Canalizaciones de Yeshua

 

Por

 

 

Bradley

 

YESHUA  – INTRODUCCIÓN  – por Bradley

De Brian Murphy – Agosto 23 de 2004

 

Por Bradleyenlakeach@yahoo.com

Descargado del Boletín del Círculo Carmesí

Traducción: Paola Damnotti

Anita Manasse – estrellam@sion.com

 

Nota: Como traductora de esta serie de mensajes de Yeshua canalizados por Bradley,

quiero aclarar que el día 17 de Septiembre del 2004, O2:19 p.m. acabo de recibir este

mensaje adicional de Bradley, el que se cuestionaba si iba a poder ser agregado a la

serie. Por consiguiente lo envío tal como lo he recibido. Anita

 

 

           Gracias por estar presentes para recibirme. Y la mayoría, estoy seguro, están esperando un fraude. Yo sería cauto también, si fuera ustedes. Pero cuando todo este dicho y hecho, hay un solo barómetro de verdad y que reside en el corazón humano. Es por eso que estoy aquí, para hablar a sus corazones. Es por eso que ustedes están leyendo esto y no en otro lado. De todas las elecciones que podrían haber hecho este día, el hecho de que eligieran estar aquí es simplemente porque se suponía que ustedes estén aquí.

 

           Una de las ideas que espero extenderles es la posibilidad de que no existen los accidentes en este Universo. El Universo no es diferente a una extraordinariamente elaborada casa de cartas, removiendo una todo colapsará. ¿Recuerdan la tabla de los elementos sobre la pared de cada clase de química en la escuela? ¿Nunca le sucedió a alguno de ustedes cuán aparentemente increíble es la tabla? Tomen la estructura atómica del hidrógeno. Remuevan un átomo y la estructura se desmorona. Remuevan un átomo del hidrógeno y el sol deja de brillar. Saquen un átomo del agua, y no hay océanos. No hay lágrimas. Sin embargo, cada elemento está ahí, en la tabla, en perfecto equilibrio para permitir la vida sobre este planeta. Tan sólo pregúntenle a un estadista cuáles son las posibilidades de que todos aquellos fotones y electrones, aparentemente al azar, lleguen a unirse en ustedes y en mi..Y si existe inteligencia detrás de algo tan pequeño, ¿piensan ustedes que es menos probable de que existe una inteligencia activa en vuestra vida?

 

           ¿Entonces, que hay de Darwin y la evolución? El tuvo razón, y si, la evolución existe. A nivel biológico. No a nivel biomolecular/químico. La composición molecular de los más diminutos, microscópicos `pelos` que forman el flagelo el cual permite a una célula individual moverse por ahí, requiere de unas cadenas de múltiples compuestos químicos y eléctricos, que tienen que surgir a la existencia al mismo tiempo o toda la estructura se derrumba. Es la analogía del taburete de tres patas, remuevan una pata y el taburete colapsa. Estos sistemas extraordinariamente complejos no podrían haber evolucionado al azar desde el pozo de estiércol primordial al que repentinamente le cayó un rayo.

 

           Ustedes podrían preguntarse: ¿Por qué no hablar en un templo o en una iglesia o en la cima de una montaña? ¿Por qué no en el Vaticano? ¿El Monte Santo? Francamente, no existen muchos lugares que quisieran tenerme, no como esto, no como verdaderamente yo soy, no diferente a ustedes. Tal como lo han hecho por siglos, a ellos les gusta la idea de mi, simplemente no la realidad—Y yo digo eso sin rencor. Cada uno ha servido a su propósito en el Gran Esquema de las Cosas. Y para decir la verdad, leer algunas de las palabras que supuestamente he dicho  y las prácticas que se supone que yo he endosado, yo tampoco hubiera querido estar conmigo por mucho tiempo.

 

           Confío en que ahora, que la mayoría de ustedes comprenden que la Fuente de Todo Lo Que Es no es un viejo hombre caucásico en un trono. Ni, en verdad, es la Fuente femenina. La Fuente es ambos, no es ninguno. De la Fuente vienen los dos. Viene la polaridad, la Dualidad. Lo masculino y lo femenino. La oscuridad y la luz. Materia y antimateria.

 

           Toda la creación es un escenario, y sobre este escenario de la creación llamado Tierra, uno de los más exquisitos desfiles de la historia,  uno de los más encantadores, uno de los más difíciles y desafiantes y profundos dramas – y frecuentemente, comedias – de toda la creación está siendo representado.

 

           Voy a tratar y ayudar a guiarlos a través de algunas de las tramas y subtramas de este drama  .Y durante este viaje, trataré de verter algo de luz sobre mi vida, de modo que sucesivamente, podamos verter algo de luz sobre sus vidas. Esperaré recordarnos quiénes verdaderamente somos, de dónde venimos, y hacia dónde estamos yendo.

 

           También espero hablar más ahora de lo que me fue posible entonces. Entonces, tuve que usar parábolas adecuadas para el tiempo. Ustedes tienen, ahora, 2000 años adicionales de información y de experiencia a la cual yo puedo recurrir.

 

           Y finalmente, podría, tal vez, enojar a algunos de ustedes. Eso lo lamentaré de mi parte. Ya existe suficiente división sobre mi vida y mi muerte.

 

           Entonces, ¿será lo que les ofrezca la verdad? Si. ¿Es vuestra verdad? Quizás. Quizás no. Lo que sea que les ayude a través de las turbas aguas hacia el Amor, es vuestra Verdad. Y así es como debería ser. Como el Universo, la verdad evoluciona en espiral y justo cuando ustedes piensan que están de nuevo donde comenzaron, se dan cuenta que han progresado a un estado más elevado. Y mis amigos, el Universo es lo suficientemente grande para abrazar a una multitud de verdades. Las elecciones son suyas.

 

           Antes de que comencemos con mi vida. ¿Qué tal una breve introducción a un curso que llamaré “Universo 101”?

 

           Nosotros no somos lo que pensamos que somos. Somos átomos y moléculas y electrones combinados para formar carne y huesos y sangre. Tan sólo pregúntenle a un estadista cuáles son las probabilidades de que todos aquellos fotones, y electrones, aparentemente al azar se junten para crearlos a ustedes y a mi. Dentro de eso somos quarks y sub-partículas de energía vibrando a inmensas velocidades. Dentro de eso nosotros somos Luz dividida como colores y más lento en sonido. Dentro de eso somos pensamiento. Pensamiento Divino. El Creador contemplándose a Sí Mismo.

 

           Si ustedes frotan sus manos vigorosamente. Y las sacuden vigorosamente. Entonces frótenlas juntas nuevamente. Y si ustedes colocan sus dos palmas la una opuesta a la otra unas seis pulgadas, entonces cierren sus ojos y muevan una palma en pequeños movimientos circulares, y pronto sentirán energía moviéndose contra la palma opuesta.  Lo que ustedes están sintiendo es su cuerpo energético. Algunos lo llaman cuerpo etérico. Más allá de eso está su cuerpo emocional, después su cuerpo mental y después su cuerpo espiritual, cada uno un duplicado del otro, cada uno vibrando a frecuencias siempre más y más elevadas

 

           Nosotros no somos diferentes a las muñecas rusas de Madera, un cuerpo dentro de otro, y así sucesivamente. Y si nosotros tan sólo somos átomos y electrones arremolinándose, pregúntense a sí mismos por qué sostenemos una forma? ¿Por qué no somos tan sólo una inflada masa de energía en movimiento? Nosotros somos, bastante literalmente, luz reducida en velocidad hasta que se une en la materia, sostenida en la forma que nosotros reconocemos como a ustedes mismos por el pensamiento, por un Anteproyecto Divino, si ustedes quieren, que ya existe en la Mente de Dios. Y es perfecto.

 

           Existe una teoría la cual es una correcta declaración de cómo el Universo trabaja. Es llamado no-localidad. Y dice que no existe tal cosa como  la distancia. Que el pensamiento es transmitido y recibido instantáneamente, y que es enviado y recibido por todo en todos lados, todo al mismo tiempo. Piensen un pensamiento y este ha alcanzado el fin del Universo y regresado a ustedes en el mismo instante. ¿Por qué les cuento esto? Porque es la verdad científica detrás de la verdad espiritual que cada uno de ustedes son cuidadores de sus hermanos y hermanas. Sus pensamientos y sus acciones afectan a toda la creación. Mis hermanas y hermanos, ustedes verdaderamente son todos uno. Ustedes no están separados los unos de los otros como ustedes creen.

 

           Y entonces, tan sólo para que ustedes lo sepan: Nosotros no estamos separados de toda la vida que existe en el Universo físico y espiritual. Les digo esto a ustedes con la realidad que desmiente su verdad. El Universo está combinado con vida. Es un vasto océano lleno de vida inteligente, y si, nos visita aquí bastante a menudo. Y si, ese contacto está llegando, y bastante pronto.

 

           Todo en el Universo es consciente, de una forma u otra, en un grado u otro. Los animales tienen inteligencia y emociones. Ellos aman y desean ser amados. Las plantas sienten dolor y comprenden la alegría. Ellas ansían ser reconocidas y escuchadas. El reino mineral es bastante consciente de su lugar en el universo. Aún la silla en la que se sientan tiene conciencia flotando a través de ella. ¿No dije yo “En la Casa de mi Padre hay muchas mansiones?”

 

           Y finalmente, en este muy breve curso introductorio a la naturaleza del Universo, les digo verdaderamente, existe una Fuente de todo lo que existe. Llámenlo Dios. El Padre/Madre. Mente Universal. Conciencia. Existe. El creó todo esto. Aún crea. Eso es lo que él hace. Es tan impersonal como el calor de una estrella. Es tan personal como vuestro más amado amigo y vuestro más intimo amante. Todo lo que ustedes son, es Dios. Pero ustedes aún no son todo lo que Dios es. Una paradoja, si, pero un paradoja hermosa para resolver. Ese, mis amigos, es el viaje en el que todos estamos.

 

* * * * *

YESHUA –  Parte 1 – por Bradley

De: Brian Murphy – Agosto 23, 2004

Traducción: Luciana Sinatra

Anita Manasse – estrellam@sion.com

 

 

Hola a Todos

 

Como lo había prometido, la siguiente es la primera de siete partes canalizadas de la historia de la vida de Yeshua Ben Joseph que encontré en el sitio Crimson Circle (Círculo Carmesí) el 24 de Agosto, bajo el simple título de “Parte Dos”, e inmediatamente reconocí que había sido canalizado por Yeshua, así que luego de un poco de investigación me las arreglé para encontrar a la persona que lo había puesto allí, hasta ese momento sólo dado a conocer como “enlakeach”. En otro de sus mensajes él firmó como Bradley, así que le envié un email pidiéndole el permiso para distribuir este material para ustedes. Esta fue su respuesta;

 

“Querido Brian,

Nuevamente, gracias por tu generosa retribución al material y a mi participación en él. Por favor siéntete libre de pasarlo a quien quieras. Lo he estado llamando “Son” (Hijo). Simplemente puedes agregar mi primer nombre, Bradley. Y si alguien lo quisiera, que se sienta libre de contactarme también en

enlakeach@yahoo.com

Bendiciones!

Namaste,

Bradley

 

Mi agradecimiento a Bradley, y ahora vayamos a la historia de vida de Yeshua – Parte 1.

Si disfrutan de esto, y sé que lo harán, las otras seis partes pueden encontrarlas (en inglés) en mi sitio web: http://psyosra.bigpondhosting.com. Cliqueen en el enlace titulado “YESHUA by Bradley”:-

 

Disfruten

Brian M

 

YESHUA BEN JOSEPH

Por Bradley (enlakeach), bajado del Boletín del Círculo Carmesí el 23 de Agosto de 2004

Parte 1

 

           Empecemos en el comienzo de mi vida, como ustedes la conocen. Nací en un momento muy excitante y en un lugar muy excitante. Por supuesto, podría haber elegido cualquier lugar para encarnar, pero Jerusalén y sus alrededores, en esa época, eran la encrucijada del mundo. Diariamente pasaban caravanas provenientes de todos los lugares del planeta a través de ella. ¡Una confluencia tan magnífica y tal confusión de lenguajes musicales y de especias penetrantes y de exótico comercio! Y como en todas las mecas del comercio, una sorprendente cantidad de libertad prosperaba, y el intercambio de conocimiento fue aprovechado. Este lugar era también un centro del pensamiento religioso reinante, el cual yo tendría que experimentar directamente de modo de intentar fomentar su solidez y revelar sus puntos débiles. En un momento tal y en un lugar tal, una nueva idea podía ser sembrada y sus semillas podían ser esparcidas hacia todas las naciones y hacia todas las personas de la Tierra.

 

           Alejandría y Egipto eran otras posibilidades, en tanto que ofrecían todos estos elementos también, pero Jerusalén ofrecía una cosa más, como lo ha hecho desde entonces: conflicto. Y en tiempos de conflicto la gente es sacudida de sus letargos y forzada a tomar decisiones. Yo necesitaba hablar a los corazones de aquellos que estuvieran listos para cambiar, aquellos que eran testigos de la corrupción de los viejos poderes a su alrededor. También necesitaba un lugar de relativa libertad de pensamiento. Porque la mayor parte de Roma dejó a Judea sola. Su interés era el libre comercio y una cierta cantidad de paz y civilidad. Sí, el pensamiento religioso de la época era rígido y empapado con antiguos códigos de comportamiento. Pero eso era exactamente lo que yo esperaba influenciar.

 

           Lo que nos trae al primero de los muchos paréntesis que espero que pacientemente me permitan hacer. Verán, para que yo pueda brindarles el más claro esquema posible de la verdadera realidad –de modo que ustedes puedan entender – debemos aclimatarnos a lo que yo llamaré “pensamiento esférico”, en oposición al pensamiento lineal. Imagínate, no parado en una línea con el pasado detrás de ti y el futuro delante, sino en el centro de una esfera con todo lo que ha existido alguna vez y lo que alguna vez existirá, alrededor tuyo. Debajo de ti se encuentra el año 1639. Arriba, el 1974. A la izquierda, el año 3 A.C., y a la derecha el año 2034. ¿Ciencia ficción? En realidad, no. Hermanos y hermanas, yo les digo ahora que todo lo que ha sido y todo lo que alguna vez será existe en este instante. La Mente del Creador no se sorprende. Y tampoco olvida.

 

           Aún así, agregaré otra paradoja: El Universo está evolucionando más allá de sí mismo y hacia algo nuevo. Y he aquí una llave hacia el interior de esta paradoja: la Realidad , de la forma en que puede ser concebida, existe primariamente en dos niveles, el nivel del Creador, y el nivel de la Creación. En el nivel del Creador, todo es conocido. En el nivel de la Creación , todo es experimentado. En el nivel del Creador, todo es perfecto. En el nivel de la Creación , todo está siendo perfeccionado, solamente para ser destruido y perfeccionado nuevamente, incluso en otro infinito número de posibilidades. Ahora, además imagina que la esfera en la que tu te encuentras en el centro, también se entremezcla con la “esfera” de todos los demás. Una posibilidad interesante, no es así? Y nos sugiere – de la forma más simple – una pizca de la complejidad y armonía del universo espiritual.

 

           Mi deseo – como era el deseo para cada uno de ustedes antes de que encarnaran – era vivir la experiencia humana entera desde el nacimiento en adelante. Y el proceso de nacimiento humano es la única forma de volverse materiales para los desencarnados. Tanta alharaca con que el sexo es pecado. Es un requisito absoluto. Así que tal como ustedes, elegí olvidar quién era yo de modo de nacer con una “hoja en blanco”. El conocimiento de una cosa está bien, pero no es lo mismo que la experiencia. Describe a otro cómo es que se te queme la mano por estar sosteniendo tu palma sobre una llama. Y luego hazlo. Hay un universo de diferencia. Sin embargo, esto no significa que yo no haya puesto ciertas “señalizaciones” para despertar a verdades mayores de quién yo era realmente. Algunos de mis aprendizajes tendrían que ser iniciados por “sacudones”.Y mis queridos, hermanos y hermanas, ustedes hacen lo mismo. Simplemente vean atrás en vuestras vidas los giros bruscos, las súbitas expansiones de conciencia. Casamientos, nuevos trabajos, nuevas oportunidades. Todo ubicado allí por vuestro Yo Superior mucho antes de vuestro viaje hacia aquí. Yo sé que suena imposible, pero hay algunas cosas que ustedes tendrán que tomarlas y confiar y enfrentarse a ellas en vuestras propias meditaciones.

 

           La verdad los encontrará a ustedes. Lo prometo. Tal vez pregunten, ¿por qué no esperar hasta la llegada de la imprenta, o aún más, para el caso, de la televisión? ¿Por qué llegar en una época tan oscura y desesperada? Porque las semillas que yo me proponía plantar necesitarían tiempo. Nunca puse expectativas en cambiar el mundo en mis pocos años sobre la tierra, solamente en lograr que las cosas comenzaran a rodar en la dirección correcta. Si me hubiera adelantado, los pensamientos de la Fuente tal vez nunca hubieran ido más allá de las costas insulares de Grecia o de China. Se habrían disuelto antes de que tuvieran una oportunidad para esparcirse. Si me hubiese atrasado, no habría quedado ninguna estructura en pie como para preservar efectivamente aquellas ideas no disueltas, no abreviadas que permanecieran en aquellas primeras semillas. Yo necesitaba una iglesia que pudiera sobrevivir a hordas de alborotados y a plagas negras. La semilla de un roble puede tomarse veinte años para madurar. Las semillas del alma pueden tomar milenios.

 

           Pero nunca fue mi intención que una iglesia en particular se proclamara la Divina propietaria de la Verdad. Yo solamente deseaba la custodia de ciertas verdades que luego serían compartidas con todos, y exploradas en el corazón de cada individuo humano. Y no se equivocan, mis palabras han sido distorsionadas. Pero eso era de esperarse. Los autores de la Biblia escribieron sesenta años después de mi muerte. Ellos ni siquiera me conocieron encarnado. Pero los conceptos esenciales sobrevivieron: “Ama a Dios”. “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. “Todo lo que yo he hecho, lo harán ustedes, e incluso cosas más grandes que esas”. “Si la Fuente se ocupa del lirio del campo, ¿por qué no habría de ocuparse de ustedes, que están hechos a Su semejanza?” Realmente no vine a decirles mucho más que eso. Mis enseñanzas eran, y son, simples. Pero fueron hechas complejas.

