Del 8 al 12%

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Estas reflexiones nos permiten meditar acerca de los mundos Superiores; acercarnos a nosotros con nosotros mismos, y abrir sin temor el corazón al Divino Influjo de LAS COMUNIDADES DE LO ALTO a través de una conducta sincera, real, limpia y de auto comprensión, de clarificación mental personal, destruyendo los nudos mentales que derivan de creencias limitadas, pobremente fundadas, y por ello erróneas por inexactas, a través de practicar y sentir en espíritu y en verdad amor y gratitud, no solo por los semejantes sino por todo lo creado.

Más, es necesario que para eliminar los engramas de la mente humana analicen sus creencias religiosas, las procesen, y conozcan a fondo el significado real y verdadero de ellas, y realicen que los pobladores de este mundo, con el 8 al 12% de coeficiente intelectual hasta ahora alcanzado, jamás podrán acabar de conocer ni contener AL UNO e INFINITO ni encerrarlo en religiones e ideologías.

Semejantes pretensiones, irrealizables por inalcanzables, lo único que han producido es lo que hemos conocido a través de la historia: Tortura y destrucción de innumerables vidas; separaciones entre los humanos de las distintas naciones de este mundo, por creer que con ese porcentaje mental tan bajo encierran a lo que denominan DIOS en una iglesia, como si fuera algo finito o concesión de unos cuantos.

Con tal pretenciosa por sectaria actitud, que implica exclusión entre los humanos por la diversidad de pensamiento y creencias que les es común por la ausencia de coincidencia respecto al concepto que de lo Divino se tiene por los distintos grupos en que la propia humanidad se encuentra dividida con motivo de las diversas religiones que en su libertad profesan, se apartan cada vez mas del postulado que insta a la humanidad a “AMARSE LOS UNOS A LOS OTROS”.

Es necesario pasar del creer al saber; de las creencias religiosas al conocimiento profundo y verdadero de la sabiduría que se encierra en los textos sagrados, evitando las interpretaciones superficiales de éstos, mediante una preparación seria, sincera y profunda, que implica realizar estudios metódicos y sistemáticos previos para comprender el verdadero significado de sus profundas enseñanzas.

Tales erróneas interpretaciones se derivan de la profunda naturaleza de dichas enseñanzas y del limitado coeficiente mental hasta ahora alcanzado por la humanidad terrestre para comprenderlas, asimilarlas y practicarlas, el cual, por consecuencia, resulta insuficiente para escudriñarlas a cabalidad, lo que les impide comprender su verdadero significado en forma abierta e imparcial, libre de prejuicios, lo que es comprensible tomando en cuenta que la referida humanidad actual es mentalmente menos que 2 a la tercera potencia porque, 2 por dos, (primera potencia), es igual a cuatro; por 2, (segunda potencia), es igual a 8, por 2, (tercera potencia), igual a 16, porcentaje que de acuerdo con la ciencia moderna rebasa la máxima capacidad mental hasta ahora obtenida por la mayoría en condiciones normales, ya que atribuye a los genios y a los altos científicos generalmente un 12% de coeficiente intelectual.

En contraposición, aquello que llaman DIOS, constituido por los universos contenidos infinitamente unos dentro de otros y por sus diferentes dimensiones y frecuencias de luz de que se ha hablado con anterioridad, se resume como N a la N potencia, es decir, el Infinito multiplicado al Infinito, incluida la mente que los regula a todos, que es MENTE, ESENCIA, PRESENCIA, POTENCIA e INMANENCIA INFINITAS.

Analicémoslo:

Si usted multiplica 1000 a la tercera potencia, obtiene: 1000 por 1000, primera potencia = 1000,000 un millón; por 1000, segunda potencia, = 1,000,000,000, mil millones, por 1000, tercera potencia = 1000,000,000,000, es decir, un millón de millones que se denomina en forma correcta como un billón; eso es nomás mil a la tercera potencia.

