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LOS MATERIALES DEL CÍRCULO CARMESÍ

La Serie de la Libertad

SHAUD 5: “El Sueño del Alma” –

Presentando a ADAMUS, canalizado por Geoffrey Hoppe

2° Parte

ADAMUS: Sí. Entonces te está…

LINDA: Pero es un lugar maravilloso.

ADAMUS: … yendo bien aquí. Entonces ¿qué aprendiste? Que el sueño en realidad no es sobre el trabajo, el esfuerzo. Una realidad sorprendente. Interesante. ¿Cuántos de ustedes hubieran pensado que el sueño es respecto a lo que están trabajando? El trabajo solo ocupa tiempo. Maravilloso trabajo, por cierto. Pero es… ¿cuál es tu sueño?

PATRICIA: Mi sueño, y entonces tengo una pregunta sobre él, porque pensé que lo tenía sujeto con clavos, y entonces dijiste que no deberías involucrar a los miembros de tu familia.

LINDA: Ohhh.

PATRICIA: Entonces mi sueño es vivir un período de tiempo extenso – digamos seis meses, un año – ya sea en Francia o Suiza de habla francesa llevando a Alain, puesto que no creo que él querría decir no a eso. No, pero en serio… (Alain levanta sus cejas y Adamus ríe fuertemente) Así que yo no…

ADAMUS: Y tenemos eso en video, por cierto.

PATRICIA: Así que estoy consiguiendo… estoy…

ALAIN: ¡No hables por mí!

PATRICIA: No, verás, pero eso es correcto, yo no puedo hablar por él, pero obviamente, sería…

ADAMUS: Detengámoslo ahí mismo. ¿por qué quieres ir?

PATRICIA: Oh, quiero ir para cumplimentar mi afición de toda la vida de hablar francés.

ADAMUS: Sí. Bueno. Bueno. Ahora bien, puedes hacer eso y no tiene que involucrar a Alain.

PATRICIA: Yo sé.

ADAMUS: Sí.

PATRICIA: Oh, por supuesto.

ADAMUS: Sí. Pero podría, si ese es su sueño.

PATRICIA: Sí.

ADAMUS: Yo no creo que sea su sueño. Creo que él ya sabe hablar francés (risas). Houston, tenemos un problema.

PATRICIA: Oh, ¡siempre podría mejorarlo!

ADAMUS: O, París, ¡tenemos un problema!

Así que eso es interesante. Entonces deténganse todos por un momento… y Cauldre me está diciendo que me apure. Le dije que lo haría corto. Linda y él se van en la noche a las ocho a Egipto y yo también me voy. Yo estaré ahí a las ocho-cero-uno. Me toma un minuto. A ellos les toma dos días llegar allá, pero…

PATRICIA: ¡Vaya!

ADAMUS: Sí. Así que volvamos a esto. ¿Cuánto de tus sueños es aleatorio o dependiente de otros seres? Bueno, ¿quieres un porcentaje? (Alguien dice “Claro”) ¿Algunas conjeturas?

PATRICIA: Alto. ¿Un ciento?

ADAMUS: Eh, 99.9999, casi al infinito. Casi todos. No es inusual, porque ustedes han crecido en situaciones comunales, vidas comunales. Existen las familias biológicas, todo lo demás, así que es muy natural pensar eso. Para aquellos de ustedes que están en una relación, una – cómo lo llamarían – una relación comprometida – debería ser comprometida (algunas risas), – pero estando en la relación… no, es una cosa buena (riendo).

LINDA: Ja, ja.

ADAMUS: Repentinamente, están como, “Bueno, mi felicidad es dependiente de mi pareja o mis hijos”. Aquí es donde se meten en problemas. Eso no es libertad. Lo siento, son seres encantadores, en su mayor parte. Son seres encantadores, amorosos, pero solo digamos que, sus hijos. Ustedes sienten una obligación, una deuda, un servicio y todo el resto de eso. Los trajeron a este mundo; tienen que hacerlos, ¡diablos!, apreciarlo. Así que existe esta interrelación que hace muy duro que sus sueños entren a la realidad. Se necesita una persona muy valiente, audaz para soñar sus propios sueños para sí mismos.

