Palabras Finales de la Hora Cósmica

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Las Hermandades de Lo Alto siempre han estado entre nosotros.

El Viajero de Las Estrellas, conocido aquí como El Señor Jesucristo, viajó a este mundo con el propósito de que supiéramos que la muerte no existe; que somos inmortales; que no somos el cuerpo que portamos; de traernos noticias de su mundo; de darnos a conocer la capacidad que tenemos para salir del planeta tierra y emigrar a dimensiones o sitios mas altos, pero desgraciadamente hasta la fecha los terrícolas no han entendido su mensaje.

Esto se debe a que el grado de evolución, el nivel de comprensión del grueso de la humanidad actual no es el adecuado aún, pero no lo es porque no hacen nada por superarse, ya que viven inmersos en lo que se considera que es, o para lo que es la vida: Disfrutar de sexo, dinero, poder, salud, bienes materiales y lo que consideran que es el amor, vanidad, diversión, evasión y descanso, con la obligación de tener que trabajar para vivir.

El mensaje del Cristo se integra de varias fases; su misión no se concretó solamente a su pasión crucifixión, supuesta muerte y resurrección, que es lo que retienen en su mente, en que, como resultado, año con año , en tiempos de cuaresma repiten y repiten una y otra vez esa parte de su vida pero no pasan de ahí.

Cuando El vino al mundo y comenzó su misión, la inmensa mayoría se burlaron de El porque no entendieron la profundidad de sus palabras.

El claramente expresó no ser terrícola cuando habló de venir de otros mundos, es decir, cuando dijo “de arriba vengo y para arriba voy”; “mi reino no es de este mundo”; “el reino de mi padre es el reino de los cielos”; “en el reino de mi padre muchas moradas hay”; “a donde yo voy vosotros no podréis ir, más, voy a preparar un sitio para vosotros”, que sin lugar a dudas significa: “vengo de otra dimensión, de otro planeta”; “el mundo del que provengo es distinto a este”; “mi Padre y yo habitamos en otro mundo distinto al planeta tierra”; “En donde EL rige existen muchos otros planetas”; “yo regresaré a ese sitio, más, ustedes no pueden ir por ahora, pero voy a prepararles un lugar para que oportunamente también puedan hacerlo”, pero sorprendentemente nadie lo entendió.

Los moradores de este mundo tierra conservan su imagen y en ella se han quedado atentos y atrapados, más, no en sus palabras.

Se han quedado absortos en el personaje, mas no en la trascendencia de su mensaje, en lo profundo de su misión.

De acuerdo a lo por El expuesto, El no es terrícola sino extraterrestre; El pertenece a las Hermandades de lo Alto, a las Hermandades Superiores; a la Fraternidad de La Luz y del Amor que nos ve y nos escucha en todo tiempo, momento y lugar, y que está atenta al desarrollo nuestro, ya que el planeta tierra es un campo de cultivo cósmico en que han sido sembradas semillitas espirituales llamadas nosotros, que al igual que una ama de casa, un niño o un agricultor, cuando siembra, está continuamente viendo su obra, contemplando su desarrollo, y siente felicidad y ternura cuando sale la plantita tierna y verdecita del suelo, cuando comienza a echar ramitas, le salen hojitas, luego flores y después fruto.

De la misma forma, los ingenieros biogenéticas cósmicos que han implantado en este sitio la vida humana se maravillan de nosotros, de nuestro crecimiento, y al igual que el sembrador, continuamente están al pendiente nuestro separando la plaga de la planta, liberándonos de lo que llamamos “el mal”, para que no coarte nuestra vida, nuestro crecimiento y posteriormente nuestro fruto.

Cuando la planta ya se logró, cuando se sabe que no va a secarse, vienen los expertos a fumigar, a cuidar de lo sembrado, y eso es exactamente lo que sucede con nuestro Hermanos Superiores, que nunca, nunca, nunca nos dejan, nos han dejado ni nos dejarán solos jamás, y es así como vino El Cristo a este mundo a cuidar de lo plantado, a traernos su mensaje, es decir, a “fertilizarnos” espiritualmente para prepararnos para la etapa de cosecha, que no solo se acerca, sino que ya está presente aquí y ahora.

Sin embargo, da la impresión de que las personas se sienten ofendidas cuando escuchan o leen comentarios como este, en que no soportan que a Jesucristo se le identifique como un Hermano Ultraterrestre porque “ofende su religión”.

Recuérdese que además dijo, “muchas cosas tengo aún para deciros, mas no es el tiempo todavía”; “estaré entre vosotros un tiempo, más, luego me iré, pero regresaré cuando la Luz sea hecha”, que significa “cuando ustedes estén listos y hayan comprendido y realizado mi mensaje vendré por ustedes.