 

           Lo cual nos trae a otro paréntesis. ¿Cómo puede uno elegir dónde y cuándo encarnar? Lo cual, por supuesto, pide una pregunta más larga: ¿He estado yo, de hecho, hablando todo este tiempo acerca de la reencarnación? Déjenme comenzar por decirles que la reencarnación era una creencia bastante presente en el momento de mi nacimiento. Ha sido un concepto esencial desde el comienzo del conteo del tiempo. Fue quitado de la Biblia por Constantino durante el Concilio de Nicea en el año 325. A Constantino no le agradaba mucho la idea de que aquellos a quienes él regía, volvieran algún día para regirlo a él. El concepto de la reencarnación hace que el Derecho Divino de los Reyes se vuelva para darles en sus propias cabezas.

 

           La reencarnación no es un concepto tan sorprendente. Existe todo a vuestro alrededor en vuestra naturaleza. Nacimiento, muerte y renacimiento. Por supuesto, si uno adhiere a una visión estrictamente mecanicista del Universo, entonces sí, hay muy poco que yo pueda hacer para convencerte. Pero si estás abierto aunque sea mínimamente a la posibilidad de que somos seres espirituales teniendo una experiencia humana, entonces la reencarnación debería parecer obvia. Siendo eso obvio, si yo pude encarnar una vez, y dije que lo haría nuevamente, y luego también dije que ustedes harían todo lo que yo pude hacer, y más; ¿entonces por qué lo haríamos solamente una vez? ¿Crees que el Universo es tan limitado como para trascender el tiempo y el espacio y traer el espíritu a la materia – pero sólo una vez? Vayan a las tiendas de libros y lean cualquier cantidad de informes personales acerca de niños que son capaces de hablar en Arameo o de escribir en Sánscrito antiguo a la edad de tres años. Esto también ayuda a explicar a un niño como Mozart. Y francamente, si la idea es crecer y aprender y volverse mejores – basándose en la experiencia de vuestras propias vidas – ¿es suficiente una sola vida?

 

           Y sí, el karma como ustedes lo entienden existe, y sí, eventualmente, en niveles fundamentales ustedes absolutamente, van a cosechar lo que han sembrado. Esa es una Regla Universal. Agregaré una cosa con respecto al concepto del karma. Algunos creen que si uno ha creado cinco períodos de vida de karma negativo, entonces se requieren cinco períodos de vida para equilibrar los “libros”. Esto convierte a la Fuente en apenas poco más que un contador, haciendo cuentas. El propósito del karma es traerlo a uno a un lugar de auto-conciencia. Una vez que la conciencia ha tenido lugar, la regla del karma ya no es necesaria. Así que sí, una vida de energía negativa puede ser equilibrada en un solo instante. ¿No es maravilloso?

 

           Suficiente con el paréntesis. En lo que se refiere a los eventos reales de mi nacimiento, yo todavía, me maravillo en la magnificencia de todo ello. La coordinación, la preparación en la que participamos, previamente a nuestra llegada. Sí, nosotros consultamos a las estrellas y a los planetas a medida que ellos se movían a través de sus ciclos como engranajes de relojes gigantes. Planetas y estrellas y galaxias realmente influyen en las sutiles energías de nuestras vidas. Ellos son los canales, los amplificadores y los traductores para el Flujo Divino de Luz y Amor, escalonándolo hacia abajo en potencia, como lo hacen vuestros transformadores, de manera que la forma humana pueda contenerlo en forma segura. Yo elegía la Era de Piscis para encarnar. La Era del Agua. La era en la que el poder del mundo reinaba en el timón de un barco. Yo encarné en el torrente de energía Divina del Amor. La estrella de Belén no era una estrella, sino la conjunción de Saturno, Júpiter y Marte en la Constelación de Piscis.

 

           En esa época y a simple vista, sí, pareció una magnificente estrella brillando en el Este. Pero no se asomó milagrosamente sobre el lugar de mi nacimiento. La constelación de Piscis era conocida por los antiguos astrólogos como la constelación que regía sobre Judea. Ellos sabían con mucha antelación que la conjunción significaba que un Gran Maestro estaba a punto de nacer y que nacería en Judea. Los “Tres Hombres Sabios del Este” eran Magos Caldeos o astrólogos. Ellos no siguieron una estrella, ellos sabían exactamente dónde nacería yo. Y les llevó más de un año llegar. Y lamento tener que desafiar otra de las creencias antiguas y modernas, pero yo no nací el 25 de Diciembre. Yo nací el 21 de Agosto. Es bien sabido ahora que la iglesia primitiva, deseando eliminar los rituales basados en la tierra y en la diosa, simplemente usurparon aquellas fechas de celebración de rituales “paganos” y las reemplazaron por aquellas celebraciones que conocen hoy en día.

 

           Antes, en el 25 de Diciembre se celebraba el Equinoccio de Invierno. Pascua, es el equinoccio de Primavera. Y déjenme decirles francamente que ese fue un error en nombre de los sacerdocios dominados por los hombres. Tanto lo femenino como lo masculino debe ser honrado en igual medida o el sistema se desequilibra. Pueden ver los resultados de esa energía desequilibrada el día de hoy: guerra, pobreza, hambre. Como nota al pie: los tres magos trajeron oro, incienso y mirra como regalos simbólicos. El incienso era el incienso más puro y era usado para ayudar en sus contemplaciones del Gran Arquitecto del Universo. La mirra simbolizaba la lucha de la vida mortal. Como regalo para mí, eso significaba la comprensión de que yo había elegido aceptar los frecuentes y dolorosos desafíos de la vida humana, como todos ustedes lo han hecho. El Oro, símbolo del fuego, era ofrecido a un gran maestro.

 

           Así es que vine al mundo, Yeshua Ben Joseph. Yeshua, hijo de Joseph. Jesús fue la traducción griega de mi nombre, y casualmente pagano en origen, tomado de una derivación del dios griego, Zeus. La Inmaculada Concepción. Las primitivas prácticas basadas en la Tierra y en la diosa celebraban el acto sexual como fundamental para la vida. Y así es obviamente. De dos se genera uno. Unión. Esas primitivas prácticas de fertilidad tenían una cierta cualidad desinhibida. Estoy seguro de que sus imaginaciones modernas pueden completar todos los espacios en blanco. Dado que estas prácticas fueron mandadas a detener por las primeras iglesias y suplantadas por otros rituales más… estoicos, creció la creencia de que el sexo era atroz. El Pecado Original. Adán y Eva. El Jardín. La Caída.

 

           El concepto de la Inmaculada Concepción está presente solamente en dos de los Evangelios. Marcos, Juan, Pablo y Pedro no hicieron mención de ello en sus escrituras. Eso parece un poco curioso para un evento tan extraordinario. Todas las Grandes Verdades vienen disfrazadas, de modo que ustedes tengan que trabajar un poco para descubrirlas. La sabiduría nunca debería ser ganada fácilmente. Algún esfuerzo mental debe ser aplicado. Generalmente estas Grandes Verdades vienen disfrazadas con tres capas. Así que, la Inmaculada Concepción debe ser vista desde tres niveles. Al nivel de, digamos, una conciencia espiritual de principiante, la gente necesitaba creer que, como yo era el “Hijo de Dios”, mi nacimiento tenía que ser “no de mujer”. Así como el día de hoy, pocos de ustedes son capaces de creerme cuando les digo, “Ustedes también son Dios”, muchos, muchos menos hubieran sido capaces en ese entonces de sostener ese concepto en sus conciencias. Después de todo, ¿cómo podrían ser ellos Hijos de Dios si sus vidas eran tan miserables y sus luchas tan difíciles? Es un cuestionamiento legítimo.

 

           Pero era un cuestionamiento que no hubiera podido ser respondido completamente en ese entonces porque simplemente no habría sido comprendido. En el nivel espiritual, digamos, ligeramente más elevado que el principiante – los sacerdocios ya habían decidido que las mujeres eran las tentadoras de Adán, las serpientes en el Jardín. No, mi nacimiento a través de una mujer por causas naturales también estaba más allá de su nivel de comprensión. Pero en el nivel de la mística, era bien comprendido que mi verdadera misión era encarnar y recordarles a cada uno de ustedes acerca de vuestra Divinidad innata. Que ustedes eran – son – cada uno de ustedes – Dios-en-mujer; Dios-en-hombre. La idea misma de una concepción inmaculada los pone a cada uno de ustedes a una distancia de la Fuente , y de mis enseñanzas. Y déjenme decirles también que todas las mujeres de esa época que tenían una cierta edad, o que no estaban casadas, eran llamadas vírgenes, o solteras. No tenía que ver necesariamente con sus prácticas sexuales.

 

           No, mis queridos hermanos y hermanas, ustedes no están separados de la Fuente , o de mis enseñanzas, o de las enseñanzas de Buda, o de Krishna y Mahoma, o del Gran Espíritu, o quien sea aquel en cuyas palabras ustedes encuentren consuelo. Ustedes son esas enseñanzas. Ustedes son la Fuente manifestada, en toda vuestra magnificencia aparentemente defectuosa e inesperada. No. No hubo una concepción inmaculada. María, mi madre, era una mujer como cualquier otra de ustedes ahí afuera. Yo crucé el velo como lo hacen todos ustedes, vía unión sexual de un hombre y una mujer. Y Glorificado sea el Padre/Madre por crear un método tan sublime para convertir el espíritu en materia. Porque el deseo humano – que no debe ser confundido con la adicción sin amor – es el mismo deseo que el Divino utiliza para crear universos. La unión sexual, cuando se conjuga con amor y respeto y alegría es un inmenso y maravilloso regalo. No lo es ahora y nunca fue de ninguna manera, a los Ojos del Todo Lo Que Es, algo no sagrado. Nada que nazca del Creador puede no ser sagrado o una afrenta a Dios, porque la Fuente lo es Todo. Nada está fuera del Manifestador Divino.

 

           Ya sé, ahora ustedes están considerando toda clase de preguntas acerca del bien y del mal.

 

           Más tarde, mis hermanos y hermanas. Sean pacientes conmigo.

 

* * * * *

YESHUA –  Parte 2 – por Bradley

De: Brian Murphy – Agosto 23, 2004

Traducción Luciana Sinatra

Anita Manasse – estrellam@sion.com

Por Bradley – enlakeach@yahoo.com

Descargado del Boletín del Círculo Carmesí el 23 de Agosto de 2004

 

 

           Déjenme ahora presentarles a mis maravillosos y terrestres padre y madre, José y María.  José no era un descendiente directo de la Casa de David como ha sido sugerido. Uno de sus ancestros fue un huérfano adoptado por otro ancestro, quien era descendiente en línea directa  del Rey David. María venía de una impresionante línea de mujeres fuertes. Tanto José como María estaban bien educados para su época. María era también una tejedora experimentada y José, por supuesto, un carpintero maravilloso. Y una cosa más, tanto María como José fueron educados también en temas espirituales por los Esenios, una sociedad estoica que vivía no muy lejos de mi hogar, y que entendía, practicaba y enseñaba las Grandes Verdades.

 

           María y José se conocieron cuando José fue empleado por el padre de María. Él se quedaba ahí, trabajando duro en un banco bajo la parcial sombra de un árbol de olivo, sediento en el sol ardiente. Ella tomaba una taza de agua del aljibe, llevándola cuidadosamente de modo de no derramar nada, y la ofrecía a él, con sus ojos mirando al suelo. Al principio. Pero a medida que los días pasaban y las tazas de agua eran ofrecidas, los dedos se tocaron y se demoraron, los ojos se levantaron y sonrisas fueron ofrecidas. Encontrar al amado y al revoloteo del corazón es una de las grandes bendiciones de toda la creación, y es igual a lo largo de todo el Universo de universos. Y en eso, queridos, yo encuentro un gran consuelo. Luego de un cortejo usual de dos años, ellos se casaron, en la fe Judía, en la casa de María en las afueras de Nazaret.

 

           Ellos se mudaron a una casa pequeña, de un ambiente, que José había construido, con muebles simples. La casa estaba en la ladera de una colina baja, con vista a un hermoso valle. Detrás de la casa había un área cubierta para los animales y para el horno de barro y el granero. De joven, me levantaba temprano, antes de que el sol saliera, y caminaba hasta la cima de una colina cercana. Me sentaba y esperaba que aquellos primeros rayos del sol de la mañana se alzaran sobre el horizonte, las saetas de las llamaradas blancas y doradas bendiciendo los valles. Incluso a esa edad, sentía una gratitud natural por la belleza y la magnificencia y la perfección de la vida. Saludaba al sol con la mano, volvía y comenzaba los quehaceres diarios de alimentar a los animales, limpiar la paja, guardar los granos y desempolvar, siempre desempolvar. Pero yo amaba eso. Todo eso. Simplemente se sentía bien estar vivo, el tener músculos para trabajar con ellos, y sentidos con los que abrazar la vida.

 

           En Marzo del año de mi nacimiento, César Augusto decretó que se tomaría un censo de todos los habitantes de Judea con propósitos impositivos. Como sucede comúnmente con una pareja joven, José y María luchaban económicamente y tenían solamente un burro, entonces María y José hicieron el viaje a Belén, así como lo habrán visto pintado incontables veces, José llevando al animal y María, embarazada de mí, montada encima. Y sí, el viaje fue duro y caluroso y polvoriento y ellos se encontraron entre cientos de otros que hacían el mismo viaje. Y sí, todos los alojamientos en Belén estaban completos, y sí, ellos encontraron refugio en un pesebre, pero los pesebres no eran exactamente lo mismo que los establos.

 

           El ganado era una posesión valiosa y los pesebres eran bastante limpios, y usualmente eran usados por los viajeros para dormir. Yo nací en el “cuarto de arriba” de uno de esos pesebres, que era muy parecido a una posada, llena de peregrinos fatigados por el camino. Una verdad maravillosa que mi nacimiento simbolizaba era que podían surgir grandiosas posibilidades de las situaciones más humildes. Vine al mundo naturalmente, a las doce del mediodía, y como todos ustedes, a través de la fuerza de una madre y con la asistencia de varias otras mujeres viajeras que también estaban parando en el pesebre.

 

           El Rey Herodes de esa época era un típico regente que no quería que su poder fuera amenazado. Qué raro. Él estaba al tanto de las predicciones astrológicas de mi nacimiento, un nacimiento que los Judíos anunciaban como la venida de un Mesías que los liberaría de su esclavitud. Herodes se tomó esto bastante seriamente, y cuando se enteró de la llegada de los tres Magos, supo que el evento había ocurrido. Como mencioné anteriormente, a los Magos les llevó más de un año alcanzarme luego de haber visto la alineación planetaria por primera vez. Pero los Magos habían sido advertidos, por una presencia angélica, de los futuros planes de Herodes de ver al posible Mesías destruido, y entonces, con el regalo del oro, ellos guiaron a mi padre y a mi madre para que huyeran conmigo a Egipto. Habiendo fracasado en su intento por encontrarme durante ese año, Herodes simplemente hizo el cálculo que para deshacerse de mí, solamente tenía que mandar a matar a todos los niños varones de dos años y menos que hubieran nacido en Belén. Lógica política en su más fría expresión.

 

           “Pero los Magos habían sido advertidos, por una presencia angélica…” Ven cómo deslicé eso dentro de la narración de los hechos concretos? Sí mis dulces amigos, hay ángeles en el universo. Tienen alas y llevan blancas vestiduras? Si ustedes quisieran… Son masculinos y femeninos? No. El reino angélico es otra dimensión de la creación. Ellos son los… arquetipos de la expresión energética de la inteligencia. Ellos son la conciencia Divina pintada en las pinceladas más amplias. Ellos son los ángeles de la Sabiduría , de la Paz , de la Piedad , del Conocimiento, de la Fe y así. Sobre ellos se encuentra el Reino Arcangélico, que son la primera extensión individualizada de la Conciencia del Creador. Ellos no son seres personales, aunque están llenos de inmenso amor y compasión por toda la creación. Ellos existen solamente para servir a la Fuente , y a su vez, a ustedes. Y sí, cada uno de ustedes tiene una presencia angélica guardiana que se vinculó a ustedes cuando se separaron al principio de la Fuente. Y adivinen que – incluso las hadas y los elfos existen, aunque tal vez, no exactamente como los representó el Sr. Disney.

 

           Estoy seguro de que hay más de los que quisieran admitirlo, que han tenido un encuentro con uno de estos maravillosos seres. Bien. Deja que todos los demás te llamen loco. Tu sabes. Hay un dicho antiguo de una gran sabiduría: “Como es arriba, así es abajo”. Piensa en ello. Recibirás un gran discernimiento acerca de la naturaleza del universo. Habiendo sido advertidos de los planes de Herodes, María y José me ocultaron en Alejandría, Egipto, muy pocos sabían nuestras verdaderas identidades. Con la noticia de la muerte de Herodes dos años después, embarcamos hacia Joppa y luego viajamos por tierra hasta Nazaret.

 

           Yo tenía alrededor de tres años cuando, cuatro días más tarde, llegamos de vuelta a nuestro hogar, que había sido ocupado por otros parientes de José. Pronto José tenía trabajo seguro como carpintero y todos nosotros nos establecimos en una vida normal, y bastante feliz.

 

           Nazaret era un lugar retirado, un remanso, si quieren. Con el tiempo había desarrollado una reputación – no merecida – de ser un pueblo lleno de “pobretones” donde el aburrimiento era el pasatiempo local. Pero yo lo recuerdo como todo lo contrario. Tal es el regalo de la niñez: una pequeña piedra en la palma de la mano es una poderosa arma para abatir a un gigante; un vecino solitario, el destronado rey de Persia! Las acequias eran rugientes ríos y los montículos de canto rodado impenetrables fortalezas. Y los colores y los aromas! Granadas abiertas en el sol del mediodía, escarlatas y jugosas.

 

           Dátiles cocidos, pegajosamente dulces y con sabor a nueces. Jazmín y comino y miel dorada. Aceitunas negras, ricas y penetrantes y el vino rancio color rojo rubí. Y las personas – ¡sus rostros! Nazaret estaba en medio de varias rutas de comercio y cada día pasaban extranjeros de todos los rincones del mundo con sus magníficos animales, deslumbrantes tejidos y especias aromáticas. Roma, Grecia. Fenicia. Siria. Los idiomas y los tupidos acentos. Las fuertes carcajadas y los regateos belicosos. ¡Y las historias! ¡Las historias! Ciertamente no importaba si eran verdaderas, al menos no para un sorprendido niño de cinco años. Cuentos de batallas distantes y monstruos feroces y opulencias arruinadas.

 

           Nazaret. Nazaret. Nazaret. ¡El centro mismo del mundo! También fue de esas caravanas viajeras que aprendí mucho de la sabiduría y la fe popular mundial, todas las millones de formas en que la familia humana había elegido expresar su profunda necesidad de conectarse con algo más grande que ellos mismos. ¡Fascinante! Intrigante. Algunos, un poco enervantes. Aún así, todos sinceros a su modo.