Pues – y esto es muy similar a la ascensión, por cierto – porque la primera cosa que surge es, “Oh, Dios mío, ¿qué va a suceder con mis hijos, mi esposo, mis padres?” – ustedes pónganle nombre – “¿mi trabajo, cualquier otra cosa?”. Así que inmediatamente le cortan la energía de fuerza vital a su sueño. Y luego dicen: “Bueno, tendré que esperar a que se gradúen de la universidad o lo que sea, pase lo que pase”. De manera que ahora tienen sueños no cumplidos.

Lo que me sorprende, que no entiendo del todo – de hecho, lo hago, pero solo los estoy provocando – es ¿quién dijo que sus sueños o su iluminación o ascensión van a dañar a estos otros? Que repentinamente va a reventar a su cónyuge o de repente sus hijos estarán sin una madre o un padre – ¿de dónde viene eso? Existe esta suposición de que si sus sueños se hacen realidad, todos los demás están jodidos. Interesante. Así que, siento interrumpir, pero…

PATRICIA: Oh.

ADAMUS: Sí.

PATRICIA: Yo lo he compartido.

ADAMUS: Bien.

PATRICIA: Y se siente tan excitante para mí tener esa pasión de mi corazón…

ADAMUS: Sí. ¡Sí!

PATRICIA: … conectada a esto.

ADAMUS: Sí.

PATRICIA: Eso no… pero yo también podría… quiero decir, claro, yo podría ir y hacer eso mañana, pero lo que en realidad estoy pidiendo es que el universo orqueste un conjunto de circunstancias magnificentes para hacer que… para que ese sueño ocurra de una manera hermosa, divinamente orquestada, en vez de…

ADAMUS: Y al universo le importa un comino. Le importa un comino. Y oigo la expresión y sé lo que quieren decir cuando cualquiera de ustedes lo dice, pero eres la que está orquestando al universo.

PATRICIA: Mm.

ADAMUS: Eres tú la que está llamando a las energías que las están alineando en una apropiada… y tan pronto como hay ese pequeño avance en la iluminación, “Ah, oooh, está aquí”, lo cual es una cosa difícil, porque a veces no quieres tener que encarar que está llegando de aquí. Es más fácil echarle la culpa al universo. Ese sería un gran – tu próximo libro – “Échale la Culpa al Universo” (unas cuantas risas). Un éxito bárbaro. Lo escribirás en tu un año sabático en Francia.

PATRICIA: Mmm.

ADAMUS: Ah, sí. “Échale la Culpa al Universo”. Sí.

PATRICIA: Otra vez gracias por todo su apoyo, Shaumbra y Adamus.

ADAMUS: Sí, gracias a ti.

PATRICIA: Gracias.

ADAMUS: Gracias a ti (aplauso de la audiencia). Y uno más. Uno más ¿Qué aprendiste o experimentaste sobre tus aspiraciones, tus sueños, querida Bonnie?

BONNIE: Hola.

ADAMUS: Precioso vestido el día de hoy.

BONNIE: Gracias.

ADAMUS: Te ves festiva.

BONNIE: Gracias.

ADAMUS: Consciente (alguien grita “¡Wuu Juu! ¡Bonnie!”). Arreglada.

BONNIE: Quiero que sea la libertad.

ADAMUS: Sí. Bien.

BONNIE: Pero ¿cómo voy a llegar ahí?

ADAMUS: ¡Ah! Conduciendo a mi siguiente pregunta. Gracias. Gracias. Cómo… esa era mi siguiente pregunta.

¿Qué Hace Falta?

¿Qué hace falta para la libertad? ¿Qué hace falta para la libertad, Bonnie?

BONNIE: No tener que trabajar todo el día todos los días.

ADAMUS: No tener que trabajar. Bien. ¿Por qué tienes que trabajar?

BONNIE: Porque necesito el dinero.

ADAMUS: Bueno, estás… ayúdame a comprender esto. ¿Tienes que trabajar para obtener dinero?

BONNIE: Sí.

ADAMUS: ¿Cuándo se inventó esto? (Risitas de ella).

BONNIE: Hace mucho tiempo, yo creo.

ADAMUS: Yo creo, Bonnie, que empieza con esa actitud. Tú tienes la actitud, la formación, los antecedentes de vidas previas – “Trabaja por ello, lucha por ello”. Casi hay un sentido de culpa, incluso quizá un poquito de falta de aprecio, si no te pones de rodillas y sufres por ello. Liberemos eso aquí mismo en esta corte de la iluminación, liberémoslo. No se ve bien en ti, como esa blusa lo hace (risitas de ella). No se ve bien.

