ÁGUILA BLANCA – CONSIGAN EL EQUILIBRIO INTERNO

Alexiis, 30 de julio, 2007

 

           Buenas noches amados Maestros, son las 9,10 de la noche. Me había acostado, estaba muy cansada debido a que madrugué mucho y ahora repentinamente me comenzó la taquicardia y no quería ceder, a pesar de que no me quería levantar. Bueno, ante ello, acá estoy por si alguien de ustedes quiere hablarme. Como siempre, con todo amor quedo esperando. . . ¿Águila Blanca, eres tú?. . .

           Sí Alexiis, soy yo y vengo esta noche para felicitarte porque, a pesar de que hace un tiempo ya te dije que también escribas sobre nosotros, los indios americanos, veo que sin haberte acordado de ello, te pusiste a buscar, encontraste información y ya has mandado un artículo y sigues traduciendo el otro.

           Muy bien, muy bien hecho Alexiis. Sé que incluso te estamos pidiendo demasiado porque de todas partes te estamos diciendo que te acuerdes de mandar mensajes nuestros, de acá, de allá y de lo demás. Sé que a vos las horas te tendrían que rendir el doble y sin embargo tu saludo siempre es que quedas esperando con amor. Honramos esto profundamente, honramos tu disposición de estar a nuestro servicio sea cuando sea, aunque ya estabas acostada te levantaste de nuevo, te tuviste que vestir porque ustedes están en pleno invierno, y eso es lo que necesitamos.

           Necesitamos la colaboración de todos los seres humanos y esto ahora va dirigido a todos, esto no es un mensaje solo para Alexiis, esto es un mensaje dirigido a la humanidad entera. Necesitamos vuestra ayuda, necesitamos vuestra disposición para hacer lo que cada uno tiene que hacer. Cada uno tiene su misión distinta. Lógicamente no queremos que todos sean traductores o que estén todo el día sentados en la computadora.

           No, cada ser humano tiene su misión. Algunos como Alexiis, otros irán a hospitales para ayudar, y de otros simplemente su misión es irradiar la luz que realmente son y muchas, especialmente de las mujeres, tienen la misión de dar el ejemplo de luz y de amor y de compasión en su familia y sé que eso es una tarea muy dura para ustedes. Es muy duro porque lamentablemente son más los hombres que se aferran todavía a la vieja energía masculina. Son los hombres a los que les cuesta aceptar que ahora se tiene que producir la fusión de la energía masculina con la femenina para conseguir el equilibrio del ser humano, para conseguir la unidad que hace falta para que ustedes puedan ascender.

           Esa fusión tiene que producirse dentro de cada uno de ustedes y muchas veces eso es una misión en sí, porque una vez que ustedes consigan ese equilibrio interno, van a poder enfocar la vida cotidiana en forma totalmente distinta y ahí ya se les van a presentar otras labores y otras posibilidades de ayudar.

           Pero todos y cada uno, no hay excepciones, tienen que trabajar en sí mismos, tienen que trabajar en sí mismos para conseguir el equilibrio, para conseguir la paz interna, el amor interno, el amor hacia si mismo y el perdón en muchos casos, porque hablando del perdón, si hay algún problema con otro ser humano, no basta con que le perdonen al otro, tienen que perdonarse a ustedes también, porque nunca, nunca es un lado solo el que tiene, como ustedes dirían, la ‘culpa’.

           Ustedes saben que a nosotros no nos gusta hablar de culpa, porque no hay juicio del otro lado del velo, pero son errores cometidos, o muchas veces son escalones que todavía tienen que subir y que superar. Entonces cada uno tiene su misión distinta, ninguna es mejor o más importante que la otra, todas son válidas, todas son necesarias porque la Made Tierra necesita a cada uno de sus hijos para que tome conciencia de lo que representa la vida, la vida en equilibrio, la vida en armonía, en paz y en amor y eso es lo que quiero recalcar esta noche.

           Me alegro mucho con eso que estás traduciendo esta noche, que realmente habla de las distintas tribus americanas y de cómo piensan, porque para muchos va a ser un ejemplo el saber que no tienen rencor, que no tienen odio hacia el hombre blanco que los ha hecho sufrir tanto. Ellos tienen una sabiduría que en muchos casos sobrepasa la del hombre común – digamos – ya que tiene que ser alguien sumamente avanzado en el camino de la luz como para que entienda que no hay odio, no hay rencores. Lo único que se quiere es volver al equilibrio, volver a la paz, volver a que todos sean iguales, que no haya diferencia de razas, de credos de colores, ni de religiones, ni de países. Todos son humanos, hijos del Creador y como tales se tienen que valorar el uno al otro, se tienen que amar el uno al otro y se tienen que brindar el uno al otro.

           Este es mi mensaje para esta noche, Alexiis, el mensaje que no te dejaba descansar, pero tenía que decirlo hoy, tenía que hacerlo para que esté tan fresco el mensaje que enviaste y lo que estás por enviar. Así que, yo sé que va a pasar un rato antes de que te vuelvas a acostar, pero vas a tener suficiente descanso y te agradezco por estar siempre dispuesta cuando te llamamos.

           Con todo mi amor hacia todos ustedes, yo soy Águila Blanca.

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