“Mi Cuerpo vibra, vive goza Salud Perfecta”

El Poder Interior

Por el Padre Lauro Trevisan

III ETAPA: LIBERACIÓN DEL CUERPO

En la tercer etapa, usted acabará aceptando,amando y mimando su cuerpo físico tal cual es, sentir que Dios no causa sus enfermedades, y reconocer que su cuerpo es Divino.

Nuestro cuerpo es nuestra casa. Sin embargo, no tenemos plena conciencia de él, no sentimos las relaciones entre sus diferentes partes e ignoramos totalmente cómo lo movemos.

“Hay una casa que lleva su nombre. Usted es el único propietario, pero hace mucho tiempo que ha perdido las llaves. Sin embargo, es posible encontrar las llaves de nuestro cuerpo, tomar posesión de él, habitarlo al fin, para hallar la vitalidad, la salud y la autonomía a las que tenemos derecho”.


3er Día; Dios no Castiga

En este tercer día de desierto místico entro en los caminos de mi cuerpo. Necesito limpiar todos los canales que impiden  mi curación. Un canal que está obstruyendo el flujo curativo  es la idea que yo tengo de que Dios me castiga,  por mis errores y pecados, a través de enfermedades. Si yo creo que debo soportar las enfermedades como castigo de Dios, estoy, con ello, cerrando los  canales a la curación. Todo mi ser clama por la salud, pero mi mente proclama la enfermedad, porque  la entiende como acción divina que castiga mis males.
Pero si fuese verdad que Dios me manda enfermedades para que yo expíe mis errores y pecados, no debería buscar los recursos de la medicina porque, entonces, estaría yendo contra Dios…

Por otra parte, si las enfermedades fuesen castigo de Dios, habría una contradicción y un conflicto entre Dios, que manda la lepra, la ceguera, la mudez, la  parálisis, y Jesús que, por el poder de Dios, curó esas mismas enfermedades y tantas otras, según lo relatan los evangelios.
¿Entonces, Dios me castiga?
¿Por qué? ¿Cuál es su intención?
¿Creo yo que mi pecado irrita, entristece y modifica algo en Dios?
Si eso fuese posible, Dios no podría ser feliz, por causa de los pecados de la humanidad. En consecuencia, no sería Dios. En realidad, mi pecado jamás alcanza a Dios. Hasta  sería una pretensión…
Mi pecado, mi error, mi negativismo me alcanza a mí mismo, por la simple razón de que toda acción produce una reacción. Esta es la Ley del Retorno.
Mi enfermedad no es castigo, y sí el resultado de mi  acción negativa. Como dice el Maestro: “Todo árbol bueno produce buenos frutos; todo árbol malo produce frutos malos”. Mi mente positiva produce frutos positivos en mí; mi  mente negativa produce resultados negativos en mí. He  aquí la causa de las enfermedades. Todo simple como el amanecer, todo claro como la luz del sol. En lugar de aplacar a Dios, me corresponde aplacar hoy  mi mente negativa causante de las enfermedades.
Elimino definitivamente de mí todo complejo de culpa. Complejo y sentimiento de culpa no son nada más que pensamientos negativos y nefastos. Para facilitar la desobstrucción de ese canal de  curación, ahora me perdono a mí mismo por última vez, por todos los errores y males del pasado.
Perdonar significa renunciar, por eso sé que, para sentirme perdonado, debo renunciar a toda imagen de mis errores, debo expulsar para siempre todo recuerdo negativo y perturbador de los males pasados. Esto es  lo que viene causando tensiones y perturbaciones en mi cuerpo.
También perdono a los otros porque, si no perdono,  estaré dejando cerrados otros canales de curación y creando más enfermedades. Uso la palabra perdonar como proceso de limpieza. Es como una energía luminosa que abre todos los  canales de la salud, permitiendo que el flujo vital recorra con intensidad todos los átomos y  células  de mi cuerpo. Ahora me siento más aliviado y mi cuerpo menos tenso. La salud comienza a manifestarse más rápidamente. Ya me siento más dispuesto.
Mi alegría interior está iluminando mi cuerpo. Tengo la seguridad, en este momento, de que Dios  quiere mi salud tanto como yo. Nuestras fuerzas  están unidas y la victoria es infalible. Antes yo estaba impidiendo la acción curativa divina por mi creencia equivocada. Ahora siento que el milagro divino ya se está produciendo en mi cuerpo.
Ya se está produciendo. Ya se está produciendo.

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Recomendación: Lo más temprano posible lee el tema del día y déjate impregnar por su contenido. Relájate, mantén tu mente en reposo y recibe las fuerzas positivas que el

tema te irradiará. Vive la experiencia benéfica del mensaje. Repite la lectura del tema varias veces a lo largo del día (te recomiendo imprimirla) y permite que la acción del Espíritu Santo realice los resultados deseados. No pongas obstáculos de duda, de descreimiento, de desánimo, de pesimismo y de miedo.

El Poder Interior del Padre Lauro Trevisan

Tomado: http://mx.geocities.com/adyluna1/algodemi.html

NOTA: Puedes crearte un Diario de Poder Interior, comprate un cuaderno para tal fin, y cada día vas copiando el texto de cada día que tienes que repasar durante todo el día, y al amanecer de cada día escribir el TEXTO del día correspondiente a la Liberación y puedes también agregar que vas sintiendo, con el proposito de Liberar TODO lo que llevas dentro en este diario Espiritual del Despertar de Tu Poder Interior. Así lo hago Yo, es solo mi recomendación cada uno es libre de hacer según su conciencia.

“La Espiritualidad más expandida es el

AMOR en VERDAD Iluminado”

angelReboteando

♥ Ángeles Amor Ilimitado e Incondicional ♥

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