Ahora imagine el numero más grande que pueda concebir, escrito con todos los ceros que pueda usted anotar en toda la superficie de la tierra y el propio universo, y multiplíquelo por un número igual, y el resultado obtenido, por grande que nos parezca, será solo ese número elevado a la primera potencia, luego multiplique el resultado de esa potencia nuevamente por el número original, y así sucesivamente cada resultado, de forma que cada cifra que le vaya dando esa serie de multiplicaciones por el número original infinitas veces, será inimaginable, que con todo, es más pequeño que DIOS, porque DIOS es infinito, ¿se da cuenta?

¿Como pretende, pues, la humanidad, en esas condiciones de bajo desarrollo de coeficiente intelectual considerar que DIOS tenga tal o cual forma?

Consideremos que si en su mayoría la humanidad actual se conforma por hombres y mujeres con un coeficiente alcanzado entre un 8%, a un 12%, luego, entonces, significa a esta humanidad ser padres del 8% al 12%; profesionistas del 8% al 12%; religiosos del 8% al 12%; hijos del 8% al 12%; políticos del 8% al 12%; científicos del 8% al 12%,; pensadores del 8% al 12%; filósofos del 8% al 12%; y así, ad infinitum, hasta arribar a que en este mundo sus habitantes son terrícolas del 8% al 12%.

Así, pretender que a DIOS se le puede contener en una iglesia específica, en la mente, o que La Divinidad es propiedad de un grupo, ideología o religión en especial, constituye una gran falta de comprensión y de ausencia de conciencia de la realidad cósmica existente, lo cual es comprensible porque desconocen la infinidad de dimensiones, frecuencias de luz, densidades vibratorias y longitudes de onda y sintonía que constituyen los universos, que son como los escalones de una escalera ascendente infinita, en que por el alto grado de evolución que sabemos tienen el SEÑOR JEHOVA y el SEÑOR JESUCRISTO, se les ha llegado a considerar DIOS, en cuyo respetuoso término incluyen al ESPIRITU SANTO, pero no tienen claridad para explicar su naturaleza, su realidad y sus diferencias, salvando el problema de hacerlo al decir que son tres personas distintas y un solo dios verdadero, dejando de lado que existen las dimensiones, frecuencias de luz, densidades vibratorias, longitudes de onda y habitantes de éstas, como se ha venido mencionando con anterioridad, superiores o inferiores unos a otros, dependiendo de sus diversas frecuencias vibratorias, cuyos moradores realmente realizan actividades de acuerdo a sus grados de desarrollo espiritual y jerarquías, pero que no son únicos, pues existen otros de menores y aún, mayores jerarquías, a todo lo cual se le denomina como “LA ESCALA DE JACOB”.

Encerrarse, pues, en no querer saber ni mucho menos aceptar lo anterior, basados en “su religión”, constituye también una gran arrogancia y a la vez temor a ser libres de las creencias hasta ahora enunciadas como supuestas verdades, que por su porcentaje de interpretación de la realidad en atención al bajo grado de desarrollo mental del 8% al 12%, son menos que verdades a medias, lo cual de antemano rechazan por miedo a no saben qué, evitando hablar de ello por temor a no ser aceptados en los medios sociales y religiosos de su preferencia o a ser rechazados si se atrevieran a analizar en espíritu y verdad, en la natural necesidad de búsqueda y de verdadero conocimiento, los conceptos sagrados que derivan del mensaje del Alto Maestro, con un espíritu limpio, digno y abierto, pero veraz, trascendente, que por ello podríamos definir como buscar y estudiar, analizar, con auténtico espíritu Cristico, en que LA VERDAD OS HARA LIBRES.

Dichos temores e ignorancia se deben concretamente a que en un franco contrasentido de las Enseñanzas Crísticas, “cristianamente” se condena y segrega “en el nombre de Cristo”, a quienes desean conocer a profundidad el mensaje y la verdad de Cristo.

¡Qué contrasentido!

BAJO LA PIEDRA

Bekram

Hombre De Las Estrellas

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