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Cuando la persona duerme, la mente consciente está pasiva, desligada, pero el subconsciente está funcionando normalmente.

Usted puede aprovechar ese momento en que la mente consciente, usualmente llena de imágenes negativas, de miedos, de traumas, de oposición y condicionada por hábitos compulsivos, está adormecida para grabar en la mente subconsciente de su hijito mensajes benéficos.

Usted puede usar ese método para curar la enfermedad de su pequeño o para limpiar malos hábitos de la mente del niño, como, por ejemplo, el hábito de hacer pipí en la cama por la noche, de tartamudear, de ser irritable y nervioso, de ser desobediente, de no caminar, de no hablar, etc.

El subconsciente está siempre despierto. Todo aquello que el subconsciente acepta como verdadero, él lo cumple; por tanto, he ahí un momento adecuado y muy propicio para que usted ayude a su hijito. Los resultados serán maravillosos.

Cuando su hijito esté durmiendo, diríjase a él y, a una distancia de más o menos medio metro, háblele cariñosamente de aquello que usted desea que ocurra en él. En primer lugar, dígale que lo ama mucho, que todos sus familiares –el padre, la madre, los hermanos– lo aman mucho y que él es muy querido, pues puede ser que la causa de su problema sea un sentimiento de rechazo.

Enseguida dé órdenes claras y directas. Si él hace pipí en la cama, diga esto:

"Mi hijo, tú eres sano, tú eres normal, tú eres perfecto, por eso, cuando sientas deseos de hacer pipí despertarás e irás al baño. Al sentir la necesidad de hacer pipí despertarás e irás al baño. Harás pipí normalmente y volverás a la cama y dormirás un sueño tranquilo y saludable. Sé que tú eres sano. Todos tus órganos te obedecen. Ahora tú has decidido que te levantarás cuando quieras hacer pipí, y por eso siempre te despertarás cuando sientas la necesidad, y harás pipí en el baño, volverás después a tu camita y dormirás un sueño tranquilo y saludable. Todos estamos contentos contigo. Ahora todo está bien contigo. Muy bien. Buenas noches".

Si el niño no consigue caminar, vaya todas las noches junto a él y cuando esté dormido dígale con sentimiento y convicción:

"Mi hijo, nosotros te amamos mucho. Tú eres muy querido por mamá, papá y tus hermanitos. Todos nosotros te adoramos. Tú eres maravilloso, eres inteligente, eres fuerte, eres sano. Tú eres hijo de Dios perfecto, por eso puedes caminar normalmente. Tus huesos son firmes, tus músculos son firmes, tus nervios son firmes y tu mente dirige correctamente tu caminar. Dios está contigo. Dios es tu fuerza. Dios quiere tu salud y por eso, mañana tú caminarás normalmente. Mañana sentirás ganas de caminar normalmente y vas a caminar normalmente. Hazlo, no tengas miedo. Dios te está guiando. Todo es correcto. Tú eres perfecto, fuerte y sano. Mañana sentirás deseos de caminar y vas a caminar. Ahora duerme bien, duerme con Dios. Mientras duermes, el Poder Curador Divino estará restableciendo el orden y la salud de tu mente y de todo tu cuerpo. Buenas noches".

El subconsciente recibirá las órdenes y, por la fuerza de la repetición, aceptará la sugestión, la determinación, y cumplirá.

Se puede grabar uno de esos mensajes en un grabador y hacer que esa orden sea repetida durante toda la noche, de quince en quince minutos, por ejemplo.

Da mejores resultados, sin embargo, la presencia real de la madre, porque en ella confía el pequeño y cree; además de eso, de ella se desprende una energía curadora que actuará, juntamente con las palabras, en la mente del niño. Pero, todos los métodos y todos los esfuerzos son válidos. Es preciso, en tanto, creer en la fuerza restauradora del subconsciente.

"Para aquel que cree, todo es posible", dijo Jesucristo.

Si la fe puede mover montañas, con mayor facilidad podrá moverlas causas de la enfermedad y de la atrofia, haciendo que la Presencia Divina se manifieste con toda plenitud en el ser humano.

Haga, crea, persista. Y el milagro ocurrirá.

EL PODER INFINITO DE SU MENTE

Lauro Trevisan

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