Esto se llama el Latido Universal, y voy hacerles una pequeña explicación: Se van a tomar el pulso. ¿Saben encontrar el pulso?. Se toma aquí en la mano o en la ollita (la traquea) o aquí en las sienes. Ponte el dedo pulgar muy hondo aquí en la ollita. Ahora, óiganme bien:

Date cuenta que en este momento, estamos sintiendo, cada uno de nosotros, el latido del corazón. Todos al mismísimo tiempo, en el mismo instante, ¿están sintiendo una pulsación?. Y esa pulsación la estamos sintiendo no solamente nosotros dos, cuatro o seis; sino todo el que esté en esta casa, ciudad, continente, hemisferio, todo el planeta y el mundo; hombre, mujer, niño, animal, pez y ave, está recibiendo ese mismo latido, esa misma pulsación; en el mismo instante.

Tu no estás enchufado en la luz eléctrica, no estás sembrada allí afuera en el jardín .Entonces de donde viene la pulsación, que es instantánea, que no cesa ni un momento, porque si en alguien se para, lo tantean y dicen: “¡Pues se murió!”. Y si vuelven a sentir el pulso dicen: “¡Ah, no está vivo! ¿Por que está vivo? Porque esta esa pulsación en él, ¿no? Ahora te das cuenta qué es eso. Esa pulsación, pues es la vida. Es vida.

¿Y qué es la Vida? ¿No se te ocurre nada?

¡Es Dios, mi’hijita! Es Dios. La vida de Dios. Y tu estás viva. ¿Por qué? Porque esta Dios, está latiendo, aquí en tu corazón.

Entra una luz, una vibración, una energía por aquí, por el Chakra Coronario a tu corazón y eso riega todo tu sistema. Ahora nosotros que hemos estudiado esto tanto tiempo, sabemos que ese latido representa toneladas de vida, y de todo lo que es necesario para vivir.

¿Qué es lo que se necesita para vivir? Pues, mi’hijita, se necesita comida, bebida, respiración, techo, casa, una cantidad enorme de lo que llamamos los venezolanos, corotos, trastes, objetos; muebles, sábanas, ropa, libros, automóviles, comunicación ¿no?. Todo eso se necesita para la vida, para vivir bien, contento, interesado, para que merezca la pena vivir. Todo eso contiene la vida y lo primeríquitico que contiene, es la salud. Hay que estar bien.

Los ojos, los oídos, los pies, las manos, las piernas, todos los órganos tienen que estar funcionando para estar vivos y vivir bien. Díganme, si o no, que no les veo ni les oigo.
Todo eso, mi hija estas recibiéndolo tú, que te lo da el Padre, te lo da Dios, en esa energía que entra por aquí. Que te repercute en el corazón y por eso es que tu puedes oírla y sentirla. Y si te lo ponen en un aparato de Rayos X, también lo ves. Ese latido representa ¡Todo!

De manera que cuando tú sepas algo de Metafísica, Te darás cuenta, de que todo es mentira, cuando dicen, que te falta. Cuando tú creas que careces de dinero, de salud, que no tienes eso, que no tienes el otro. Que los ojos los tienes enfermos, que los oídos no oyen bien, todo es mentira.

Date cuenta, que en ese “latidito”, que se repite sesenta veces por minuto. Cada segundo. Pues eso que te entra cada segundo, ese “latidito” mantiene todo tu cuerpo, tus órganos y tus sistemas en función perfecta.

Date cuenta que ese “latidito” te está llenando de toneladas de todo eso que a cabo de mencionar. ¿Es o no es mentira que nos pueda faltar algo? ¿Tan espantadas están que nadie me dice nada?

Cuando tú traes un problema, aquí a mi casa y te pongo hacer el Latido Universal. Tú te estás dando cuenta de repente de la realización más grande, es que debe ser todo mentira puesto que si tu estás recibiendo vida y la vida contiene todo, pues no puede ser verdad que tienes una enfermedad o que tienes algún órgano que no te funcione bien. Mírenme, yo tengo todos mis órganos en perfección, mi amor, y tengo setenta y nueve años, ya voy a cumplir ochenta, y tu me ves a mí, apenas si me pongo los anteojos para ver la letrita muy menuda. Gracias que no tengo que usar anteojos cuando casi todo el mundo los usa las veinticuatro horas. ¡Yo no tengo nada! Todos mis órganos están en perfección, todos mis sistemas funcionando a la maravilla, bueno, ese es este “latidito”.

Darse cuenta de lo que significa el “latidito”. Pensarlo cuando creemos que tenemos algo. Tomarse este pulso y decir: “Pero, si yo no puedo, yo estoy recibiendo eso”. ¿Qué es lo que te falta para vivir, y estar saludable? Pues, eso que yo creo que me falta, no puede faltarme, porque aquí lo estoy recibiendo, ¿comprenden? Ese es el milagro, estas cumpliendo con toda la Ley. Y estás expresando con esto que te he dicho, con estas palabras, está expresando tu amor a Dios, al Padre, al Creador; que nunca te ha pedido nada por todo lo que te esta dando ¡Todo lo que contiene la vida esta en un “latidito”, de un segundo. Eso es lo que hace el milagro.

Eso es lo que hace que una persona venga y haga el Latido Universal. No tienen que hacerlo tan largo, esto te lo estoy explicando, para que lo entiendas bien, lo tengas grabado, lo repitas y lo enseñes y te lo recuerdes. Eso es lo que tú tienes que hacer, recordar que estás recibiendo, ¡todo, todo, todo el contenido de Dios entero! En un “latidito”.

Ahora, cierren los ojos y cada uno va con la mano recibiendo su pulsación. Oigan lo que yo estoy diciendo y acéptenlo cada uno: Por la Ley del Uno, “Yo Soy” Uno con la Única Presencia, aquí y en toda la Creación, en todo tiempo, en todo momento.
Digan mentalmente todos:
Acepto, Amen. “Yo Soy”.

Ahora, visualicen un corazón latiendo en el aire. Véanle en el centro del corazón, muy brillante, muy, muy, muy luminoso. Y ahora digan mentalmente:

¡Amada Presencia de Dios “Yo Soy”, te invoco a la Acción! Piensen en algún problemita, que ustedes crean tener. Si no de ustedes, de cualquier otra persona. Pero brevemente, no se tarden en el problemita. Digan, ahora mentalmente:

¡Ajusta esta situación, bajo la Gracia, de manera Perfecta y sin que yo levante un dedo!
Ahora, vayan agrandando ese Sol, que ustedes están viendo en el centro del corazón en el aire, y pónganlo grande, más grande, más grande, más brillante; más blanco, hasta el punto que el Sol desaparece fundiéndose en la Luz. Porque esa Luz va a ocupar todo el cuadro mental. Se desaparece el corazón y solo queda la Luz. Esa Luz es Inteligencia Infinita, brillantísima, blanquísima, grandísima.

Y ahora, piensen todos: ¡Soy Uno con la Luz, con esa Luz!
Nos vamos a quedar un minuto en silencio, solo recibiendo la radiación de esa Luz y de esa pulsación.

Estas palabritas, muy humildes y muy sencillas, son para el grupo de Guayaquil, bajo Elsa Gallardo. Yo siento mucho que las veces que he deseado ir a visitarla y que muy amablemente me han invitado. Ya mis amigas, mis hijas aquí presentes les dirán, por qué no he podido ir. No ha sido cosa mía, no ha sido voluntariamente, es obedeciendo al Maestro. Ellas les explicarán por qué.

Desconozco su Autor

Tomado de la WEB

 

 

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