EPÍLOGO DE LA HORA CÓSMICA

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Ahora que han viajado al macro y microcosmos a través de estas modestas consideraciones, tal vez molestas para algunos, podrán:

1.- Darse cuenta de que la nada no existe, sino solamente espacios, que aunque por su tamaño podrían parecer vacíos, en realidad están ocupados por cuerpos y seres vivientes de variadas clases y tamaños, existentes en distintas e infinitas dimensiones y frecuencias vibratorias.

2.- Darse cuenta de que la existencia presenta un asombroso orden y equilibrio en todos los niveles en que dichos universos, macro y microcósmicos, son, están y existen, y que indudablemente no se hicieron solos, pues detrás de todo ello existe una Respetabilísima Inteligencia, esa Causa Eficiente de la que todo proviene, a la que todo va, y, más que eso, en la que todo ha sido, estado y existido, pero especialmente, se ha mantenido siempre en ese provenir y regresar… D.I.O.S.

3.- Darse cuenta de que toda forma de religión es buena y sobre todo respetable, ya que constituye un peldaño de la eterna escalera de la ascensión, pero no olvidar que a la vez, toda religión tiene forma y fondo.

Forma.- Dogma, obligación o exigencia impuesta a los miembros de una agrupación religiosa, de creer y aceptar forzosamente lo que los guías a su vez creen o consideran como cierto.

Fondo.- La relación que por naturaleza busca el humano con su Creador. El mensaje en sí, enviado por nuestros Hermanos Superiores, el Evangelio, cuya palabra se conforma de las siguientes letras.

J.H.V.H.- JEHOVA, que en palabras más a menos terrenas significa: El Principio que se Manifiesta, se transforma y aparentemente se extingue para seguida e inmediatamente volverse a manifestar.

ANGEL.- Ser de Luz, quien tiene la potestad de viajar de los mundos altos a los mundo bajos, con las indicaciones y recomendaciones de ayuda hacia los humanos de parte del Altísimo Anciano de Los Tiempos.

EVANGELIO.- Por traspolación de palabras tenemos las siguientes:, JEHOVA – ANGELIO; JEHOVA – JEHVA; OVA – ANGELIO; EVA – ANGEL; EVA – ANGELIO, y finalmente EVA ANGELIO – EVANGELIO, significando El Señor JEHOVA enviando mensajes a través de sus Angeles a los habitantes de este mundo.

4.- Darse cuenta de que la forma o condiciones de liturgias, vestimenta, dogma, etc., que se esperan, y aún se exigen a los feligreses por los guías de las distintas iglesias existentes, sin dejar de ser atendibles, no son indispensables para la vida ascencional, aún cuando tampoco deben desestimarse, pues de alguna forma tienen su razón de ser, más, el punto central es vivir, sentir y practicar con autenticidad el “AMA A DIOS CON TODA TU MENTE, CON TODA TU FUERZA Y CON TODO TU CORAZON, Y A TU PROJIMO COMO A TI MISMO” y el “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS”,con todo aquello que tales máximas envuelven.

5.- Darse cuenta de que la realidad que prevalece tiene dos explicaciones:

La mítica y la mística, la primera de ellas que es la explicación que se da a través de las religiones, y la otra la real, la práctica, que habla de esa realidad tal cual es.

Dicho en otras palabras, a los niños se les explica la concepción y el nacimiento de las personas por medio del mito de la cigüeña, ya que no tienen el banco de datos, el criterio ni la edad suficiente para entender cómo y porqué se gesta la vida, y a quien por razón de su edad ya tiene la capacidad de entenderlo, se les explica como tiene verificativo la misma, así como a qué se exponen cuando tienen relaciones sexuales sin ningún cuidado o prevención, consistente en que pueden incurrir en embarazos no deseados.

En ambos casos hay niño, en el primero de ellos lo trae la cigüeña.

En el segundo de ellos, lo trae o se engendra por la relación sexual normal de dos personas.