 

           Yo era lo que ustedes hubieran llamado… precoz. Amaba hacer preguntas. Tenía sed de conocimiento como tienen sed las profundas raíces de las palmeras del ardiente desierto. Y los hombres – y mujeres – instruidos de todas las razas y credos vieron en mi esta curiosidad insaciable y a menudo se quedaban un poco más de tiempo, más allá de sus partidas programadas, para nutrir mis deseos.

 

           Pero también es tiempo de aclarar que mi niñez no era diferente en ningún modo a la de mis otros niños amigos – Sí, yo tenía compañeros de juegos tal cual como todos ustedes los han tenido. Y jugábamos juegos de escondidas y chillábamos fuerte y nos pelábamos las rodillas y generalmente irritábamos a los adultos tal como hoy en día. Tal vez yo era un poco más serio y estudioso, pero……….

 

           ¿Sabían ustedes que yo tuve hermanos y hermanas? ¿Que yo era uno de ocho? Es verdad. Las familias numerosas eran necesarias para la supervivencia. James nació en Abril de mis cuatro años, Miriam en Julio de mis seis. Simón nació en Abril de mis siete años y Marta en Septiembre del año siguiente. El año siguiente, en Junio, nació Jude y dos años más tarde nació Amos en Enero. Y Ruth nació un año más tarde. Ese año resultaría ser uno de los más tristes de mi juventud.

 

           Como se acostumbraba, María vigiló mi educación hasta que tuve cinco años, momento en el cual José tomó la posta. Rápidamente aprendí Galileo y Arameo y Griego y luego servía en una escuela local que estaba pegada a una sinagoga. Mi graduación fue significativa, siendo el primer hijo varón; fui anunciado como el “hijo del Mandato”.

 

           Un evento importante ocurrió durante este tiempo que tendría un profundo impacto en mi futuro: me encontré con Juan el Bautista por primera vez, no en el Río Jordán, como dos hombres, sino en el patio trasero de mi casa, como dos niños. Mi madre, María, pertenecía a un linaje de una numerosa familia que incluía a Elizabeth y a Zacarías, el padre de Juan, quien pertenecía al sacerdocio Judío. Tanto Zacarías como Elizabeth habían sido advertidos en una visita angélica que su hijo anunciaría una nueva fe y en su momento prepararía el camino para uno que todavía estaba por venir. Así que la primera vez que Juan y yo nos encontramos fue cuando ellos vinieron de visita durante mi sexto año de vida. Forjamos una amistad instantánea, sospechando poco de nuestros convergentes futuros cuando nos separamos.

 

           Los pocos años siguientes pasaron sin eventos relevantes. José pasaba mucho tiempo fuera de casa en varios trabajos en Cana, Belén, Sepphoris, Capernaum. Cuando mi hermano James creció lo suficiente como para ayudar a nuestra madre, yo podía viajar con José y experimentar más el mundo fuera de nuestra pequeña comunidad. También aprendí el arte de la carpintería y disfrutaba a fondo el hecho de transformar madera tosca en tazas, cazuelas y platos.

 

           Cuando cumplí siete, comencé mi educación formal en las escuelas de las sinagogas en Nazaret, donde aprendí a leer, escribir y a hablar Hebreo. Mi vida escolar era como cualquier otra; tenía mis días buenos, y tenía mis días menos que exitosos. Jugaba con compañeros de la escuela y ocasionalmente me encontraba confrontado, como les sucede a todos los niños tarde o temprano, por otros niños a quienes sus desafiantes vidas hogareñas les fomentaban una agresiva falta de amor propio. Pero yo instintivamente sabía que esos niños no me estaban afrentando a mí, sino a aquellas vidas sobre las que no tenían control, a las tristes traiciones de su propia niñez y a su demasiado temprana pérdida de la inocencia. Los amaba mucho a todos, y como yo me negaba a engancharme en sus energías destructivas, ellos pronto siguieron de largo. Un comentario acerca del manejo de la ira: No la manejen. Deslíguense de ella. Es una energía que se alimenta – literalmente – de energía similar. Si no la alimentas, su poder se apaga, tal cual como si hubieras desenchufado un cable de la pared. Sin embargo, si estás enojado, no lo ignores o lo confrontes, eso solamente lo hace más fuerte. Reconócelo honestamente. Respira profundo, y luego haz lo mejor que puedas para liberarlo.

 

           Fue en esta época en la que también aprendí a pescar. Cuando había terminado mis faenas, me iba temprano a encontrarme con los pescadores y salíamos en sus espléndidos botes, sobre las aguas calmas, la luz del sol relampagueando en las suaves ondas, los peces asomando a la superficie, atrapando los insectos. Arrojábamos las redes y las recogíamos lentamente, hirviendo de peces. Estos pescadores hacían muecas, a menudo sin dientes y con bigotes blancos, la piel bronceada hasta quedar como pergaminos, bajo el sol ardiente. Ellos se reían, y me palmeaban en el hombro y cantaban canciones que solamente los pescadores cantan. Y yo estaba en la gloria. También aprendí a tocar música en el arpa de un vecino y fui introducido a las alegrías del baile en los festivales locales.

 

           ¿Cómo es que llegaron a la conclusión de que yo era un hombre agrio y solemne? “El hombre de las penas.” Yo les digo, hermanos y hermanas, ¡que yo amaba danzar! ¡Yo amaba cantar! ¡Amaba pescar y nadar y jugar con mis amigos! ¡Amaba escalar las montañas cercanas y chapotear en los arroyos impetuosos! Mis amigos, ¡yo estaba enamorado de la vida! ¡Cada día era nuevo para mí! ¿Eso me hace tan especial? ¿No puede cada uno de nosotros simplemente decidir amar la vida? ¿Simplemente elegir sonreír y reír y comportarse como niños? ¿Quién nos detiene de vivir la vida potentemente? ¿Nuestro empleador? ¿Nuestra esposa? ¿Nuestros niños? ¿Nuestras cuentas?

 

           Yo les digo con un inmenso, inmenso amor, mis compañeros, nosotros somos los únicos que nos privamos a nosotros mismos de la felicidad. Somos los únicos que estamos decidiendo, incluso ahora, sonreír o no sonreír. Sonrían, mis queridos, rían y dancen y jueguen y canten y háganse cosquillas los unos a los otros y hagan el amor apasionadamente y respiren profundamente las alegrías y los desafíos de la vida. Les digo verdaderamente, el paraíso no está esperando por ustedes cuando se mueran, el paraíso está justo aquí, justo ahora. Todo lo que tienen que hacer es abrirse para recibirlo.

 

           Y luego llegó! Mi cumpleaños de trece! No puedo, me temo, transmitirles adecuadamente lo que este día significaba para cualquier hombre joven de la fe Hebrea, especialmente en mi día. Fue el día en que me convertí en un hombre. Todo cambió ese día. Vuestro ritual moderno de darle las llaves del auto familiar al niño cuando cumple dieciocho, no se acerca ni remotamente! Lo más importante, era que sería capaz de servir en las Fiestas de la Pascua de los Hebreos en Jerusalén. Y – sería capaz de sentarme con los hombres en los templos y participar en las sabias discusiones de los textos sagrados.

 

           Así que comenzamos el viaje de cuatro días, encontrándonos con una multitud de peregrinos en su camino a la Fiesta. Puedo solamente suponer que encontrarse con un desfile de un circo por primera vez, puede aproximarse a sugerir los colores y aromas y sonidos y risas y cantos y expectación del viaje. Sin embargo, esta era una peregrinación al corazón mismo de lo sagrado y a medida que nos acercábamos, el significado espiritual de los próximos eventos se anclaba firmemente en mi corazón. Y aún así mi mente joven e inocente se devanaba con lo que yo imaginaba que aguardaba al final del viaje: templos dorados en la cima de verdes colinas, radiantes en la brillante luz del sol, recortados en un cielo azul profundo.

 

           Lo que ví me rompió el corazón. El pavoroso amontonamiento de gente, el pregón de mercaderías, el aire sofocantemente pesado con perfumes e incienso. Y la sangre. La matanza de los inocentes. Cada familia hacía el sacrificio de un cordero al dios Jehová. Por supuesto, cada familia tenía que comprar estos corderos a los sacerdotes. Los sacerdotes mismos se veían más como carniceros que como hombres santos, sus vestimentas empapadas en sangre. Los pisos del templo, las escaleras de piedra, los pasillos se extendían, rojos de sangre. El lastimero grito de los animales. El calor. Las moscas. El hedor a podrido.  

 

           Mis queridos, dulces hermanas y hermanos, seguramente ustedes saben ahora que ningún Padre/Madre mío pidió alguna vez tales actos de barbarismo. El Creador que yo conozco celebra la vida, la respira. No requiere penitencias. No requiere actos de sacrificio. Estos son conceptos humanos nacidos del miedo. Créanme cuando les digo, ustedes nacieron de un Creador amoroso y viven en un Universo amoroso. Ustedes están rodeados e infundidos con un amor que ustedes no pueden imaginar en este plano terrestre porque todavía está muy escondido. Pero está ahí. Alrededor de ustedes incluso ahora. Dentro de ustedes incluso ahora.

 

           Conmovido y repelido por estas escenas de brutalidad y codicia, me alejé del lado de mis padres en el convulsionado gentío y fui en busca de el verdadero significado de la Fiesta de Pascuas. Guiado por mi corazón, pronto me encontré dentro de los cuartos internos del templo, los pequeños, poco conocidos lugares de encuentro de los Cabalistas. Mi triste corazón revivió para estar en la presencia de estos hombres sabios.

 

           Quiénes eran los Cabalistas? Ellos eran místicos, rabinos que enseñaban de los rollos de la Torá. Pero la Cábala era – es –  más que simplemente un código de leyes de conducta. Es una poderosa herramienta para acceder a la conciencia interna. Es el primer programa de computadora, si quieren, porque dentro de sus palabras y símbolos están escondidas múltiples capas de realidad, múltiples redes de información.

 

           Las palabras tienen poder, mis amigos. Y lo digo literalmente. “En el comienzo fue el Verbo y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios.” Qué es lo que significa eso? Las palabras y los símbolos son los medios por los cuales uno atrae de la Mente Universal el poder de manifestar deseos. Esa es la razón por la cual la oración es tan poderosa. Porque la oración sentida con el corazón atrae hacia uno los electrones y las partículas subatómicas de la materia. Las palabras y los símbolos y los números funden el pensamiento y la intención en la forma, en la realidad. Pero la llave es la emoción. Digan una oración o un pensamiento sin convicción y apenas viajará más allá de los labios, difícilmente atraerá a una polilla. Pero digan una intención con fuerza, con alma, con profundo amor y moverán el sistema solar entero hacia ustedes.

 

           Hablen con ira y atraerán hacia ustedes la energía de la ira. Hablen con amor y atraerán hacia ustedes la energía del amor. Y el amor sujeta la estructura del Universo. Es el pegamento de la naturaleza. El miedo y la ira y el odio expelen la materia más lejos. La guerra y el crimen son las manifestaciones físicas de la materia desmembrándose. Ustedes piensan que vuestras manos son las que crean la realidad. Yo les digo que son vuestras palabras y vuestros pensamientos los que lo hacen, vuestras manos simplemente los siguen. 

 

           Las palabras, los números y los símbolos son meramente la expresión externa del pensamiento humano. Los pensamientos emiten vibraciones así como lo hacen las palabras. Y las vibraciones atraen vibraciones similares hacia ellas. Y nace la materia. Piensen, sientan y hablen de amor y lo tendrán más allá de vuestras más indómitas expectativas. Piensen, sientan y hablen de miedo y de odio, y ellos también serán suyos.

 

           Me encontré en mi elemento en los templos internos. Los rabinos hablaban acerca de la Mente de Dios con tal vigor y placer que yo me encontré sonriendo de oreja a oreja. Y pronto me encontré incorporándome al los diálogos, y ellos me aceptaron con más de una insinuación de escepticismo. ¿Quién era este niño que parecía saber tanto y que podía articular y discutir tan imponentemente?

 

           Como dije, yo era precoz. Pero ellos pronto lograron abrazarme a mi y a mis ideas con respeto. Amé esos días.

 

           Y dónde estaban mis padres mientras yo estaba tan comprometido? Buscándome como cualquier pareja de padres amorosos y angustiados. Debo decirles que esta es una de las veces en las cuales yo podría haber manejado mejor las cosas. Ciertamente no fue mi intención causarle a mis padres ningún dolor, pero de alguna manera en la que sólo yo lo entendía, yo ya había abandonado el cuidado de mis padres para comenzar mi vida adulta. Aún así en mi entusiasmo juvenil, yo olvidé mencionárselo a ellos. Cuántos padres aquí, y a lo largo de las edades, han tenido una experiencia similar? La juventud era aún juventud, incluso para mí. Y me lamento por el dolor que les causé.

 

           Ellos finalmente me encontraron hablándole a los rabinos y a los allí reunidos. Su conmoción frente a tal visión fue temperada por su furia paterna. Y cuando ellos me confrontaron para saber dónde había estado, les ofrecí la respuesta verdadera, pero tal vez no la apropiada: Pensaron que yo no estaría en la casa de mi Padre siendo de la incumbencia de mi Padre? Aún en la calma, y la seguridad de esa declaración, tanto María como José sabían que mi tiempo con ellos pronto llegaría a su fin. Es un momento triste para la vida de cualquier padre. La vida era buena. Éramos una familia feliz, saludable, apoyándonos los unos a los otros amorosamente. Pero como todos saben, por cada oscilación del péndulo hay un retorno, y eso en el mundo de la dualidad y la polaridad, dentro de cada vida, la alegría será temperada con aflicción. Es la naturaleza misma de la experiencia humana y yo no era inmune a ella. Recibimos las noticias acerca de que había habido un accidente en Sepphoris y que mi padre terrestre había sido gravemente herido. Yo quería desesperadamente ir con él, pero María estaba embarazada de dos meses de Ruth, y me pidió que me quedara con la familia mientras James iba con ella. Ellos llegaron esperando lo mejor. José había muerto durante su viaje. Su cuerpo fue traído a Nazaret donde fue enterrado.

 

           José era una bendición sobre la tierra. Fue una bendición en mi vida. Era un padre fuerte y un marido amoroso. Un hombre de negocios honesto y un hábil artesano. Él mantuvo su fe en Dios, en su familia y en su comunidad. Yo lo amé tiernamente. Lo extrañé inmensamente.

 

           Pero Ruth nació siete meses después, y un gran legado de amor se unió a nuestra familia. Lamentablemente también, al año siguiente el pequeño Amos murió por una fiebre. Y la vida sigue.

 

* * * * *

YESHUA –  Parte 3 – por Bradley

De: Brian Murphy – Agosto 23, 2004

 

Traducción Paola Damnotti

Anita Manasse – estrellam@sion.com

Por Bradley – enlakeach@yahoo.com

Descargado del Boletín del Círculo Carmesí el 23 de Agosto de 2004

 

           Y ahora llegamos a otro punto de controversia en mi vida. En este momento en el Nuevo Testamento yo simplemente…desaparezco! Por un momento soy un chico de trece años, el próximo – un hombre de treinta! Qué sucedió con aquellos diecisiete años entre medio? Yo supongo, como Rip Van Winkle, me fui a dormir, y después me desperté.

           ¿Por qué es, pensarán ustedes, que los autores de la Biblia dejaron afuera una parte tan grande de mi vida y del hecho de que tuve hermanos y hermanas?. Tal vez, luego del evento de mi cumpleaños de trece y llegando a ser “hombre”, en la tradición judía, ¿ellos sintieron que no sucedió nada de mucha importancia? Tal vez, ¿ellos sintieron que el “Hijo de Dios” parecería decididamente menos así siendo rodeado por los hermanos y viviendo una vida promedio? Tal vez, ellos no pensaron que algunas de mis actividades durante aquellos años se reflejaron bien sobre su idea de un Mesías. ¿Tal vez ellos simplemente se olvidaron? Recuerden, los libros de la Biblia no fueron ni siquiera escritos hasta algunos sesenta años luego de mi muerte. Aún hasta los apóstoles pueden tener recuerdos imperfectos.

           Voy a ofrecer tan sólo unas pocas experiencias más de mi juventud las cuales  van a poner en perspectiva algunas de mis posteriores decisiones.

           ¿“Tuvo Jesús una novia?”

           Sería menos que veraz si dijera que yo era inconsciente de que algunas de las jóvenes mujeres de Nazaret parecieran inclinadas hacia mi. Rebeca, hija de Ezra, venía de una familia de ricos comerciantes y nosotros solíamos caminar a lo largo de las colinas discutiendo los tiempos. Ella era una mujer de una profunda conciencia, un corazón suave y una mente afilada. Yo disfrutaba mucho de su compañía. Eventualmente, dándose cuenta de que yo no hablaría de nuestra relación, Rebeca juntó su coraje y me preguntó acerca del matrimonio.

           Mis amados, el matrimonio es una forma maravillosa de traer el amor de la Madre /Padre dentro de dos corazones. Puede ser un compromiso sagrado el cual asiste a ambos en sus viajes. El matrimonio nunca debería ser un lazo que ata, sino una alegría que libera. No debería servir para subyugar un corazón al otro, sino para apoyar ambos corazones en su crecimiento. El matrimonio, como cualquier cosa en la vida, solamente es hecho sagrado por el intento traído a él. ¿Pueden dos personas vivir juntas sin el matrimonio y aún desde una unión sagrada estar complaciendo a Dios? Absolutamente. La Fuente no está interesada en estructuras o fórmulas o convenciones o en el status quo. El Creador solamente está interesado en la expresión del amor, sin embargo encuentra la flor. ¿Estoy hablando del matrimonio gay y lésbico también? Si. No hay nada pecaminoso o vergonzoso cuando dos personas se juntan en amor. Además, mis hermanos y hermanas, todos ustedes son ambos, masculinos y femeninos en un grado u otro. Todos ustedes se están moviendo hacia un mundo mas equilibradamente sexual y andrógino. No desalienten al amor, amados, de cualquier forma, es su única salvación. Y déjenme agregar, en respuesta a la pregunta que ustedes acaban de formular en sus mentes: El Amor entre dos o más solamente puede existir cuando es mutuo, informado, y concientemente responsable. De otra manera, es la subyugación del libre albedrío de otro y absolutamente inaceptable bajo cualquier circunstancia.

           ¿Ustedes realmente creyeron, mis hermanos y hermanas, en su corazón de corazones, que yo podría permitir cualquier otra cosa que el amor incondicional libre de todo juzgamiento y criticismo? Por favor, no me lleven hacia las políticas basadas en el miedo y por favor, no usen mi nombre para promover políticas las cuales disminuyen al amor y la compasión y las cuales restringen las elecciones de libre albedrío que cada corazón humano individual debe tomar.

