ÁNGELES DEL AMOR

Invocación a los Arcángeles Chamuel y Caridad

 

Querido Dios Padre/Madre, envíanos ahora al amado Arcángel Chamuel, a la amada Arcangélina Caridad. Envía legiones de ángeles de la llama del amor y querubines protectores. Por el poder del Amor Divino, oh Espíritu Santo, purifícanos de toda fuerza de anti-Amor. Haz que entremos en conso­nancia con la voluntad de Dios. Envía amor a todos los corazones solitarios, a todos los que no conocen de tu presencia ni de la presencia de tus ángeles.

 

OH, ángeles de Dios, proteged a los niños pequeños. Poderosos querubines protectores, guardad a los niños tal como protegéis al Sanctasánctorum. Oh, legiones de Luz del Gran Sol Central, venid a este oscuro planeta. Traed luz, dirección y gobierno divino a las naciones. Sanad la economía. Sanad las vidas destrozadas y los cuerpos rotos. Consumid con el Amor Divino los registros de guerra en el planeta. Que no haya más guerra; que lo único presente sea la era de la paz en el corazón de Cristo, en el corazón de Buda, en el corazón de Krisna.

 

Oh, Dios, ofrecemos ahora nuestras plegarias personales a Chamuel y Caridad ya los querubines Protectores

 

[Haz ahora tus oraciones]

 

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El retiro de Chamuel y Caridad

 

Los Arcángeles Chamuel y Caridad nos invitan a que estudiemos en su retiro, ubicado en el mundo celestial encima de la ciudad de San Luis (estado de Missouri, EVA). Nuestras almas pueden viajar allí mientras dormimos. Justo antes de irte a dormir, llama al Arcángel Miguel ya sus legiones de ángeles para que te escolten a los reinos de luz y puedas asistir a clase en las universidades del Espíritu.

 

Los retiros de los arcángeles están abiertos para las almas que se lo merecen: Durante muchos siglos habían estado cerrados. Estos retiros, que se hallan muy apartados de la contaminación de la Tierra, están en un nivel del mundo celestial llamado plano etérico. Aunque tú no recuerdes lo que has estudia­do en alguno de los retiros de los arcángeles, tu alma sí lo recuerda. y poco a poco esa información es transmitida a tu conocimiento mental.

 

En su retiro, los Arcángeles Chamuel y Caridad te enseñan a desarrollar las virtudes de la misericor­dia, la compasión y la preocupación amorosa por los demás. Ellos te enseñan a sustituir toda sensa­ción de haber sido tratado injustamente en una relación, por una confianza suprema, confianza en que en realidad no existe injusticia alguna en el universo y confianza en la resolución final del Amor Divino. Esto sólo sucederá si, con candorosa fe, dejas de aferrarte a la situación y permites que Dios y sus emisarios sean los encargados de repartir la Justicia Divina.

 

Los Arcángeles Chamuel y Caridad te enseñan a intensificar la llama del amor en tu corazón y a prepararte para el descenso del Espíritu Santo a tu templo. Ellos prometen ayudar a sanar las múlti­ples capas del aura humana de cualquiera que les ofrezca devoción y les brinde servicio.  

 

Nos dicen: «Cada vez que le ofrezcáis a Dios de­cretos a la llama violeta y canciones de alabanza y plegarias profundamente sinceras, los ángeles po­drán, a su vez, eliminar de vuestra aura y de vuestro cuerpo algunas de las cargas que lleváis. Si nos invitáis, iremos con vosotros a vuestra casa. Os ayudaremos en situaciones difíciles con los miembros de vuestra familia. Os ayudaremos en situaciones problemáticas con vuestros vecinos, vuestros fami­liares y en el trabajo. Nos ocuparemos de aquello que constituya la carga más pesada de vuestro corazón. Incluso os ayudaremos a encontrar un trabajo… ¡O incluso dónde estacionar! Haremos cualquier cosa que nos pidáis, siempre y cuando sea lícito hacerla ante los ojos de Dios».

 

Observa que Chamuel y Caridad antepusieron una condición a su promesa: «Si nos invitáis… “Dije­ron: «Si nos invitáis, iremos con vosotros a vuestra casa». El Arcángel Chamuel nos explica que los án­geles son corteses y reverentes. Dice: «Respeta­mos la ley divina de la libertad que os garantiza libre albedrío en todos los asuntos. Así, cuando no lo pedís, cuando no invocáis, los ángeles no entran, ni siquiera en momentos de calamidad, de cataclismo o de crisis personal».

 

«Dios ha puesto en acción su ley. Y vosotros que moráis en lo que se ha llamado el reino de escabel debéis comprender que la Tierra es el escabel de Dios y del cielo. En la Tierra, vosotros estáis al mando. Pero si lo deseáis, si estáis dispuestos a dejar a un lado vuestra voluntad humana, entonces Dios en vosotros puede estar al mando. ¡Dios en vosotros puede estar al mando! Pero entonces deberéis rezar como hizo el Salvador, con amor purísimo: «Hága­se tu voluntad y no la mía/l. Y cuando lo hagáis, amados, la voluntad de Dios tomará el control de vuestra vida, y ángeles invisibles pondrán en prácti­ca esa voluntad paso a paso a medida que vosotros cooperáis con ella día a día».

 

 

Tomado del Libro: Ángeles Del Amor, El Arcángel Chamuel

Autor: Elizabeth Clare Prophet

 

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