Dios esté en mi cabeza, y en mi entendimiento,

Dios esté en mis ojos y en mi mirada,

Dios esté en mí boca y en mis palabras,

Dios esté en mi lengua y en mi gusto,

Dios esté en mis labios y en mi saludo.

Dios esté en mi nariz y en mí olfato y mi inspiración,

Dios esté en mis oídos y en mi audición,

Dios esté en mi cuello y en mi humildad,

Dios esté en mis hombros y en mi porte,

Dios esté en mi espalda y en mi postura.

Dios esté en mis brazos y en mi dar y recibir,

Dios esté en mis manos y en mi trabajo,

Dios esté en mis piernas y en mi caminar,

Dios esté en mis pies y en mí firme conexión,

Dios esté en mis articulaciones y en mis relaciones.

Dios esté en mis entrañas y en mis sentimientos,

Dios esté en mis intestinos y en mi perdonar,

Dios esté en mi talle y en mis movimientos,

Dios esté en mis pulmones y en mi respiración,

Dios esté en mi corazón y en mis afectos.

Dios esté en mi piel y en mi tacto y mis caricias,

Dios esté en mi carne y en mis penas y suspiros,

Dios esté en mi sangre y en mi vivir,

Dios esté en mis huesos y en mi morir,

Dios esté en mi final y en mi revivir.

Texto ampliado de la oración tradicional del reverendo Jim COTTER, que aparece en su libro Prayer at Night, Cairn Publicatíons, Sheffield, GranBretaña,1988.

orando

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