Perdona a la gente, pero nunca olvides las lecciones que te enseñaron

perdona pero no olvides

Todos pasamos por momentos de angustia. Todos experimentamos la traición. Pero lo que debemos recordar es que tenemos que perdonar a esas personas. Guardar rencor no les hace daño, sólo te restringe a ti.

Tienes que darte cuenta de que la gente que te hizo daño se estaba haciendo daño a sí misma también. Y tal vez estaban tratando de encontrar una salida para sus emociones. ¿Quizás nunca te consideraron una prioridad de la forma en que lo hiciste?

¿Tal vez no te dieron el respeto que tú les diste? Pero perdónalos de todas formas. Perdónalos porque podrían haber estado peleando sus propias batallas, de las que tú no sabías nada.

A medida que aprendes a perdonar a los que te lastiman, también tienes que perdonarte a ti mismo. Si hubieras podido afrontar mejor esas situaciones en lugar de llorar por ellas, no te sientas culpable por eso ahora.

Hay muchas cosas buenas que hacemos pero hay muchas que se nos escapan. Pero, somos humanos al final del día, ¿verdad?

Si puedes perdonar a los demás por sus errores, seguramente encontrarás la fuerza para perdonarte a ti mismo también. Perdonarte a ti mismo incluso después de haberte dejado atrapar en esa negatividad.

Tal vez no estabas listo en ese entonces, pero cuando te perdonas a ti mismo, te vuelves lentamente hacia la luz.

Expresa tu gratitud por las muchas lecciones que has aprendido de esas pruebas. Cada tormenta te enseñó a ser más fuerte y resistente. Encontraste tu fuerza interior, incluso cuando no tenías a nadie más para guiarte.

Agradece las oportunidades que tuviste en forma de dolor. Te enseñaron a amarte a ti mismo sin importar lo que los demás dijeran de ti. Tal vez la lección más importante que aprendiste fue ponerte a ti mismo en primer lugar y cómo no hay nada malo en ello.

También en soyespiritual.com:   Mi realidad no es tu realidad - La gente de mente abierta vive en una realidad totalmente diferente

Recuerda cómo perseveraste incluso en lo más bajo. Aprendiste que estaba bien no estar bien a veces. Aprendiste a abrazar tus emociones con autenticidad y trabajaste a través de ellas. Has viajado a través de todo esto para llegar al destino del perdón.

La gente que te rodea te ha perdonado muchas veces. Puedes hacer lo mismo con otros también. Tienes que dejar ir las cargas del pasado y seguir adelante. Dejar ir esa negatividad.

A menos que puedas perdonar a los demás y a ti mismo, permanecerás enjaulado en tu pasado. No crecerás, no vivirás la vida como debe ser.

Así que, libera esas emociones y sé libre. Acepta las lecciones que has aprendido, perdona y sigue adelante.

Compartir en Facebook

Coimpartir en Whatsapp

Canal de Telegram