negatividadLa culpa es un arma de negatividad. Nos mantiene encerrados en nuestra ira y evita que sigamos hacia adelante.

Simplemente deja ir.

Incluso si estás en lo correcto, no vale la pena lo que te pierdes.

Uno de los más grandes principios espirituales que podemos aprender es que la plenitud no viene de manera gratuita. Puede sentirse bien por un momento que nuestros logros sean entregados a nosotros en bandeja de plata, pero es el trabajo involucrado en merecerlos lo que creará la apreciación y la realización duradera.

Mientras más duro trabajemos por algo, más felices nos hará. Esto nos da una manera diferente de ver los obstáculos en nuestras vidas.

Algunas veces no necesariamente tenemos que eliminar nuestra negatividad; sólo tenemos que aprender cómo ponerla a trabajar para nosotros en lugar de en nuestra contra. Por ejemplo: mi Trastorno de Déficits de Atención (ADD por sus siglas en inglés) solía evitar que tuviera algún logro, hasta que me di cuenta de que en lugar de tratar de escribir un libro con tanta insistencia, debía escribir varios al mismo tiempo. ¡A la edad de 33 años, me convertí en un autor prolífico gracias a lo que una vez consideré como una enorme fuente de negatividad en mi vida!

Mientras más grande sea la oscuridad, mayor será la Luz que puede ser revelada al transformarla para el bien.

¡No te deshagas de ella! ¡Transfórmala!

Yehudá Berg

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