Así que tienes esta creencia muy profundamente asentada de que tienes que trabajar por ello. La tienes. Tantos de ustedes la tienen. Puedes dejar ir eso, Bonnie. Entonces puedes… dos cosas suceden. Primero que nada, comienzas a disfrutar tu trabajo más que resentirlo. En segundo lugar, te das cuenta de que sencillamente fluye dentro. Sencillamente entra. Es el sueño traído a la realidad. ¿Tiene sentido eso?

BONNIE: Mm Hmm.

ADAMUS: Sí. Pero ¿qué vas a hacer mañana?

BONNIE: Trabajar un poco más.

ADAMUS: Trabajar un poco más. Sí. Sí. Y luego ¿qué? ¿Qué hace falta para tu libertad? ¿Qué hace falta? Y esta es una pregunta para cualquiera de ustedes, porque Linda estará llegando con el micrófono. ¿Qué hace falta?

Sí, Linda traerá el micrófono.

LAWRENCE: Pasión por el descubrimiento.

ADAMUS: Pasión por el descubrimiento. Bien. Bien. ¿Tú tienes pasión por el descubrimiento?

LAWRENCE: La tengo, y he estado viviendo mi sueño. Caminando a través de portales que sencillamente se están abriendo.

ADAMUS: Bien.

LAWRENCE: Más y más potenciales. Tengo tanto que me gustaría compartir con la gente.

ADAMUS: Nah. Naah. Detengámonos ahí mismo. Entiendo lo que estás diciendo. Cauldre me está dando duro por…

LINDA: Eh, espera, espera, espera. Hay muchas mujeres aquí que quieren saber si él es soltero o está disponible (risas).

ADAMUS: ¿Por qué me estás preguntando a mí?

LINDA: Solo estoy… él dijo que tiene mucho para compartir. Tú sabes, solo estoy preguntando.

ADAMUS: Sí, okey. Bueno, aquí bajamos a esa madriguera del conejo.

LAWRENCE: Soy soltero.

ADAMUS: Eres soltero, okey. ¿Quieres dar tu número telefónico o tu correo electrónico?

LINDA: ¿Estás disponible?

LAWRENCE: Estoy disponible.

LINDA: ¡Oooh! (Un par de silbidos en la audiencia) ¿Oíste eso?

ADAMUS: Oh, el servicio de citas de Linda.

LAWRENCE: Estoy bastante – cómo dices – en mi propio…

ADAMUS: ¿Disponible hoy en la noche?

LAWRENCE: … un viaje a mi propio descubrimiento donde sencillamente es como que realmente no estoy buscando nada afuera de mí mismo.

ADAMUS: Bien. Bien. Así que tienes mucho que compartir, y yo te detuve porque – y estoy haciendo esto para irritarlos a todos ustedes – todavía tienes esto de salvar al mundo. Olvídate de ello. Voy a entrar nuevamente en eso en solo un momento hasta que empieces a comprenderlo. Compartir solo por hacerlo, por la expresión, si estás compartiendo con una ardillita, si estás compartiendo con un ser humano o compartiendo con un arcángel, eso es grandioso. Pero no compartas solo para intentar salvar al mundo, y me doy cuenta de que no es lo que quisiste decir, pero…

LAWRENCE: Bueno, se me está diciendo… estoy oyendo cosas allá afuera de que hace falta la conciencia colectiva…

ADAMUS: Espera. Tenemos que parar. ¿Quién te está diciendo?

LAWRENCE: Bueno, ehh… (Adamus ríe) Oh ¡Kryon! Kryon.

ADAMUS: Kryon.

LAWRENCE: Bien. Okey.

ADAMUS: Bueno bien. Por lo menos estás en buena compañía.

LAWRENCE: Que hace falta una cierta cantidad de conciencia colectiva para…

ADAMUS: Tú escuchas a Kryon; ¡no me escuchas a mí!

LAWRENCE: Bueno, estoy trata… estoy escu… estoy abierto a todo. Apegado a nada.

ADAMUS: ¿Qué te está diciendo Kryon ahora mismo? “¡Corre! ¡Corre!”. (Risas).

LAWRENCE: ¡No, no! De hecho, él dice lo mismo.

ADAMUS: ¡En verdad lo dice! (Más risas).