De la misma forma, tenemos dos maneras de entender la vida:

Una.- La del cuento de hadas, que versa sobre el mito de que al morirse las personas se van al cielo. (Que en verdad tiene una explicación mas allá de lo que la gente usualmente piensa).

Dos.- La que versa sobre la verdad eterna y absoluta de que la muerte no existe, solo la vida y el cambio, las encarnaciones sucesivas hasta que el ser despierta y actúa en consecuencia, en búsqueda de La Verdad y de La Luz, y de la consecuente existencia de vida en otras dimensiones Superiores Sucesivas.

6.- Por ello, darse cuenta de que en esa GRAN CAUSA EFICIENTE llamada D.I.O.S., contenedora de universos dentro de universos, existen infinidad de mundos, entre los cuales se encuentran los Mundos en que Moran esos Amados Hermanos Superiores nuestros, quienes han estado enviando mensajes a la humanidad de este sitio cósmico desde siempre, a través de los distintos Instructores que han aparecido en las diferentes culturas que se han dado cita en diversas épocas y tiempos en este planeta, a fin de que el humano de madera, (Pinoccio o Pinocho), por atendimiento, aprendimiento y comprensión, entienda que nuestros Hermanos Superiores esperan con AMOR nuestra transformación; que cambiemos el corazón de madera por uno de verdad, y que nos transformemos en un auténtico Ser Cósmico de Amor y Luz; que dejen de vivir para satisfacer sus sentidos y cultiven los verdaderos valores antes dichos; que crezcan en Espíritu y en Verdad, y dejando en su oportunidad de lado las religiones, cuando ya no las ocupen por haber crecido, dicho sea con respeto, en lo cual está el verdadero despertar y crecimiento de la humanidad, se conviertan en un Sacerdote natural de La Luz, sin iglesia de ladrillos, pero en un Sacerdote de 24 horas diarias, de la iglesia inmaterial que es todo el mundo, todo el cosmos, todo el universo, el propio ser humano, y así, pueda emigrar a las Alturas.

7.- Darse cuenta de que, si el universo en que se encuentra nuestro planeta, está vivo, en el cual seríamos menos que un átomo, pues somos moradores de una parte de un átomo gigantesco llamado sistema solar, luego, entonces, ese cuerpo viviente gigantesco está conformado exactamente como nuestro cuerpo, en que dentro nuestro existen, por decirlo de alguna manera, formas de vida dedicadas a combatir los microbios nocivos a la salud, para darle un equilibrio aceptable a nuestro organismo, como serían los glóbulos y demás formas que conforman el sistema linfático e inmunológico, que, en el caso concreto, vienen a ser las Hermandades Superiores, quienes morando en otras células de los millones que existen a lo largo y ancho de la incomensurable grandeza eterna e infinita de D.I.O.S, velan por el equilibrio y salud de ese Organismo Gigante en que moramos, por nuestra propia continuidad y crecimiento, nuestra evolución, ya que al paso sucesivo de vidas, experiencias y crecimiento, algún día alcanzaremos sus pies por alejados que anduviésemos, y ocuparemos su lugar, como ellos a su vez ocuparán el que sigue en el nivel ascencional, y es por eso que nos cuidan, protegen, ayudan, y coadyuvan en nuestra superación.

Figúrese Usted, amado lector, y para ello cierre sus ojos, que estuviera dentro de su cuerpo, que fuera una célula, expuesta a todo lo que lo están nuestros componentes, y que viera su propio interior, en esa calidad de mencionada célula, y que se viera expuesta a los parásitos o microbios, ¿que cree que pasaría?

Pues, que los glóbulos y demás seres que combaten a los microbios, estarían al pendiente de usted célula, ¿no cree?

Bueno, pues así mismo, operan las Hermandades Superiores, las Hermandades de lo Alto en relación con nosotros, es por eso que nos cuidan, nos protegen, nos orientan, acompañan, nos llenan de su Luz y guían, desde la, o las dimensiones en que se encuentran.

¿Saben por que?

Solo cierren de nuevo sus ojos y vuelvan a ver en el interior de ustedes mismos como si fueran una célula e imaginen como opera el cuerpo humano. Así, de la misma forma, opera el Universo.

