Horóscopo celta

celtasPor Laura Tuan

En la lógica de este calendario vegetal, la conexión con el nacimiento de cada persona no funciona sólo como signo zodiacal>>, que influencia el temperamento y determina, a grandes rasgos, las líneas de la vida, sino que la planta se convierte además en una especie de guardiana, un alma vegetal, un genio protector considerado como un amigo al que se cuentan sueños y penas, al que se pide consuelo, protección o consejo, a quien se acude con gran confianza cuando uno se siente abatido o deprimido o cuando se necesita fuerza, consuelo o un poquito de suerte.

Para recargarse de energía, verde, fuerte y limpia, basta con apoyarse en la planta con los ojos cerrado, echando la espalda contra ella y con la palma de la mano izquierda en el tronco (la mano receptiva) y la derecha en el corazón; pero puede usarse como talismán si se coloca un pedazo de corteza o una hoja en el bolsillo o junto a la cama.

No obstante, cada vez que se recibe algo de la planta no hay que olvidarse de agradecérselo, como hacían los druidas al enterrar una pequeña moneda entre sus raíces o al regarlas con leche o con cerveza.

Abedul: Beth

Periodo: del 24 de diciembre al 21 de enero.

Divinidad: Dana o Ceridwen.

Fue el primer árbol que apareció sobre la tierra tras derretirse los hielos,  y por eso ha asumido el significado simbólico del inicio y del renacimiento; en el simbolismo celta, está considerado como el árbol materno de la fecundidad física y espiritual.

Los nativos del abedul son nobles, distinguidos y refinados; gajo su corteza frágil se esconde una excepcional resistencia. Se adaptan a cualquier situación. Son  inteligentes, intuitivos y más dados a los placeres intelectuales que a los físicos; no les gusta competir y mucho menos destacar: elegancia, armonía y sobriedad conforman el hilo conductor de su existencia, que prefieren vivir en ambientes tranquilos al resguardo de la confusión y el estrés.

En cuestiones profesionales demuestran estar siempre a la altura de las circunstancias, que afrontan con calma y con profunda seriedad y competencia. Tienen una pequeña dosis de frialdad y de inhibición en el amor. Están muy bien protegidos contra la adversidad.

Serbal: Luis

Periodo: del 22 de enero al 18 de febrero.

Divinidad: Brigit.

El árbol mágico del mundo, del que los druidas cortan sus varitas adivinatorias, también transmite una pizca de misterio y magia a los nativos de su signo.

Magnéticos, con gran inventiva pero siempre un poco misteriosos, trabajan con disimulo y con envidiable fantasía para después asombrar a los demás sacando de su sombrero de copa auténticas maravillas.

Simpáticos, originales y muy alegres, poseen una notable fuerza psíquica que les permite afrontar las situaciones más complicadas, para él o para los demás, encontrando siempre la palabra justa para apoyar y consolar a quien tiene problemas.

En el amor, incluso cuando están profundamente conmovidos, tienden a disimular sus sentimientos aunque sean sinceros, tal vez por pudor. Anteponen a las pasiones incendiarias y vinculantes los valores más tranquilos de la amistad, demostrando una disponibilidad ilimitada; pero cuando deciden finalmente comprometerse, pueden garantizar a su pareja fidelidad y ternura.

Fresno: Nion:

Periodo: del 18 de febrero al 17 de marzo.

Divinidad: Diancecht o Gwydion.

El fresno es el árbol cósmico: suspendido de sus ramas, el dios Ogmé obtuvo el conocimiento de las runas.

Profundos e idealistas, los nativos del fresno buscan su propio mundo interior, cargado de sueños, fantasías y romanticismo. Son poco activos y nada aventureros. Tampoco son competitivos, prefieren llevar una existencia cómoda, al resguardo de todo riesgo: no se sacrifican con gusto para obtener la felicidad, aunque es un interés primordial para ellos; para alcanzar sus objetivos se basan, más que en su voluntad, que suele dejar mucho que desear, en su intuición y en su potencial mágico, por otra parte inherente a su planta guía.

Sagaces y pensadores desde la más tierna infancia, saben sacar de sí mismos la mejor solución para cada problema, poniéndose en comunicación directa con el infinito.

Son dúctiles y flexibles tanto en las intenciones como en los sentimientos; aman tierna mente pero nunca durante demasiado tiempo cortejar y ser cortejados, ese es el juego sutil, sensual y sin compromisos del que se dejan sus traer en breves paréntesis de tierna locura.

Aliso Fearn

Periodo: del 18 de marzo al 14 de abril.

Divinidad: Bran.

Debido a su proverbial resistencia al agua, el aliso se ha utilizado desde tiempos inmemoriales como asiento para los cimientos; además, sirve para la fabricación de instrumentos de viento, por lo que remite al simbolismo guerrero de la batalla, cuando los combatientes obedecían el sonido de un cuerno.