LAWRENCE: Um…

ADAMUS: Quiero que esas voces que cualquiera de ustedes oye sean las suyas propias. En realidad nosotros no hablamos tantísimo con ustedes. En serio. Los humanos, quieren creer que existe un ser superior hablándoles, dándoles orientación. Primero que nada, los Maestros Ascendidos no saben las respuestas. Ellos son viejos muermos. Murieron hace muchos años. No lo entienden. Te van a decir una cosa. Te van a decir que permitas, o van a decir: “Ámate a ti mismo”. No van a entrar en esta queja, queja, queja, como yo lo estoy haciendo ahora mismo (riendo). Ellos lo van a aclarar.

Así que, por favor, entre ahora y nuestra próxima reunión, no más de este “ellas me están diciendo”. Saca eso del vocabulario o nunca regreses otra vez aquí. Lo digo en serio, porque hacia donde estamos yendo no hay lugar para ello. Ellas – ellas son las que establecen las leyes, te dicen cuán veloz puedes manejar. Ellas son las que te dicen que tienes que usar rojo en San Valentín. Siempre es ellas. Ellas son las que te dicen qué pensar y qué hacer. Liberemos el “ellas”. Estoy rastreando contigo, pero sencillamente me encantan estas oportunidades de interponer.

Soltemos el “ellas”. Solo hay uno y eres tú. Atribúyete el mérito por ello. “Me estoy diciendo a mí mismo. Me estoy diciendo a mí mismo. Esa parte que resuena profundo dentro de mí está compartiendo conocimiento profundo que yo ya tengo, pero al parecer solo lo bloqueé”. No más ellas.

“Ellos” no te piden que escribas libros. Te ayudarán. Una vez que decides traer tu sueño a la realidad, oh dios mío, sencillamente hay una legión de ellos. Están aquí para apoyar a la realeza – tú. Pero no dicen: “Necesitas escribir un libro”. Primero que nada, tienen cosas mejores que hacer, y en segundo lugar, no les importa hasta que lo haces. ¿Comprendiste? No les importa hasta que lo haces. Pero ustedes no son peones en este reino. Ellos no te están moviendo por ahí diciendo: “Queremos que hagas esto. Queremos que hagas aquello”. Si eso fuera verdad, solo ¡bum! Supéralo ahora mismo. ¡Termina! Regresa en otra… lo digo en serio. Sí, solo termina, porque de otra manera vas a estar realmente frustrado.

Oh, entonces tenemos que seguir avanzando. ¿Terminamos? (Él asiente con la cabeza). ¿De veras? Okey, bien. Bien. Entonces ¿qué hace falta para la libertad? Dame solo unas cuantas palabras, palabras profundas.

LAWRENCE: Solo hacer y ser.

ADAMUS: Ser. ¿Cómo eres?

LAWRENCE: Humano… ser (riendo un poquito).

ADAMUS: Vayamos un poco más allá (riendo).

LAWRENCE: Sigue tu pasión.

ADAMUS: Sigue tu pasión.

LAWRENCE: Solo sigue tu pasión sin preocupaciones, sin miedo.

ADAMUS: Sin preocupaciones. Bien. Me gustó eso.

Unos cuantos más. ¿Qué hace falta para la libertad? Y no estoy preguntando por mi bien; les estoy preguntando a ustedes. ¿Qué hace falta?

MARIANNE: Para mí, pienso que solo es… solo hace falta amarme a mí misma, porque realmente encuentro que ningún sueño puede hacerme feliz a menos que esté enamorada de mí misma.

ADAMUS: Sí, bien. Bien. Excelente. Y… pero la pregunta que tengo que hacerte es ¿lo estás?

MARIANNE: Ese es el trabajo en curso, porque, porque, tú sabes, en realidad yo descubrí esto el mes pasado que, tú sabes, de hecho tengo todo lo que quiero. En realidad no tengo sueños. Están allá afuera, pero no soy feliz. Entonces…

LINDA: Hmm.

ADAMUS: Hmmm.

MARIANNE: Y esa ha sido la cuestión conmigo por mucho tiempo.

ADAMUS: Sí. Sí.

MARIANNE: Así que lo que tú quieres, sabes, es realmente…

ADAMUS: Trabajo en curso y amarte a ti misma. ¿Qué haría uno como parte de este trabajo en curso?

MARIANNE: ¡Respirar! (Algunas risas).

