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ATAJE ESA PESADILLA

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Cuando se presenta lo que parece ser un problema muy difícil o una gran emergencia, muchos estudiantes de la Verdad lo afrontan erróneamente. Primero piensan: “ Esto es muy grave” y luego se preparan mentalmente, por así decirlo, para un esfuerzo supremo, y se disponen a rezar con excesivo empeño, o por muchísimas horas, con el fin de enfrentarse a la dificultad.

Todo eso es un gran error, que no hace más que incrementar el problema, hasta una magnitud mucho mayor de la original. Luego ,esos estudiantes realizan un gran esfuerzo mental para darle poder a la oración. Eso también es un error, porque su poder mental no puede hacer nada – solo Dios puede remediar la situación – y su esfuerzo en realidad afirma que El tal vez no actúe.

La actitud correcta para alcanzar la victoria es la siguiente:

1 – Pensar: “Dios puede resolver y resolverá este problema si yo adopto la actitud mental correcta “.

2 – En vez de decir la palabra desde la baja altura del miedo y de la limitación, y confiar en que el esfuerzo la magnificará, deje de pensar por completo en el problema, y crezca en consciencia. Dedique a esta tarea todo el tiempo que le haga falta: unos segundos, varios minutos u horas,y hasta días.

3 – Al haber alcanzado un nivel más alto, diga entonces la Palabra, suavemente, desde su nivel, y su problema quedará resuelto.

Crecemos en consciencia al pensar en Dios hasta que nos interesamos realmente en El. La altura puede variar según la persona de que se trate, también variará el tiempo necesario para alcanzarla, y estas cosas seran diferentes en distintas ocasiones para la misma persona.

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Por supuesto, este elevado nivel de consciencia no es fantasioso ni anormal. Es, sencillamente, un interés saludable y racional en Dios.

Emmet Fox

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