Si hablamos de orgullo hablamos de un mal que no te permite prosperar en lo espiritual

Orgullo espiritual:

¿que es orgullo?

Orgullo: Exceso de estimación propia obsentimiento que hace que una persona se considere superior a los demás.

El orgullo muchas veces nos hace creer que somos mejores que los demás, descuidando muchas veces nuestra relación con el Amor de la Divinidad que reside en el corazón de cada uno.

No es bueno que nos despreciemos, pero tampoco es bueno tener una valoración excesiva de uno mismo o en pocas palabras “orgullo”.

Es Evidente que las personas que se dejan llevar por el orgullo fracasan. En el caminar cristiano el orgullo no ayuda en nada y mas bien es un obstáculo, el cristianismo se trata de humildad, de reconocer nuestras buenas capacidades pero también nuestros defectos.

El hecho de conocer nuestras limitaciones, nos hace tratar de buscar de resolverlas, en cambio una persona que se cree lo máximo y que no hay nadie como el o ella de excelente, es una persona que difícilmente buscara su Sanación, ya que su mismo concepto de si mismo lo lleva a confiarse en su caminar. Viéndolo desde el punto de vista espiritual, tenemos que estar preparados en cada momento, mostrando humildad y reconociendo que cada día necesitamos mas de Auto Conocernos, que sentimos en cada momento de tu vida.

meditation foto

UNA PERSONA ORGULLOSA:

Si hablamos de orgullo hablamos de un mal que no te permite prosperar en lo espiritual. El antónimo de Orgullo es Humildad.

Visita Wadie.com

Una persona orgullosa difícilmente reconocerá sus errores, además que es una persona que cuando falla nunca pide perdón ellos. Si lo vemos desde ese punto de vista, en un persona espiritual, no tendría que haber orgullo, porque el orgullo nunca te dejara reconocer tus errores, y en la vida espiritual algo primordial para poder avanzar y crecer espiritualmente es reconocer nuestros errores y enmendarlos.

Lea:   12 cosas de las que ya no deberías avergonzarte

Una persona con orgullo es una persona que no sabe perdonar, y el que no sabe perdonar ocasiona ataduras que no le permiten crecer, es necesario que cuando venimos al Cristo Interior, vengamos con un corazón limpio, esto significa dejar a un lado el orgullo. El orgullo no es un fruto del espíritu, y por ende es necesario que nos deshagamos de el, pues la voluntad del Ser Supremo es que tengamos un corazón perdonador y humilde para reconocer cuando fallamos.
Si tu eres una persona que por orgullo no reconoces cuando fallas, el Reino de los cielos no vendrá a ti por añadidura.

Un abrazo de luz.
Juanca López

Foto por iandeth Si hablamos de orgullo hablamos de un mal que no te permite prosperar en lo espiritual 1

Menú de cierre

Comparte con un amigo