Dar gracias
Al reunirnos hoy para dar gracias, somos uno en espíritu. Aquí te presentamos nuestras bendiciones favoritas para tu comida de día de fiesta.


Bendición de los niños
Damos gracias por esta comida que fortalece nuestros cuerpos. Damos gracias por el amor de Dios que nos ayuda a ser bondadosos y amables unos a otros. Por nuestra familia y nuestros amigos, por todas las bendiciones, decimos: “Gracias, Dios”.


Bendición de la familia
Unimos nuestros corazones en un espíritu de amor al reunirnos hoy aquí, dando gracias por nuestros familiares cercanos y distantes. Damos gracias por la protección que este hogar nos brinda y por la abundancia ante nosotros, todas ellas demostraciones del amor de Dios. Bendecimos esta comida para el sustento de nuestros cuerpos y mentes que nos permite bendecir a otros. Unidos en el espíritu de bondad infinita de Dios, decimos: “Gracias, Dios”. Amén.


Bendición de los amigos
Damos gracias por nuestras muchas bendiciones, por esta reunión de amigos, por el amor, el gozo y la gratitud que nos une en Espíritu. Damos gracias por el trabajo y por la diversión, por esta comida que bendice nuestros cuerpos, y por el amor infinito de Dios que sustenta nuestros cuerpos y almas. Amén.

Damos gracias por nuestras muchas bendiciones.


Estación de esperanza


Algo constante en la vida es que todo cambia. Cada estación fluye en la otra sin observar la culminación que se lleva a cabo, y nosotros los “espectadores” de la naturaleza vemos los buenos resultados de ese cambio.

Sígueme en Facebook

La frescura de la primavera se transforma en los días cálidos y alegres del verano, el cual a su vez se une a los emocionantes colores del otoño, y acto seguido, el otoño da paso al tranquilo adormecimiento del invierno, donde la preparación para la renovación comienza de nuevo. No observamos estos cambios con trepidación o aflicción, ya que sabemos que todos esos cambios son buenos.

Un final es sólo un comienzo


Al principio, no siempre vemos otros cambios y transiciones en nuestras vidas con tal optimismo y esperanza. Si tan sólo recordáramos lo que sabemos sobre las estaciones —que un final es otro hermoso comienzo— tal vez no sintiéramos temores o dudas sobre los momentos cruciales de cambio en nuestras vidas.

Observar la vida con esta sencillez no es fácil, pero con fe y práctica según entregamos nuestras preocupaciones a Dios, aprendemos a esperar lo mejor para nosotros y para quienes amamos.

Una esperanza renovada


Los finales y los comienzos son buenos y necesarios en nuestras vidas. Que encuentres una renovada esperanza, según lees las páginas que prosiguen. Y que sientas la seguridad de que lo que estés enfrentando en la vida puede ser resuelto ahora mismo con fe, sabiendo que Dios siempre está en ti y contigo.

 

Lea:   8 Síntomas de la Ascensión en 2018
Menú de cierre

Comparte con un amigo