Al principio de su presencia en este mundo fue interpretado como locura, pues así se le tildó por sus contemporáneos: de loco, cuando habló de ser inmortal.

Después, cuando resucitó, sus seguidores y sus contemporáneos se asombraron de verlo de nuevo entre ellos, incluso en el mismo cuerpo, y ante lo asombroso de ese portento seguramente deben haberle preguntado cosas como: ¿de donde dijiste que venías? ¿Quién dices que es tu padre? ¿Dónde dices que está ese reino del que nos has hablado? y fue a raíz de ello que le pusieron en cierto modo verdadera atención, lo que dio origen al nacimiento de las iglesias y desde luego de las distintas religiones cristianas.

Más, con ellas nació el dogma, las obligaciones, las imposiciones, los impostores y todo lo que de ello se deriva, incluida la inquisición, el tormento y asesinato de millares de personas; el medrar de los religiosos en el poder público de los gobiernos del mundo, y todo lo que ya conocemos para no mencionar mas, pues no es el propósito de este comunicado, aclarando que en toda agrupación existen buenos y malos elementos y que no constituye, ni constituya esto, una diatriba hacia las iglesias ni las religiones.

Ahora es el momento de que su mensaje, después de haber sido la base de lo expuesto líneas arriba, alcance su culminación, y con ello se pase, de la religión, a la cultura cósmica y sea implantada la conciencia cósmica en la tierra, entendida ésta como la aceptación de que veamos como normal la existencia de vida mas allá de la tierra, lo cual en realidad es y ha sido algo cierto, pues siempre se habla de ella denominándola como “el cielo”, y de que dejemos de ver nuestro mundo como la cueva en la que vivimos y le perdamos el miedo a salir a explorar los alrededores, que significa que nos atrevamos a levantar la vista hacia arriba para dejar de preguntarnos con temor ¿que habrá mas para allá? o ¿Qué es el mas allá?, que no es otra cosa que atrevernos, como el pollo, a romper el huevo de la religión y de los temores, para mirar lo que El Cristo nos quiso decir, o mejor dicho, nos dijo claramente, que son muchas las moradas que hay en La Casa del Padre.

Sin embargo, a pesar de lo mencionado, la gente esta complacida viviendo como se vive aquí, solo para tener sexo, dinero y poder, saludo, bienes materiales y amor, vanidad, diversión, evasión, descanso y trabajar y trabajar, pues a pesar de los adelantos científicos y tecnológicos, les da miedo mirar para arriba y abrir su corazón al Divino Influjo de DIOS, del Universo, de la Naturaleza, a la vida mas allá del planeta tierra.

No olvidemos que no es extraño que haya vida en otros lugares, sino que lo raro sería que no la hubiera, sobre todo tomando como base las palabras de El Cristo cuando expuso de muchas maneras que el origen y destino de la humanidad es emigrar a otros sitios del cosmos, pero lo único que se le quedó a la gente es “la vida eterna”, sin comprender a qué se refería con ello, y es ese término el que mueve a las personas como algo hipotético, abstracto, que repiten y repiten sin entender, sin dimensionarse en su verdadero significado.

Entonces, pues, el mensaje que trajo El Cristo a la humanidad desafortunadamente no fue bien entendido.

La venida del Gran Instructor del mundo, conocido aquí como El Sr. Jesucristo, constituye una gran comisión de parte de Las Hermandades Superiores Cósmicas, y a la vez, una gran misión para el Mensajero de las estrellas, Hermandades que como he mencionado, siempre nos ven y nos escuchan, y, de hecho, están y han estado siempre con nosotros en presencia y a la distancia cuidando de nuestra seguridad, desarrollo y crecimiento espiritual quienes constituyen la Fraternidad de La Luz y del Amor, quienes han estado pendientes del desarrollo y crecimiento espiritual, no solo nuestro, sino de todos los habitantes de las distintas dimensiones que se encuentran dispersas a lo largo y ancho de la inconmensurable grandeza eterna e infinita del Universo en las muchas moradas que hay en la casa Del Padre.

Es por ello que, conforme la humanidad va entrando en niveles más altos de entendimiento, como ocurrió cuando esta última humanidad, cuyo origen data de muchos miles de años, rebasó el tercer reino universal para entrar en el reino humano y alcanzó el mínimo necesario en materia de inteligencia para entrar al mundo del conocimiento, las Hermandades Superiores, cumpliendo con el postulado cósmico consistente en que a mayor jerarquía mayor humildad, se hicieron presentes en ayuda a los humanos terrícolas para que fueran capaces de comprender el misterio de la vida y de la existencia, su importancia y trascendencia, y sobre todo, que los humanos son inmortales, que no son el cuerpo que portan.