Nuestro cerebro tiene a su cargo el funcionamiento del sistema nervioso central, voluntario e involuntario, y de la misma manera en que tiene y mantiene orden, limpieza, salud y equilibrio en cada uno de nosotros, con la intervención de los componentes que lo conforman, así mismo pasa en el Universo, en “AQUELLO QUE NO TIENE NOMBRE”: D.I.O.S., en que el poder y el trabajo de su cerebro, con su sistema nervioso central cósmico universal, es lo que conocemos en nuestro mundo, en esta región del propio universo, aquella en que moramos, por Justicia, orden cósmico, limpieza, amor y equilibrio, la justicia perfecta que gobierna al mundo, y en que las Hermandades Superiores actúan con nosotros, de la misma forma en que Hermandades Superiores a ellas actúan respecto de aquellos que moran arriba de nosotros, en lo que llamamos “cielo”.

¿Se capta?

Y así, están en forma eterna e infinita unas encima o arriba protegiendo a otras más y más altas, porque la cadena del Padre nunca termina.

Porque: “COMO ES ARRIBA, ES ABAJO”, “COMO ES LO GRANDE ES LO PEQUEÑO”, “COMO ES ADENTRO, ES AFUERA”. (Léase el libro de “EL KYBALION”).

8.- Podrán, pues, por ello, darse cuenta de que las religiones son como las andaderas, esos aparatos en que se colocan a los niños para que aprendan a caminar, pero que una vez que son capaces de pararse por sí mismos, de sostenerse verticales, y aprenden a dirigirse a donde desean, entonces se las retiran por no ser necesarias ya más, sin perder de vista que el caminar no es todo, sino que se requiere hacerlo con responsabilidad y respeto, de manera que prescindir de una religión no signifique que se deba burlar de quienes las necesitan, ni mucho menos que por ello se proceda a hacer lo que se quiera sin hacerse acreedor a la responsabilidad que ello implica, sino simplemente que en su momento sean retiradas porque se ha crecido, se ha aprendido a caminar, con lo cual a la vez se adquiere una gran responsabilidad frente a los demás, consistente en decir, pensar, actuar, sentir y creer con estricto apego a la moral universal, en bien propio y de la colectividad, como dice Connie Méndez, en armonía con el Infinito, bajo la gracia y de manera perfecta, de acuerdo con la Voluntad Divina.

9.- Darse cuenta de que la humanidad debe concientizarse de que la Tierra no es el único lugar habitado en el Universo, sino que es una de las muchas e infinitas moradas que existen en La Casa Del Padre; que la vida fuera de la Tierra es perfectamente real, pues muchas son las moradas que existen en el cosmos, y entender que a quien denominan como CRISTO es un Ser que, como EL mismo lo dijo, vive “Arriba”, en “El Reino de los Cielos”, en el sitio de donde dijo venir y al cual regresó, que no es otro que uno de esos múltiples o muchos lugares habitados de que nos habló, en una lejana estrella, en algún planeta distinto al nuestro, tal vez el sol, Antares, Orión, Pléyades, por tratar de ejemplificarlo o ilustrarlo de alguna forma para su mejor comprensión, de donde, como miembro de la FRATERNIDAD BLANCA, vino a realizar una misión en base a su Altísimo e innegable desarrollo y estado evolutivo Espiritual, la de concientizar a la humanidad de la inmortalidad; de la existencia de una vida eterna.

 

También, después de viajar al macro y microcosmos a través de estas modestas consideraciones, tal vez molestas para algunos, podrán:

