image

Haga sus oraciones tan simples como le sea posible; simples en la forma y en el contenido. El secreto de una oración exitosa es que sea simple, directa y espontánea. Cuando una plegaria se hace complicada, literaria o grandilocuente, se ha convertido en un ejercicio intelectual y ya no tiene poder espiritual.

En nuestros estudios de metafísica, tratamos de ser igual de simples y de concretos. Debemos insistir en expresar lo que realmente creemos y entendemos, de la forma más simple, más clara, tanto por nuestro bien como por el bien de cualquiera que estemos ilustrando.

Si usted expresa sus ideas sobre la religión en un estilo vago, entrevesado, si utiliza muchas palabras desusadas o ambiguas, es seguro que usted no entiende aquello de lo que habla, y trata de disfrazar esa realidad , de ocultársela a usted mismo. Ese recurso es un bien conocido truco del subconsciente para engañarnos, y debemos estar en guardia contra él.

Cualquier cosa que de verdad entienda, podrá explicarla en un lenguaje razonablemente sencillo , siempre que esa cosa tenga explicación. Un aire de grave profundidad, unido a una fraseología misteriosa y vaga, es señal de falta de sinceridad o de una mente confusa.

¿Recuerda los versos de la opereta Paciencia?

“Y todos dirán ante su porte místico:

Sígueme en Facebook

SI este joven se expresa con palabras tan profundas para mí.

Que extrañamente profundo este joven tan profundo ha de ser”.

Lea:   Es en el momento presente cuando construyes tu futuro
Menú de cierre

Send this to a friend