 

Es así como nuestro Hermano Superior, El Cristo, quien en realidad es, o debería ser considerado por nosotros como El Embajador de las Estrellas, se propuso para venir a este mudo para hablarnos de todo ello, de las muchas moradas que hay en La casa del Padre, de la opción que se tiene para emigrar a mundos mas evolucionados, tuvo que regresar de un tiempo que para El es el presente, y que para nosotros era y sigue siendo el futuro, para retroceder a un tortuoso y espeso pasado, que para nosotros era y sigue siendo el presente, como si nosotros, después de vivir en la sociedad en que lo hacemos, en que hay computadoras, cines de tercera dimensión, clonación, y todos los “adelantos” que tenemos, aceptáramos la tarea de ir a un lugar en la tierra en que no se conociera el fuego, ni siquiera que se puede producir frotando dos palitos uno con el otro; no se conociera la rueda ni nada, para enseñarles a esos habitantes como crecer, solo que nadie entendería nada de nuestras comodidades ni ciencia, así que no es extraño que muy pocos no hayan entendido la profundidad de su misión y la importancia y trascendencia de su mensaje a los habitantes del Planeta Tierra, sino que ni siquiera se haya interesado en ello.

Es por ello que el mensaje del Ultraterrestre Sr. Jesucristo y la comprensión de su verdadero significado, se ha venido captando por la humanidad en forma proporcionada al crecimiento de la capacidad de entendimiento y de conocimiento de los terrícolas.

Esto ha ocurrido porque la vida en este planeta reviste una encrucijada que se forma, por un lado, por una línea horizontal, que representa la vida material con todas sus incidencias, entre las que se cuenta la de creer que los humanos son y se llaman; que son su cuerpo físico; que tienen un nombre, edad y nacionalidad, y que tienen un tiempo limitado de existencia.

En efecto, es en esta línea horizontal en que los habitantes de este planeta generalmente viven con la única finalidad de obtener y coleccionar cuanta materia sea posible, y de todo aquello que con la misma se relaciona, ya que se considera importante y poderosa a toda persona que tiene más de lo que en realidad se ocupa para subsistir.

A lo anterior hay que agregar que la mayoría de los habitantes de este mundo, con sus muy honrosas excepciones, vive solo para darle placer a los sentidos inferiores o físicos y a sus diversas vanidades, así como a sus debilidades.

Y por otro lado, tal encrucijada se integra por una diversa línea vertical que cruza a la línea horizontal antes mencionada, que simboliza la vida ascendente espiritual, entre cuyos parámetros, vértices o puntos de referencia se desarrolla la vida humana y su elección, de acuerdo a su capacidad, grado de desarrollo y comprensión, y tiene relación con la ineludible evolución y crecimiento interno a que estamos todos sujetos.

Sin embargo, la evolución de los habitantes de este mundo está íntimamente unida y se relaciona con el trabajo y la misión de EL CRISTO COSMICO, pináculo al que está llamada la raza humana, al que tarde o temprano llegará, que comienza cuando la tierra, emergiendo de sí misma, se transforma, evolucionando, del primer reino universal, el mundo horizontal mineral, para dar nacimiento al segundo reino, el mundo vegetal; luego al tercero, el animal y finalmente al cuarto reino universal: el humano.

Mejor explicado, es que en este estadío la humanidad, irguiéndose, a diferencia de los animales, pasa de lo horizontal a lo vertical, en el que por evolución, con todas las experiencias y vivencias que ello implica, arriba a la cúspide cuando se alcanza la VISION del CRISTO y se realiza su MISION, y se adquiere la conciencia cósmica.

Sin embargo, día con día la humanidad se acerca mas al objetivo de su existencia, al propósito primordial de su presencia en este mundo, que es la expansión del yo interno, el auto conocimiento, la realización personal, y a acortar las distancias para entrar en la dicha conciencia cósmica.

Es así que en representación de tales Hermandades, por compasión y amor universal, denominado como misericordia, con el fin de acortar las distancias para entrar en la precitada conciencia cósmica, se hizo presente en este mundo hace aproximadamente dos mil años El Embajador De Las Estrellas.

