33 pasos para reclamar tu poder interior – Paso 5 – Stuart Wilde

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“33 pasos para reclamar tu poder interior” Stuart Wilde.
TRADUCCIÓN REALIZADA POR YARISA

PASO 5: ACEPTAR LA NEGATIVIDAD COMO UNA EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE

El paso 5 trata de cómo cambiar la reacción de uno ante lo que parece ser infortunio o negatividad.

La Negatividad es una palabra reciente que describe las experiencias desagradables de la vida. La mayoría de la gente reacciona ante la negatividad de una manera predecible.

El ego tiene reglas y normas. De ellas vienen sus deseos, necesidades, opiniones, creencias y miedos.  Cuando el ego perciba la negatividad, reaccionará. Lo hará desde la arrogancia o la moralidad, o desde su inseguridad o su sentido de injusticia, porque su status quo está siendo atacado; o quizá su poder se ve disminuido en algún sentido.

Tomemos la pobreza. Es un buen ejemplo de lo que el ego normalmente ve como energía negativa. La pobreza en Occidente, a menudo, viene de una falta de energía de esfuerzo. Dado nuestro actual sistema de bienestar social y el hecho de que hay cientos, sino miles de anuncios de trabajo en los periódicos a diario, cualquiera que desesperadamente necesitara un empleo podría conseguirlo, incluso si es servir hamburguesas. La idea de que la gente tiene que pedir en las calles,  pasando hambre como resultado de un fallo de nuestra sociedad no es necesaria en el mundo occidental.

Cuando ves mendigos y reaccionas a su carencia emocionalmente, estás expresando la indignación del ego. El punto de vista egoico es autocentrado y está ligado a sus propios miedos. Dice:

“Mira esa pobre gente. Deberían tener abundancia y coches, vídeos, y casas. Se les debería dar eso para que su vida fuera confortable y sin esfuerzo; deberían tener todas las cosas que mi ego siente que son vitales para mi bienestar y seguridad”.

Aquí en el planeta, has de crear energía si quieres cosas, energía del esfuerzo que te hace más valioso para los otros ciudadanos del planeta, que van a pagarte por tu contribución a su bienestar.

(…)

Cuando ves el mundo desde el punto de vista del ego, un montón de cosas parecen sin sentido. Pero el mendigo de la calle no es sólo un ego, una personalidad y un cuerpo. Él o ella es infinito, y dentro de ese cuerpo hay una evolución eterna. No sabes si la pobreza no es algo que necesita experimentar para entenderse a sí mismo, para crecer. Tal vez necesite caer a lo más bajo para llegar a la conclusión, “Eh., si sigo sentado en la mierda aquí, no llegaré muy lejos. Lo que necesito es levantarme, cepillarme un poco y generar algo de energía”.

Por supuesto, debes tener compasión por los miembros más débiles de la sociedad, y deberías hacer lo mejor para ayudar. Pero hay una diferencia entre darle a alguien algo de dinero y  realmente motivarle, p.ej. enseñándole alguna habilidad para que se pueda ganar la vida y tener bienestar para el resto de su vida.

Nuestra sociedad está organizada políticamente de tal modo que se subraya la debilidad. Tenemos un sistema mediático diseñado para adormecer la indignación de la gente. Es un expediente político que nos fuerza a invertir en un enormemente complejo y caro sistema para asegurarnos de que todos los ciudadanos serán mantenidos si incluso no hacen ningún esfuerzo. Así se apela al ego, se gana votos y se lleva el país a la bancarrota.

He sido criticado por mi actitud, pero prefiero el punto de vista espiritual a largo plazo que el emocional a corto plazo.(…)

Analizemos la situación británica. El gobierno recibe 74 mil millones de libras anuales por impuestos deducidos a los trabajadores y paga 76 mil millones de libras en beneficios sociales. Esta cantidad no incluye el sistema nacional de Salud. Dar cuidados médicos a 58 millones de personas es enormemente caro.

Como resultado de estos gastos, Gran Bretaña no tiene realmente probeza extrema, y los sin techo son protegidos y cuidados hasta un mínimo standard. En teoría esto debería funcionar bien. En la práctica crea una enorme subclase de gente indolente y autocomplaciente que, a menudo con deshonestidad, ordeñan el sistema esperando que le sirvan la vida en bandeja.

Este sistema loco lleva a más y más deuda nacional, y a menos y menos energía; más drogas, violencia y crimen, y todas las enfermedades comunes de un ego rampante. También crea resentimiento y odio de una parte de los obreros que no les gusta ser ordeñados para sostener a gente capaz de trabajar a quienes se les paga por no hacer nada. Y peor, el sobregasto afecta los precios y los intereses bancarios. Todo es más caro para todos y gradualmente llega la bancarrota.

Cuando un gobierno se empobrece, se vuelve contra sus ciudadanos. Empieza a alimentarse de ellos para su supervivencia política. Se convierte en un pedrador, no en un protector de la gente.