ADAMUS: Bien, ¿y qué más?

MARIANNE: Pienso que en primer lugar es realmente desconectar mi mente.

ADAMUS: Gracias.

MARIANNE: Porque mi mente es la que está dando vueltas y vueltas y contándome todo tipo de rollos.

ADAMUS: Sí, sí. ¿Cómo se desconecta uno de su mente?

MARIANNE: ¡Respirar! (Ambos ríen).

ADAMUS: ¿Y? ¿Y? Desconectar la mente, respirar, pero…

MARIANNE: Tú sabes, solo dejar más del alma, de la Presencia Yo Soy llegar a la vanguardia.

ADAMUS: Sí.

MARIANNE: Y…

ADAMUS: Sí, lo resumiré. En realidad se trata de la confianza, porque la mente siempre está sin confianza. Siempre, siempre. Cuando respiras, cuando entras a la confianza, no importa qué, una confianza incondicional… bueno, nosotros hablamos mucho de la confianza. No es un nuevo tópico para nada. Pero para la mayoría de ustedes, es una confianza condicional. “Iré un poquito. Pondré un dedo del pie en el agua”. Pero aquí solo estoy hablando de la confianza total amplia y abierta.

MARIANNE: Exactamente. Y, sabes, la única vez que he estado realmente feliz es cuando he confiado totalmente y he estado totalmente en contacto conmigo misma.

ADAMUS: Sí.

MARIANNE: Y por alguna razón en estos últimos meses, es solo… de hecho, un montón de viejos aspectos han surgido, y estoy tratando de integrar los viejos aspectos.

ADAMUS: Ahora bien, usaremos esto como una continuación de nuestra disertación sobre los sueños. Entonces entras a la confianza, te empiezas a sentir bien, empiezas a sentirte equilibrada, y comienza a suceder.

Ahora bien, lo que sucede de inmediato en esta realidad es que los otros empiezan a atacarla. Y no solo eres tú atacándola, sino que los otros empiezan a atacarla. “Estás loca. ¿Qué estás haciendo? Actúa como el resto de nosotros. ¿Qué está mal contigo?”. Tú sabes, “¿Por qué tienes que ser tan diferente?”. Tienes que estar preparada para eso. Tienes que estar preparada. La mayoría de ustedes son muy sensibles respecto a lo que la otra gente piensa de ustedes. Así que una vez que ellos empiecen a atacar, ¿cómo vas a permanecer en ese equilibrio?

MARIANNE: Yo encuentro que, sabes, el ataque principal es de mi propia mente.

ADAMUS: Sí.

MARIANNE: Y no escuchar lo que mi mente está diciendo, porque no puedo escuchar lo que otra gente me dice, sino que estoy tratando de no escuchar a mi propia mente, que a veces se pone tramposita.

ADAMUS: Sí. Bien. Entonces solo quiero resumir aquí. El trabajo en curso; ¿cómo vamos sencillamente a lograr pasar por él, porque de otra manera esto podría tomar, mucho, mucho tiempo?

MARIANNE: Recientemente he estado hallando que sencillamente es hacer esa elección, y a veces puedes ver la elección justo frente a ti, y sabes, es solo dar ese paso. Y ahora puedo ver que está llegando al punto donde no puedo dar ese paso y permanecer equilibrada y centrada.

ADAMUS: Y con todos ustedes me gustaría que ya fuéramos más allá de los pasos, porque, saben, un paso conduce a otro paso que conduce a otro paso, y conduce a uno para creer que ellos están haciendo progresos, pero en la realidad solo es un montón de pasos. Si les gustan los pasos, eso está bien. Pero en esta nueva era, quiero abrir brecha. Ya no solo pasos, sino realmente abrir brecha en ese techo de cristal.

Bien. Uno más. ¿Qué va a hacer falta? ¿Qué va a hacer falta para la iluminación?

LINDA H: Voy a ponerme de pie, puesto que no es normal que yo haga esto. Pero voy a pararme aquí y decir que, uh… hay varias cosas este mes que me han dado el susto de mi vida, pero…

ADAMUS: Bien.

LINDA H: Pero es… yo no necesariamente sabía que eran sueños, pero se manifestaron.

ADAMUS: Sí.

LINDA H: Desarrollé una relación con alguien que ni siquiera conocía que ha sido selecta y tan entrañable para mí que ni siquiera esperaba, no pensaba en mi mente, pero está aquí y es real y es todo lo que quería que ni siquiera sabía que quería.

