No te preocupes tanto por lo que entra en tu boca, sino más bien por lo que sale de ella.

No te preocupes por cómo “tú” te sientes, preocúpate por como “nosotros” nos sentimos. Así es como llegarás a tener un sentido de unidad con tu vecino y por lo tanto tener el derecho de disfrutar las bendiciones de la Luz en tu vida y nuestro mundo.

Cuando mantienes las “reglas”, como dice en la Biblia, entonces Di-s bendice la tierra. Suena religioso, pero no significa que necesariamente siempre tenga que ser tomado de forma literal. Significa estar consciente, todo el tiempo, de que hay una fuerza de la Luz que trasciende el mundo físico y existe en todas y cada una de las personas.

Karen Berg

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