cuarta dimension

Gonzalo Vargas Acosta
gonzovar@hotmail.com

Hace poco me preguntaron ¿qué es eso de la cuarta o quinta dimensión?

Y desde mi corto entendimiento ahora quiero explicar lo que poco a poco voy entendiendo sobre ello, que es mi experiencia, mi aprendizaje, correcto o incorrecto, simplemente mi viaje.

Lo primero que debemos entender, es que siempre estamos donde prestamos nuestra atención. Tú vibras donde pones tu atención o donde tú quieras estar. Y podemos vibrar en amor o podemos vibrar en miedo, no existe otra manera de vibrar o de sentir o de estar. Siempre desde este plano físico que nunca dejará de ser dual y donde nuestro personaje ego siempre estará presente. Por lo tanto, podemos estar en este mundo con más o menos miedo o simplemente aprendiendo a tener conciencia no dualista.

Todo esto significa que cada uno elige si desea o no tener conciencia de lo que verdaderamente su ser es o seguir viviendo el miedo de este mundo. Tener conciencia de unidad, volver a casa, o simplemente vivir en más o en menos dualidad, con mayor o menor miedo, y de esto último es de lo que se tratan las dimensiones: -Qué nivel de dualidad tengo o quiero vivir-.

Por tanto, al hablar de dimensiones lo estamos haciendo desde la experiencia física, no desde una experiencia espiritual, porque en un mundo dual todo es dual y no podemos tener experiencias espirituales, podemos tener conciencia de espíritu, conciencia no dualista, conciencia de unidad, todo ello en un mundo dual.

Al entender mi nivel de dualidad, poco a poco puedo, en cierta medida, si elijo al maestro correcto, comenzar mi regreso a casa. Como también puedo vivir en este mundo dual entendiendo a mi personaje e ir poco a poco alejándome de él, y avanzando hacia el despertar. Y como comentaba la principio, siempre estaré donde preste mi atención.

Lea:   Adiós a la invasión de los Seres de Bajo Astral

Acercándonos a la pregunta original, en este mundo dualista, la tercera, cuarta o quinta dimensión forma parte del juego del ego, me explico:

Tres dimensiones significa: ancho, alto y largo. Si agregamos la temporalidad a estos tres aspectos, estamos hablando de cuarta dimensión. Si miramos estos cuatro elementos, los seres humanos vivimos en la cuarta dimensión, tres elementos espaciales y uno temporal, y el elemento temporal surge porque necesitamos el tiempo para movernos.

Si contemplamos esta dimensión en su totalidad, vemos que es limitante, nos limita el tiempo.

La quinta dimensión es un estado de quietud insondable, una serenidad más profunda, un estado de conocimiento del universo mucho más profundo, donde poco a poco vamos acortando el tiempo y lo intemporal surge.

Pero sigue siendo un estado como la cuarta dimensión, con los elementos de ésta. Todo sigue siendo una trampa, porque pasamos de una matriz a otra, una nueva ilusión, menos densa pero una ilusión al fin. Es un estado de dualidad donde seguimos teniendo nuestro personaje, donde el ego nos seguirá representando. Sólo cambia el tipo de juego, ya que a ese personaje que nos identifica no queremos perderlo.

El tránsito de la cuarta a la quinta dimensión es muy sutil, y muchos ya lo están haciendo. Pero para que esa quinta dimensión surgiese, el ego tuvo que crearla.

Nuestro personaje colectivo, el inconsciente colectivo llamado ego, al ver que nosotros comenzábamos a percibir la vida de otra forma, al ver que podíamos entender la cuarta dimensión como un juego o una mentira, y que podríamos vivir de otra manera, alejados de su sombra, comienza a preocuparse, agitarse, y al hacerlo crea otra nueva opción dual, crea la quinta dimensión para que sigamos en el juego del personaje, para que nuestro juego continúe. Cambiamos una película por otra.

Lea:   Cómo Equilibrar y Alinear los Chakras Usando Hierbas

Es un juego más sutil y menos doloroso porque si en la cuarta dimensión al avanzar, al entender la dualidad, comenzamos a dejar de jugar este juego, digamos que figurativamente, reducimos nuestro porcentaje dual en un diez por ciento, y en la quinta dimensión ese personaje se podría reducir un par de tantos más o quizás un alto porcentaje, pero seguiría siendo parte de la dualidad.

Por tanto cuando ponemos nuestra atención en ese cambio de dimensión, seguimos en el juego, seguimos haciendo caso al personaje. Pero yo puedo elegir no jugar y desear volver a casa, volver a la fuente, donde la mente es una con la totalidad y allí es cuando comienza a deshacerse verdaderamente el ego.

Se acaba la amnesia y comenzamos a recordar de dónde somos y quiénes somos.

Al final no importa lo que suceda en el mundo, seguirá siendo dual, lo importante es lo que eres capaz de hacer con tu conciencia y si comienzas a recordar, o simplemente deseas seguir jugando este juego.

Gonzalo Vargas

Menú de cierre

Send this to a friend