Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

Elegir ser Feliz

Elegir ser Feliz 1

 Elegir… la vida

Ser feliz no es cuestión de destino, Ser feliz es cuestión de elección.
¿En qué momento empiezo a darme cuenta de mi poder de elección? Desde niña, de qué tenía conciencia y de que no. Con o sin conciencia uno va tomando decisiones que tarde o temprano tienen consecuencias. Consecuencias que pueden ser para bien o para mal, sin embargo, lo importante es saber que uno puede elegir, y que de la decisión que se tome, se puede aprender.
Entonces, ¿no importa equivocarse? En realidad, no tanto, porque si a algo venimos a la vida es a aprender, pero lo que vamos haciendo es aprehender, y no soltamos y no nos movemos; y vamos teniendo miedo a equivocarnos, a perder, a caer, miedo a ver nuestros propios errores, porque los de los demás los vemos muy bien.
Sartre dice “venga la vida”, pero con todo, con lo bueno y lo malo porque aun de lo más difícil podemos elegir estar con una actitud o con otra.
¿Cuándo o cómo nos detenemos a cuestionarnos? ¿Qué nos despierta para hacer un alto en la vida y saber hacia dónde nos dirigirnos? ¿Cuál es el camino a elegir?
¿Tiene que suceder algo terrible, una muerte, un abandono, un divorcio, para darnos cuenta de que hemos vivido dormidos, sin valorarnos, sin tomarnos en cuenta, sin tomarnos en serio, sin respetarnos, sin detenernos a pensar, a sentir, a vibrar con la vida? De repente se cae la montaña de falsas creencias y nos damos cuenta de que no hemos sido felices.
¡Cuánto se habla de la felicidad, de vivir!  Pasamos mucho tiempo poniendo esa felicidad en el afuera y no la vemos como una conexión con nuestro ser, como una decisión interna de vivir disfrutando, aprendiendo, siendo y eligiendo.
Y tu lector, ¿vives, o sobrevives? ¿qué eliges?
  
El maestro conto la historia de un caracol que eligió emprender el acenso a un cerezo en un desapacible día de finales de primavera.
Al verlo, unos gorriones que se hallaban en un árbol cercano estallaron a carcajadas: “¡oye, tú, pedazo de estúpido! no sabes que no hay cerezas en esta época del año”.
El caracol sin detenerse, replico:“no importa ya las habrá cuando llegue arriba”. 
Rossie Penhos

www.dementeycuerpo.com

Extraido de:

También en soyespiritual.com:   Gracias Dios por esta persona especial

http://vidaplena-terapiafloral.blogspot.com/2011/05/elegir-ser-feliz.html

Cerrar menú

Comparte con un amigo