10.- Darse cuenta de que la vida eterna consiste en que en aquel mundo no se requiere de un cuerpo físico para manifestarse y vivir, sino que por estar en otra dimensión, no material, se vive sin cuerpo, esto es, en espíritu, y por lo tanto, que al no tener cuerpo físico, no se tiene que pasar por el traumático desprendimiento del mismo cuando llega a su fin por el natural deterioro que sufre el organismo, deterioro al que llaman muerte, lo cual nos lleva a concluir que existe vida fuera de este planeta, que es en sí lo que la humanidad considera, y busca a través de la religión, “irse al cielo”, lo que significa ejercer y vivir la gran naturaleza inmortal de los terrícolas, misma que tienen desde siempre todos los humanos, incluso quienes permanecen por comodidad agachados en la naturaleza de su concupiscencia, quienes tarde o temprano se superarán a sí mismos, (los de adelante corren mucho y los de atrás se quedarán), y por los que se habla en la parábola del buen pastor, que garantiza que ninguna oveja quedará extraviada al caer en el barranco, que es en sí haber caído de las alturas a este mundo bajo, pues nadie quedará perdido, ya que EL, EL CRISTO, vendrá a rescatar a la oveja perdida, que no es otra cosa que ayudar al hijo pródigo, que no es sino la humanidad, para apoyarla en su crecimiento espiritual, para por mérito propio, esforzándose, se alcen sobre sí mismos creciendo de su propia naturaleza hasta ser liberados por ellos mismos para disfrutar de la trascendencia del Ser, de sus posibilidades, de la maravilla en que consiste el vivir en otros estratos cósmicos, en donde sin ninguna duda nuestro Hermano Mayor se encuentra ahora, solo que no le entendieron sus contemporáneos, dado el grado de evolución y desarrollo que en esa época tenían.

11.- Podrán darse cuenta de que EL CRISTO es un Ser de las Estrellas, Un Hermano nuestro que mora en otra dimensión distinta a la nuestra, o si se quiere, en otro planeta, quien vino a la Tierra para educarnos, para ayudarnos a crecer en conciencia, entendimiento, espíritu y verdad; a enseñarnos y mostrarnos la existencia de portales inter dimensionales y la manera de aprovecharlos para emigrar a mundos superiores, mas evolucionados, sólo que en lugar de entenderlo y comprender su naturaleza ultraterrestre, la humanidad lo consideró un Dios por su desconocimiento de la realidad que impera en el Cosmos, lo divinizó, creó todo un rito, religiones, oraciones, rezos, templos, alcancías “para su culto” y demás, y la misma humanidad creó el nefasto “Santo Oficio”, la “Santa Inquisición”, cuyo organismo religioso, en franca contravención al mensaje de EL, mató en su nombre a miles de personas, como de la misma forma y por fanatismo, murieron muchos bajo la consigna de “Viva Cristo Rey”; Igualmente la dicha humanidad ha creado infinidad de sectas, y se siguen realizando diariamente infinidad de actos ilegales e inmorales que no solo degradan y atentan contra EL AMOR, EL PODER, LA VERDAD, LA LUZ, LA LIMPIEZA, EL ORDEN, y EL EQUILIBRIO DIVINOS, sino que, aún, dividen a la hermandad planetaria terrícola en una mal entendida y equívoca versión de la naturaleza de la vida fuera del cosmos, de la vida en las Estrellas, de la vida en otros planetas, de la existencia de Hermandades Planetarias Superiores, cuyas Hermandades Cósmicas se preocupan por nuestro desarrollo y crecimiento, a cambio de lo cual, en plan paternalista, los líderes religiosos han llegado al extremo imperdonable de pensar por la humanidad, manifestando arrogante e ignorantemente que “DIOS QUIERE ESTO O AQUELLO”, tratando con ello de dominar el libre albedrío de que DIOS nos dotó, y que las personas piensen como lo desean quienes sostienen semejantes postulados, y que a fin de cuentas, ellos, quienes así exigen, son los primeros en no cumplir aquello por lo que se han atrevido incluso a “excomulgar” a los disidentes, cuando como se dice en la jerga Cristiana, “Dios no hace acepción de personas”, entendido esto como que Dios no excluye a nadie, sin embargo “en su nombre” echan de las iglesias a quienes no se pliegan a sus caprichos, atentando contra el mensaje de EL CRISTO, de quien han olvidado que se reunía con aquellos que no entendían el mensaje, (publicanos y pecadores), bajo el enunciado cósmico universal de “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS”.