Manifesté una relaci… bueno, tenemos una familia grande, y cada año un miembro de nuestra familia celebra una reunión familiar, y era mi año de celebrarla.

ADAMUS: Mm hmm.

LINDA H: Y tenemos 75 personas en mi familia cercana.

ADAMUS: Querida Linda, ¿cuál fue mi pregunta?

(Ella hace una pausa)

¿Ves lo que ocurre?

LINDA H: Ellos… sí. Ellos no podían recibir. Yo dije, “Yo soy una gran manifestadora…”.

ADAMUS: Linda…

LINDA H: Puedo hacer que suceda, y ellos…

ADAMUS: ¿Cuál fue la pregunta?

LINDA H: … no la harían.

ADAMUS: La pregunta.

LINDA H: Ellos…

ADAMUS: ¿Qué va a hacer falta para abrir brecha? ¿Qué va a hacer falta para la iluminación? Y tú estás dando un ejemplo maravilloso, contando historias.

LINDA H: Okey.

ADAMUS: ¿Qué va a hacer falta? Sé realmente clara.

LINDA H: Bueno, entonces no entiendo qué, heh… lo último que pasó fue otra relación que ni siquiera sabía que quería o necesitaba o algo, y está aquí.

ADAMUS: Sí.

LINDA H: Así que okey, si estoy contando la historia, no sé…

ADAMUS: ¿Ves lo que ocurre?

LINDA H: … de qué otra manera explicarlo.

ADAMUS: No, no. Ve lo que ocurre. Ahora bien, no es por hacer abstracción de tus experiencias para nada, pero donde estamos yendo, todos nosotros en esta Corte Real de la Iluminación, también se trata de la claridad. Se trata de la claridad.

¿Qué va a hacer falta, Linda? Una palabra. ¿Qué va a hacer falta para abrir brecha para tu iluminación, para tu libertad? Tú no eres libre. Verdaderamente ninguno de ustedes lo es ahora mismo. Están acercándose. Dando pasos. Trabajo en curso. ¿Qué va a hacer falta? Y esto se relaciona directamente con nuestra disertación sobre los sueños. Tienes un sueño de libertad, pero es un sueño. No está aquí. ¿Qué va a hacer falta? Y no se trata de nadie más o algo más, Linda, tú casi, estás exacto sobre ello. Está en la punta de tu lengua. ¿Qué va a hacer falta?

(Ella hace una pausa)

Claridad, Linda. Claridad.

Claridad, Shaumbra. Claridad.

Verán, es tan fácil distraerse. Es tan fácil meterse a las historias y asuntos. Solo claridad. La claridad también es una actitud. De veras lo es, precisamente como la maestría, precisamente como la iluminación y la ascensión. Claridad. Claros en cuanto a sus sueños, claros en cuanto a sus elecciones, claros en cuanto al Yo Soy.

Lo vemos todo el tiempo – lo vemos aquí, lo vemos en los talleres que hacemos – la distracción. Marcharse, persiguiendo conejos, persiguiendo entidades, persiguiendo, “Bueno, ellas me dijeron”. Ellas no les dijeron, y si lo hicieron, no regresen aquí. Así de simple. Duro, pero simple.

No vamos a entrar en todo eso. Esto se trata de la claridad, del claro, cristalino Yo Soy el que es el sueño, pero también eso está entrando.

El Sueño Del Alma

Mis queridos amigos, este cuerpo físico de ustedes se está preparando él mismo para aceptar la verdadera naturaleza cristalina de tú mismo, tu alma, tu Yo Soy-dad. Es el sueño. Oh, muchos otros sueños, muchas otras cosas que les gustaría hacer, pero el verdadero sueño o el verdadero deseo del alma era en la encarnación presente. La encarnación presente. No estar en dos lugares o mil lugares o diez mil al mismo tiempo, sino estar juntos de vuelta. Claridad aquí mismo. Personificando a este cristal – y cuando digo cristal, no estoy hablando de las piedras; estoy diciendo que cristal significa claro – claridad, puro. Así que esta naturaleza cristalina de lo que ustedes llamarían el alma se está preparando para entrar.

