3D (4)

Yo decía más arriba que cuando usted no es atendido, es porque está haciendo dos oraciones opuestas.

Pues bien, para completar mejor la idea, le digo que usted siempre es atendido: positiva o negativamente. Porque, entre dos órdenes opuestas y contradictorias, en una usted cree mucho más que en la otra. Y, en estos casos, generalmente usted pone mucha más emoción, mucha más energía, en el pensamiento negativo.

Ocurre muchas veces, también, que usted mentaliza durante diez o quince minutos por día aquello que usted desea y pasa el resto de las veintitrés horas y cuarenta y cinco minutos mentalizando que "es inútil, eso no sucederá".

Un día, una señora me vino a buscar porque estaba afligida, ya que su marido había dejado de prisa la ciudad donde vivían y no le había dicho a donde iría a quedar, pues no quería que nadie supiese su paradero, por razones de negocios. Los días pasaban y el marido no telefoneaba. Ella no sabía dónde se encontraba ni que era de la vida de él.

Yo le dije: – Hable mentalmente con su marido y pídale que le telefonee.

– Pero yo no sé dónde se encuentra –respondió ella.

– No importa –repliqué–. Hable en su pensamiento. Para el pensamiento no existe espacio, ni distancia, ni barrera. Vea a su marido delante de usted y dígale que le telefonee. Él recibirá su recado a través del subconsciente y atenderá su deseo.

La mujer halló la idea un tanto estrafalaria, pero fue confiada para su casa.

Una semana después volvió y me dijo que nada había sucedido.

– ¿Pero usted está mentalizando como yo le dije?

– Sí –respondió ella–. Hasta voy a una iglesia y pido, pido mucho para que él me telefonee.

–¿No será que usted está dudando de que eso pueda suceder?

Ella reconoció que, en el fondo, no creía mucho en eso, aunque deseaba que aconteciese.

Insistí en que podía tener la absoluta certeza de que él le telefonearía.

Dos días después ella vino corriendo a contarme que su marido había llamado tres veces en aquel día para hablarle, pues las dos primeras veces no le había encontrado en casa.

Usted necesita creer. Deshágase de las barreras negativas. Su mente es cósmica, es universal, y usted puede entrar en contacto con todo el universo.

Cierta vez, estuvo conmigo una señora que sufría ataques. Le di una oración por la cual ella se consideraría curada, con su cerebro y su mente funcionando correctamente, en la justa y recta orden divina.

Tiempo después ella volvió bastante decepcionada. Cada vez que notaba que habían terminado los ataques, era entonces cuando volvían.

Ahí estaba una oración adversa. Cuando los ataques cesaban, en la mente de ella surgían sentimientos de duda y desconfianza: ¿será que pararon realmente?, ¿será que hoy me dará de nuevo?

Esos sentimientos de miedo, de expectativa y de incertidumbre, estaban uniendo de nuevo la mente a la programación de los ataques y todo acontecía de acuerdo a ello.

Esto me recuerda una frase de Jesucristo: "Quien pone la mano en el arado y mira hacia atrás, no es digno de mí".

Al pedir, no se vuelva hacia las imágenes de la dolencia. Imagínese recuperado y perfecto. Fije en la mente sólo la imagen verdadera. Y su subconsciente reaccionará de acuerdo a ello.

Tener fe es creer que la imagen colocada en la mente se vuelve realidad física.

"Sea hecho conforme a lo crees", dijo Jesús.

EL PODER INFINITO DE SU MENTE

Lauro Trevisan

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