Y así, tenemos que en la actual humanidad planetaria se dan diferencias en razón de todo, por todo, y más, y aún, se siguen inventando día a día nuevas diferencias para seguir divididos, tales como por diferencias de raza, credo, color, costumbre, religión, idioma, estatura, estado civil, color de piel, preferencias sexuales, nivel económico, etc.

12.- Darse cuenta de que nos ha pasado como sucedió a las primeras humanidades, que estaban acostumbrados a vivir en un pequeño grupo, (horda), quienes creían ser los únicos humanos, y que cuando vieron por primera vez a otro grupo social, por instinto, por llamarle de alguna forma, se atacaban unos a otros hasta causarse incluso la muerte, pues se tenían temor entre sí, pensando que unos tratarían de acabar con los otros, no obstante lo cual, al paso del tiempo se fueron acostumbrando los unos a la existencia de los otros, quienes se fueron mezclando, dando así nacimiento al grupo social denominado clan, quienes a su vez, al encontrarse al paso del tiempo y deambular de un lado a otro con otros clanes, nuevamente se sorprendían de que hubiera otros distintos a los suyos, y así, al andar del tiempo, fueron de sorpresa en sorpresa en los sucesivos encuentros de grupos sociales que se fueron dando, hasta llegar al punto de que se acostumbraron a los otros grupos, aceptándolos como una consecuencia natural de la vida, ya que de alguna forma eran muy similares, por no decir que iguales en rasgos, estatura, usos, costumbres, color de piel, idiosincrasia, etc, sin embargo de lo cual, cuando llegaron los españoles al continente americano, se dice que los autóctonos se sorprendieron de ver entes de piel blanca, barbados, ojos azules, montando caballos, portando y usando fusiles, armaduras, embarcaciones de gran calado, con costumbres, idiosincrasia e idioma, distintas a los “indios”, todo lo cual era nuevo para ellos, por lo cual al admirarse por considerarlos una raza poderosa, extraña, superior, sintieron terror de aquella sorprendente raza, y por temor se sometieron a ellos, con las consecuencias que son conocidas a nivel mundial.

Bien, así, de esta misma forma, la raza humana actual se considera a sí misma como sucedió al principio, esto es, como un solo grupo social planetario, quien pese a las diferencias de raza, credo, color, costumbre, religión, idioma, país, continente, que le es propio a cada nación de este mundo, etc, sabe que integra una sola raza, la raza humana, constituida de varis colores de piel, que, con sus diferencias raciales constituye un solo grupo social terrestre, a cuyo planeta mira como el equivalente a la porción de tierra o región en que los antiguos se movían, más, sucede que ahora esa forma antigua de pensar, aquella forma antisocial de comportamiento de nuestros antepasados, lo vierte y convierte en terror, que le ocasiona el encuentro con Seres cósmicos, distintos, desconocidos para ellos, en este caso provenientes de otros planetas, de otras razas, y de la misma forma que los indígenas se sorprendieron cuando por vez primera tuvieron encuentro con los españoles, ya que creían que solo había vida humana en su raza, se sorprende ante los innegables hechos consistentes en que no solo hay vida en este lugar cósmico llamado planeta tierra, lo cual desintegra el concepto de que no hay otras razas a parte de la humana terrestre, de que nadie mas existe antes ni después de nosotros y de nuestro mundo, y reacciona de la misma forma que nuestros antepasados, en forma incrédula, nihilista, y siguen considerando a EL CRISTO como base y objeto de una simple religión, con todo lo que ello implica, cerrándose a sus verdaderas enseñanzas, la existencia de vida cósmica, extraterrestre, a la cual llaman El Cielo, y esperan que venga EL a llevarlos a su mundo sin hacer absolutamente nada para merecerlo, solo por creer en EL.

