Tu Alma obtiene tremendas ganancias

almaLa venganza no es algo de lo que tengamos que ocuparnos. “La venganza es mía. Yo la regresaré, dice el Señor” (Romanos 12:19). Dios es por excelencia el guardián de nuestros hermanos y hermanas. Entonces, cualquiera que se ponga en contra nuestra, es a quien podemos amar, a pesar de todo. Siguen siendo nuestros hermanos y hermanas. Dios los ama, tal como nos ama a nosotros.

Al perdurar aquí y mantenerte en cualquier experiencia que atravieses, el Alma está obteniendo tremendas ganancias, aún con una sola respiración. Parte del reto, es que a veces no nos damos cuenta de ello.

En el Movimiento del Sendero Interno del Alma enseñamos el darse cuenta y estar más conscientes de nuestra Alma, momento a momento. Cuando lo hagas, vas a encontrarte llegando a un estado de calma. Sin embargo, en ese estado de calma, sigues estando alerta, porque mientras te relajas y te pones en paz con lo que está presente en tu vida, estás más disponible para moverte y fluír con lo que sea que estás haciendo y puedes obtener lo mejor de ello.

La Esperanza. Esta cualidad es tan nebulosa, es como tomar un puñado de aire en tu mano. Hay un dicho: “La esperanza brota eternamente.” Y ese es el problema, no quiero que siga brotando. Quiero que venga aquí para poder hacer algo con ella.

Sin embargo la mera idea de: “Tengo la esperanza de que yo mejoraré” puede ser uno de los peldaños por los cuales comienzas a hacer lo necesario para ponerte más sano y llegar a un estado mejor y más feliz. Pero para poder hacer esto, tienes que tener la esperanza de que hay un estado mejor que aquél en el cual estás.

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John-Roger y John Morton

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