niña interiorLa mayoría de nosotros tiene una niña interior que está atascada, perdida o dolorida. Cuando nos duele algo en el cuerpo, podemos estar seguros de que nuestra niña interior nos está diciendo que está dolorida y nos está provocando una interrupción en el fluir energético.

Cuando nos sentimos dolorido/a, asustado/a, enojado/a, celoso/a, envidioso/a, terco/a o no lo suficientemente bueno/as, hay una parte nuestra que aún está apegada a la niñez, creando problemas en nuestra vida.

Si se lo pedimos, los ángeles se alegran cuando pueden ayudamos a sanar esas partes atascadas.

  1. Tómate unos momentos para soltar las articulaciones de tu cuerpo y relajarte.

  2. Respira cómodamente hacia tu estómago, expandiéndolo, y luego lentamente suelta la respiración. Repite esto varias veces hasta que te empieces a sentir muy cómodo/a.

  3. Recuerda la última vez que te sentías de algún modo enojado/a, dolorido/a o negativo/a. Sé consciente de que el adulto equilibrado y sabio no está sintiendo estas emociones. Las emociones son aquellas de tu niño/a atascado/a. Siente cuántos años tiene estela niño/a dentro de ti.

  4. Cuando encuentras el niño/la niña, consuélalo/a e invita a los ángeles sanadores a sanarlo/a.

  5. Relájate y permanece abierto/a a lo que hagan los ángeles para sanar a aquel/la niño/a.

  6. Cuando te devuelven tu niño/a, notarás qué distinto/a se ve y se siente.

  7. Agradece a los ángeles.

  8. Sostén y ama a tu niño/a interior.

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