Puede parecer intuitivo que pasar tiempo afuera es bueno para usted. Ya sea dando un paseo para despejar su mente o oliendo flores en el jardín de su casa, salir a la calle es una manera confiable de sentirse mejor.

El efecto es real, y a lo largo de los años, los científicos han demostrado que la naturaleza puede proporcionar alivio del estrés, aumentar la interacción social, fomentar el ejercicio físico e incluso ayudar a calmar las enfermedades mentales.

Pero este efecto no se limita a los bosques o playas que pueden estar a kilómetros de distancia. Investigaciones crecientes sugieren que casi cualquier tipo de espacio verde -desde senderos para caminatas y costas hasta campos de fútbol y parques locales- puede hacerlo más feliz y mejorar su salud mental, siempre y cuando tenga algunas cualidades clave.

lugares con areas verdes

Cuando se trata de buscar la felicidad, la calidad del espacio verde importa más que la cantidad. En un estudio reciente en la revista BMC Public Health, los investigadores no encontraron una relación significativa entre la cantidad de espacio verde en el área local de un individuo y su bienestar mental. El mero hecho de tener vegetación no garantiza una experiencia positiva, explica la autora del estudio Victoria Houlden, candidata al doctorado en la Universidad de Warwick en Inglaterra.

Aunque en el estudio de Houlden se utilizaron unidades censales para medir la cantidad de espacios verdes a los que la gente tenía acceso, en la vida real los individuos no se apegan a los distritos asignados por el gobierno. Pueden frecuentar un parque cerca de su oficina o hacer deporte en un pueblo vecino. “La relación entre el espacio verde y el bienestar mental es más complicada que un sentido arbitrario de límites”, dice Houlden.

En otro estudio reciente, un grupo de investigadores en los Países Bajos encontró que las personas que piensan que sus espacios verdes locales son más accesibles y utilizables se sienten más satisfechas con su vecindario, sin importar la cantidad de espacio verde que tengan. La satisfacción del vecindario se relacionaba con la felicidad, apuntaron los investigadores, y un estudio anterior que analizó los mismos vecindarios que hallaron que los residentes informaron sobre una mejor salud mental y un mayor apego emocional a la vegetación local cuando tenían espacios verdes de mayor calidad.

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Entonces, ¿qué hace que un espacio verde sea de alta calidad (y por lo tanto saludable)? Algunas investigaciones han vinculado tipos específicos de espacios verdes -bosques de hoja ancha, parques que presentan agua y áreas con una biodiversidad significativa, por ejemplo- a la buena salud. Si usted está buscando ser impresionado por la belleza de la naturaleza, esos factores estéticos pueden ser importantes.

Pero eso no es todo. El Dr. Andrew Lee, investigador de salud pública de la Universidad de Sheffield en Inglaterra, que ha llevado a cabo grandes revisiones de la investigación de espacios verdes, dice que la funcionalidad de los parques es primordial para hacer que la gente se sienta feliz. “Si es un espacio social, donde la gente se reúne y charla y sale a caminar, ese tipo de contacto e interacción social crea redes sociales”, dice Lee. “Probablemente de ahí viene el verdadero impacto que da a la gente una sensación de bienestar.”

Los parques sin esas características hacen lo contrario. Si un espacio verde es difícil de acceder, tiene poca luz o no está limpio, puede ser visto como inseguro o inaccesible y probablemente no estimularía el estado de ánimo del visitante, explica Lee.

La gente también puede experimentar los beneficios de los espacios verdes de maneras únicas. Muchas investigaciones asumen que los seres humanos tienen una conexión evolutiva con la naturaleza o que la gente disfruta de los espacios verdes porque les recuerdan las experiencias de la infancia, dice Sarah Bell, investigadora del Centro Europeo para el Medio Ambiente y la Salud Humana de la Universidad de Exeter. Pero esa expectativa puede sentirse excluyente para las comunidades de bajos ingresos o las personas discapacitadas que pueden no haber tenido acceso a la naturaleza al crecer, dice Bell.

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“No necesariamente es algo natural para la gente”, dice Bell sobre la apreciación de la naturaleza. “Pero incluso si no has tenido experiencia en la infancia, las transiciones de la vida pueden hacer que estos escenarios sean muy significativos.” Las transiciones en la vida, como los cambios repentinos de salud, el fin de un trabajo o algo que causa un alto nivel de estrés, pueden hacer que la naturaleza sea más importante para las personas, dice.

El secreto para usar la naturaleza como un estimulante del estado de ánimo en estas situaciones, dice Bell, es encontrar actividades en un espacio verde que se ajusten al resultado que usted desea. Para algunas personas, eso puede ser ir a un parque tranquilo para escapar de su rutina diaria, mientras que otros utilizan la naturaleza para desafiarse a sí mismos y pueden preferir algo agotador como el ciclismo de montaña o el surf. Otros pueden encontrar consuelo en la naturaleza cuando interactúan con animales u otras personas.

Si usted sabe lo que quiere obtener de su visita, cualquier espacio verde acogedor puede ayudar.

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