El sueño. El sueño atemorizante, puesto que ustedes lo han estado persiguiendo. Ustedes han sido un trabajo en curso, como diría Marianne, por tantas vidas. Lo han estado estudiando. Han estado en las iglesias, creando las iglesias. Han estado en sociedades místicas, organizaciones secretas, todo lo demás. Pero de alguna manera, esos fueron pasos a lo largo del camino, incluso quizá pasos necesarios o pasos de experiencia. Es hora de que dejemos de dar los pasos.

Este cuerpo de ustedes, Linda y Roy y Edith y todos ustedes, este cuerpo se está preparando para aceptar al Yo Soy. Es una estructura cristalina verdadera que no ha estado antes en lo físico, pero está entrando. Necesita claridad. Necesita la actitud. Necesita el sueño, y este sueño es el más grandioso de todos los sueños. Es el sueño del alma – estar juntos y presente dentro de esta experiencia física; ser humana y divina simultáneamente, ya no separada, estar en y ser de esta realidad con todo su sí mismo. Este deseo del alma, si toman un momento para sentirla, al alma ya dentro sí misma. El alma dentro de sí misma.

El alma creó este aspecto que entraría a las experiencias humanas antes de que toda ella entrara. Y le dio a este aspecto humano, que ha tenido, muchas, muchas vidas, un alto grado de libertad y libre albedrío. Pero hay veces en que el alma ha sustituido o desechado algunas de las cosas del humano. Le ha dado al humano un línea muy, muy, muy, muy, muy larga. Y este humano es el alma, pero el alma en su brillantez no mandó de inmediato todo de sí misma dentro de sí misma. El alma dijo: “Para conocerme a mí misma y amarme a mí misma, voy a sumergirme completamente dentro de mí”. Y en ese momento, este aspecto, este fragmento del alma que entraría a la experiencia humana, fue adelante, pavimentando el camino, abriendo el camino o ajustando las frecuencias para que finalmente la entera Yo Soy-dad pudiera estar presente dentro de sí misma.

Su… este cuerpo que ustedes tienen, esta mente con la que trabajan, esta es la vida, es el contenedor, el vehículo por el cual el alma entrará. Pero no forzará su camino. No puede forzar su camino hacia sí misma. Esperará pacientemente, hasta que esta parte de sí misma que es humana esté lista, tenga claridad, tenga la actitud, y esté dispuesta a recibirla dentro del cuerpo físico.

Ustedes son el alma; pero son, de alguna manera, solo una sombra del alma también. El alma ahora mismo está diciendo: “Paul, estoy aquí mismo”. Yo soy tú, tú eres yo. En realidad no hay separación, pero fui tan maravillosamente lista, que te creé, Paul, para ir primero antes de que todo Paul entrara”. Dijo: “Pero Paul, te amo porque me amo a mí, así que esperaré hasta que estés listo. Incluso si parece que te pierdes, lo cual sé que no harás, voy a esperar hasta que tú estés listo, Paul, porque Paul, cuando digas que estás listo, entonces sabré que yo estoy lista”.

No tenemos espacio para la distracción, para “ellas” o para “los otros”. Ya no tenemos espacio o paciencia para los pasos. No tenemos tiempo para la distracción. Es ahorita. Ahora mismo. Aquí mismo. Punto. El alma lista para entrar.

PAUL: Yo estoy listo.

ADAMUS: Ella quiere entrar a ese cuerpo, a este ser, a esta experiencia. De manera que hago la pregunta, querido humano de Paul, ¿qué hace falta? ¿Qué hace falta? Por eso estamos hablando de los sueños. Este es el sueño del alma y también del humano. ¿Qué hace falta?

Yo dije que se deshagan del resto de sus sueños. Son frívolos. Eran distracciones. Estaban desperdiciando energía, desperdiciando mi tiempo. Desháganse de ellos. Libérenlos. Solo los sueños reales, el sueño del alma y el humano. El sueño de Paul o el sueño de Joanne o Terry o quienquiera que resulten ser. Es una dinámica asombrosa que está ocurriendo ahora mismo. Y, querida Linda, esa alma quiere entrar a este cuerpo, y tienes que estar clara sobre ti. No más historias, No hay espacio en esta corte real para las historias. Solo experiencias. Solo realidades. Eso es todo.

Tomemos una respiración profunda. Respiración profunda.

¿Qué acaba de pasar? Perdí mi café. ¿Qué acaba de pasar? ¿Alguien? Algo muy interesante acaba de pasar. Sí.

Continúa …

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