La solidez, la resistencia y la fuerza de carácter distinguen por tanto a sus nativos, que son obstinados, impetuosos, determinados a alcanzar el objetivo que persiguen sin escatimar esfuerzos: han nacido para mandar y combatir pero con su brusquedad corren el riesgo de hacer daño a a las personas con carácter más indeciso y sensible; como compensación, aunque sean despóticos, también son generosos, brillantes y valientes, es decir, verdaderos líderes cuando se trata de organizar y dirigir.

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El autoritarismo no les abandona en el amor, donde manifiestan sin reparos toda su fogosidad, lanzándose de cabeza a las relaciones sin pararse a pensar las consecuencias: su sexualidad es ardiente pero poco atenta a las exigencias de la pareja, sobre todo porque cuando en el juego hay una meta deseada, no tiene escrúpulos en hacer daño con tal de alcanzar su objetivo.

Sauce. Saille

Periodo: del 15 de abril al 12 de mayo.

Divinidad: Epona o Rhiannon.

El árbol que crece deprisa y oculta con sus ramas el misterio de los amantes habla el lenguaje simbólico de la fecundidad y la suavidad.

Como su madera, dúctil pero resistente, los nativos del sauce saben sobrellevar las dificultades y calibrar el cansancio, ya sea físico o psíquico, para no encontrarse nunca faltos de energía.

Con su elegancia innata y su encanto instintivo, consiguen incluso lo que no merecen; de hecho, con frecuencia recurren a su capacidad seductora para manipular situaciones y personas en su propio beneficio.

Mantienen óptimas relaciones con el dinero y se vuelven locos por la propiedad, que persiguen con constancia y defienden con obstinación.

El juego amoroso les intriga pero no viven del romanticismo, siempre tienen muy presente el lado práctico de la existencia.

Aman la naturaleza, el campo, los platos exquisitos y la indolente sensualidad del juego erótico, pero no desprecian placeres más refinados como la música y el arte.

Espino albar: Hualt

Periodo: del 18 de mayo al 14 de junio.

Divinidad: Ossian.

El espino albar es la planta de mayo, la mata olorosa y bien formada emblema de la fecundidad y del sentido artístico.

Imprevisibles, cambiantes, rápidos de ideas pero no tanto de acciones, los nativos del espino albar son creativos irreductibles, dispuestos incluso a destruir su propia obra para luego reconstruirla y mejorarla.

Ponen con gusto su infatigable voluntad en la educación de los más jóvenes, proponiéndose como modelos amigables más que como autoridad respetable. Por lo demás, su movilidad y su curiosidad los mantienen jóvenes mucho tiempo y les permiten conservar, al menos en espíritu, el lado adolescente siempre preparado para maravillarse y sorprenderse.

Extremadamente sensibles a la gracia y la belleza, se dejan atrapar por el amor con facilidad, para después escaparse de él con la ligereza de una mariposa a la busca de otra flor. Sin embargo, el amor por los niños y el deseo de criar a los suyos propios juegan papeles decisivos en su destino y se convierten en el resorte que los lanza al fatídico paso del matrimonio.

Endrino: Druir

Periodo: del 10 de junio al 7 de julio

Divinidad: Dagda.

Es la reina de las plantas céltica, el resistente e invencible soporte del muérdago divino. Su madera era utilizada como material de construcción para las estructuras de naves y edificios. Es el árbol mágico y protector de pleno verano, y trasmite a quien nace bajo su influencia toda su sólida y luminosa belleza. Los nativos de la encina son tranquilos y decididos, nunca se viene abajo ni se echan atrás en sus decisiones.

No les agradan los cambios y mucho menos los imprevistos, que les desorientan. Dan lo mejor de sí mismos en las situaciones estables y segura.

Como el árbol que les influyen son muy sensibles a la fuerza del rayo; viven amores intensos y ardientes, pero distinguen siempre son extrema lucidez el erotismo del afecto conyugal. Viven como paréntesis sin importancia los arrebatos de que son presas y defienden a capa y espada los vínculos.

Acebo: Tinne

Periodo: del 8 de julio al 4 de agosto.

Divinidad: Cuchulainn.

El cálido simbolismo de heroísmo y fuerza vital de acebo, con sus bayas rojas como pequeños soles, le valió un puesto de honor entre las plantas celtas por su gran valor ritual para los druidas. Los nacidos en este periodo del año son solares y, en consecuencia, egocéntricos e incluso narcisistas, como soles en el centro de las órbitas planetarias; pero al mismo tiempo son extrovertidos, generosos y capaces de iluminar a los demás. Gracias al magnetismo que emanan y a la capacidad de pensar positiva mente caen siempre de pie y, sea cual sea la iniciativa que emprendan, tiene la victoria asegurada.

Han nacido para mandar y saben cómo atraer al prójimo hacia su terreno para luego someterlo con su fuerte voluntad. Decididos, orgullosos e incluso rígidos en cuestiones de ideales, administran espléndidamente como siempre con su propio sentido de la justicia.

Además de tener gran capacidad de compromiso, son muy estimulantes en el amor y esperan de la pareja la máxima participación erótica; saben ser cálidos, comunicativos y convincentes, pero pocas veces se ofrecen por completo.

Avellano: Coll

periodo: DEL 5 DE AGOSTO AL 1 DE SEPTIEMBRE.

