Las mujeres disfrutamos del privilegio de ser capaces de traer vida al planeta. Desde esta situación de prestigio, estamos dotadas de alguna magia que nos mantiene de pie y como fuerza centrífuga nos empuja a sacar adelante a nuestros hijos a como dé lugar: el amor de madre. No importa cuál fue tu circunstancia, el planeta prosigue y no vas a estar sola jamás más, alguien depende de ti. Vas a aprender a pasear sobre el ripio del recorrido y vas a hacer felices a tus pequeños.

1. Solo se madre, no ocupes el rol ausente

Mi hijo crece sin padre ¿qué hago?
Mi hijo crece sin padre ¿qué hago?

Es usual oír oraciones como: “es madre y padre a la vez”. No creas en eso, es un fallo, se mucha madre, mas no procures ocupar un rol que no fue hecho para ti y deja que tu hijo procese emotivamente la ausencia del padre.

Permíteles a tus hijos que admitan esa ausencia y proporciónales las herramientas para desarrollar su vida en semejantes circunstancias. Conoce en esta etapa tus fortalezas desde tu sitio de madre para edificar y medrar juntos. No les trasfieras tus pensamientos ni tus preconceptos sobre su padre, al que no ven o bien no conocen, y quizá los frecuentan esporádicamente, deja que realicen su experiencia con ese padre ausente desde su perspectiva. Conseguirás que el pequeño despliegue su autoestima.

2. Cómo trabajar el temor al abandono

Es muy normal que los pequeños que medran sin padre desarrollen algunos miedos como el temor a ser abandonados. Para los pequeños estas secuelas no son simples de digerir y acaban expresando su sentir más profundo por el canal de la agresividad y el aislamiento. Se vuelven o bien retraídos o bien violentos con su ambiente más próximo.

Ten presente que este cambio de actitud responde a un estado de su situación emotiva. Ellos no tienen todavía la suficiente madurez para encarar ciertas situaciones y emiten mensajes por medio de su comportamiento.

Cuéntales que si no estás con su padre es por el bien de todos y hazles comprender que no es su culpa. Arranca de su interior esa carga que puede ser muy pesada.

3. El vacío sensible

Mi hijo crece sin padre ¿qué hago?
Mi hijo crece sin padre ¿qué hago?

Frente a la ausencia, la imagen de familia usual para ellos está deformada. Si bien cuenten con todo tu cariño, cuestionarán por qué razón no tienen padre. Muy frecuentemente esto les produce un vacío sensible, suponen que no son esenciales para él.

Tus hijos deben sentir lo esenciales que son para ti, y que la ausencia del padre no es su culpa. El mejor camino para protegerlos en este estado de sofocación es demostrándoles cuánto los amas y dedícales tiempo de calidad. Tal vez por ser madre soltera puedas tener muchas labores que te impidan compartir más tiempo con ellos, entonces, haz que cada instante que pases al lado de tus hijos sean fantásticos.

4. La complejidad frente a las relaciones de cariño

Es una instancia a la que se llega tras trascurrido un tiempo. No es una regla incesante, mas puede darse el en el caso de que la ausencia del padre repercuta en sus futuras relaciones cariñosas. Probablemente por temor al abandono procuren completar el vacío sensible con relaciones cariñosas, mas ese temor no les deja localizar ese equilibrio, terminan por ahogar a su pareja y la relación se acaba en escaso tiempo. En otros casos, al contrario, prefieren vivir en el desapego frente al temor de salir lastimados.

Es esencial que si empiezas a ver estos síntomas de miedos recurrentes, ya desde pequeños, recurras a la ayuda profesional para apoyarlos apropiadamente.

5. El amor como aprendizaje incesante

La paz interior de tus hijos y su capacidad de querer la edificas junto a ellos continuamente, sin calmo. Si les ofreces amor, de ellos vas a recibir amor, siempre y en toda circunstancia va a ser recíproco. Súmale el respeto y la confianza, todos sentimientos que no se imponen, sencillamente se edifican “dando” con el tiempo, con la convivencia y el buen trato que les des a tus hijos. No creas en la oración “él sabe que lo amo”, pues precisan que se los pruebes. Diles que los amas habitualmente, abrázalos, bésalos, que tu aprecio sea infinito y permanente.

Recuerda que las palabras dulces aumentan la autoestima de los hijos, asisten a producir un apego sensible saludable.

6. Dale tu voto de confianza

Mi hijo crece sin padre ¿qué hago?
Mi hijo crece sin padre ¿qué hago?

No pensar en su palabra puede conllevarte inconvenientes. Considera que vive una situación singular y que precisa tu incesante atención. No descreas de ellos, ni les hagas sentir que jamás llevan razón o bien que están siempre y en toda circunstancia mintiendo. Al contrario, aprende a ejercitar la paciencia y también identifica las situaciones complejas.

Deja que se dirija a ti, escúchalo. Deja tus menesteres y atiende lo que desea contarte. No importa lo pequeño de su inconveniente, precisan que los mires a los ojos y los escuches en silencio. Les vas a abrir las puertas de una confianza plena.
siete. Identifica las diferencias de tus hijos

No todos tus hijos son iguales. Unos asimilarán la ausencia con menos complicación, otros van a llevar con más pesar su circunstancia. No cometas el fallo de Ignorar que cada uno de ellos tiene su personalidad. No todos tus hijos pueden sobreponerse a las contrariedades de igual manera, entonces, es preciso estimar aquello que hace a tus pequeños diferentes.
Comprende que debes aprender a identificar el carácter y las reacciones de cada uno de ellos de ellos. Atiende sus contestaciones frente a las circunstancias de la vida, obsérvalos, escúchalos y vas a saber de qué forma trabajar con cada uno de ellos el problema de la ausencia.

Confía en tu instinto maternal y conéctate con tus hijos. Inspírales el amor más profundo y conseguirás que la ausencia paterna no sea un trauma, sino más bien una circunstancia diferente en la vida de esa familia que estás edificando cada día, y van a aprender juntos a ser felices.

Fuente: enamorando.me

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