Trajo consigo la noble Alta Misión de concientizar a sus moradores de que la muerte no existe; de la eternidad de la vida; del objetivo y propósito primordial de la existencia humana en este mundo; de la importancia de la clarificación personal, de la auto comprensión, la auto sinceridad necesaria en la consecución de la expansión del yo interno y del auto conocimiento, así como de la existencia de vida en otras regiones del universo;

Tal vida es la que existe en las expresadas muchas moradas que hay en La Casa Del Padre, a las que se refirió bajo el concepto de “El Reino de los Cielos”, constituidas por los planetas y mundos que se encuentran dispersos entre las estrellas, en las diversas dimensiones y distintas frecuencias de Luz que existen en la inconmensurable Grandeza Eterna e Infinita de Aquello que no tiene nombre, EL GRAN TODO, PADRE – MADRE ESPIRITUAL, esa ESENCIA que subyace detrás de todo cuanto existe, que no tuvo principio ni tendrá fin jamás, de QUIEN todo proviene y a QUIEN todo va, EN QUIEN TODO ES, ESTA y EXISTE, y del privilegio que se tiene para emigrar hacia mundos superiores.

Sin embargo, a pesar de la innegable bondad, excelsitud y la magnificencia y alto desarrollo espiritual de tales Altas Desarrolladas Hermandades de Luz, venir por ordenes del Comendador De La Galaxia a este mundo en aquel tiempo, muy rudimentario por cierto, conocido aquí como El Padre, representaba para El Cristo, de suyo, un gran sacrificio, el oficio sacro o sagrado de venir a ayudar a los hermanos menores, los habitantes de La Tierra, a crecer, a trascender la materialidad de la línea horizontal, para tomar la alternativa vertical espiritual.

Tal labor se realizó para concientizar así a la humanidad de que la inmortalidad es parte del Plan Divino, y por tanto, patrimonio de la humanidad, en cuya verdad y mensaje nadie creyó, creía y sigue sin creer, y a lo mas que se ha llegado, incluso en la actualidad, es a ver y entender su mensaje como algo mítico y místico, poco probable, como algo quizá posible, pero a la vez, lejano e inalcanzable, realidad y proceso de vida eterna que aún no tiene claramente entendido, comprendido ni realizado, considerando que conseguirá lo que denomina como salvación con el solo hecho de aceptar a Cristo como salvador o no faltando a la iglesia, dejando de lado que lo que en realidad debe hacerse, es practicar sus elevadas enseñanzas y comenzar por la sugerencia que dejó a su partida: “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS”.

Pero ante la incredulidad de aquella humanidad, a fin de demostrarlo, tuvo que dejarse someter a torturas y al escarnio de sus poco desarrollados contemporáneos, sufrir el estado mortis, y luego, como el ave fénix, resurgir de la muerte y volver a la vida en cuerpo y alma ante el asombro aún de sus seguidores, para comprobarles que la inmortalidad de que les hablaba es cierta, y con ello la eternidad de la vida.

No obstante tan ardua por dolorosa Alta Labor, quienes le siguieron nunca alcanzaron a comprender la magnitud de AQUEL, a quien tuvieron la dicha de conocer y tratar, e incluso, puede que ni hayan creído a cabalidad en todo lo que tuvieron el alto privilegio de escuchar de sus labios.

En su materialidad, constituida por su desinterés, insensibilidad y bajo nivel de entendimiento a los sucesos cósmicos, debido a que la mayor parte de la presente humanidad solo ha alcanzado el 8% de su capacidad mental, no ha captado la naturaleza de los mensajes provenientes de las citadas Hermandades de Alta Luz, de forma que ha dado a la palabra error la connotación semántica de pecado, es decir, una connotación sacrílega, y a la vez ha olvidado que la palabra pecado simplemente significa actuar o vivir en error, actitud que como sabemos, es corregible, más, no, motivo de ira, desprecio o castigo divino, sino de amor de nuestros Hermanos Superiores, quienes se preocupan por ayudarnos a trascendernos a nosotros mismos en aras de la perfección que se requiere para poder emigrar al Reino de los Cielos, a las muchas moradas que existen en la casa del PADRE.

Dicho condenable término de pecado solo existe en los estratos de mal entendimiento religioso, en que, lo que se debería de hacer, es analizar con detenimiento el mensaje que nos fue legado por El Cristo, corregir los tales errores, concientizarse, y asumir el rol cósmico con responsabilidad.

Sin embargo, en su irresponsabilidad y mal entendimiento de las verdades absolutas universales, sienten que “pecando”, que no significa otra cosa que equivocar la conducta, cometer desaciertos, ofenden a DIOS, como si EL PADRE, que es todo Amor, Poder, Verdad y Luz se ofendiera o pensara como nosotros, mas prefieren hacer todo, menos cambiar.

Algo similar acontece cuando en supuesto acatamiento de lo que denominan “semana santa” guardan el tiempo de “vigilia” no comiendo carne, confundiendo tal acto, cuando lo que tal palabra significa no es eso, sino ayunar y permanecer vigilantes a su propia conducta, comportamiento y sincero cambio interno, pero especialmente estar preparados y atentos al regreso del Embajador de las Estrellas.