           Y así yo celebro el matrimonio, y el sexo, pero yo celebro el amor sobre todo lo demás. Pero el matrimonio, para mi, no podría haber servido a mi misión.  Mis responsabilidades con mi amada me sacarían de la enseñanza. Y yo no quise crear un linaje de hijos e hijas quienes se hubieran convertido en una “línea de sangre real”, reuniendo poder con generaciones consecutivas. Nada bueno.

           Tiernamente amé a Rebeca. Pero no pude casarme con ella ni con ninguna otra. Rebeca tomó esta noticia muy duramente, y eligió no casarse, permaneciendo leal a mi y a mi enseñaza. Ella fue una bendición para mi ministerio. Ella estuvo presente en mi muerte.

           Durante este tiempo, existía una cólera cada vez mayor por el pago de impuestos a Roma, y la ocupación general, y un grupo nacionalista que se llamó a sí mismos Zealots, nació, un grupo más político que religioso, y que no iba a esperar por la llegada del Mesías para liberarlos. Yo tenía diecisiete cuando mi hermano, James,  se unió a ellos, el mismo año que la madre de mi hermano, Simón se unió. Toda Nazaret estaba dividida sobre qué sendero elegir en negociar con Roma. Por supuesto, estas divisiones encontraron su camino dentro de nuestro hogar.

           María sabía que yo estaba por jugar un parte importante en los eventos de los tiempos, y hasta creía que yo era el Mesías. Recuerden, el Mesías era considerado que fuera un líder militar y político enviado por Dios para liberar a los judíos y para crear la patria judía. A pesar de que yo nací judío y celebrara esa sangre en mí, liberar a los judíos – o a cualquiera – de la ocupación física no era mi misión. Mi misión era liberar al espíritu humano de su ocupación auto impuesta del miedo e ilusión. Para despertar al espíritu humano a su divinidad. Para el desmayo de ciertos miembros de mi familia, y para muchos en Nazaret, quines me miraban como a un posible líder, yo decliné a involucrarme. Esta decisión abrió profundas heridas en mi familia, y en mi comunidad, algunas de las cuales nunca sanaron.

           Y así durante aquellos años me enfoqué en el apoyo financiero y material de la familia, comprometiéndome en las luchas diarias que todos ustedes enfrentan. Incluso Jesús debía pagar cuentas.

           Si, gradualmente, distribuí las responsabilidades del quehacer hogareño entre mis hermanos y hermanas de manera de que yo pudiera continuar con mis estudios. Y si, se produjeron varias oportunidades de viajar a tierras distantes por la sugerencia y la hospitalidad de varios Reyes Magos y hombres santos. De hecho, viajé a Egipto, a Persia y a India. Hasta pasé un breve tiempo en China.

           Dentro de las antecámaras de las grandiosas pirámides – las cuales debo contarles, nunca fueron pensadas como cámaras acorazadas para entierro de reyes ego-maníacos – ellos aún tienen que encontrar un singular cuerpo momificado dentro de cualquiera de ellas – aprendí los secretos de trascender el cuerpo físico, de enfrentar los miedos propios, de controlar las emociones propias. En Persia aprendí las relaciones de las estrellas con la tierra, y de la tierra con el hombre y la mujer, y fui instruido en altas matemáticas y geometría sagrada. En India estudié a los maestros hindúes y exploré las múltiples dimensiones de la conciencia y aprendí a formar materia sólida desde el pensamiento puro. Al regresar a casa, estudié con la hermandad Esenia quien me ayudó a formar todas mis experiencias y enseñanzas en una todo cohesivo. Y quienes llevaron mis crecientes poderes mentales a niveles más y más altos.

           Créanme, hermanos y hermanas, no fui el primero, ni el último en hacer lo que ustedes llaman milagros. Yo meramente aprendí las habilidades de aquellos quienes han aprendido antes que yo, tal como ustedes aprenderán de aquellos aún por venir. Y verdaderamente, no existen los “milagros” tal como ustedes piensan de ellos. Existen solamente leyes naturales y de su uso, algunas de estas leyes, como la atracción electromagnética ustedes saben. Otras, ustedes simplemente aún las tienen que aprender.

           ¿Por qué no hay mención de estos viajes míos a aquellas tierras distantes?. No hay mención de aquellos de los cuales aprendí, y quiénes en turno aprendieron de mi. Tal vez, porque, otra vez, los escritores anteriores pensaron que cualquier descripción de mi humanidad disminuiría mi divinidad. Nosotros todos aprendemos los unos de los otros, mis amigos.

           Mis maestros. Al estar presentes conmigo ahora, ustedes me enseñan acerca de ustedes mismos, de sus deseos, de sus expectativas, de sus miedos. Sus vidas. Nadie estando en todo el Universo de los universos conoce todo. Hay grandes detrás de mí en sus senderos, hay grandes delante mío. Pero verdaderamente, todos los senderos son simultáneos, ninguno más grande que el otro. Enséñense los unos a los otros. Aprendan los unos de los otros, Celebren el viaje, no el destino.

           Fue durante este tiempo que yo dejé mi juventud detrás y abracé totalmente quien yo era y a la misión que desplegué delante de mí. Comencé a enseñar abiertamente que los niños de la Madre /Padre no necesitaban la intermediación del clero. Ellos debían solamente entrar quietamente a su interior y preguntar y todo sería recibido. Enseñé que ninguna iglesia, ni templo ni ninguna caverna en una sagrada montaña eran necesarios para la comunión con Dios. Y a cualquier lugar que viajé enseñé acerca del  Único Dios, la Fuente Unificada , el Gran Iniciador. El Padre/Madre. Y enseñé del igual valor de todos los hombres y mujeres. Y ofrecí solamente un requerimiento de Todo lo que Es para Sus niños: amen a Dios con todo su corazón y con toda su mente y con toda su alma – porque ustedes son una parte de Dios – y ámense los unos a los otros como a ustedes mismos, porque ustedes verdaderamente son uno en el mismo.

           Y es en esta enseñanza que sembré las semillas de mi muerte eventual.

* * * * *

 

YESHUA – Mensaje Adicional para la Serie – por Bradley

Septiembre 5, 2004

Bradleyenlakeach@yahoo.com

Traducción: Anita Manasse

estrellam@sion.com

 

 

Hermano,

 

           Mis queridos amigos, que están encontrando algo de paz o incluso un cierto interés, en esta nueva narración de la historia de mi vida, por favor sientan el aliento de pronunciar estas palabras ustedes mismos.

 

           Fue mi intención la de hacer el lenguaje y el estilo del texto lo más cómodos posibles, para que pueda fluir fácilmente de la boca y engendrar una comunidad conmigo mismo y mi época.

 

           También fue mi esperanza de que aquellos que lean estos informes puedan pronunciarlos en voz alta y así colocarles ellos mismos en el centro mismo de mi vida y de mis pensamientos (es por eso que le pedí a un dramaturgo que reciba estas palabras.

 

           Las palabras pronunciadas en voz alta tienen poder, mis amados, y si encontrasen interés alguno en hacerlo, yo los alentaría a que mi historia sea pronunciada y compartida tanto por hombres y mujeres a fin de que, quizás, pueda impartir además a ustedes mi deseo de que arriben a un lugar libre de todas barreras hacia mi mismo y mi mensaje.

 

           Yo los animo a la risa y un sentido de juego, y espero que la música también pueda encontrar su incorporación también en cada reunión, ya que amo tanto a la música y al canto!

 

           Queridos, manifiesten mis palabras como las suyas propias, manifiesten mi vida como la suya propia, manifiesten mis deseos y mis esperanzas como las suyas propias. Honren estos mensajes en su forma escrita (el canal está preocupado de que no resuenen suficientemente a Jesús!) Permitan a sus Seres Superiores que se entremezclen libremente con mis ideas para que las mismas se puedan acercar más a las suyas.

 

           Yo Soy el Camino y la Verdad y la Luz. Así lo son ustedes, Amados.

 

Yeshua.

 

YESHUA – Parte 4 – por Bradley

De: Brian Murphy – Agosto 23, 2004

 

Traducción: Paola Damnotti

Anita Manasse – estrellam@sion.com

Por Bradleyenlakeach@yahoo.com

Descargado del Boletín del Círculo Carmesí

23 de agosto de 2004

 

 

NOTA: El 5 de Septiembre Yeshua sugirió que la gente que disfrutaba de este material debería considerar leerlo en voz alta, individualmente o en grupos, colocándose a si mismos en el centro de su vida, y de abrirse para recibir su propia intuición con respecto a las interpretaciones de su filosofía.

           José, mi padre terrestre, fue un maravilloso carpintero. La mayoría de su considerable habilidad fue utilizada en proyectos de construcción a gran escala. Como resultado, el estaba un poco lisiado debido a numerosos accidentes, y sus manos estaban tan marcadas y ásperas y macizas como una montaña de Judea. Más inesperado entonces, fue un regalo para mi de una delicada arpa que el había construido de fino sauce. Era pequeña y sorprendentemente liviana y equilibrada perfectamente contra mi hombro. Le habían puesto las cuerdas en Jerusalén. Y pronto yo lo estaba tocando bastante naturalmente, sus agradables tonos entibiaban nuestro hogar. José se sentaba en su silla favorita (todos los padres son iguales) y sonreía mientras yo tocaba. María tarareaba suavemente con la canción.

           María. Mi amada madre terrena. María fue una madre intensa y una mujer poderosa. Ella se conformó con su lugar en la sociedad, pero ella no se rindió a ella. Ella ayudó a formar mis visiones políticas. Ella se aseguró de que yo tratara a todas las mujeres con igual respeto. María fue una tigresa en lo salvaje, siempre alerta, siempre defendiendo, siempre un paso delante de aquellos que muy confortablemente la colocarían en una posición debajo de ellos, simplemente por su sexo.

           José y María. Comencé a extrañarlos a ambos cuando comencé la próxima fase de mi vida, a pesar de que María sería parte de mi vida hasta el final.

           Antes de que yo comenzara lo que ha sido llamado mi ministerio, viajé a las tierras remotas del Monte Hermón para emprender un período de meditación y reflexión sobre cómo continuar. De todos mis viajes y educación conocí la tendencia de la gente de dar su poder personal a un líder carismático, para venerar a la persona e ignorar el mensaje. Yo tuve que hacer todo lo que pude para no dejar que esto sucediera. Es una de las razones por las cuales no escribí nada sobre papel, sino solamente en la arena, y nunca mantuve un lugar central de veneración. No quería que quien yo era se convirtiera en el mensaje. No quería que la gente solamente leyera o estudiara mis palabras, y que no pensara por sí misma. Yo quería solamente ofrecer posibilidades y líneas de guía, no reglas y leyes. Lamentablemente, solo tuve éxito parcialmente.

           Yo sabía que necesitaba ayuda, gente en la que pudiera confiar. Y como resultado supe que necesitaría crear alguna clase de estructura, sin crear una iglesia. Encontré hombres que pudieran servir como maestros cuando yo me hubiera ido. Encontré mujeres también, e hice de ellos una iglesia viviente.

           En este tiempo debo hablarles a las mujeres que están leyendo esto. Sé lo que ustedes han sufrido a través de las eras dentro de un mundo desequilibrado hacia la energía masculina. Les prometo, aún si ellos no lo saben, los hombres han sufrido también. Sin embargo, ustedes han sido privadas de sus poderosas voces demasiado a menudo, y esa nunca fue la intención Yo tuve que aprovechar la época en la que me hallaba. Tuve que encontrar ese equilibrio entre la iluminación, mientras no fomentaba excesivamente el resentimiento..  Simplemente no hubiera sido posible para mi tener seis mujeres y seis hombres como mis apóstoles, incluso las mujeres del tiempo habrían encontrado algo tan nuevo, inquietante. La libertad de la esclavitud nunca llega suavemente, ni con gracia. Siempre nace de la lucha. Pero también les informo, mis queridas, amadas hermanas, que yo creé una compañía de mujeres quienes viajaron con nosotros a donde quiera que enseñáramos, y a quienes se les proporcionaron los mismos derechos que a cada hombre en mi compañía. También les proporcioné el mismo derecho de enseñar mis palabras y mi ministerios con quien quiera que ellas tuvieran contacto. Y ustedes llegarán a descubrir cuán importantes se volvieron las mujeres para mi misión, especialmente, María Magdalena. Parte de mi esperanza fue comenzar a traer de regreso al equilibrio las energías masculinas y femeninas de este planeta. Nuevamente, en esto yo solamente fui exitoso parcialmente.

           En el Monte Hermón también me di cuenta de que a pesar de que ahora había alcanzado la maestría de la manipulación de las leyes naturales, poderes latentes que todos ustedes poseen, no podría usarlos, por miedo a, otra vez, tener gente venerándome como a un trabajador de milagros, y no reconociéndome como uno de ellos.

           Como ustedes ya saben, en esto tampoco tuve éxito completamente.

           Finalmente, durante mis meditaciones y oraciones y contemplaciones, estuve en comunión con la Fuente de Todo Lo Que Es, preguntándole, tal vez, ustedes lo han hecho en un momento u otro, en donde se termina mi voluntad personal inducida por el ego y la Divina Voluntad comienza? Cómo sé que estoy tomando las decisiones correctas que afectan al Bien más Elevado?

           Amigos, el Gran Arquitecto nunca les pidió que se arrodillaran ante su Presencia con miedo o suplicando, sino solamente para permitir Su Guía para que los asista en su viaje, un viaje que ustedes comienzan con la total bendición del Creador, tal como todos los niños deben dejar el hogar y salir al mundo. El compromiso espiritual no es una forma aprisionamiento más sutil, pidiéndoles devoción ciega. La Fuente desea co crear con ustedes. Pero cómo co crean con el Altísimo? Es como si ustedes estuvieran por aparecer algún día para comenzar un empleo en una nueva corporación, solamente para descubrir que no saben qué hace esa corporación o cómo está organizada. Otra forma de ver esto es que ustedes están perdidos en el medio del bosque, sin saber qué camino tomar para salir de él. Volando bien arriba de ustedes hay un águila, la cual puede ver el mundo alrededor del bosque en todas las direcciones y ve la salida más fácil y rápida. Ustedes pueden tropezar en el bosque tanto tiempo como quieran, o ustedes pueden pedirle dirección al águila. Nada de lo cual les quita su libre albedrío de elegir su propio sendero. Esta es la relación que la Madre /Padre pide: Úsenme. Déjenme ayudar.

           Pero aquí también debo ofrecer una pequeña advertencia. La Fuente , desde su posición sin tiempo, más alta y más ventajosa, siempre sabe lo que es mejor para ustedes, tal como cualquier padre verdaderamente amoroso lo hace. Pero, a menudo, lo que es mejor para ustedes no es lo que el ego espera. Les prometo este día nuevamente, que cada oración que pronuncian, cada requerimiento que ustedes hacen es escuchado y garantizado – pero sólo mientras asista a su Bien más Elevado. Un padre amoroso no le da a un niño el auto para que conduzca sin importar cuánto el niño se lo pida. El padre, primero, le enseña al niño cómo conducir y las responsabilidades de un conductor. Entonces, llega el auto. Que es donde la energía de la fe entra.

           Así que yo también debo confiar, con fe, en que la Voluntad del Padre/Madre será hecha conocida para mi y que me guiará, si yo tan sólo pido con humildad y escucho a mi corazón en contemplación silenciosa. Porque, mis amados, Todo Lo Que Es no les habla a través de la mente, sino, solamente, a través del corazón. Y yo les prometo, queridos científicos, ustedes, maestros de la mente, todos sus grandes descubrimientos, de hecho, crecieron desde su mente, pero nacieron de su corazón.

           Luego de mi tiempo en las montañas, fui a Capernaum, donde seguramente trabajé como carpintero. Mientras estaba allí escuché que mi amigo de la niñez estaba cumpliendo su misión enseñando y bautizando en el río Jordán. El rito del bautismo fue tomado de una práctica esenia de lavar el pasado y recibir las nuevas aguas del renacimiento espiritual. Juan, fue un orador apasionado y ardiente quien dirigió multitudes entusiastas. El enseñó que era tiempo de arrepentirse de los pecados y de prepararse para la llegada del hijo del único, verdadero Dios.

           Una palabra acerca de la palabra “pecado”. La palabra significa “perder la marca”. Nada más. No tiene, en absoluto, nada que ver con el fuego del infierno y con la maldición. Yo simplemente sugiero que, como el arquero, nosotros, a menudo, apuntamos al centro pero erramos el tanto. Simplemente, significa reconocer el hecho y tratar nuevamente. Y, agradecidamente, para todos nosotros, no existe límite de cuántas veces podemos tratar nuevamente. Y, de paso, pregúntenle a cualquier arquero cuál es la mejor manera de embocar el centro del objetivo y él o ella dirán: “Apunten tan sólo un poquito más arriba.”

           Juan, verdaderamente, ha preparado el camino. Ese domingo en enero, con mis hermanos, James y Jude a mi lado, yo supe que era el momento. Viajamos a Jordania. El próximo día nos unimos a una gran multitud a la orilla del río y escuchamos los apasionados requerimientos de Juan de que los ricos comiencen a alimentar a los pobres, que todos los hombres se traten los unos a los otros como hermanos. Entonces, él me vio entre la multitud y se detuvo. Mis hermanos y yo dejamos la multitud y descendimos dentro de las frías aguas y me presenté yo mismo para el bautismo. Juan se congeló con confusión, “Jesús, mi hermano, mi maestro,  eres tu quien debe bautizarme a mi.” La multitud comenzó a murmurar con igual confusión mientras que muchos de ellos supieron quién era yo y habían oído rumores acerca de mi. “Juan, toda la gente es bienvenida al reino de Dios, nadie es mejor que nadie, yo también me rindo a la voluntad del Padre”. Juan instantáneamente comprendió y bautizó a mis dos hermanos, y después a mí mismo.

           Debe uno ser bautizado para encontrar a Dios? No. Era, meramente, un símbolo apropiado para los tiempos, un símbolo de limpieza. Es aún apropiado? Absolutamente, si los ayuda a conectarse con su Naturaleza Divina. Uno no tiene que creer en el bautismo, o ni siquiera en mi. De hecho, no crean en mí. Crean en ustedes mismos. Si, yo soy un niño de Dios. También lo son cada uno de ustedes.

           Las últimas palabras de Juan a la multitud permanecieron conmigo: “Hoy bautizo con agua. Hay uno entre ustedes que bautizará con fuego.”

           ¿Qué quiso decir Juan con eso? Quiso decir que algún día otra limpieza tendría lugar. En la Era de Piscis, el agua era el símbolo apropiado. Cuando habló de fuego, quiso decir fuego espiritual, el símbolo de la Era de Acuario. Esa era es ahora. Ese fuego está dentro de cada uno de ustedes.

