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Los 4 principios budistas para alejarte del sufrimiento

Paulo Coelho encumbró su fama sobre las ruinas del sufrimiento humano. Aquí encontrarás los 4 principios budistas para alejarte del sufrimiento Los libros de superación personal funcionan gracias a la incertidumbre existencial, pues casi nadie tiene la menor idea de lo que es el mundo y de lo que vinimos a hacer aquí. Estamos necesitados de respuestas.   sufrimiento

Nos urgen coordenadas e indicaciones de viaje. Desafortunadamente, los bes tseller que tenemos a la mano nos ofrecen una explicación sencilla, pero burda, de lo que el mundo significa y nuestras “posibilidades” dentro de él.  Estos textos procuran no incomodarnos con planteamientos serios y concienzudos sobre la vida. Más bien nos dan la versión más ramplona y sensiblera de la realidad, por lo que nos impiden confrontarnos con nosotros mismos.
En cambio, hay posicionamientos milenarios que nos dan cuenta de la realidad. Pese a su profunda elaboración, tocan sensiblemente aspectos de la vida cotidiana. Si te has percibido confundido o has tenido la sensación de despertar sin sentido y sin propósito, la explicación budista sobre las Cuatro Nobles Verdades probablemente le den luz a tu camino.

1. Principios budistas Dukkha
La verdad del sufrimiento

«El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento. El dolor, la pena, la aflicción, las lamentaciones y la desesperanzas son sufrimiento. Asociarse con lo indeseable es sufrimiento, separarse de lo deseable es sufrimiento, no obtener lo que se desea es sufrimiento. En breve, los cinco factores de la individualidad son sufrimiento».

Estos cinco factores que se mencionan, son propios de la personalidad humana: cuerpo físico, sensaciones y sentimientos, cogniciones, rasgos y disposiciones de carácter y conciencia. La naturaleza de las cosas parece ser, por sí misma, dolorosa. Estamos inmersos en una dinámica de constante creación y muerte. Gozamos de felicidad, es cierto, pero ésta es sólo momentánea. Sin embargo, no es que el mundo sea un lugar doloroso en sí mismo, se trata del modo en que nos relacionamos con él, es decir, el vínculo al que nos anclamos.

principios budistas
Principios Budistas

2. Principios budistasSamudaya 
La verdad del origen del sufrimiento

«Es esta sed o anhelo lo que da pie al sufrimiento, que está ligado al disfrute apasionado y que busca nuevos placeres aquí y allá en la forma de sed de placer sensual, sed de existir y sed de no existir».

Es el deseo el que origina el sufrimiento. La búsqueda de placeres es justo la intersección entre el mundo y nosotros donde nos apegamos a él. Nos vinculamos de una manera aprehensiva. Existe una premisa básica a partir de la cual este sufrimiento comienza a operar; juzgamos las cosas como buenas o como malas. Al tomarlas de la primer forma, creemos que debemos procurarlas, por lo que sufrimos al no tenerlas o al perderlas, si es de la segunda, padecemos al intentar evitarlas; en cualquier modo, hay turbación emocional.

3. Principios budistas Nirodha
La verdad del término del sufrimiento

«Es la total extinción y cesación de ese mismo deseo, su abandono, su descarte, liberarse del mismo, su no- dependencia».

La renuncia es liberación. El pensamiento budista no intenta lanzarnos a la angustia existencial de la misma manera en la que lo hizo más tarde el existencialismo francés con Kierkegaard o Sartre, sino que nos señala la vía para la aniquilación del sufrimiento antes descrito.

4. Principios budistasMagga
La verdad del camino

«La esencia de los millares de discursos en los que el Buda explicó su enseñanza de distintas maneras, está contenida en Las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Óctuple Sendero, es decir, Recto Entendimiento, Recto Pensamiento, Recto Lenguaje, Recta Acción, Recta Vida, Recto Esfuerzo, Recta Atención y Recta Concentración».

Claro que no es una solución sencilla, ésta implica un trabajo personal ligado a la virtud y disciplina. A lo que el último camino se refiere es al Noble Camino Óctuple. Es a partir de aquí donde comienza el verdadero trabajo; no en vano, por su puesto, la culminación de este proceso será el nirvana, el estado último de perfección. Paradójicamente, este estado de iluminación es un apagamiento, se trata de la máxima trascendencia.

A diferencia del pensamiento occidental, que ante una crisis personal busca enaltecer la personalidad del individuo (haciéndole ver lo bueno que es, lo valiosa que es su vida, el enérgico empeño que tiene que poner para conseguir, ganar, acumular…) este planteamiento oriental se encamina por una vía sustractiva: dejar, soltar y renunciar a los caprichos del ego.

El desapego es un concepto clave: en tanto menos atados estemos al mundo, menos sufriremos; esto incluye personas, objetos materiales y circunstancias diarias. No es raro sorprendernos sumergidos en estados de ánimo deteriorados. Sin embargo, los planteamientos orientales nos ayudan a comprender desde otro lugar al mundo y a nosotros mismos.

Fuente : http://ift.tt/19wDDTV


 

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