EL vendrá de nuevo a este mundo, pues así lo prometió, suceso que tendrá verificativo en este salto cuántico terrestre que se avecina, para invitar a quienes estén listos para emigrar a otros sitios cósmicos, cuyo acontecimiento han denominado como “Cristo viene por su iglesia” e “irse al cielo”, sin entender la magnitud de su significado.

 

¿Cuántos mensajes más se requerirán para que la humanidad entienda, aprenda, comprenda y atienda el oficio sagrado del Cristo, realizado a través de su venida a este mundo terrícola, y asuma su papel y responsabilidad cósmica de clarificación, de renacimiento y crecimiento espiritual, para hacer realidad el “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS”, actitud indispensable y necesaria para poderse hacer acreedores a la oportunidad de ascender a estratos cósmicos mas altos, haciendo a un lado el fanatismo, la ignorancia, la superstición, el temor y la irresponsabilidad?

Este tiempo de pre tribulación, este parte aguas, o como se dice, de oportunidad de arrepentimiento, es propicio para que meditemos para acercarnos a nosotros mismos, a los mundos Superiores, abriendo el corazón al Divino Influjo del DIOS OMNIPRESENTE e INMANENTE, y a LAS COMUNIDADES DE LO ALTO a través de una conducta sincera, real, limpia y de auto comprensión, de clarificación mental personal, destruyendo los nudos mentales que derivan de creencias limitadas, pobremente fundadas, y por ello erróneas por inexactas, a través de practicar y sentir en espíritu y en verdad el amor, no solo por los semejantes sino por todo lo creado.

Los engramas que voluntariamente se han autoimpuesto o aceptado libremente, que no son otra cosa que nudos mentales libremente consentidos, se eliminarán de la mente humana cuando abandonen el miedo a las creencias religiosas, las analicen, las procesen, y conozcan a fondo el significado real y verdadero de ellas, y realicen que los pobladores de este mundo, con el 8 al 12% de coeficiente intelectual hasta ahora alcanzado, jamás podrán acabar de conocer ni contener AL UNO e INFINITO ni encerrarlo en religiones e ideologías.

Semejantes pretensiones, irrealizables por inalcanzables, lo único que han producido es lo que hemos conocido a través de la historia: Tortura y destrucción de innumerables vidas; separaciones entre los humanos de las distintas naciones de este mundo debido a las diferencias religiosas, y por creer que con ese porcentaje mental tan bajo encierran a DIOS en una iglesia, como si fuera algo finito o concesión de unos cuantos.

Con tal pretenciosa por sectaria actitud, que implica exclusión entre los humanos por la diversidad de pensamiento y creencias que les es común por la ausencia de coincidencia respecto al concepto que de lo Divino se tiene por los distintos grupos en que la propia humanidad se encuentra dividida con motivo de las diversas religiones que en su libertad profesan, se apartan cada vez mas del postulado que insta a la humanidad a “AMARSE LOS UNOS A LOS OTROS”.

Es necesario pasar del creer al saber, de las creencias religiosas al conocimiento profundo y verdadero de la sabiduría que ahí se encierra, evitando las interpretaciones pobres por superficiales de los textos sagrados mediante una preparación seria, sincera y profunda, que implica realizar estudios profundos metódicos previos, para comprender el verdadero significado de sus profundas enseñanzas.

La humanidad es mentalmente menos que 2 a la tercera potencia porque, 2 por dos, (primera potencia), es igual a cuatro; por 2, (segunda potencia), es igual a 8, por 2, (tercera potencia), igual a 16, porcentaje que de acuerdo con la ciencia, rebasa la máxima capacidad mental hasta ahora obtenida por la mayoría en condiciones normales, ya que atribuye a los genios y a los altos científicos de la actualidad generalmente un 12% de coeficiente intelectual.

En contraposición, DIOS es MENTE, ESENCIA, PRESENCIA, POTENCIA e INMANENCIA INFINITAS, que se resume como N a la N potencia, es decir, El Infinito multiplicado al Infinito.

Si usted multiplica 1000 a la tercera potencia, obtiene: 1000 por 1000. primera potencia = 1000,000; por 1000, segunda potencia, = 1,000,000,000 por 1000, tercera potencia = 1000,000,000,000, es decir un billón; eso es nomás mil a la tercera potencia.