           ¿Habrá una Segunda Llegada? Si. ¿Es ahora? Si. ¿Va a arribar una persona, más grande que la vida y va a mostrarles el camino? Si. ¿Quién será esa persona? Cada uno de ustedes. Habrá un despertar dentro de cada uno de sus corazones – aquellos que están abiertos. En algunos de ustedes ya ha comenzado. Llámenlo el Cristo, el cual solamente significa el Espíritu de Dios dentro del Hombre y la Mujer. Llámenlo Naturaleza Buda. Llámenlo Conciencia Krishna o Gran Espíritu. Llámenlo Luz. Llámenlo Amor. Las profecías en este caso aún son correctas. Pero ustedes, mis hermanos y hermanas, son por los que han estado esperando.

           Yo sabía que no volvería a ver a Juan nuevamente.

           Después de mi bautismo, regresé a las montañas por otros cuarenta días para contemplar mi próximo curso de acción. Tenía que ser cuidadoso ya que necesitaba tiempo para difundir mi mensaje, y la gente estaba ansiosa esperando por el líder que los liberara. Yo era ese hombre, pero no en la forma que ellos pensaban. Y ya había visto cómo mi decisión de no unirme a los Celotes había causado tales divisiones en mi propia familia y comunidad. No, tenía que comenzar en pequeño, y tomar un paso a la vez, confiando que el mensaje en sí mismo fuera todo el poder que necesitaría para alcanzar a la gente. Juan fue el grito de cambio. Yo sería el murmullo de paz.

           También fui puesto a prueba durante esos cuarenta días, tal como todos ustedes son puestos a prueba en sus propias formas. Pero no fui tentado por “Satán” en la forma de leones o serpientes o fuegos consumidores. Fui tentado por mi propio ego humano el cual me reveló el futuro, un futuro devastado por la guerra y las enfermedades, el planeta ennegrecido por el fuego nuclear. Y escuché las palabras quemando en mis oídos> “Tu misión falló. Nadie escuchó. A nadie le importó. Fue todo para nada. Tu muerte no tuvo significado.” Y después se me mostró como podría haber impactado directamente en el mundo recibiendo el título de Mesías. Gobernando las tierras, usando mis poderes para manifestar el cielo en la Tierra. La tentación fue grande, y mi corazón dolió por la vision final de la paz en la Tierra. Luché con mi mente, mi corazón y con mi ego. Qué sendero tomar? Podía yo saber qué era lo mejor? La voluntad de quién estaba yo escuchando, la de la Madre /Padre o la mía? No. Yo continuaría confiando de la forma que me era mostrada cada día. Yo podía continuar confiando en esa tranquila, pequeña voz en mi corazón. Podía no construir templos. Podía sembrar semillas. Podría permitirle a la gente su libre albedrío de experimentar los resultados de sus elecciones. Y si las elecciones resultaban en que la Tierra era un bollo de ceniza ardiendo en el espacio, entonces esa elección era honrada. “Váyanse detrás de mis espaldas”, le dije a los demonios de mi ego. “Estoy en el negocio del Padre.”

           Y mi primer orden de negocio sería darle la bienvenida a los primeros de aquellos que me seguirían, aún si ellos no supieran en ese momento que estábamos destinados a conocernos.

           Más que ir en detalle de cómo aquellos doce hombres, quienes se convertirían en mis apóstoles, se reunieron, permítanme tocar brevemente por qué los acepté en mi compañía. Cada uno ofrecía un vistazo dentro del carácter de la naturaleza humana. Yo necesitaba a esos individuos, no sólo para unirnos como uno, sino para ponernos de acuerdo con las diferencias entre ellos mismos, las mismas diferencias que separan a toda la gente. Nuestra compañía sería su aula en la naturaleza humana, sus fortalezas y debilidades. Ellos pelearían los unos con los otros. Ellos aprenderían a perdonar. Ellos jugarían juntos. Ellos se cuestionarían los unos a los otros. Ellos se irían con disgusto y regresarían con arrepentimiento. Y finalmente ellos dejarían la compañía como mejores hombres.

           Andrés fue el primero en unirse. El era un organizador y administrador hábil. Yo lo necesité para construir nuestra compañía. Simón, a quien yo llamé Pedro, era impulsivo y dramático y un optimista. Nataniel era un filósofo, confiable y exhibía una gran sentido del humor. James Zebedee era a menudo indignante, con temperamento, pero también con el corazón de un diplomático. Matías fue un publicano – un recaudador de impuestos – una profesión la cual era muy desdeñada por la gente, y por más que unos pocos de nuestra compañía. El estaba a cargo de las finanzas, incluso los apóstoles necesitaban alimento y refugio. Juan Zebedee era confiable, corajudo y devoto, pero también poseía un fuerte ego. Simon Zealotes era un Celote y una inspiración para otros. Felipe tenía una mente curiosa y práctica por naturaleza. Tomás era el “dubitativo Tomás” que todos llegaron a conocer en sus propias vidas. James y Judas Alpheus eran gemelos idénticos  y uno podría describirlos como…promedio. No los describiría de esta manera; para mi ellos eran puros ejemplos de ser “como niños para ganarse el reino del cielo”. Ellos me dieron gran alegría y eran instrumentales en traer a la gente “promedio” a la enseñanza. Judas Escariote también era un comprometido Celote, sentencioso y altamente crítico de sí mismo y de otros, quien escondía una profunda falta de auto estima.

           ¿Por qué permitiría yo a un “elemento peligroso” tal como Judas en la compañía?  Porque todos eran bienvenidos entre nosotros. Ninguno era perfecto. Todos eran imperfectos. Todos eran valiosos. El Creador no juega a lo seguro con Sus Hijos. Tampoco yo.

           María Magdalena de Betania. Hermana de Lázaro y Marta. Cuando la conocí por primera vez en la casa de Lázaro, yo podía ver el fuego en sus ojos. Mientras Marta atendía sus responsabilidades de una anfitriona , María rápidamente se sentó a mi lado e intentó escuchar mis palabras. Ella hizo preguntas directas. Ella era una maestra nata. Cuán feliz me hace que María, finalmente, reciba su crédito por la invalorable parte que jugó en mi misión. Cómo me entristeció, todos estos años, que algunos pensaran que ella era una prostituta. Yo no desterré a los siete demonios de María.Yo la sané de una afección común. En esos tiempos las enfermedades eran, a menudo, referidas como demonios. María fue mi mano derecha. Ella fue tan apóstol como cualquiera de mi compañía. Y no, no nos casamos por razones que yo ya he descripto, pero nos amábamos. Ella no se sentó a mis pies pero estuvo parada a mi lado. Ella fue una poderosa maestra de mi mensaje. Era fue una  protectora de mi misión. Fue hacia el destrozado corazón de María que yo eché mi última mirada desde la cruz. Y fue hacia el puro corazón de María solamente a quien yo primero me mostré después de mi resurrección.

           María, mi amada. Gracias.

La Boda en Cana

           La hija de una prominente familia se estaba casando y yo mismo, miembros de mi familia y mis apóstoles estábamos todos invitados. Por ahora, la palabra había salido de mi enseñanza y rumores de milagros los cuales, hasta ese punto, no habían aún ocurrido. Lamentablemente, aparecieron muchos más de los que estaban invitados para verme a mi más que para celebrar la boda. Llegó un punto en el que mi madre terrena, María, descubrió que los anfitriones se estaban quedando sin vino, María, ahora convencida de mis poderes, vino a mi para resolver el problema. Como todos los humanos divinos tales como ustedes mismos, yo también estaba sujeto al stress y mucho había sido puesto sobre mi ese día, y cuando me enfrenté para practicar el ‘milagro’, chasquee mis dedos a María, “Qué tengo que ver yo con esto?” Inmediatamente, me arrepentí. Vi la mirada de shock y dolor de su rostro, con condolencia profunda, silenciosamente, deseé que el problema se solucionara. Y así fue. El agua se convirtió en vino, Y yo tan sorprendido como cualquiera porque yo solamente pensé en la solución, y así se hizo. Mis poderes se volvieron más refinados de lo que nunca me había dado cuenta. Un amoroso, compasivo pensamiento solamente tenía que entrar en mi corazón, y ‘sería manifestado’ – si no contaba la Voluntad de Dios, a la cual yo había jurado servir. Yo tenía que ser cuidadoso en mi forma de pensar.

           Yo no había intentado utilizar mis poderes, los cuales me hubieran apartado de aquellos que estaba tratando de alcanzar. Pero había sucedido. Fue hecho. Y la palabra sobre lo ocurrido se esparció. Yo continué confiando que una mayor conciencia me guiaría en estas cuestiones. Y que habría ocasiones en las que trabajaría con las leyes naturales, si la demostración sirviera para un propósito mayor.

           ¿Pero cómo ocurren los “milagros”? Ninguna ley natural es violada. Todo existe ya en la Mente de Dios. La Fuente no está sorprendida – nunca. No existe nada fuera del Creador. Nada. El Universo no es diferente a sus hologramas. Cada pieza del holograma posee el cuadro entero. Toda la información existe. Todo lo que sucede en la producción de “milagros” es ‘hacer surgir’ lo que ya existe desde el Anteproyecto Divino. El agua no se convierte en vino. El vino se ‘hace surgir’ y reemplaza el agua. En el caso de caminar sobre el agua, el método más simple es utilizar la energía duplicada del cuerpo para que esté en dos o tres lugares al mismo tiempo. ¿Ciencia ficción una vez más? No, mis amigos, ustedes hacen exactamente esto cada noche cuando duermen. Tal como un pensamiento – un cuadro – un mundo – puede instantáneamente venir a la vida en vuestra imaginación, así es en los reinos más elevados donde la materia es bastante menos densa. Lo que ustedes piensan, instantáneamente se manifiesta.

           Es una de las rezones por las que esta escuela llamada Tierra está tan alejada de las otras partes habitadas del Universo: Ustedes tienen, aún, que aprender a cómo controlar sus pensamientos. Ahí afuera, ellos crearían un enorme caos. Sean agradecidos de que su mundo es tan denso de que cada pensamiento oscuro que ustedes piensan no sale a la vida.

           Mi primer discurso público sucedió en un templo en Capernaum, la sala llena desbordó luego del las noticias del evento de la boda. A medida que miraba sus rostros curiosos y expectantes, supe que ellos estaban esperándome para proclamar mi liderazgo en una revuelta político/militar contra Roma.

           “Hermanos y hermanas, he llegado a proclamar el reino de Dios aquí en la Tierra. Este reino abrazará a todos, judíos y gentiles, ricos y pobres, hombres libres y esclavos, porque el Padre de todos nosotros no hace distinción entre las personas. ¿Cómo se gana uno la entrada a este reino? No por el juramento o por el edicto de los reyes. Este reino del cielo está aquí, ahora, meramente esperando vuestro deseo de entrar. Meramente expresen su fe, su amor por ustedes mismos y por vuestro hermano, y por Dios. Crean con fe infantil que el Padre los ama, y que ustedes están en el reino. ”

           Ellos me miraron, desconcertados. ¿Qué acababa de decir? ¿Qué quiso él decir? ¿El reino de Dios está aquí y ahora? No lo veo. ¿Tan sólo amen y estarán ahí? He amado a mis hijos y a mi esposa y a mi país y aún estoy encadenado. El cambio no viene desde la mano abierta sino desde el puño cerrado.

           No esperaba menos. Estaba ofreciendo una forma de pensar y de vivir que nunca había sido experimentada antes. Tomaría tiempo, tal vez, más del que yo tenía. Pero uno sólo puede sembrar semillas. Uno puede solamente tener fe en ese águila alta, arriba en el bosque.

           ¿Qué es la fe, exactamente? No es sólo una idea, es también una energía, tal como cualquier otra cosa, con su propia atracción magnética. “Actúen como si tuvieran fe y la fe les será dada.” Es una confianza. La fe es igual al acto de dar para recibir. Crean en algo, no importa cuán increíble parezca, y lo atraen más cerca de ustedes. Crean que ustedes tienen fe y ustedes tendrán fe. La fe es un acto de rendición a un conocimiento más elevado, y en esa rendición, ustedes son acarreados sin esfuerzo en un río de amor y sabiduría, llevándolos a sus sueños más magníficos.

           Fue después de este discurso público que envié a los apóstoles por sí mismos en su primera misión. Les advertí que no predicaran sino que sólo ofrecieran guía. Les dije que no estábamos en contra de nadie, incluida Roma, pero para todos, y para nosotros mismos nosotros no éramos parte de ningún movimiento político. Hablen desde sus corazones, les ofrecí, y ellos hablaron bien. Y entonces también pedí de ellos un acto de fe: Cuando partan, solamente lleven las ropas en sus espaldas. No lleven alimento, ni agua, ni dinero. Confíen en la amorosa Guía que comprende que ustedes viven en un mundo material y que ustedes deben tener alimento, ropa y refugio. Confíen en que eso les será dado, tal como le es dado a los pájaros del aire y a los lirios de los campos. Por qué un amoroso Dios no los cuidaría a ustedes, Sus hijos?

           Tener la fe de una semilla de mostaza no significa tener una fe pequeña, significa tener una fe absoluta, la fe que la bellota tiene de que se convertirá en un roble, a pesar de que eso no parece posible. Es la fe en que el río los lleve y no nadar en contra de la corriente. Les prometo, serán cuidados, pero esa protección no aparecerá en la forma en que al ego humano le gustaría. Ustedes podrían recibir un considerable yate para capear el temporal. Podrían recibir un resistente bote a remo. Y un bote a remo para una persona que se está ahogando se parece bastante al Queen Mary. Ambos los llevarían seguros a destino. Los juicios de valor no son de la nave, son nuestros.

           Antes de que enviara a los apóstoles en su primera misión, los reuní y les di mi bendición: “Benditos son aquellos pobres en cosas mundanas porque la abundancia del Reino les pertenece. Benditos son aquellos que tienen hambre y sed de rectitud, porque ellos serán llenados. Benditos son los dóciles, porque ellos heredarán la tierra. Benditos son los puros de corazón, porque ellos son uno con Dios. Benditos son aquellos que sufren, ellos serán confortados. Benditos son aquellos que lloran, ellos se regocijarán. Benditos son los misericordiosos, ellos recibirán gracia. Benditos son los hacedores de la paz, ellos serán llamados lo hijos de Dios. Benditos sean aquellos que son perseguidos por su rectitud, de ellos es el reino del cielo.”

           Y entonces: “No combatan el fuego con fuego, hagan ojo por ojo. Si tu vecino te golpea la mejilla, ofrézcanle al vecino la otra. Reciban injusticia antes que ser su fuente. Sean amables y misericordiosos con aquellos que están angustiados y en miseria. Amen a sus enemigos. No juzguen si no quieren ser juzgados. Sin embargo, también les advierto que esperen escuchar a falsos profetas que vendrán a ustedes vestidos de corderos, escondiendo lobos dentro de ellos. Por sus frutos los conocerán. El Padre en el cielo hace brillar el sol tanto en lo maligno como en lo bueno; y envía lluvia sobre los justos y los injustos. Ustedes son los hijos de Dios ”

           Esa primer misión fue un gran éxito.

 

* * * * *

 

YESHUA – Parte 5 – por Bradley

De Brian Murphy – Agosto 23, 2004

Por Bradleyenlakeach@yahoo.com

Descargado del Boletín del Círculo Carmesí

Traducción: Luciana Sinatra

Anita Manasse – estrellam@sion.com    

           Fue también en este momento que me enteré del encarcelamiento de Juan el Bautista. Me apenó saber que no era parte de mi misión rescatarlo, sino honrar la parte que él jugó en el Plan Divino.

           La Samaritana y el pozo. El nombre de la mujer era Nalda y ella era una Samaritana quien, como persona, era bastante despreciada. No me voy a meter en la historia de por qué esto era así, porque es toda agua del mismo pozo. El prejuicio y el racismo, como todas las otras formas de ataque, nacen del miedo. La gente le teme a su valor interno, temen por su seguridad en un mundo hostil. Pero no pueden vivir así por mucho tiempo, así que encuentran una fuente externa a ellos para ese miedo: “Es culpa de esa persona. Debe ser así porque ellos se ven tan distintos a mí, y hablan diferente y se comportan distinto. Estaré seguro, nuevamente en control, cuando ellos se vayan.” Por supuesto, aquellos que están siendo atacados también tienen esos mismos miedos y encuentran a alguien en quién proyectar estos miedos también. Y así sigue y sigue.

           Hermanas y hermanos, les digo que no hay amor posible en el mundo exterior hasta que lo despertamos dentro de nosotros mismos, hasta que aprendemos a amarnos a nosotros mismos. Hasta que recordamos que somos amados por la Fuente , que no hemos hecho nada malo, que no nos hemos caído de la Gracia. Que no estamos solos. Ustedes son simplemente niños aprendiendo a encontrar vuestro camino en el mundo y cometiendo los errores que cometería cualquiera. La sabiduría solamente se gana con la experiencia, y la experiencia solamente es alcanzada cuando se cometen los errores. Ciertamente, está bien tomar responsabilidades por los errores y hacer correcciones, pero también después continuar enamorado de uno mismo y de aquellos que caminan su camino hacia el mismo destino. No importa el color de piel, no importa la historia, no importan las creencias, les doy mi palabra que todos y cada uno de vuestros corazones busca las mismas cosas.

           Y estando esta mujer Nalda en el pozo, yo hablé con ella extensamente acerca de las refrescantes aguas del espíritu, le pedí un vaso de agua, y me lo brindó alegremente. Un intercambio humano tan simple, y aún así cargado con tanto peligro en esa época. Incluso los apóstoles luchaban en contra de que yo hablara con una mujer y una Samaritana, y aceptara un vaso de agua de su parte. Pero todo ofrece una oportunidad para una lección de amor, incluso un pozo en el medio del desierto.

           Pasé tanto tiempo en el desierto y en las colinas meditando y comulgando. En algún momento los apóstoles me preguntaron cómo yo oraba, y les ofrecí la siguiente oración para ellos: “Padre nuestro que estás en el cielo, Santificado es Tu nombre. Venga a nosotros tu reino; hágase Tu Voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Y perdona nuestras deudas así como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores. No nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal, porque Tuyo es el reino, el poder y la gloria por los siglos de los siglos. Amen.”