No se ha entendido la profundidad de su mensaje, en parte del cual EL mismo afirmó ser de otro lugar distinto al planeta tierra, “DE ARRIBA VENGO Y PARA ARRIBA VOY”; “MI REINO NO ES DE ESTE MUNDO, EL REINO DE MI PADRE ES EL REINO DE LOS CIELOS”; “EN EL REINO DE MI PADRE MUCHAS MORADAS HAY”; “VOSOTROS SOIS DE ABAJO, MAS, YO SOY DE ARRIBA”; A DONDE YO VOY, VOSOTROS NO PODEIS IR, MAS, VOY A PREPARAR UN LUGAR PARA VOSOTROS”; MUCHAS COSAS TENGO AUN PARA DECIROS, MAS NO ES EL TIEMPO TODAVIA”.

¿Quieren mas?, ¿no se entiende aún?, ¿lo quieren mas claro todavía?, ¿qué se necesita para que lo asimilen?

Así que siendo innegable que EL regresó a su mundo, al que denominó como el Reino del Padre, esto es, a radicar fuera de este mundo, es indiscutible que CRISTO ES ULTRATERRESTRE, pero no como se los figura la gente, con casco, tubos y mangueras, con armas, tanques de oxígeno y tripulando un platillo volador, SINO UN AUTÉNTICO SER REAL DE LUZ, no imaginario, HERMANO DE LAS RAZAS SUPERIORES, DE LAS ALTURAS, dotado de Amor, Poder, Verdad y de Luz, de un gran sentido de amistad y sentido de confraternidad, a quien no debe tenérsele miedo, terror, temor, ni temblor, como afirman los religiosos que debemos sentir frente a El, pues es parte del AMOR, de la JUSTICIA PERFECTA QUE GOBIERNA AL MUNDO, quien tiene la potestad del Padre, el SOBERANO UNO Y UNICO DE LA GALAXIA en que se encuentra nuestro mundo, de ser el Rector de este, nuestro planeta, el cual se ubica en esa región del Universo a su cargo, cuya Altísima Dignidad se ha ganado a pulso a través de todas las misiones realizadas en el Cosmos, entre ellas, por el gran trabajo, misericordia y compasión, manifestadas al venir a enseñarnos a través de su experiencia y sufrimiento, que no somos el cuerpo que portamos, mismo que requerimos en este mundo tridimensional, el cual es el que al llegar a su término muere, no nosotros, ya que somos eternos, increados e infinitos, lo cual realizaremos, viviremos, experimentaremos en su mundo, cuando al amarnos los unos a los otros, al “despertar”, al crecer en espíritu y en verdad, nos lo ganemos, en donde al no ocuparse cuerpo físico, no pasaremos nuevamente por la traumática experiencia de la muerte, que no es otra cosa que el despegarnos de aquello, el cuerpo, la forma física que ya no sirve por viejo, y de esta forma, disfrutaremos de lo que siempre hemos tenido: Vida eterna.

En efecto, la muerte no existe, solo la vida y el cambio, lo cual EL demostró al volver del sepulcro, lo que reafirma que al igual que EL, somos inmortales, que desde ya, tenemos vida eterna, pues de la misma forma como la gota del mar es igual al mar, nosotros tenemos las mismas características de nuestro Gran Mar Espiritual: D.I.O.S., quien es eterno, increado e infinito, pero a diferencia de Aquello Que No Tiene Nombre, de la Gran Causa Eficiente de Quien Todo Proviene y A Quien todo va, pero que hasta ahora, nosotros la tenemos en ciernes, en crecimiento, dicho crecimiento depende de nosotros mismos, de desprendernos del apego de darle gusto a los sentidos, de dejar los vicios, las pasiones, la ignorancia, los temores y miedos, el fanatismo, la superchería, y de buscar y practicar siempre la verdad que os hará libres en Espíritu y en Verdad;

Y entender que como la humanidad nunca ha visto a un Ser del espacio, o al menos cree que así ha sido, al intuir la naturaleza sobrenatural del Cristo, que no alcanzaban a explicarse, lo hicieron Dios, aunque les recuerdo que como dije al principio de este mensaje, ustedes, yo y todos, somos seres del espacio.