Ahora imagine el numero más grande que pueda concebir, escrito con todos los ceros que pueda usted anotar en toda la superficie de la tierra y el propio universo, y multiplíquelo por un numero igual, y el resultado obtenido, por grande que nos parezca, será solo ese número elevado a la segunda potencia, luego multiplique el resultado de esa segunda potencia nuevamente por el número original, y así sucesivamente cada resultado, de forma que cada cifra que le vaya dando esa serie de multiplicaciones por el número original infinitas veces, será inimaginable, que con todo, es mas pequeño que DIOS, porque DIOS es infinito, ¿se da cuenta?

¿Como pretende, pues, la humanidad, en esas condiciones de bajo desarrollo de coeficiente intelectual considerar que a DIOS se le puede contener en una iglesia específica? o ¿en la mente?; o ¿que La Divinidad es propiedad de un grupo, ideología o religión en especial?

Consideremos que si en su mayoría la humanidad actual se conforma por hombres y mujeres con un coeficiente alcanzado entre un 8%, a un 12%, luego, entonces, significa a esta humanidad ser padres del 8% al 12%; profesionistas del 8% al 12%; religiosos del 8% al 12%; hijos del 8% al 12%; políticos del 8% al 12%; pensadores del 8% al 12%; filósofos del 8% al 12%; y así, ad infinitum, hasta arribar a que en este mundo sus habitantes son terrícolas del 8% al 12%.

Así, pretender que a DIOS se le puede contener en una iglesia específica, en la mente, o que La Divinidad es propiedad de un grupo, ideología o religión en especial, constituye una gran falta de conocimiento o de conciencia, o bien, una gran arrogancia y a la vez temor a ser libres de las creencias hasta ahora enunciadas como supuestas verdades, o temor a no ser aceptados en los medios sociales y religiosos por el hecho de atreverse a analizar en espíritu y verdad, en la necesidad de búsqueda y de conocimiento, los conceptos “sagrados” que derivan del mensaje Del Alto Maestro, con un espíritu limpio, digno y abierto, pero veraz, trascendente, que por ello podríamos definir como buscar y estudiar, analizar, con auténtico espíritu Crístico.

Dichos temores e ignorancia se deben a que en un franco contrasentido de las Enseñanzas Crísticas, “cristianamente” se condena y segrega “en el nombre de Cristo”, a quienes desean conocer a profundidad el mensaje y la verdad de Cristo.

¡Qué gran desacierto!

“La Verdad Os Hará Libres” dijo El Viajero de Las Estrellas.

El bajo porcentaje de desarrollo mental hasta ahora alcanzado por la humanidad presente, ha impedido a la dicha humanidad actual comprender, que, a quien llaman DIOS, son Seres Superiores a nosotros, quienes constituyen Hermandades Espirituales altamente evolucionadas que habitan en otros sitios del Cosmos en relación con la naturaleza de la humanidad de este mundo; Ultraterrestres, de cuyos Mundos Altos vino ese Gran Embajador interespacial a este planeta, a quien esta humanidad terrícola llamó JESUCRISTO.

Tan Alto, Muy Sublime y Excelso Visitante, vino para traernos su verdad, aquella que no se aceptó ni mucho menos se entendió por sus contemporáneos, tan limitados y ciegos de entendimiento, por medio de cuya verdad trató de hacernos partícipes de la existencia de vida en otros planetas, de lo incesante de la vida, que florece en la tierra y en el Reino de los Cielos, con lo cual se refirió claramente a la vida que existe en los mundos que se encuentran dispersos en las dimensiones y frecuencias de Alta Luz, que integran solo una pequeñísima parte de la esencia de EL GRAN TODO.

Esta realidad resulta sumamente discutida e inaceptada por la humanidad actual, porque es distinta en grado al concepto que de DIOS tiene, con su limitada e intrincada capacidad de análisis y de entendimiento del 8 al 12%.

Con todo, dicho importantísimo y crucial mensaje sigue hasta ahora aún sin aceptarse, entenderse, comprenderse ni mucho menos atenderse, a pesar de los mas de dos mil años desde entonces transcurridos, no obstante de que se está ya en altos grados de desarrollo intelectual y tecnológico, en que se ha llegado a la clonación, incluso humana.

En efecto, la humanidad se niega a creer que haya vida en otros sitios distintos al planeta tierra, considerando que la vida solo existe en este mundo y en lo que llaman “Paraíso”, Cielo o Infinito, en donde consideran que “vive DIOS”.

