Los niños que aprenden a practicar la gratitud son más felices y más optimistas a largo plazo. Pruebe esta práctica de cuatro pasos para fomentar la gratitud con su hijo.

Si usted tiene niños pequeños, probablemente pasa mucho tiempo recordándoles que digan «por favor» y «gracias». Pero la importancia de la gratitud va más allá de los buenos modales: la investigación muestra que los niños que practican la gratitud son más felices y optimistas, y más propensos a construir relaciones fuertes.

4 maneras de fomentar la gratitud en los niños

Los niños y adolescentes agradecidos son menos propensos a experimentar depresión o celos, y más propensos a tener éxito en la escuela, según una investigación de la American Psychological Association. Los investigadores han identificado cuatro partes de la gratitud que ayudan a los niños a practicar la gratitud usando las siguientes preguntas:

Avisar: Esto ayuda a los niños a ver la cantidad de pensamiento que entra en un regalo. Por ejemplo, si se les da una camiseta deportiva, podrías decir: «Fíjate cómo se llama tu jugador favorito» o «Fíjate cómo está en tu color favorito».

gratitud en los niños

Pensar: Ayude a los niños a entender por qué recibieron el regalo preguntándoles: «¿Por qué cree que recibió este regalo?». Tal vez sea para un cumpleaños, o un día festivo, o tal vez sólo porque alguien los ama.

Sentir: Dé a los niños el espacio para procesar sus emociones preguntándoles, «¿Cómo te hace sentir este regalo?» Las respuestas comunes pueden ser felices, excitadas o amadas.

Hacer: Recuérdeles a los niños que expresen su agradecimiento preguntándoles: «¿Hay alguna manera en la que quieran mostrar cómo se sienten?». Puede ser haciendo una tarjeta, dando un abrazo al donante de un regalo o simplemente recordando dar las gracias.

Es posible que los niños no siempre sean capaces de responder todas estas preguntas, pero al practicarlas se reforzará el hábito de expresar gratitud y aprecio con el tiempo.

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