           Tal vez podría ofrecerles a ustedes una nueva oración para una nueva era, una oración que los ubica, como manifestación directa de Dios, en el centro de la responsabilidad espiritual: “Amado Padre/Madre/Dios, bendita es Tu Presencia dentro de mí. La venida de tu reino es nacida a través de mis manos. Tu Voluntad es hecha a través de mi corazón. Tu estás en la Tierra , y conmigo, así como yo estoy en el cielo contigo. En el día de hoy yo soy el que brinda Tu pan diario a todos. En este día yo perdono todo, porque yo soy el Todo perdonándome a mi mismo. Juntos nos estamos guiando los unos a los otros lejos de toda distracción. Nos estamos librando los unos a los otros de cualquier ilusión seductora. Porque Nosotros somos el reino, somos el poder, somos Tu gloria,

           En Enero de ese año, recibí la noticia de que Juan el Bautista había sido ejecutado por orden de Herodes Antipas. Lloré por un amigo querido, quien sacrificó todo por algo más grande que si mismo.

           Una mañana mientras me relajaba dentro de mi temprana y solitaria caminata matinal para aclarar mis pensamientos, una vieja mujer vino hacia mí, cubierta de pies a cabeza con harapos sucios. Una leprosa, que había salido de su pequeña comunidad, la cual probablemente estaba escondida dentro de un profundo valle o en una oscura caverna. Ella extendió su mano cubierta de harapos hacia mí y dijo que había oído de mí y que había estado caminando por varios días. Yo podía ver que ella tenía un gran sufrimiento, pero no dijo nada acerca de eso. Ella sostenía una reliquia familiar, un pequeño brazalete, y me pidió si yo podía tocarlo, que ella lo llevaría de vuelta donde estaba su hija quien también estaba enferma, para que la juventud y la belleza de su hija se restauraran y pudiera casarse y tener hijos. Dijo que no pedía por su propia sanación porque ella ya había vivido una larga vida y tenía muchas hermosas memorias para recordar. Y ella confiaba en que en el reino de los cielos ella no sería despreciada con repulsión.

           Mi Creador, concédeme el don, que yo pueda tener siempre la dignidad, la gracia y la humildad de esa mujer. Que yo pudiera participar en su fuerza y su compasión. Que yo un día sería igual a la divinidad de esa mujer.

           Yo intenté tomar sus manos y ella las retiró. Suavemente envolví el brazalete con su mano y la sostuve. Ella comenzó a llorar, tal vez habiendo olvidado la última vez que había sido contenida sin juicio ni miedo. El amor de Dios fluyó hacia dentro de ella, despertando ese amor que había sido encerrado por una vida entera de opresión. Y las llagas se fueron, las lesiones se desvanecieron, la carne destrozada fue restituida. La vida, la juventud y la vitalidad ardieron nuevamente en sus ojos, en sus labios y en su corazón. Suavemente corrí el harapo que cubría su rostro y contemplé el semblante de la Madre y del Padre en plena gloria: “Vuelve a casa, mi hermosa hermana y encuentra que tu hija también ha sido agraciada, y sanada por el amor de Dios. Ella se postró de rodillas llorando de gratitud. Yo me arrodillé y la abracé. Y ambos lloramos por la belleza y el regalo de la vida eterna.

           Una palabra acerca de la sanación física. Alrededor de cada uno de ustedes se encuentra esa réplica energética de vuestro cuerpo de la que ya hemos hablado. Es este cuerpo energético el que crea el cuerpo físico dentro de él. Dentro de este cuerpo energético se encuentra la información de la salud perfecta. Esta misma información existe dentro de cada hebra de ADN en el cuerpo físico. Toda enfermedad comienza primero como un estado emocional el cual eventualmente es trasladado hacia el cuerpo. Sentimientos de alegría y amor producen salud. Sentimientos de estrés, miedo, ira y odio producen enfermedad. Por supuesto, el sendero kármico de cada persona es diferente, y la enfermedad es una gran maestra de lecciones de vida, y así cada caso es único. ¿Pero qué hay acerca de las enfermedades en niños y bebés? Tales situaciones son realmente dolorosas de comprender, especialmente para los padres. Pero les aseguro, a menudo estos amorosos niños están entre nosotros para enseñarnos acerca de un amor más profundo, de un sacrificio más profundo y de una compasión más profunda. En sus frágiles estados, ellos son sanadores tan poderosos como yo. Tan poderosos como ustedes.

           Hónrenlos. Ámenlos. Ámense a ustedes mismos y a los demás y la enfermedad no será más que un recuerdo remoto en este planeta. Pero por favor, mis queridos, no se sientan culpables por vuestras enfermedades, o se avergüencen de no ser una persona lo suficientemente amorosa como para estar sana. El amor de la Fuente es más sutil que eso. Seguramente sea que vuestro sufrimiento los está sanando de formas que no pueden imaginar así como también está sanando a aquellos que los rodean. Sean tiernos con ustedes mismos. Ustedes son, cada uno de ustedes, seres perfectos, divinos, experimentando un mundo menos-que-divino, lleno de multitud de desafíos emocionales y físicos. Ustedes son, cada uno de ustedes, honrados enormemente por vuestras luchas, porque sanando ustedes, vuestros hermanos y hermanas son sanados, y así también lo es el mundo y el universo que los rodea. Ustedes no saben lo poderosos que son. Y me honra estar entre ustedes.

           Mi deseo de ver a todos mis hermanos y hermanas sanados trajo un problema complicado. Yo sabía que no era mi misión sanar físicamente a cada uno de los que viniera hacia mí. No era mi rol el arrebatarles su propio poder individual. Mi misión era recordarles cuán poderosos eran, y así restaurar su espíritu. Yo no podía alejarme de mi propósito.

           Para ese entonces, las noticias de mis enseñanzas y mis “milagros” se habían extendido rápidamente. Las multitudes siguiéndome eran cada vez más grandes. Y yo comenzaba a llamar la atención de aquellos que detentaban el poder dentro de la región, dentro de Roma, y dentro de los cuerpos de gobierno religiosos locales.

           No voy a explicar quién empezó qué, o quién quería que yo desapareciera, o quién trabajó en su nombre. Ya ha habido demasiado acerca de estas cuestiones. Mi destino nunca estuvo en manos de los hombres o de los gobiernos. Yo elegí mi propio destino, así como ustedes eligen el vuestro a través de las acciones de vuestras vidas diarias. ¿Realmente pensaron que yo no tenía idea de lo que pasaría si continuaba en mi camino? Y no tenía importancia quién estaba en el poder. Yo molestaba el status quo. Tarde o temprano me habría convertido en un enemigo del estado. Era inevitable. La única pregunta real fue ¿cuándo?

           En tanto que la cadena de eventos sucesivos estaba ahora firmemente en movimiento, era tiempo de hacer un aporte al ministerio: De la compañía de las mujeres elegí a doce, no solo para encargarse de los enfermos y para asistir con las funciones diarias de la misión, sino también para enseñar en mi nombre. Ahora les voy a decir los nombre de estas lamentablemente no reconocidas mujeres, cada una de las cuales sostuvo las cargas y compartió las alegrías de nuestra misión al igual que los hombres: Nasanta, la hija de un médico Sirio; Milcha, la prima de Tomás; Raquel, la cuñada de Jude; Susana, la hija de un rabino de la sinagoga de Nazaret; Joana, la esposa de Chuza, quien trabajaba para Herodes Antipas; Elizabeth, la hija de un comerciante adinerado; Marta, la hermana mayor de Andrés y Pedro; Ruth, la hija mayor de Mateo; Celta, la hija de un guardia Romano; y Agaman, una viuda.

           María Magdalena, y Rebeca, la hija de José de Arimatea completaban el grupo. Déjenme recordarles que en esa época, a las mujeres no se les permitía ni siquiera entrar en las sinagoga con los hombres. Nada de esto, por supuesto, le caía bien a los apóstoles quienes eran, después de todo, hombres de su época. Pero si ellos iban a permanecer conmigo, ellos tendrían que estar preparados para reconocer cada injusticia. Todas y cada una de ellas. Luego mandé a los apóstoles a enseñar en grupos de a dos, de modo que pudieran tener suficiente tiempo como para hablar entre ellos y decidir si continuarían con mi mensaje. Todos volvieron.

           Una cosa más: Estas mujeres se quedaron conmigo hasta mis últimos días y horas, cuando todos los otros se habían ido.

           Si consideran mínimamente que no había críticos entre las multitudes que venían a verme, entonces se están olvidando de la naturaleza humana.

           Hubo buscadores genuinos, y hubo los meramente curiosos, y luego hubo agitadores. Como lo dije antes, ellos interrumpían preguntando a viva voz por qué, si yo podía hacer milagros, mi familia en Nazaret aún luchaba económicamente. Y ¿por qué simplemente no hacía que los romanos desaparecieran? Y que yo no lucía distinto de las docenas de otros que vagaban por la campiña proclamando que ellos habían oído la Palabra de Dios. Francamente, ¿quién era yo para hablar en nombre de Dios? Y: “Nada bueno puede venir de Nazaret”.

           No había ninguna respuesta que yo pudiera darles. Hay aquellos que están listos y los hay quienes aún están profundamente dentro de la experiencia de la ilusión. Ninguno es mejor que el otro. Todos están en su camino. Todos alcanzarán la misma destinación eventualmente.

           Pero la crítica de los sacerdotes cuando yo hablaba en el templo, era de una naturaleza muy diferente. Su intención era atraparme dentro de sus argumentos, lograr que yo les diera evidencia de mi blasfemia contra Dios. Verán, la religión de mi época estaba adherida estrictamente a códigos muy rígidos de conducta, códigos que dictaban cómo y cuándo uno debía comer, cómo y cuándo uno debía asearse, cuándo y cómo uno debía comportarse en materia de fe. Todo lo cual no tenía nada que ver con la fe, pero sí con el poder.

           Amigos. Al Padre/Madre no le interesa en lo más mínimo cómo ustedes llevan adelante vuestras vidas espirituales. Si las reglas te ayudan a encontrar el amor, entonces sigue esas reglas. Pero si liberarte de las reglas te ayuda a encontrar a Dios, entonces arrójalas al viento. ¿Estoy hablando a favor de que no haya leyes? Sí, si ustedes pueden vivir los unos con los otros, respetando la vida de cada uno, su pueden amarse los unos a los otros así como se aman a ustedes mismos. Si ese es el caso, entonces las leyes no son necesarias. Pero como podemos ver todos fácilmente, eso no es verdad aún. Y así es que todavía necesitan leyes para gobernar vuestras bajas naturalezas. Y así es como debería ser. ¿Pero de modo que las leyes y las reglas de conducta los acerquen a la Fuente ? No. Dios está dentro de ustedes. ¿Cuánto más cerca podrían llegar? Los rituales y las ceremonias les recuerdan que hay un sendero. Pero ellas no son el Sendero. Ustedes son el único sacerdote, la única iglesia, la única biblia que necesitarán. 

           Yo no adhería a los códigos estrictos de la época – si ellos me distanciaban de mi mensaje y de mis seguidores. El mensaje lo era todo. Aunque no estaba dentro de mis creencias personales, yo comería carne con otros si eso ayudara a compartir mi mensaje. Si quieres liderar gente, primero debes seguirlos a ellos hasta el lugar donde viven. Debes ver el mundo a través de sus ojos. Debes caminar con sus zapatos. Y uno debe siempre, primero y antes que nada, enseñar con el ejemplo.

           Y entonces, sí, de acuerdo a las reglas de esa época, yo estaba comprometido en actos de blasfemia. En todo caso no importaba; porque ellos habrían encontrado, o manufacturado cualquier evidencia que necesitaban para destruirme.

           Sin embargo, les voy a contar acerca de uno de los cargos elevados en mi contra.

           Uno de los Fariseos me acusó de trabajar con Satán.

El demonio. Infierno. Azufre.

           Déjenme ofrecerles el antiguo significado Hebreo de Satán, que se pronunciaba “SeiTaan”. No significaba el demonio, sino la ilusión de la materia, la ilusión del mundo material y su seducción lejos del mundo espiritual.

           Mis queridos. Si es que no van a escuchar nada más de lo que diga en esta ocasión, entonces escuchen esto: No hay diablo, ni demonios, más que los que nosotros mismos creamos. No hay infierno, más que el de nuestra propia construcción. Nunca lo ha habido. No hay purgatorio donde las almas valiosas son separadas de las indignas. Si el Todo Lo Que Es es amor, entonces eso es todo lo que puede ser. Mi Padre/Madre no castiga. Lo repito. Dios no castiga. Nunca. Jamás. Castigo, infierno, venganza, estas son creaciones humanas para mantener a otros subyugados. “Ojo por ojo”. Un concepto humano de la justicia. Les ofrezco una simple analogía: todos ustedes conocen personas a través de la historia – e incluso a través de vuestros periódicos y noticieros – quienes han demostrado actos extraordinarios de perdón y compasión. Padres que perdonaron al hombre que violó y asesinó a su amada hija. Soldados que salvaron la vida de sus torturadores. Hijos adultos que perdonaron a sus padres por los abusos físicos y emocionales más brutales. Si estos hijos de un Dios vengativo pueden ser así de amorosos y compasivos, entonces tendrían que ser más poderosos que este Dios. Pero ¿suena coherente? ¿O es más bien que estas personas simplemente están expresando la verdadera naturaleza de la Fuente ? Lo digo nuevamente: Ustedes viven en un Universo amoroso. Ustedes son hijos de un Dios amoroso que no juzga nada – no importa cuán doloroso sea –

           ¿Eso quiere decir que un Hitler o un Stalin están en el paraíso? Si, así es. No significa, sin embargo, que un Hitler o un Stalin no llegue a aprender acerca del dolor y el sufrimiento que causó. Pero no es el fuego del infierno lo que experimenta, sino el llanto de los devastados. Él siente el retorcimiento de sus almas. Él ve las ramificaciones de sus actos. Él llega a conocer las otras elecciones que podría haber hecho. Y estas revelaciones llegan a través de la guía amorosa del otro lado del velo, no a través de un castigo forzoso.

           Hermanos y hermanas. Les doy mi palabra de que en vuestros largos viajes en este planeta, todos ustedes han sido asesinos y han sido el asesinado. Todos ustedes han sido santos y han sido pecadores. Todos ustedes han sido amos y han sido esclavos. Y así es como debería ser. ¿De qué otra forma aprende uno las lecciones del crecimiento espiritual sino a través de la experiencia directa? No hay mejor sanador para la prostituta que la prostituta. No hay mejor maestro para el abusado y el extraviado que alguien que también fue abusado y estuvo extraviado. Algún día, mis queridos, dulces compañeros, ustedes verán, una vez más, cuán magnífico es el Universo y cuán amoroso es el Plan. Cuán perfecta es su ejecución. Cuán bello es su destino.

           Quiere decir esto, sin embargo, que no hay cosa tal como el mal? No, sí hay mal. Es la suma total del más profundo daño, del más doloroso rechazo, del más triste abandono. Es la excrescencia de una herida no sanada. Es el pedido de ayuda no atendido y dejado solo. Mis compañeros, puedo describirles profundidades de brutalidad que han afligido a vuestros hermanos y hermanas que parecerían desafiar la comprensión humana. Algunos dirían que es el karma de esa persona, o de ese país, o de esa raza, el hecho de atravesar la pesadilla en la que se encuentran. Pero el karma existe solamente porque, en algún punto, el miedo fue elegido por sobre el amor. Tal vez el karma de una persona sea de hecho el experimentar la pobreza. Tal vez sea también el karma de otro el hecho de alimentarlos. ¿Es que el mal que existe, y el dolor que es infligido en este mundo, entristecen al Corazón de la Fuente ? Sólo cuando no entristece el nuestro.

           Fue en esta época que Simón Pedro me preguntó: “¿Cuántas veces debería perdonar a un hombre que insiste en perjudicarme? Y mi respuesta fue: “No sólo siete veces, o incluso setenta veces, sino setenta veces siete”. ¿Por qué perdonar a alguien que te ha agraviado ligera o brutalmente? Porque te asegurará tu sanación emocional. La persona que te ha ofendido, ha traído a escena la ley de causa y efecto, o karma, y eventualmente, aprenderá la lección de su trasgresión. Las leyes de la naturaleza son justas. Las leyes de la gente raras veces lo son. Pero el perdón es algo difícil de hacer, y todo el mundo debe tener el tiempo que necesita como para trabajar con su experiencia. El duelo no debe ser apresurado. Honren el proceso. Pero cuando estén listos, consideren perdonar al ofensor. Ni siquiera tienen que encontrarse con él en persona.

           En tanto que todos ustedes están unidos energéticamente dentro del “holograma” universal, simplemente envía el pensamiento desde tu corazón hacia aquél que te ha lastimado, y eso es “registrado” instantáneamente, si quieres, en la Mente de Dios, y el vínculo energético negativo entre tu y la persona que ha cometido la trasgresión es cortado – instantáneamente y para siempre. Pero permanece en un lugar de odio e ira y venganza, y esa ligazón energética permanecerá atada a ti, y tu fuerza de vida misma será agotada. Pero antes de poder perdonar a alguien, por favor perdónate a ti mismo. ¿Qué es lo que significa perdonar? Simplemente seguir dando. ¿Qué es lo que das? La única cosa que realmente posees, porque todo lo demás es una ilusión: amor. Emite amor. Perdónate a ti mismo por no ser tan fuerte como quisieras, o tan espiritual o tan amoroso o tan veraz. Déjenlo ir todo, mis queridos. La culpa y la vergüenza sirven solamente al ego humano. El amor mantiene al universo unido. Él puede manejar vuestros errores. El perdón es un acto muy egoísta. Lo recomiendo altamente.

           Así es que hubo una reunión entre Herodes Antipas y los miembros del Sanedrín (Consejo de Judíos). Ellos incitaron mi arresto por razones obvias, pero Herodes, que nunca tomaba riesgos, se rehusó. Los miembros de su propio gobierno seguían mi mensaje y le aseguraban que cada vez que yo había sido llamado el Mesías y había sido urgido a hablar en contra de los gobernantes, yo había reafirmado que no era ese quién yo era y que esa no era mi misión. Herodes me veía como un fanático religioso más. Pero mi palabra había alcanzado Roma también. Y Herodes fue incitado a reconsiderar su decisión. Y lo hizo. Y se emitió la orden de arresto.

