Lo más probable es que la mayoría de la gente que lee esto no reconozca el nombre Aung San Suu Kyi. La Sra. Suu Kyi es la primera y actual Consejera de Estado y Líder de la Liga Nacional para la Democracia de Myanmar, anteriormente conocida como Birmania.

En 1991, “La Señora”, como la conocen sus compatriotas, fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz. El comité que nominó a Suu Kyi la llamó”un ejemplo sobresaliente del poder de los impotentes”.

Desde 1948 hasta 2010, la entonces Birmania había estado involucrada en una guerra civil que consistía en aproximadamente 30 grupos insurgentes (hoy sólo quedan cinco). Suu Kyi pasó la mayor parte del tiempo entre finales de los años 80 y 2010 en alguna forma de “detención” por sus opiniones democráticas vocales.

Ahora, Suu Kyi, líder de facto del país, ha hecho de la no violencia su prioridad. Citando sus modelos de conducta como Martin Luther King Jr. y Mahatma Gandhi, la líder entiende – y demuestra firmemente – su firme creencia de que el silencio es tan importante, si no más que hablar.

De hecho, hay momentos en los que es más beneficioso permanecer callado que hablar. (Una lección que muchos de nuestros políticos en casa podrían usar.)

En nuestras vidas personales, no necesitamos ser un político u otra figura prominente para reconocer el momento y el lugar de la tranquilidad.

AQUÍ HAY DIEZ VECES QUE HARÍAMOS BIEN EN ESTAR CALLADOS EN LA VIDA:

1. CUANDO NO TIENES LOS DATOS NECESARIOS

Harlan Ellison, uno de los escritores más prolíficos de la historia, dijo una vez: “No tienes derecho a opinar. Usted tiene derecho a una opinión informada. Nadie tiene derecho a ser ignorante”. Usted puede o no estar de acuerdo con el sentimiento de Ellison, pero hablar acerca de un tema del cual no tiene hechos o evidencia puede ser percibido como distracción.

Si es un asunto delicado, haríamos bien en callarnos hasta que sepamos todos los hechos.

2. CUANDO TIENES LA SENSACIÓN DE QUE LAS PALABRAS TE VAN A DOLER

En medio de una acalorada discusión, la mayoría (¿todos?) de nosotros hemos dicho algo que injustamente hirió a alguien más. Siendo honestos con nosotros mismos, sentimos los efectos secundarios de las palabras antes de que fueran dichas. En otras palabras, sabíamos el aguijón que esas palabras producirían – y las dijimos de todos modos.

Cuando los ánimos están caldeados, nuestra relación conversación-silencio debe ser baja. Hablando de eso…

3. CUANDO TENGAS LA SENSACIÓN DE QUE TE AVERGONZARÁS

Los números 2 y 3 suelen ser inclusivos. Cuando reemplazamos la frialdad y la lógica con la impulsividad y la impulsividad, los cambios de nosotros lastimando a alguien más y a nosotros mismos se disparan.

No vale la pena avergonzarse de algo que no debería haberse dicho nunca.

tranquila en la vida

4. CUANDO NO NOS CORRESPONDE HABLAR

La verdad es que la escucha enfocada y totalmente atenta (es decir, la escucha activa) es rara. Demasiada gente preferiría ser oída antes que oída – y esto es algo que nos puede patear en la retaguardia en cada parte de la ciudad.

Entender y ser hábiles en la escucha activa puede llevarnos a nuevas percepciones, expandir el conocimiento y mejorar nuestras relaciones.

5. CUANDO NO TENEMOS NADA QUE DECIR

Es irónico que el “silencio incómodo” sea insoportable, pero la charla es una habilidad social. Hablar entre amigos está bien, pero ¿por qué deberíamos sentirnos obligados a decir algo cuando no hay nada?

(Silencio)

6. CUANDO ESTÁS SIENDO BURLADO

Nadie es inmune a no ser querido sin una buena razón. Nadie es inmune a la intimidación, incluso a medida que envejecemos. No hay una buena razón para responder a alguien cuyo objetivo sea burlarse de ti. Usted tiene el autocontrol para terminar una conversación – úselo.

7. CUANDO INTENTAS CAMBIAR UN COMPORTAMIENTO RELACIONADO

Comprender e intentar romper un mal hábito es un acto noble. Cambiar nuestro comportamiento también puede ser bastante difícil a veces. Los hábitos a menudo se repiten porque no observamos ni intervenimos activamente.

Cuando se trata de cambiar la forma en que nos hablamos a nosotros mismos y a los demás, surgirá una afluencia de pensamientos y sentimientos contradictorios. Es importante permanecer en silencio hasta que podamos recuperar el control.

8. CUANDO TUS EMOCIONES NEGATIVAS SON ALTAS

Una vez más, no hay una ley no escrita que usted debe hablar con la gente. Ciertamente no hay ninguna ley no escrita que diga que usted debe hablar con la gente cuando está en mal estado. Como se mencionó, las emociones negativas tienen una forma de nublar nuestro juicio – y esto puede llevarnos por un camino que no queremos tomar.

9. CUANDO PODRÍAS ESTAR HACIENDO ALGO PRODUCTIVO

¿Por qué parloteas 100 palabras por segundo sobre nada en particular cuando esta vez podrías invertir más sabiamente? Como era de esperar, entablar una conversación al azar es una forma común de evitar responsabilidades.

¿Qué podrías estar haciendo en vez de eso que mejorará tu vida?

10. CUANDO TUS PALABRAS SE REFLEJARÁN MAL EN ALGUIEN

Hablar de alguien con la intención de infligir daño a su carácter es un acto tonto. Es una situación sin salida. Esto es particularmente el caso cuando este “alguien” es un cónyuge, pariente, amigo o colega.

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