No se dan cuenta del sentido profundo y real de lo que nuestro Luminoso Visitante expresó cuando, permítaseme insistir en ello, con perfecta claridad expresó ser proveniente de otros mundos cuando dijo: “de arriba vengo y para arriba voy”; “mi reino no es de este mundo, mi reino es el reino de los cielos”; “vosotros sois de abajo, mas YO SOY de arriba”, “muchas moradas hay en el reino de mi Padre”, “muchas cosas tengo aún para deciros, mas no es el tiempo todavía”, “después de mi resurgimiento (resurrección) permaneceré cincuenta días más con ustedes (Pentecostés), y partiré después a mi mundo, del cual regresaré cuando estéis listos” (Yo volveré cuando la Luz se haga), pero que con la baja capacidad de entendimiento que caracterizaba a los humanos de aquellos tiempos, mas baja en relación con el actual, lo que la humanidad de hace dos mil años pudo comprender de sus palabras fue muy poco, y lo que la dicha humanidad comprendió con su bajo porcentaje de inteligencia lo convirtió, como se ha dicho, en dogma y en religión.

 

Así, tales conceptos llegaron hasta nuestros días en forma deficiente, por ser la humanidad de aquel tiempo tan limitada de entendimiento, de forma que su mensaje, su verdad, fue pobremente captada, no siendo aprendida ni comprendida, sino mas bien, distorsionada, mitificada y mistificada, convertida en lo que conocemos como religión, basada en el dogma de que CRISTO ES DIOS, sin aceptar que con todo y su indudable e irrefutable grandeza, es parte del Universo; un Ultraterrestre proveniente de mundos altísimamente evolucionados en relación con el nuestro, y, por ello, realmente mucho mas poderoso y evolucionado de lo que aquí se entiende con el término DIOS.

Lo anterior evidencia que una religión comprende solamente una parte muy limitada de la verdadera realidad que priva en el universo, en cuyos postulados religiosos se duda, aún en la actualidad, de que haya vida en otros planetas, y de que EL CRISTO haya provenido de uno de ellos, como en verdad lo fue, pues EL mismo lo dijo.

Sin embargo de la poca claridad con que la humanidad captó tan magno acontecimiento, la deficiente forma de entenderlo, inexplicable e injustificadamente sigue vigente hasta hoy, y por lo mismo, presente en las iglesias, convertido en dogma y religión, de forma que tal concepto solo ha servido de base y justificación para establecer el rechazo y excomunión de aquellos que no coinciden o aceptan tales irrazonables imposiciones, o que creen en los extraterrestres, no obstante que, como se dijo, y sabemos, el propio Cristo afirmó no ser terrícola, y que se sabe que a quien llaman DIOS, no hace ni hizo nunca acepción (excomunión) de personas, de forma que en nombre de Cristo excomulgan personas por ser de otra corriente de pensamiento o grado de entendimiento, negándose la humanidad a confraternizar con personas de distinta ideología, ya que Testigos de Jehová, Católicos, Masones, Rosacruces, Gnósticos, Ortodoxos, Cristianos, etc., solo aceptan convivir con quienes forman parte de sus iglesias o agrupaciones, más, no con los de distinta religión o ideología, haciendo nugatorio el mencionado “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS”.

Sabemos de sobra que El propio Cristo visitaba, comía y andaba con publicanos, pecadores, prostitutas, cobradores de impuestos y gente débil espiritualmente, así como con las clases marginadas, menesterosas e ignorantes de las grandes verdades, constituidas por gente impreparada, lo que debería de servir como modelo para que la humanidad de este mundo se ame entre sí, sin distinción de raza, credo, color, costumbre o religión, con motivo de los referidos dogmas religiosos, sin embargo, ustedes, terrícolas, llegan hasta estos tiempos actuales aún propugnando la excomunión, infundiendo temor al amenazar con la exclusión de las personas de los círculos religiosos, convirtiéndose en piedra de tropiezo para aquellos quienes con espíritu sincero y limpio desean profundizar en los postulados Crísticos, ocasionándoles miedo al rechazo, impidiéndoles crecer en Espíritu y en Verdad, y ser libres y de buenas costumbres.

¿Se ha preguntado de qué religión son DIOS o JESUCRISTO?

Es tiempo de que, como el hijo de la viuda, la humanidad resucite y se abra a la realidad que priva en el Universo para pasar de lo que creen que es el conocimiento a la inmortalidad, y de que veamos como algo normal, que, así como existe vida en distintas partes del Planeta Tierra, existe también en los distintos mundos que conforman las muchas moradas que existen en la Casa Del Padre, en las regiones y dimensiones del Infinito, de una de las cuales vino JESUCRISTO, a la cual regresó, y en la cual vive y reina EL propio PADRE con las Legiones de Altísima Luz, compuestas por Hermandades Superiores, quienes moran en regiones ignotas para la gran mayoría de los habitantes de este mundo, que a la vez constituyen las Jerarquías Planetarias, quienes tienen a su cargo el equilibrado y armonioso desarrollo de la vida del Cosmos en general, y de este planeta en particular.