 

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YESHUA – Parte 6 –  por Bradley

De: Brian Murphy – Agosto 23, 2004

Por Bradleyenlakeach@yahoo.com

Descargado del Boletín del Círculo Carmesí el 23 de Agosto, 2004

Traducción: Paola Damnotti

Anita Manasse – estrellam@sion.com

 

 

Profecía

           Siempre estuvo la posibilidad de que los eventos pudieran haberse desarrollado en forma diferente de lo que lo hicieron. Ni Yo, ni los grandes más allá de mi, pueden predecir absolutamente lo que sucederá en el futuro. Si, en la Mente de Dios todas las cosas son conocidas, todos los resultados ya están realizados.. Aún existe un infinito número de variaciones y colores para un evento. Cada ser viviente en el Universo de Universos tiene una mano en la evolución del Todo. Cada elección afecta a los otros en formas inimaginables para ustedes. Así que una profecía es solamente verdadera en el momento en que es pronunciada. Sin embargo, existen patrones de comportamiento que son conocidos, tal como el que ustedes conocen que si continúan jugando con fósforos en algún punto existe una muy buena posibilidad de que se quemarán a ustedes mismos. Así que los entendimientos generales del futuro con ciertamente posibles y a menudo exactos.

           Así fue, que en un cierto punto, yo supe a dónde me llevarían mis acciones, Y de que mi mensaje solamente tendría el impacto deseado con la liberación de mi vida física. Que así sea. Yo supe, tal como todos deberían saber: que no existe la muerte, solamente la transición. Y así fue que, a pesar de las súplicas de aquellos cercanos a mi, yo seguiría con mis enseñanzas, llevándolos dentro del mismísimo corazón de los poderes alineándose contra mi. Y así fue que yo comencé mi último viaje a Jerusalén.

Juicio

           Ella era una mujer casada con un hombre de Nazaret. Yo lo conocí. El aún no había llegado, deberíamos decir, a su potencial más alto. El estaba entre los miembros del Sanhendrin y ellos estaban arrastrando a esta mujer detrás de ellos para ser apedreada por adulterio. La multitud usual, la cual disfrutaba tales espectáculos, se había reunido. Qué escena triste, el patético resultado final del juicio se apiló sobre el juicio, la crítica sobre la crítica, el miedo sobre el miedo. Tal como dije, Yo conocía al hombre. El no estaba en posición de juzgar a nadie, menos de todo a la mujer que había luchado tanto por vivir con él a expensas de su propia felicidad. Yo intercedí en su nombre: “Quién entre ustedes está libre de pecado? Dejen que él arroje la primer piedra.” Pero también expresé privadamente para información de los hombres que yo estaba bien conciente con respecto a sus propios estilos de vida. Cada hombre, sucesivamente, se fue, las piedras cayeron en su rapidez. Levanté sobre sus pies a la estropeada, mujer herida emocionalmente: “Yo también sé de ti. Yo se de tu vida y de las elecciones que has hecho. No los juzgo. No es mi lugar. Solamente tu puedes, verdaderamente, juzgarte a ti misma. Ni siquiera el padre en el cielo te juzga. El meramente te ofrece otras elecciones. Ve ahora, mi hermana. Vive tu vida en lo más elevado.”

           No juzgues a menos que quieras ser juzgado. Esa usual línea citada, simplemente, significa que vendrá un tiempo cuando se nos permitirá el gran regalo de rever la vida entera. Y nosotros seremos testigos de los juicios que hemos hecho de otros, y veremos la verdad sin mancha de nuestras propias elecciones en la vida. Y yo les prometo esto, mis hermanos y hermanas: Energía similar atrae a energía similar. Lo que no nos gusta y criticamos y juzgamos ásperamente en otro es exacta y absolutamente eso que nos disgusta y que aún no hemos enfrentado en nosotros mismos. El juzgamiento es un acto del ego. Somos todos como magnetos atraídos los unos a los otros en la vida para reflejarnos los unos a los otros: todas nuestras relaciones exponen aquellos maravillosos potenciales que aún tenemos que alcanzar, aquellas muy humanas debilidades que aún debemos encarar. ¿Significa esto que no podemos criticar nada en la vida? Nosotros podemos hacer cualquier cosa que nos guste, solamente sepan que la energía de la crítica retornará, y a menudo en formas dolorosas. Uno puede discernir algo como no apropiado para uno mismo, sin juzgarlo como bueno o malo, y simplemente alejarse de esto. Porque, mis hermanos y hermanas, también puedo prometerles que ustedes, simplemente, no tienen suficiente información para juzgar las elecciones de otros como buenas o malas. Podría pararme aquí y listar durante todo el día eventos que fueron primero juzgados como “malos”, aún en retrospectiva fueron encontrados que habían creado un bien mucho más elevado. Por favor, no se juzguen los unos a los otros, mis amados, nada bueno saldrá de esto.

           Vamos también a apuntar brevemente otro dicho que debí pronunciar,  el cual yace en el reino del juicio también, y ese tiene que ver con las posibilidades de una persona rica de entrar al cielo y del camello pasando a través del ojos de una aguja.

           Cuando hablé del reino de Dios  dentro de ustedes, quise decir eso literalmente. Así es cuando hablo de cielo. Esta dentro de ustedes. ¿Existe como un lugar físico también? De forma que ustedes puedan entender, si. Pero ustedes también acceden a él a través de su corazón. El cielo, como un lugar existe en un plano altamente vibracional e interdimensional. Está, literalmente, tal como lo digo, todo alrededor nuestro y dentro nuestro. Pero la energía de la vibración del cuerpo de uno debe resonar con la vibración de esa dimensión. Es por eso que no existen paredes o cercas en el cielo. Luego de que dejan el cuerpo, ustedes van, como un magneto, a donde su vibración los guíe. Así que el mundo en el que habitan confortablemente ahora, podría ser diferente al mundo hacia el cual viajen. Déjenme ser claros acerca de esto: Si aún hay trabajo para ser hecho, ustedes continuarán. Ustedes retendrán la personalidad y la vida emocional y mental con la que se fueron. ¿Va a ser más placentero? Si, aún es el cielo, después de todo.

           Todo lo que desean es manifestado – de acuerdo a tu tasa vibratoria. ¿Cómo hace uno para aumentar la tasa vibratoria de uno? Amándose a si mismos y a otros. No siendo crítico. Siendo compasivo, ustedes ya saben que cuando ustedes están experimentando el sentir amor y la alegría ustedes se sienten más livianos. Eso es porque ustedes están, bastante literalmente, más livianos.

           ¿Qué tiene todo esto que ver con ser una persona rica entrando en el cielo? Significa que no importa si ustedes son ricos o no. Es lo que ustedes hacen con su vida – su dinero, sus talentos, sus posesiones, sus regalos, sus pensamientos, su tiempo – lo que determina su vibración. La Fuente no tiene nada en contra de la riqueza. El Universo es infinito. No conoce límites. El hecho de que vivan abundantemente no le quita a otro. Tener una vida linda – y compartirla con otros – es un acto de amor a uno mismo y el amor a uno mismo es el amor de Dios. Pero la clave está en compartir. Mis compañeros viajeros, dar y recibir son exactamente la misma energía. Recibir en la vida, dar. El dar es recibir de vuelta en calidad. De hecho, lo que ustedes dan desinteresadamente lo reciben de vuelta multiplicado, porque el Universo evoluciona en un espiral. La energía del miedo y del enojo vuelve a ustedes en cantidades iguales a las cuales ustedes pusieron hacia fuera. Sin embargo, la energía de dar y de la compasión y del amor vuelve a ustedes expandidas.

           Conocí a Lázaro cuando era un hombre joven. Lázaro falleció en Betania cuando yo estaba enseñando en Filadelfia. Sus hermanas, Marta y María me enviaron un mensaje diciendo que el estaba muriendo. Ellas también creyeron que yo podría salvarlo. No lo iba a hacer.

           Lázaro conoció mis enseñanzas. Y a pesar de que él no lo recordaba en ese momento, él había acordado antes que encarnaría para asistirme en un tema de importancia. Nadie tiene el poder sobre el libre albedrío de otro dado por Dios. Ni siquiera yo. Todos los que curé habían acordado eso como parte de mi misión. No podría hacer ningún milagro sin el previo consentimiento de aquellos involucrados. Mi propósito no fue salvar a Lázaro de su enfermedad, tal como había hecho con otros, sino hacer una demostración más grande concerniente a la misma naturaleza de la muerte, la cual causó – y causa – tanto miedo y dolor en el mundo. Entonces Lázaro sucumbió. Y partí a Betania.

           Cuando llegué, Lázaro había estado enterrado tres días. Me encontré con ambas, María y Marta, llorando. Traté de consolarlas, entonces ellas me siguieron a la tumba y les pedí que la piedra fuera removida de la apertura. Comprensivamente, aquellos reunidos estaban aterrorizados y afectados por mi pedido. Les pedí que tuvieran fe en el trabajo del Uno a través de mi. De mala gana, la tumba fue abierta, el olor de la corrupta muerte llenó el aire. Entré orando, agradeciendo a la Madre /Padre de antemano por la resurrección que tomaría lugar. Entonces, infundido con el poder divino, dije la Palabra y la Palabra se hizo manifiesta: “Lázaro, ven hacia delante!”

           La oración es la intención divina puesta en acción a través de la vibración, ya sea a través del pensamiento o a través de la palabra hablada. Ambas son poderosas en su propia forma. Ahora les ofreceré el “secreto” de la oración: No pidan nada. Nunca. Den gracias de que su pedido ya ha sido respondido. El poder manifestado de la oración sucede solamente en el Santo Instante, el Ahora. Si ustedes oran por algo en el futuro, sucederá en el futuro. Y pedir algo ahora, aún está operando desde un lugar de impotencia, desde un lugar de falta de conocimiento. Pedir algo significa que no lo tienen. Y les digo, hermanos y hermanas, ustedes también son Dios. Ustedes poseen todo lo que necesitan para manifestar sus oraciones en su vida. Y el fertilizante, si ustedes quieren, de la oración está en la fe, la absoluta confianza de que su oración ya ha sido respondida. Recuerden, en un Universo donde el pasado y el futuro existen simultáneamente, ya existe en futuro ustedes quien ya ha manifestado todos los deseos de su corazón. Todo lo que ustedes hacen es llamar a lo que ya existe en vuestra realidad presente.

           Oren, no desde la mente, y nunca desde el ego, sino siempre desde el corazón. Sientan su oración. Huélanla, saboréenla, tóquenla, escúchenla – háganla real. Y finalmente, una vez que hayan dado gracias por la manifestación de su oración, y la hayan hecho real, entonces libérenla sin agregado, de regreso al Universo para que se ocupe de los detalles. Denle su oración al águila bien alta en el bosque la cual ve más de lo posiblemente pueden ustedes. Y siempre oren desde un lugar de gratitud y humildad, porque aún a pesar de que el poder reside dentro de ustedes, también reside fuera de ustedes, y sus acciones y oraciones afectarán a otros. Den gracias de que su oración es respondida para el bien más elevado, no sólo para ustedes mismos.’ Ustedes, entonces, se abastecen de  una más profunda reserva de poder.

           Y con el poder de mi oración para Lázaro, los espíritus escondidos del Universo trabajaron juntos, más allá del tiempo y del espacio, y reconstruyeron su cuerpo. Y el alma de Lázaro, la cual estaba esperando del otro lado del velo, regresó a la forma física. Y Lázaro, el hombre, salió de la caverna hacia el callado asombro, y la sentida alegría de aquellos reunidos.

           Y les dije a ellos: “Sean agradecidos por el poder y el amor de Dios que da el regalo de la vida. Porque les digo que la vida es eterna. Y la muerte no es el final, sino un comienzo. Créanme cuando les digo que la muerte solamente tiene el poder sobre ustedes que ustedes le den a ella. La muerte no es una creación del padre, sino de la humanidad.  Se supone que ustedes vivan y disfruten los frutos de la vida.”

           Y les digo lo mismo. La muerte es la creación del ego y el ego es la creación del miedo. Dejen ir el miedo y abracen la vida y la muerte, verdaderamente, no tendrá dominio.

           Y qué fue de Lázaro? El acordó un rol difícil en mi misión, y fue el centro de mucha atención indeseada después. Luego de mi muerte, autorizaciones de detención fueron publicadas para él ya que se había convertido en un ejemplo viviente de mi enseñanza. No se le permitía caminar libremente. El huyó a la seguridad con su familia y murió siendo un hombre viejo.

           Ya que las fuerzas predominantes habían escuchado que yo estaba planeando ir a Jerusalén a pesar de las autorizaciones de arresto, ellos decidieron esperar por mi. Para la preocupación y miedo de mis apóstoles y compañía, entré por las puertas de la ciudad.

           Una gran multitud siguiéndome – aún esperando que me proclamara a mi mismo como el Mesías – Yo entré en la corte del templo para comenzar a hablar del amor de Dios. Pronto fui preguntado: “ ¿Es justo para nosotros que le rindamos tributo a César, el que nos mantiene en esclavitud?” A lo cual respondí: “Denle al César lo que es del César, denle a Dios lo que es de Dios” ¿Qué quise decir con eso? Que todos ustedes viven dentro de un mundo material. Es la gran escuela que ustedes han creado para ustedes mismos. Les sirve. Hónrenla. Honren y amen al planeta y a aquellas cosas que ustedes crean con sus manos y con sus mentes. Honren sus cuerpos los cuales son tales vehículos magníficos para su espíritu  Celebren su humanidad y sus luchas y su sexualidad y sus grandes ideas y sus pasos errados. Pero entonces, el séptimo día, tal como fue, dejen ir todo. Vuélvanse al interior. Nutran y celebren al espíritu. Refuercen su conexión con lo Divino. Honren también quienes ustedes son fuera de este plano material. Den gracias de que ustedes también son Dios.

           Continué hablando, pero pronto me estremecí por la escena ante mi. La corte se había convertido un poco más que en un rudo y bullicioso mercado donde la moneda judía era intercambiada por la moneda del templo donde los peregrinos pudieran entonces comprar las ovejas para el sacrificio. Pero también había vendedores de pájaros y comerciantes ofreciendo sus mercancías y todas formas de comercio humano, y todo dentro de la codiciosa distancia de los templos sagrados construidos para honrar al Padre/Madre/Dios. Traté de hablar, pero se volvió demasiado, y yo estaba bajo las mismas presiones humanas de los difíciles meses que precedieron a este día. Y me precipité sobre los vendedores de moneda y tumbé sus mesas, lo cual, sucesivamente, animó a otros de mis seguidores a hacer lo mismo, después de poco tiempo, una escena de cercano alboroto estaba ocurriendo.

           Me arrepiento de este incidente. Desde entonces, ha sido utilizado para justificar cualquier número de actos de violencia. No fue una respuesta apropiada a la situación. Pero fue una respuesta humana, y tal como ustedes, yo fui humano también. Esto también sirvió para convencer más a los poderes que eran  de que yo era un revolucionario y que debía ser detenido.

           Vengo aquí esta noche para afirmar otra Verdad Universal: La violencia solamente produce violencia. ¿Significa esto que ustedes no deberían defenderse a sí mismos, o a aquellos que ustedes aman? No diré que no existan momentos cuando se deban tomar decisiones difíciles. Y como siempre, no hay juicio. Y, a veces, la violencia debe ser experimentada para abrirse uno mismo, y a la nación de uno, a otras posibilidades. Pero no me pararé aquí y diré que la violencia alguna vez sea una respuesta apropiada a una situación. Podría servir para un fin de corto plazo, pero es una energía que ha sido liberada y que debe ser traída de regreso al equilibrio, y ese equilibrio podría llegar en una generación o más tarde, pero vendrá. Y también les prometo que si miramos atrás en nuestra historia sobre este planeta, objetivamente, pronto encontraremos que la violencia siempre fue la primera opción y nunca la última.

           La violencia en su mundo fue, y aún es, un gran negocio. Ha sido hecha aceptable. Ha sido justificada. Ha sido glorificada. Ha sido convertida en entretenimiento. No estoy regañando, solamente declarando lo obvio. Es vuestra elección. Y es honrada.

           También les informo de otra Verdad Universal, y esta es que la violencia que ustedes ven en el mundo exterior no va a cesar hasta que la violencia en el corazón humano cese. La guerra y el odio y la injusticia de las que ustedes son testigos sobre el planeta es muy simple la manifestación exterior de la guerra y del odio y la injusticia rabiando en los corazones de la humanidad. Una de las grandes verdades escritas sobre este planeta es el dicho hebreo “Salvar una persona es salvar al mundo.” Es absolutamente cierto. Sanen sus corazones. Ámense a sí mismos, y los unos a los otros, y con ese mismo acto, ustedes envían hacia afuera una más grande ola de amor de lo que ustedes pueden saber, la cual, instantáneamente, alcanza a cada uno y a cada lugar sobre la Tierra. Incluso irradia hasta el mismo fin del Universo. Eso es cuán poderoso vuestro amor es.

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YESHUA –  Parte 7 – por Bradley

De: Brian Murphy – Agosto 23, 2004

 

Por Bradley – enlakeach@yahoo.com

Descargado del Boletín del Círculo Carmesí el 23 de Agosto de 2004

Traducción Paola Damnotti

Anita Manasse – estrellam@sion.com

           Esa noche hablé con los apóstoles quienes aún luchaban con los verdaderos significados de mi mensaje y mi misión. La mayoría de ellos aún creía que yo era el Mesías y que, en cierto punto, podía reclamar mi derecho al trono de David. Y no era verdaderamente posible que ellos comprendieran por qué fui a Jerusalén, sabiendo que sería arrestado. Y ellos no podían descifrar por qué yo debería abrirme mi a mismo al sacrificio de mi vida.

           Cómo podría esperar que ellos comprendieran los que tan pocos comprenden en este día: Que, en un cierto punto, yo sabía que enseñando solo no sería suficiente. Que los milagros no serían suficientes. Que un gran ejemplo de perdón y de poder del Padre/Madre debía ser exhibido. Una profunda demostración del poder del Amor sería necesaria.

           Esa noche Judas se escabulló de sus hermanos y fue al clero de Jerusalén y me ofreció para ser capturado.

           ¿Por que Judas hizo esto? Tal como en el caso de todos quienes participaron en mi misión, existía un acuerdo del otro lado del velo para actuar los roles que cada uno actuaría en la Tierra. Judas eligió uno difícil. Pero  ¿fue su traición para conmigo ordenada previamente? Nada está previamente ordenado, mis hermanas y hermanos. El libre albedrío siempre va a compartir el escenario. Pero una vez que las elecciones están hechas, entonces son tomados senderos de los cuales, a menudo, es demasiado difícil salir. Y, entonces, los destinos son alcanzados. Pero si Judas no me hubiera traicionado, otro sendero me hubiera conducido a mi muerte. ¿Es posible que mi ministerio pudiera haber continuado y florecido y que yo pudiera haber muerto cómodamente en mi cama, como un hombre viejo? Tal vez, ¿rodeado de una esposa y un hijo? Si. De hecho existe un mundo en la Mente de Dios donde exactamente ese sendero fue escogido. Pero pronto se volvió claro que ese sendero no iba a ser este sendero. Y entonces, yo iba a ser traicionado. Judas, el celote, se había vuelto frustrado y, eventualmente, desencantado con mi mensaje. El quería un cambio ahora. Un cambio político. Cuando no me proclamé a mi mismo el Mesías en Jerusalén, fue demasiado para él. El hizo su elección de tomar otro sendero, un sendero que ni siquiera él sabía a dónde iba a conducir.

