USE LA FUERZA DE LA SUGESTIÓN PARA VENCER

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Existen dos corrientes en el mundo: la positiva y la negativa.

Las personas que, desde la infancia, se sumergen y son sumergidas en la corriente negativa, llevan una vida desagradable, llena de defectos y de infelicidades. Sienten necesidad de agua limpia pero viven hundidas en el lodo. Cualquier palabra que les sale de la boca viene compuesta de malos fluidos, como la amargura, la amenaza, la angustia, la frustración, el odio, la envidia, el celo. En los negocios procuran siempre pasar debajo de la puerta. Nunca levantan la cabeza, por vergüenza o por miedo. Para esas personas, todo es malo, es feo, es peligroso, es azaroso. Cuando se casan, ya entran en ese camino desconfiando que no dará resultado y miran con desconfianza a su pareja. Si esas personas tuvieron formación religiosa, se conformarán con la amargura diciendo que nacieron sólo para sufrir, a fin de pagar los pecados, aplacar la ira divina y, de esta forma, conseguir un lugarcito en el cielo, aunque sea en el último agujero. Si no tuvieron formación religiosa, maldecirán a la vida.

Es preciso, entretanto, saber que una reprogramación mental hace milagros.

Por otra parte, quien nació sumergido en la corriente positiva, o sea, en el envoltorio del amor, de la alegría, de la seguridad interior, en la certeza de que la vida reserva siempre lo mejor, enfrenta con entusiasmo cada paso y es un victorioso nato. Cree que la vida es un don maravilloso para ser usufructuado y, de hecho, la vida acaba ofreciéndole todo lo que desea. Descubrió que dentro de sí existe un Poder Infinito y que basta pedir socorro a este poder, con convicción y fe, para obtener lo que le es debido como ser humano creado a imagen de Dios. Él es envuelto por un aura positiva y todo en su entorno le trae satisfacciones. Todo lo que sale de su boca es, en la mayoría de las veces, mensaje de fe en la vida, en las personas, en el Creador, en sí mismo. Sus ojos brillan con la fuerza del vencedor, su cabeza se yergue airosa y su cuerpo marcha firme, sabiendo hacia dónde, cómo y porqué.

El mundo está dividido en dos tipos característicos de personas y, en el medio, los más o menos.

Emile Coué ya había escrito, hace mucho tiempo, que "el hombre es aquello que piensa".

Desde las primeras horas del día usted recibe innumerables mensajes, que accionarán su pensamiento. La radio, el diario, las personas, los carteles, las imágenes, los gestos, en fin, todo lo que entra por sus sentidos va a poblar su mente, que, a su vez, será impresionada por la fuerza de la sugestión de cada mensaje. Es por eso que se afirma que la sugestión ejerce una fuerza incalculable en la programación mental de cada persona.

Por la autosugestión positiva usted puede determinar que el subconsciente alcance lo que usted desea. En el subconsciente residen el Poder Infinito y la Sabiduría Infinita, que actúan de acuerdo a las impresiones recibidas en forma marcante y unívoca.

Cuando usted está con dolor de cabeza, puede sugestionar al subconsciente afirmándose a sí mismo que está con perfecta salud y que siente la cabeza liviana, descongestionada y sedada, y el subconsciente transformará esta orden en una realidad física.

Conocí a una pequeña que, acosada por un fuerte dolor de cabeza, se sentó en una poltrona, cerró los ojos y, calmadamente, comenzó a repetir con fe: "Está pasando, está pasando, está pasando". Continuó repitiéndolo durante algunos minutos y el dolor pasó completamente.

La sugestión, en verdad, es una fuerza poderosa, que debe ser utilizada en su beneficio. La sugestión presiona el botón del subconsciente y le hace abrir las compuertas del poder y de la sabiduría. La sugestión tiene más fuerza que la realidad y torna sumisa a la mente subconsciente.

Si usted hipnotiza a una persona y le sugiere que ella está con un calor terrible, ella sentirá inmenso calor y reaccionará como quien está en un verano insoportable, aunque el ambiente sea intensamente frío. El subconsciente no tomó conocimiento de la realidad y sólo tomó conocimiento de lo que le fue determinado por la sugestión.

Realice el experimento de acercarse a una persona y dígale: "¡Caramba, qué pálida está! ¡Santo Dios, usted está enferma!". Ella quedará impresionada y hasta se sentirá enferma. Es el poder de la sugestión.

Si usted le dice a una amiga: "¡Oh, qué bonita estás!", su amiga quedará radiante y se sentirá realmente linda.

La vida toda está hecha de sugestiones. Positivas y negativas.

La sugestión puede curar y puede enfermar a una persona.

Puede enriquecerla y puede empobrecerla. Puede elevarla y puede rebajarla.

Emile Coué, quien trabajó mucho en la cura por el proceso de la sugestión y la autosugestión, enseña un método muy simple, práctico y que da grandes resultados. Manda él que la persona repita veinte veces, a la noche y por la mañana, la siguiente frase: "Todos los días, desde todos los puntos de vista, voy yendo cada vez mejor y mejor en todos los sentidos". La afirmación debe ser hecha con los ojos cerrados, con sentimiento, y de tal forma que usted pueda oír sus propias palabras, como si fuese una letanía.

Los mejores momentos para ese ejercicio son a la noche, acostado, cuando usted ya está queriendo conciliar el sueño, y a la mañana, cuando acaba de despertarse y todavía está en estado de semi somnolencia.

La frase señalada por Coué es completa y encierra todo lo que usted desea. Esta sugestión, repetida en momentos estratégicos, le dará resultados maravillosos.

Emile Coué, quien pasó toda la vida trabajando en el mundo de la mente, después de innumerables experiencias, llegó a las siguientes conclusiones:

"Cuando la voluntad y la imaginación están en conflicto, es siempre la imaginación la que vence, sin ninguna excepción. En la lucha entre la voluntad y la imaginación, la fuerza de la imaginación está en razón directa a lo encuadrado en la voluntad".

Y concluye Coué que, "cuando la voluntad y la imaginación están de acuerdo, se multiplican el poder y la fuerza tanto de la voluntad como de la imaginación".

He ahí un descubrimiento fantástico para usted: el uso de la imaginación para obtener lo que desea. La imaginación siempre vence a la voluntad. Le ocurre en la vida no tanto lo que usted quiere que acontezca, sino lo que usted IMAGINA que acontecerá.

La imaginación y la sugestión generan la realidad porque accionan el subconsciente en esa dirección.

Recuerdo una humorada, que puede ilustrar el hecho. Hacía apenas cinco minutos que la clase había comenzado, cuando un alumno levantó el brazo y pidió a la profesora:

– Profesora, ¿puedo ir a beber agua?

– No, ahora no. Debía haber bebido antes de la clase.

Cinco minutos después, el mismo alumno:

– Profesora, ¿puedo beber agua?

– No, no puede.

Ni bien pasaron otros cinco minutos, el alumno volvió pedir:

– Profesora, ¿puedo tomar agua? Estoy con una sed insoportable.

– Pues, piense que está con frío y la sed pasará.

Cinco minutos después:

– Profesora, ¿tiene una manta?

Es una anécdota. Mas, podría haber sido verdad. La sugestión todo lo puede.

EL PODER INFINITO DE SU MENTE

Lauro Trevisan

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