Abramos, pues, además del corazón y entendimiento al Divino Influjo, también la mente, para de esta forma, crecer en espíritu pero de igual manera hacerlo en verdad, como lo expresó el Insigne Maestro, Viajero del Cosmos, y en este tiempo de transición mundial, en que es innegable que “algo flota en el aire”, se rompan los engramas mentales que en forma tácitamente consentida, tienen y mantienen a la humanidad limitada, con los resultados hasta ahora obtenidos al paso de la vida, ampliamente conocidos por todos.

Los Ultraterrestres como JESUCRISTO y EL PADRE son parte de la normalidad de la vida del Universo, de la Infinitud de D.I.O.S., que es distinto a DIOS, a Dios y a dios.

El mundo Crístico Ultraterrestre está esperando por las almas evolucionadas que se atreven a ser libres y de buenas costumbres, libres de sí mismos, de los vicios, de las pasiones, del miedo, el fanatismo, la superstición, la ignorancia, la superchería, la crítica, la separatividad, las envidias, los resentimientos y de los engramas que tales frenos mentales, emocionales y espirituales ocasionan, así como libres de la manipulación de personas, que de buena o mala fe, bien o mal intencionadas, o desconocedoras del resultado de sus actos debido a su 8% a 12% de comprensión y entendimiento, quienes valiéndose de la jerarquía que se les atribuye por la libre y espontánea voluntad de las mayorías, y que algunas ejercen en su propio beneficio, manejan y anudan, deliberadamente o sin saberlo, la mente humana, impidiéndoles asumir el concepto de inmortalidad que es patrimonio de la humanidad, y de esta forma les impiden realizarlo.

Y así, ya libres de ello y de ellos, concientes de su inmortalidad, estén listos para recibir a las Humanidades Superiores que vienen para ayudarnos a emigrar a mundos superiores en este salto cuántico del que tanto se habla por la comunidad científica internacional, mas conocido en los mundos religiosos como EL JUICIO FINAL, poseedores ya de la libertad (nacimiento) que proporciona una conciencia profunda, limpia y verdadera, producto de la resucitación, a que como el hijo de la viuda tarde o temprano, en forma ineludible se llega, (renacimiento), por el esfuerzo personal realizado sobre sí mismos al atreverse a ir, en sus reflexiones, mas allá de las creencias, limitantes de la expansión del yo y del crecimiento interno, y de lo que pretenden quienes insisten en manejar y en mantener, conciente o inconcientemente, sumidas a las masas en la ignorancia, desconocedores de las consecuencias, de la grave responsabilidad de ello, a que se hacen acreedores por el resultado de su acción, que desafortunadamente tarde o temprano se les habrá de revertir.

Es necesario documentarse previa y profundamente en las grandes y profundos conocimientos de espíritu y verdad, antes de auto constituirse en líderes, para no convertirse en ciegos que conduzcan a ciegos, o en muertos que entierren a sus muertos.

Un sincero y cálido abrazo en Amor y en Luz, deseándoles un real acercamiento personal con ustedes mismos y de convivencia fraterna internacional humana.

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¡¡¡¡¡¡¡¡¡CAMBIEN SU NIVEL DE ENTENDIMIENTO Y VIBRACION!!!!!!!

¡¡¡Ese es un buen empiezo!!!

Medítenlo y actúen.

¡OM SHANTI!

Bekram.

reybuc2000@hotmail.com y reybucio@yahoo.com.mx

Con Amor Universal

Cósmica y Fraternalmente:

Bekram

**Hombre De Las Estrellas**

Viajero Del Espacio

Libre Como El Viento.

LA LLAVE DE LA VIDA.

Al paso de la vida y de los años

he podido poco a poco descubrir,

que vivir sin meta alguna hace daño,

porque algún día habremos de morir.

¡Qué tristeza que llegue ese momento!

¡y nos sorprenda sin dejar ninguna huella!,

porque vano será cualquier intento,

cual tratar de atrapar alguna estrella.

La vida tiene un orden,

un lento y constante madurar,

pero somos casi todos un desorden,

solo ansiamos dinero que ganar.

Existen sin embargo otros valores

que se encuentran buscando con paciencia,

a menudo nos causan dolores,

pero al fin nos hacen la conciencia.

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¿Conoces algunos de ellos?,

¿haz hecho algo por cambiar?,

¿verdad que son muy bellos?,

es cosa nada más de meditar.

Dinero va, dinero viene,

pero este nunca cambia tu interior,

pues, es la Esencia que te sostiene

la que te hará realmente superior!

Busca en el origen de las cosas,

ahí encontrarás la clave,

si lo logras verdaderamente gozas,

¡Esa es la verdadera llave!

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