Dios bendijo este mundo con todos esos ángeles que ayudan a sus hijos. De hecho, los ángeles participan activamente en la vida de las personas, y Dios les dio algunas funciones específicas para ayudar a los necesitados.
Además, es posible que ya nos hayamos encontrado con nuestro ángel en nuestras vidas sin ser conscientes de ello. Los ángeles nos rodean hoy en día.

También son más activos y presentes de lo que podemos suponer. Sus propósitos son servir a Dios como Sus mensajeros. Nuestro Dios nos ama mucho y decidió dejar a los ángeles para ayudarnos y guiarnos.

Los ángeles pueden ayudarnos a alcanzar muchas metas. Sin importar cuán pequeños sean los problemas o cuán insignificantes nos parezcan, nuestros ángeles no van a hacer juicios a petición nuestra por su ayuda.

Podemos llamar a nuestros ángeles para que nos ayuden con casi todo, y nunca tendremos que culparnos o sentirnos culpables por usar los servicios que ofrecen.

Las peticiones pueden ir desde algunas tareas simples como ayudarnos a sentirnos protegidos, reconfortados y amados, hasta otras más complejas, como atraer circunstancias positivas y sanar. Las habilidades de los ángeles son ilimitadas.

Los ángeles específicos pueden ayudarnos con solicitudes particulares. Por ejemplo, podemos llamar al Arcángel Miguel si tenemos miedo o si necesitamos protección. Otro ángel famoso es el Arcángel Rafael, y podemos pedirle que se cure a sí mismo o a otras personas.

quieres ayuda de tus ángeles

Hay muchas peticiones comunes que los ángeles pueden recibir. Algunos de ellos son encontrar ciertos objetos perdidos, planes suaves para viajar, liberar nuestro pasado, el bienestar de nuestros hijos o mascotas, relaciones románticas, problemas financieros, ansiedad y depresión, protección de algunas energías negativas, perder peso, etc. Independientemente de lo que deseemos, un ángel va a venir para responder a nuestras oraciones.

Habrá ocasiones en las que no obtendremos la respuesta requerida. Hay razones específicas por las que elegirán no darnos lo que pedimos.

Por ejemplo, pueden tener mejores cosas reservadas para nosotros. O, si nuestras oraciones no están en armonía con el destino del mundo o con el bien mayor, entonces no tendrán la capacidad de ayudarnos.

En primer lugar, tenemos que pedir a nuestros ángeles que vengan a nuestras vidas y nos ayuden. Esta será la única condición para obtener ayuda de ellos.

No se van a hacer oír y conocer a menos que se lo pidamos. No van a intervenir en nuestras vidas hasta que creamos que van a entrar, dándonos ayuda.

Necesitamos ser específicos cuando pedimos ayuda a nuestros ángeles, haciéndolo de una manera abierta, amorosa y sincera. Debemos asegurarnos de que tenemos intenciones honestas para que podamos conocer nuestros puntos de vista mientras nos ayudan.

Sólo entonces tendremos la capacidad de recibir todos los beneficios de la orientación que nos proporcionaron. Orar a nuestros ángeles será una excelente manera de comenzar.

Cuando finalmente empecemos a pedir ayuda, vamos a empezar a verlos de diferentes maneras, como orbes o sueños. Los ángeles también aparecerán de maneras que normalmente vamos a ignorar.

Pueden conectarse con nosotros a través del sonido, el olfato o incluso el gusto. Tenemos que abrirnos a estos signos particulares y no desestimarlos rápidamente.

Los ángulos son los mensajeros que Dios nos envió para ayudarnos en cada aspecto específico de la vida. Nuestros ángeles pueden simplemente ayudarnos con cada cosa que les pedimos.

Aunque hay circunstancias particulares en las que pueden no tener la capacidad de responder a nuestras peticiones, siempre van a estar con nosotros, buscando constantemente alguna forma de ayudarnos. Todo lo que tenemos que hacer es preguntar.

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