Sin embargo, no debe perderse de vista que así como vino, (EL CRISTO), va a volver nuevamente cuando se den las condiciones necesarias para su regreso, en forma de huestes de Luz, de Hermandades Cósmicas necesariamente extraterrestres, o si lo desean, ultraterrestres, cuyas condiciones consisten en liberarse de ustedes mismos, de sus temores, creencias, mitos y miedos, cuyas huestes y señales ya son presentes y notan los que saben observar las señales en la Tierra.

 

Entonces, cuando regrese, “cuando venga por su iglesia”, como le denominan los religiosos a su retorno, porque va a volver, de eso no le quepa la menor duda, ya que la humanidad, semejante a los estudiantes de una escuela, debe dejar el lugar a nuevas generaciones, no deberán sentir temor por las Comunidades de La Gran Luz, sino ver tal magno acontecimiento con normalidad, como normal es ver vida en otros países, ahora lo será ver vida en este planeta, proveniente de otras regiones del Universo, y estar listos para el nuevo éxodo, la emigración a otros sitios cósmicos que ya corresponden a la humanidad presente, cuyo éxodo es uno de los primeros capítulos de este Tercer Testamento que ahora escribe esta humanidad actual, solo que ahora, será un éxodo Cósmico, que se refiere al viaje a la tierra prometida, que entraña un viaje a lugares intergalácticos, disponible para aquellos quienes han hecho el esfuerzo de haber trabajado sobre sí mismos por la expansión del su conciencia, del yo interno, a través de haber dominado la parte primitiva de su naturaleza, y crecido sobre sí mismos al dejar los egos y los ap – egos, de dejar de vivir solo para disfrutar de sexo, dinero, poder, exageración en la salud, bienes materiales y de la equívoca noción de lo que llaman amor, y de disfrutar de vanidad, diversión, evasión y descanso.

Es tiempo ya de dejar de considerar al Cristo como un Ser Mítico y Místico, de darse cuenta que es un Ser real, normal, no un Dios, solo que de otro planeta, de otro sitio cósmico, pero de una innegable superioridad en relación con nosotros.

En cierto sentido Cristo, Nuestro Hermano Mayor, no es exactamente Dios ni DIOS, más en cierta manera sí es un Dios en comparación a nosotros, porque su evolución y naturaleza se encuentra muy por encima de la nuestra, la cual llegaremos a tener cuando nos transformemos a nosotros mismos a través del trabajo y del desarrollo interno.

No nos confundamos ni gastemos nuestro tiempo solo en estarle pide y pide diariamente, sino invirtámoslo en cambiar, en realizar, en practicar sus Universales Enseñanzas Cósmicas, en trabajar en nuestro indispensable crecimiento espiritual – cósmico, en implantar la conciencia cósmica en la tierra, que es la única forma de aspirar a una vida mejor.

Las Comunidades de lo Alto esperan a que ustedes SEAN humanos LIBRES de todas esos TEMORES, libres de esas creencias que rayan en el FANATISMO y prácticas VICIOSAS, y de que se conviertan en personas DE BUENAS COSTUMBRES, que no se dejen llevar por la manipulación ni por el temor de lo no visto, es decir, por el temor a Seres provenientes de otros planetas, Seres de las estrellas, y que cuando vengan para ayudarnos a emigrar a otros mundos, tengan en su mente y en su corazón que son tan normales como nosotros mismos, habitantes de otros países, nomás que Galácticos, entre cuyos mundos y el nuestro, es lógico que exista una brecha dimensional , como sucedió entre el pecesito del cuento y el mundo humano, y que en este orden de ideas y de situaciones, visto todo ello con normalidad, tengan el deseo de pasar al siguiente grado de aprendizaje.

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Que no nos pase, pues, como a nuestros referidos antepasados, que nunca habían visto un humano montando un caballo, y cuando vinieron los españoles a Amerrikua en ellos, creyeron que eran Dioses, según se dice en algunos capítulos de la historia.

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¡¡¡¡¡¡¡¡¡CAMBIEN SU NIVEL DE ENTENDIMIENTO Y VIBRACION!!!!!!!

¡¡¡Ese es un buen empiezo!!!

Medítenlo y actúen.

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