Matthieu Ricard, un monje budista tibetano de origen francés de 70 años de edad, vive en una región remota de Nepal y presenta una alta actividad de bienestar y de emociones positivas durante sus meditaciones. No en vano, científicos de la Universidad de Wisconsin (EE.UU.) establecieron que Ricard es el hombre más feliz del mundo tras analizar la actividad de su cerebro en el marco de un estudio de 12 años sobre meditación y compasión.

En declaraciones a GQ, Ricard advierte que el factor clave que puede matar la felicidad es el hábito dañino de compararse con los demás. “La comparación es el asesino de la felicidad”, comenta Ricard. En relación al problema del consumismo y la atención que muchos prestan a los bienes ajenos, el monje recordó un dicho tibetano: “Estar contento es como tener un tesoro en tu mano. Aprécialo cuando viene y nunca lo eches de menos cuando no viene“.

sciencefreak / Pixabay

Por paradójico que parezca, el hombre más feliz no está nada contento con algo que le causa malestar. Se trata precisamente del “absurdo” título que ha adquirido y del que ya no puede deshacerse. “Conozco a monjes más felices, de verdad. Es absurdo”, se lamenta Ricard. Al convertirse en una estrella del mundo budista, incluso pidió consejo a Dalai Lama que, por su parte, señaló que no era la hora de esconderse del mundo. “Si el mundo quiere que seas el hombre más feliz, que así sea“, recuerda Ricard sus palabras.

Fuente: RT

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