Divinidad: Manannan.

Una naturaleza espiritual, difuminada y a menudo escurridiza hace del avellano el más angélico de los signos arbóreos de los celtas. Pero bajo esa apariencia etérea, sus nativos esconden una ironía mordaz, capaz de hacer picadillo a quien se interponga en su camino.

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Racionales y al mismo tiempo intuitivos aprenden con facilidad y destacan más en las actividades intelectuales que en las prácticas.

Les fascina la comunicación en cualquiera de sus formas, del libro al cine, des arte al diálogo mesiánico; sin embargo, estos individuos excepcionales prefieren refugiarse en situaciones profesionales subalternas que les mantengan apartados de obligaciones y responsabilidades, y les dejen espacio a su vida interior.

También en el amor, antes que la unión física y las llamas de la pasión, que a menudo les asustan prefieren la fusión de las almas en la búsqueda de objetivos espirituales comunes.

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Endrino: Muin

Periodo: del 2 al 29 de septiembre.

Divinidad: Esus o Nurada.

El licor extraído de la endrina, de presuntas virtudes euforizantes, le ha dado a la planta un carácter mágico. Por otra parte, también parecen ser características dominantes en sus nativos la exaltación y la euforia.  Según el humor y el entorno, al que son muy sensibles, pueden ser tiernos o agresivos, amigables o intratables. Se trata, por tanto, de apasionados e inflamables idealistas, gobernados demasiado por el corazón y demasiado poco por la razón, enamorados de los valores del arte y de la justicia. El razonamiento no es su fuerte y la organización mucho menos.

A pesar de la simpatía que emanan, no se está muy a gusto en su compañía porque son demasiado imprevisibles y disparatados para que los demás se sientan relajados junto a ellos: destruir y reconstruir, herir para poder curar, este es el leit motiv de su existencia.

No obstante, en el amor pueden encontrar un equilibrio a pesar de los sobresaltos emotivos y del aspecto celoso y violento de su carácter.

Hiedra: Gort

Periodo: del 30 de septiembre al 27 de octubre.

Divinidad: Pwyll.

La correspondencia simbólica de la hiedra con el ahogo y el veneno hizo que los celtas le atribuyeran

un significado de muerte y renacimiento, de paso necesariamente doloroso hacia una forma superior de existencia.

Tanto en el estudio y el trabajo como el amor, todo lo que es misterioso e insólito atrae a sus nativos, siempre atentos al lado oculto de las cosas.

En las relaciones sociales se hacen querer por su sobria elegancia y por su gran corazón, rudo pero fiel, capaz de sentimientos inalterables.

Pero aunque la relación de pareja es una de sus metas más codiciadas, es difícil que encuentren un alma gemela con la que mantener la afinidad de gustos que buscan, aparte de la dimensión física del amor.

Cuando no se sienten correspondidos, suplican, irritan, se agarran, como hace suplanta guía, o bien se encierran en sí mismos y re descubren su independencia, que les conduce hacia los valores de la búsqueda esotérica, de la literatura, del arte.

Tejo: Ngetal

Periodo: del 28 de octubre al 24 de noviembre.

Divinidad: Goibniu o Govanon.

El tejo es un árbol especialmente querido por los druidas, que aspiraban sus vapores para potenciar la clarividencia. Es uno de los árboles más longevos del norte de Europa, pero dicha longevidad, sinónimo de inmortalidad, lo ha vinculado con los cementerios, cargándolo del simbolismo de la trasformación que acompaña la muerte y el renacimiento.

Quizá se deba a esto el temperamento melancólico de sus nativos: caen fácilmente en la depresión el llanto y la inmovilidad, que por suerte alternan con arrebatos emotivos y con un fervor entusiasta que les conduce sin falta hacia el éxito.

El entorno tiene gran influencia en su temperamento cambiante, hasta tal punto que les basta el contacto con personas alegres y estimulantes para dar lo mejor de sí mismos.

Todo lo relacionado con la superación, la renovación y el renacimiento les fascina, pero se arriesgan al contagio psíquico a que les expone su naturaleza receptiva.

En ellos se alternan fases de serenidad y de mal humor, de castidad absoluta y de pasión incontrolada, también en el amor.

Saúco: Ruis

Divinidad: Caillach.

Es el árbol mágico por excelencia, ya que su madera sirve para elaborar el silbato ritual y sus bayas se emplean en la bebida druídica sacramental. Es saúco recoge en sí todo el simbolismo esotérico del renacimiento.

Sus nativos se parecen en muchos aspectos a los del tejo: también pueden salir victoriosos de las peores dificultados y luego, de repente, ahogarse en un vaso de agua. Son valientes y emprendedores pero sólo hasta que les domina la emoción, que les convierte en presas fáciles del entusiasmo o dela depresión. Pero por suerte, como son simpáticos y de gran talento, encuentran con facilidad quien les apoye y se ocupe de ellos.

Llevados por las pasiones intensas y por los deseos infantiles, aman profundamente y con gran generosidad y gentileza, pero exigen a cambio no sólo estima y respeto, sino también una excitante y placentera seducción.

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