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El Siguiente Momento
un mensaje de Jennifer Hoffman
lunes, 02 de junio de 2008

Traducido por Maribel González – marigo28@yahoo.com

Cuando yo viví en Australia tomaba el autobús a todas partes porque simplemente no podía dominar manejar del otro lado de la carretera y coche. Un día mientras esperaba en la parada del autobús vi a una mujer joven correr cruzando la calle para coger el autobús. Mientras ella se acercaba a la parada del autobús se tropezó con el bordillo y salió volando. Una mujer salió de la multitud hacia su camino y la atrapó, previniendo lo que habría sido una mala caída. Es una escena que ha permanecido conmigo porque me mostró cómo un momento puede hacer una diferencia en nuestra vida. Cuando nos encontramos en un punto decisivo de transformación, cada minuto cuenta.

Lo que ocurrió entre esas dos mujeres en ese momento muestra cómo lo que puede parecer un desastre puede ser transformado a través de la intervención divina. Un solo momento puede hacer una diferencia, y puede transformar nuestra vida de muchas formas diferentes. Cuando le decimos al Universo que estamos listos para la transformación, cualquier cosa puede suceder. Estamos abiertos al cambio, dispuestos a soltar y queriendo algo diferente. La transformación siempre llega, a veces en pequeñas formas que parecen insignificantes, a veces en grandes formas que parecen abrumadoras. Y de vez en cuando sucede gracias a los esfuerzos de otras personas. Tenemos que estar abiertos porque lo que ocurre en el siguiente minuto puede ser la transformación que estamos buscando.

Todos los que estaban en la parada del autobús vieron lo que ocurrió y a todos nos impactó la voluntad de esa mujer para ayudar a un extraño. Todos vimos cómo ese momento transformó la vida de alguien. En este caso, la joven evitó una grave caída a través de la intervención de alguien que respondió a su necesidad. Cuando estamos pasando por un proceso de transformación, cada minuto tiene el potencial de una bendición que puede llegar en cualquier forma. Al poner atención, estar en el momento presente y confiar en que cada momento es importante, permitimos que el Universo trabaje de nuestra parte. Si estamos tan enfocados en nuestra situación, preguntándonos de dónde va a venir ayuda, si va a llegar en absoluto o sintiéndonos impotentes, estamos caminando con nuestras cabezas bajas  y podemos perder algunas oportunidades maravillosas que pueden suceder en el siguiente minuto.

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La transformación se produce a menudo en formas muy pequeñas y si estamos a la espera de confirmación de que está pasando buscando grandes cosas, como ganarse la lotería, es posible que perdamos los regalos que se nos están entregando a cada momento. Estoy segura de que la joven nunca olvidará la amabilidad de la mujer que interrumpió su caída y quizás necesitaba un recordatorio de la bondad de la gente, la voluntad de alguien para ser de ayuda a ella y la protección del Universo. Eso puede haber sido un momento de transformación para ella. Estamos siempre en el punto decisivo de transformación y cada momento cuenta. Como nos enfocamos en la manifestación de nuestros sueños, recordando que el Universo siempre nos toma en serio, encontramos las bendiciones de la transformación en nuestra vida a medida que ocurren de momento a momento.

“El Amor más grande, el Amor más poderoso y el Amor que es más capaz de cambiar el mundo es nuestro Amor hacia nosotros mismos.”
Maribel González

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