo el amor que recrea todo. Cuando llega el sufrimiento o la injusticia, la ley de causa y efecto equilibra todo hacia un único punto: El del amor.

     La ley de causa y efecto enseña que cuando un alma sufre en la Tierra, vuelve a vivir en ella al reencarnar para experimentar el amor ante el sufrimiento pasado. El sufrimiento que creáis en vuestra realidad es la consecuencia de no saber quienes sois en verdad.

     Todos sois productos del amor y siendo el amor lo único que hay todos podéis amar. Yo soy el amor, la gran estrella que no percibís en su estado normal. Pensáis que soy destructiva que dejo que sufráis, que me quedo atrás y no veis nada más. No podéis ver ni comprender la gran verdad. Yo soy quien está dentro de vosotros guiándoos y recreándoos como lo que verdaderamente sois. Un alma que cae en la trampa de ser quien no es realmente, elije ser lo que nunca fue. Un asesino no es consciente de su naturaleza divina y desconoce que yo veo a través de sus ojos. Si él mismo supiera quien es en realidad, cuanto amor puede dar y cuanto se debería amar, encontraría en mi la respuesta a todo. Jamás se comportaría como un asesino y no caería en la falsa creencia de ser lo que nunca fue. Sería como yo, sería el amor mismo; mi imagen y semejanza.

     Mi verdadera imagen es la estrella que no veis, porque en vuestra realidad y pensamientos tergiversados, os alejáis del primer y único pensamiento promotor de todas las cosas. Pensad que el amor es esa gran estrella que con su luz proyecta todo lo que existe. Al igual que la luz de una estrella, esta proyección no es vista por todos por igual. Depende lo cerca que estés de una estrella para ver su verdadero estado y energía. Depende mucho de lo cerca que estés de amar realmente, para tener la semejanza de quien te ama.

     Yo proyecte a todos los seres que evolucionan hasta el ser humano. En el ser humano despiertan su conciencia y su amor. Pero la proyección que vino de mi mismo, en el momento fue perfecta como todos los maestros que aman. Sin embargo en vuestra visión alejada de vosotros mismos y del amor, se proyectan momentos y seres totalmente diferentes a lo que verdaderamente son.

     Al igual que en la historia de Moisés, que desconocía su procedencia y despojaba de libertad a los hebreos. El mismo Moisés fue quien les dio después la libertad que siempre quiso. Así sois vosotros que desconocéis vuestra verdadera naturaleza divina.

     En un principio erais espíritus semejantes a mi energía: eternos. Pero al ser ingenuos ante esta visión, os  alejasteis de ella para recrearos y conocer lo que sois realmente. En vuestro viaje pasasteis a ser todo lo que pensabais, muchas veces contrarios al verdadero y único amor. Fuisteis temerosos, envidiosos y egocéntricos. El odio lleno todos vuestros pensamientos que proyectaron todos vuestros momentos más terribles y sufristeis. Pero nunca os disteis cuenta de que siempre estáis conmigo, pues yo veo a través de vuestros ojos encontrándome en vosotros para guiaros y transformaros de nuevo en lo que realmente sois: Seres que se aman a si mismo y así se comportan.

Amaros siempre a vosotros mismos, pero hacedlo siempre igual que a vuestro prójimo.

dannythefox98@gmail.com

Cerrar menú

Comparte con un amigo