           El jueves antes de la Pascua judía, yo informé a los apóstoles que tendríamos una cena de Pascua esa noche mejor que el viernes, como estábamos acostumbrados. No les conté que yo sabía que sería arrestado el viernes. Conseguimos la sala de arriba de la casa de la madre y del padre de Juan Marcos. No se sirvió cordero. A pesar de que, en ocasión, comería carne si sirviera a mi propósito, nunca di mi bendición a la costumbre de la matanza del cordero.

           La atmósfera era sombría, el aire, pesado. El silencio, espeso. Traté de animar a mis compañeros recordando todas las aventuras que habíamos compartido, el dolor y la alegría y las luchas que habíamos compartido, la risa y la música y la danza que habíamos compartido. Esto sirvió para aligerar sus cargas, considerablemente.

           El vino fue servido. Mi copa estaba alzada. “Cuando beban de esta copa, bébanla en mi recuerdo. Fluye con el Único Espíritu que nos ata a todos¨. Entonces el pan fue roto. “Cuando coman este pan, es el pan de la vida. Cómanlo en gratitud al Único Dios por todo lo que les ha sido dado en este mundo material.” Luego, llené el cuenco con agua y me preparé para lavar los pies de mis apóstoles, todos ellos estaban en shock. Al principio ellos se rehusaron, pero yo lo aquieté. “Mis hermanos, hemos pasado a través de muchas cosas juntos. Yo los he observado a todos estos tres años pasados y los he amado y admirado a cada unos de ustedes. Y cada uno de ustedes, en su propia forma, ha tratado de estar a mi lado derecho, se ha preguntado dónde deben estar posicionados dentro del reino venidero. Se ha preguntado acerca de las recompensas que les esperan por servirme.” Me moví hacia los pies de los otros apóstoles, los lavé y continué: “Mis amados, todos son iguales en el reino de Dios. Cada uno sirve al otro, alegremente.” Finalizando, me paré: “Si van a continuar mi enseñanza, deben liberar el mundo material que sostienen Hónrenlo, celébrenlo, pero no dejen que los posea porque es toda una gran ilusión la cual los mantendrá alejados de las grandes verdades. Confíen en el Uno Quien Me Envió para cuidar sus necesidades. Tengan fe. Sean un ejemplo de fe, la cual será probada en los días que vienen. Sírvanse alegremente los unos a los otros. Sirvan con el corazón lleno y con una mano abierta. Y yo estaré a vuestro lado. Siempre. Esto, mis amados, les prometo.”

           Entonces, me dirigía a Judas: “Lo que debas hacer, hazlo rápidamente.” Un Judas asustado se paró de la mesa y salió corriendo, para consternación de los otros.

           Estos eran todos buenos hombres, algunos más confundidos acerca de sus vidas que otros, algunos, tal vez, un poco más perdidos. Cada uno se unió a mi sin conocer qué estaba por venir. Cada uno se sacrificó – tal como lo hicieron sus esposas y familias – por algo nunca visto o escuchado antes. Ellos dudaron. Ellos se cuestionaron. Ellos, a menudo, se enfurecieron. Cada uno poseía maravillosas fortalezas y muy humanas debilidades. Pero cada uno, en su propia forma, creía profundamente. Ellos temían por mi. Ellos buscaron protegerme. Ellos me amaron. Y luego de mi muerte, ellos lloraron por mi. A mi regreso, ellos temieron nuevamente, luego se regocijaron. Y luego, cada uno se fue por su cuenta, ofreciendo la enseñanza a los descreídos y a los odiosos, sometiéndose a la humillación y al ridículo. Pero ellos también alcanzaron incontables almas esperanzadas, sedientas de consuelo. Y ellos la dieron alegremente, desinteresadamente. U más de los que quiero mencionar aquí tuvieron muertes brutales a manos de otros.

           Si, ellos me quisieron amorosamente. Yo, los amé profundamente.

           De regreso al campo en Gethsemani, los apóstoles aún estaban discutiendo los eventos de la tarde, especialmente la pronta partida de Judas y mis últimas palabras para con él. Puse Juan, James y Pedro a un lado y me fui a un lugar donde usualmente orábamos, y los dejé para ser yo mismo, y ellos pronto estaban dormidos.

           Hasta este día, yo todavía no estoy seguro de por qué los traje conmigo, excepto que una tristeza se estaba trepando sobre mi, yo me estaba sintiendo solo y necesitaba compañía. A pesar de que mi sendero era claro y mi decisión final. Todavía no estaba buscando lo que estaba adelante mío. Ser un espíritu encarnado es un gran regalo, y una carga difícil. La riqueza de la vida es encontrada en la interacción de la alegría y la pena y yo no era inmune al dolor del corazón. Y así me fui yo mismo para pedir orientación y me encontré a  mi mismo embargado con la emoción por todo lo sucedido y todo lo que estaba por venir. Sentí las cargas del mundo sobre mi, y también las mías propias, cargas emocionales y preguntas: ¿Había sido exitoso? ¿Habían sido plantadas suficientes semillas? ¿Recordaría alguien algo de lo que había tratado de hacer? ¿Habría sido todo en vano? Yo también, tenía mis momentos de duda en el Plan Divino. Y entonces pedí a la Madre /Padre: “Si no es Tu Voluntad, por favor saca esta taza amarga antes de que yo beba. Si hay otra forma de servir, que yo lo sepa.” Dos veces más pedí mientras que el perfumado aire de la noche susurraba más allá de mi, mientras las estrellas arriba iluminaban la oscuridad, mientras la tibia tierra descansaba debajo de mi. Y la respuesta se estableció acerca mía como una capa reconfortante. La paz llenó mi corazón y calmó mi mente. Y fui dentro, mis ojos se cerraron, y lo vi todo, el Plan. Mi sendero. La parte que yo jugué. La parte que todos nosotros jugamos. Vi los eones expendiéndose ante mi. Vi las sutiles y finas interconexiones, las sombras iluminadas por la luz más brillante, la luz más brillante entrelazada con la oscuridad. Sentí el dolor convirtiéndose en alegría  convirtiéndose en paz. Yo vi la pelea convirtiéndose en equilibrio, convirtiéndose en armonía, convirtiéndose en Unidad .Vi la perfecta imperfecta perfección de la creación. Y de la muerte vino en nacimiento. De la oscuridad vino la Luz. De la pena vino el Amor.

           Me desperté. Judas llegó con un guardia romano. Nuestros ojos se encontraron, Los mismos ojos de Judas llenos de miedo y consternación y arrepentimiento y rabia. Encontré sus ojos con paz a medida que el se adelantaba y dubitativamente situaba un beso en mi mejilla, la completa traición. El retrocedió y desapareció en la noche mientras el capitán se adelantaba, “¿Es usted Jesús de Nazaret?” “Yo soy el hombre que usted busca.”

           El pobre Judas, quien había tomado el rol del traidor, ese niño atemorizado dentro de cada uno de nosotros, quien, sintiéndose sin poder en un mundo que no comprende y por el que se siente traicionado, golpea inutilmente hacia afuera  y sucesivamente, se vuelve el traidor del ser. El fue a reunir su recompensa, ya con el sabor de la victoria agriándose en su boca, insistiendo que no lo hizo por el dinero sino por la causa, en la cual el creía profundamente. Su compás moral se estrelló contra las rocas de sus miedos, luego el tropezó en las oscurecidas calles, farfullándose a sí mismo incoherentemente, encontrándose a sí mismo al borde de un abismo. Donde se colgó a sí mismo desde la marchitada rama de un árbol. Con su último aliento el pidió perdón.

           Tal vez, si Judas hubiera comprendido que su perdón ya estaba asegurado, tal vez, si el se hubiera dado cuenta completamente del amor dentro de él y del amor que el ofrecía, el hubiera elegido un sendero diferente.

           Judas fue mi hermano. El aún lo es.

           Mientras comenzaba a irme con el guardia, Pedro levantó su espada. Lo paré con mi mano. “Pedro, aquellos que a espada viven, por la espada mueren. ¿Piensas que estos soldados tienen algún poder sobre mi?  ¿No sabes que yo podría llamar a todas las Legiones de mi Padre y ser liberado en este instante? Esto lo hago por mi propio acuerdo, libremente. Ahora, Pedro, haz lo que debes libremente.” Y me fui, lágrimas llenando los ojos de Pedro, Pedro, quien también me traicionaría tres veces antes del amanecer.

           No diré que no me entristeció que Pedro eligió satisfacer su destino diciendo  tres veces que no me conocía. Estos doce eran más que mis hermanos, ellos eran mis amigos. Pero la desilusión es otra forma de crítica. No era su propósito satisfacer mis expectativas. Era su propósito hacer lo mejor que pudieran en los tiempos en que se encontraron a sí mismos. Era su propósito, simplemente, tratar. Y eso es todo lo que se espera de cualquiera de nosotros.

           Porque, mis amados, el fracaso no solamente es una no opción, no es posible. Todos ustedes cumplirán con sus destinos. Todos ustedes regresarán al hogar con sus Espíritus satisfechos. Todos ustedes serán saludados en celebración. Y esto una gran y una maravillosa verdad.

           En este punto, rezo porque todos me perdonen, pero elijo no entrar en ningún detalle sobre los eventos de mi varios ´juicios´ mientras era desplazado de lugar en lugar, de juicio en juicio. La mayoría de lo que ustedes ya conocen es fáctico. No sirve a mi propósitos ahora adicionar sal a heridas ya sin sanar sobre mi muerte y sobre aquellos que ustedes creen responsables. Nuevamente, se los digo a todos y cada uno de ustedes. Los judíos no me mataron. Los romanos no me mataron. Las muchedumbres gritando en las calles no me mataron. Mi cuerpo fue destruido por un poder de lo más corrupto. Por el poder nacido del miedo. Por el miedo nacido del olvido, olvido de que ustedes no están solos. Olvido de que ustedes son amados más allá de lo mensurable. Olvido de que no existe la muerte, de que solamente existe la vida.

           Y es con gran arrepentimiento que lo que voy a decir próximamente va a causar un cierto grado de incomodidad, tal vez, aún rabia, y esa no es mi intención. Pero la simple verdad es, mis amigos, yo no soy ahora un judío. No soy ahora un cristiano. Nunca fui cristiano. Esa es la religión que saltó de los corazones y de las mentes de otros. Yo no acepto etiquetas que separan. No acepto divisiones. No acepto paredes ni cercas, cualquiera sea la forma que tomen.

           Y mis queridos, dulces, amados hermanas y hermanos, yo no morí por vuestros pecados. Lo que ustedes llaman pecados son las más grandes herramientas que ustedes tienen para aprender y para crecer, para comparar experiencias y para hacer mejores elecciones. Sus “pecados” – sus luchas y desafíos y debilidades – son sus más grandes regalos porque es a través de estas experiencias que los hijos e hijas de Dios se convierten en Co Creadores con la Fuente de Todo Lo Que Es.  Así es como ustedes reclaman su derecho de nacimiento.

           Y si, fui juzgado injustamente y fui golpeado injustificablemente en manos de otros, como usualmente, lo son ustedes por su sociedad, su cultura, su herencia y por ustedes mismos. Y si, sangré, tal como ustedes. Y si, sentí la puntada de dolor porque ser humano es sentir dolor. Si, llevé mi cruz tal como todos ustedes llevan la suya, nuestras cruces de culpa y vergüenza y falta de auto valoración y de miedo. Y si, como ustedes, fui ayudado a lo largo del camino por extraños quienes me dieron de beber, quienes ayudaron a llevar mi carga. Y como ustedes, llegué a mi noche oscura del alma, donde fui crucificado sobre las ilusiones del mundo material, crucificado ante otros a quienes nunca había conocido en mi vida, quienes vivían en sus bordes oscuros, pero quienes, ahora, estaban de mi lado como iguales, como hermanos, crucificados sobre sus propias ilusiones. Cada uno de nosotros sedientos de verdad y de amor y de paz y no siendo dadas a nosotros desde este mundo de ilusiones.

           Así, como cada uno de nosotros, eventualmente, vamos gradualmente hacia adentro, cuando el mundo exterior nos abandona, hacia las regiones no exploradas de nuestro corazón donde la luz irrumpe como el atardecer sobre la noche. Y si, morimos por nuestros miedos,, para ser, eventualmente sacados de nuestras cruces y llevados sobre los hombres de nuestras familias y amigos y delicadamente echados a descansar. Y nosotros descansamos. Y en nuestro descanso nos rendimos a algo más grande que nosotros mismos, dejamos ir todo lo que pensamos que era real. Y nosotros esperamos por la oscuridad. Pero no viene. En cambio, una gran Luz penetra las nubes y somos entibiados y somos despertados. Y vemos – no cielos hechos por nosotros- sino a nosotros mismos como verdaderamente somos: Luz sobre Luz, Color sobre Color, Amor sobre Amor. Abrazamos y somos abrazados. Cantamos y somos cantados. Nos planteamos la Mente de Dios y vemos – no a Dios – sino a nosotros mismos reflejados, y nosotros estamos deslumbrados por nuestra propia magnificencia.

           Mi madre terrena, María, Ruth, Jude y Juan estaban ahí conmigo. Me entristeció que tuvieran que ser testigos. Cuán doloroso es esto para una madre. Para una hermana. Para un hermano. Para un amigo. Les ofrecí una sonrisa reconfortante, pero consolar sus corazones no fue posible.

           El cielo se volvió oscuro, lleno  de una fina arena que sopló desde el desierto. Y un profundo silencio llegó. La Tierra entera se silenció con dolor, no simplemente por mi muerte venidera, sino por las oportunidades perdidas y las posibilidades para la humanidad, oportunidades y posibilidades que serían, ahora, aplazadas para una futura realización. 

           Por qué dije: “¿Padre, por qué me has abandonado?” Porque aún yo, tal como todos ustedes, deben, en algún punto, sentir la profundidad de la soledad, esa noche oscura del alma, cuando cada pensamiento oscuro es recordado y cada miedo es enfrentado.  Es la graduación final que cada alma terrena debe experimentar para liberarse a uno mismo de la adicción de la materia, la ilusión del miedo. Y debe ser enfrentada en soledad. Pero, por supuesto, uno nunca está verdaderamente solo. Y pronto la noche se levanta, y el nuevo amanecer irrumpe, y los ángeles del cielo cantan, regocijándose en el regreso a casa de otro hijo de Todo lo que Es.

           Permítanme tal solo esta nota de consuelo referente a estos eventos: Yo no sufrí.  Yo había aprendido tiempo atrás a dominar mi mente y mi cuerpo Yo podía abandonar al mismo a voluntad.. La muerte y el dolor no eran mi propósito. La resurrección lo fue.

           Y ahora lo que yo ofrezco, lo ofrezco con una suave dulzura, y no de manera de ofender, aunque estas palabras podrían hacerlo. Traten de sentir más allá de las palabras, al amor dentro de ellas.

           Sáquenme de la cruz, mis hermanas y hermanos. Mis amigos. Es un símbolo de lo que fue, no de lo que es. Bájenme de la cruz en sus propios corazones. Denle la espalda a la muerte y a la oscuridad. Vuélvanse a la Luz y al Amor y a la Compasión. Miren hacia un nuevo símbolo de vida. Miren al círculo que se completa  a si mismo y que es siempre renovado. El círculo el cual contiene todo, el cual nunca termina y siempre comienza.

           Sáquense a sí mismos de la cruz.

           “Padre, en tus manos me encomiendo a mi mismo.”

           José de Arimatea y Nicodemus, fueron con Pilatos a recibir el permiso para sacar mi cuerpo para el entierro. Fue concedido. Mi cuerpo fue enterrado en una tumba esculpida de roca sólida, perteneciente a la familia de José. En la mañana del domingo, María Magdalena, Marta, Joana y Rebecca se escondieron en la tumba con hierbas especiales y aceites para ungir mi cuerpo. Para su horror, ellas encontraron la sólida roca removida y la cámara de entierro vacía. María se corrió de la entrada y caminó hacia un lado con pena, cuando una voz la llamó, “María.” Ella viró hacia quien ella pensó que era un extraño, ya que no lucía como yo mismo. Pero ella reconoció mi voz y mi mirada fija y mi sonrisa. Y ella lloró con alegría mientras se arrodillaba. Levántante, María. No llores. Me levanté como dije que lo haría. Y todos ustedes deben hacerlo.” Ella se paró con las piernas temblorosas, alcanzándome. “No debes tocarme. Aún no he ascendido.” Mi cuerpo energético estaba en un estado de alta vibración, tocarlo hubiera sido perjudicial para ella. “Ve con mis apóstoles y cuéntales que me he levantado. Cuéntales que me reuniré con ellos en breve.” Lágrimas de felicidad bajaban por sus mejillas, mi amada María corrió a contarles a los otros.

           Por supuesto, mis apóstoles no le creyeron. Pero pronto aparecí ante cada uno de ellos individualmente y les dije que la muerte no es un final sino una entrada. “Yo soy la Puerta , mis hermanos. Yo les he mostrado el camino. Ahora ustedes deben convertirse en la Puerta , y mostrarles a otros, para que ellos, sucesivamente, puedan convertirse en la Puerta. ”

           Y les digo a todos y cada uno de ustedes ahora: Ustedes son la Puerta , Ábranse a sí mismos extensamente.

           Yo vine todos aquellos años atrás para ayudarlos a recordar.

           Recuerden ahora

           Así es. Y así será. Mundos sin fin. Vida eterna.

 

 

YESHUA POR BRADLEY

NUEVO PADRE NUESTRO

Tal vez podría ofrecerles a ustedes una nueva oración para una nueva era, una oración que los ubica, como manifestación directa de Dios, en el centro de la responsabilidad espiritual:

“Amado Padre/Madre/Dios, bendita es Tu Presencia dentro de mí.

La venida de tu reino es nacida a través de mis manos.

Tu Voluntad es hecha a través de mi corazón.

Tu estás en la Tierra , y conmigo, así como yo estoy en el cielo contigo.

En el día de hoy yo soy el que brinda Tu pan diario a todos.

En este día yo perdono todo, porque yo soy el Todo perdonándome a mi mismo.

Juntos nos estamos guiando los unos a los otros lejos de toda distracción.

Nos estamos librando los unos a los otros de cualquier ilusión seductora.

Porque Nosotros somos el reino, somos el poder, somos Tu gloria, Padre/Madre/Dios.

Todo esto somos Nosotros.”

 

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