Si eres reikista sabrás que eres un canal de energía Universal y que tus manos son herramientas de trabajo muy importantes. Utilizas tus manos en tus autotratamientos y en las sesiones de Reiki a otras personas por lo tanto debes cuidarlas y mantenerlas en perfecto estado.

Además de cuidar su higiene es importante estar en contacto con ellas, darles amor, cuidarlas y aceptarlas como son. El ejercicio que compartimos hoy te ayudará a entrar en contacto con ellas y a entrenarlas para potenciar tus sesiones de Reiki. Para realizar el ejercicio, sigue estos pasos:

Busca el mejor momento y lugar para realizar este ejercicio
Siéntate de forma cómoda en una silla con la base de tus pies tocando el suelo
Céntrate en tu respiración durante unos minutos
Como siempre, presta atención al aire entrando y saliendo de tus pulmones
Relaja todo tu cuerpo
Con las palmas hacia arriba apoya tus manos en los muslos

marcovannozzi / Pixabay

Ciclo #1
Durante unos minutos, visualiza como las palmas de tus manos son atravesadas por un rayo de luz
Ahora visualiza que en con cada inhalación llenas tus pulmones de luz
Durante unos segundos, mantén dicha luz cerca de tu corazón
Lentamente, expira visualizando que la luz sale por las palmas de tus manos
Repite tres veces el ciclo desde la marca Ciclo #1
Sigue respirando cómodamente
Lleva tus manos hacia adelante con las palmas hacia adentro
Mantén tus manos relajadas y separadas como si cogieras a alguien por la cintura
Deja que tus dedos se separen de forma natural
Ciclo #2
Mueve tus dedos lentamente, presta atención y siéntelos
Junta las palmas de tus manos y frótalas con fuerza durante unos segundos
Sepáralas, presta atención y siéntelas
Junta tus manos y frótalas durante unos segundos como si las estuvieses lavando debajo de un chorro de agua
Sepáralas, presta atención y siéntelas
Abre tus brazos separando aún más las palmas de tus manos
Cierra tus brazos lentamente sintiendo las palmas de tus manos mientras se acercan una a la otra
Repite tres veces el ciclo desde la marca Ciclo #2
Lleva las manos a tus muslos con las palmas hacia abajo
Sigue respirando cómodamente durante unos minutos
Por último, agradece el trabajo realizado
Recuerda que puedes realizar este ejercicio las veces que quieras. Compártelo con otros reikistas.
Vía » reikinuevo.com

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