América es un buen ejemplo. Conforme ha ido teniendo más y más deuda, el gobierno ha atacado a su gente y así vuelve a tener sus riquezas mediante el terror, la fuerza o como pueda. En menos de una generación, lo que se veía como una institución  benigna y amigable, que llevaba los intereses de su gente en su corazón, se ha convertido  en un autocrático, autoritario y Neofascista estado policial (…)

Así que propongo ayudar a la gente a hacerse más fuerte, pero no subrayar su enfermedad. Necesitamos mantener a flote nuestros países. Si nos rendimos al ego político, caerá nuestro campo de evolución espiritual. (…)

Puedes proteger la sociedad y dar millones a diestro y siniestro y tener nación que dure, a este ritmo, 25 años más. O enseñar a la gente a controlar el ego, generar energía y hacerse autosuficiente y la democracia durará siempre. El largo plazo es mi elección.

Es importante no quedar absorbido por la emoción puntual. Cuando veas una energía negativa, sólo ves eventos o circunstancias que contradicen el ego. El ego dice, “Quiero vivir para siempre” y el cuerpo muere. Consideramos un evento negativo y decimos “Harry murió”. Y nos tomamos un momento para recordar a Harry. Pero Harry no está muerto; él es infinito. Nunca estarás más vivo que en el momento siguiente al que tu corazón deje de latir. Todos los muertos en la guerra no están muertos. Todos los que han sufrido no sufren más. Aún están vivos.

Esa es la compasión de una infinita percepción de la negatividad, comprender lo que realmente no comprendemos. En otras palabras, puedes preguntarte ¿Por qué asesinaron a esos niños?, ¿Por qué sucedió el terremoto? ¿Por qué hay tantos prisioneros políticos en el Tercer Mundo? O ¿Por qué tenemos que sufrir dolor y maldad?. Las respuestas están en las infimitas razones más allá de nuestras percepciones egoicas.

Así, porque está más allá de nuestro entendimiento, tenemos que ser compasivos y entender que lo que la gente va a vivir, tanto si es positivo desde el punto de vista del ego como si no, es su evolución.

Para crecer espiritualmente hay que salir de la emoción. No significa que no vayas a ayudar a la gente o a ser amable. Esta idea sólo te separa de ir chapoteando por ahí en cuanto evento social o político magnifique el ego. Queremos entender la muerte, el dolor, la crueldad, la restricción, la discriminación, la enfermedad, el infortunio y la pobreza de diferente modo, no desde la actitud auto-obsesionada por sobrevivir del ego y no desde posiciones morales, sino desde una emoción más distante, una en que entendemos que hay cinco mil millones o más de espíritus evolucionando en el plano físico en cuerpos físicos y que hay ciertas experiencias que esas almas necesitan tener como parte de su evolución.

Cuando entiendes esto, regresas y tomas una posición más angélica. Seguro, yo preferiría un mundo que no experimentara pobreza. Preferiría un mundo sin guerras ni lucha, ni dolor ni agonía. Preferiría que no hubiera tantos regímenes militares. Pero eso es parte de la evolución del planeta; es donde se encuentra el punto de la historia humana.

Así que no podemos ir más rápido de lo que vamos. Ya hemos evolucionado enormemente. Si recuerdas, hace mil años, verás cuánto hemos evolucionado en el milenio. Ahora tenemos derechos humanos, medicina tecnológica,  contratos sociales, nuestro sentido de cuidarnos. Un montón de energía se está poniendo ahora en cuidar el planeta. Nos queda un largo trecho, pero hemos de confiar en la humanidad por lo que ya ha hecho.

Si te enganchas en asuntos sociales y políticos, si te absorben las causas de este tipo, estarás atascado dentro de las definiciones del ego. Esto no es ni bueno ni malo necesariamente, pero si quieres abrazar el Yo infinito, has de discriminar. Esa es la parte central de esta filosofía.

Discriminar no es ser insensible. No es que digas: “Hey, me importa un bledo esa gente”. Es sólo que comprendas que su evolución es importante; sacrosanta.

Sólo porque alguien esté en la bebida no significa que no tenga que estar allí. Uno esperaría mejores cosas para él, pero tal vez ha caído a un nivel bajísimo para levantarse a sí mismo.(…)

Así que cuando veas a gente “creando dolor”, como yo le llamo, acéptalo porque realmente no lo entendemos. Si cinco personas golpean un árbol, puedes absorberte en esa energía o decir “Interesante experiencia de evolución”; recuerda que son inmortales y no están muertos.(….)

La gente pregunta :”¿Cómo puede haber un Dios si hay manta maldad en el plano terrestre?” El hecho es  que Dios no se mezcla con la maldad. Dios está apartado mirándola. Dios no está diciendo que debería haber maldad o debería haber bondad. Dios es puro Amor, existiendo en el Infinito, mirando y estando allí para nosotros, pero sin interferir, permitiendo que cada uno de nosotros trabaje a través de lo que necesitamos trabajar.

Ciertamente, alguien puede echarte una mano, pero al final eres tú mismo el que tiene que comprar tu propia salud. Sea comprándola con dinero yendo a algún terapeuta o consejero de alguna clase o la compras con energía. Genera más energía y sanas tu vida.

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Elevar a la gente alzándolos desde arriba no resulta, sus piernas pierden el contacto con el suelo. Se vuelven desconectados de la realidad y de dónde está su propia energía(….)Si los dejas de nuevo abajo y dices: “Hey, te ayudé durante seis meses, ahora es tu turno”. Si lo haces, se sienten abandonados y le contarán a todos lo rata que eres. Vas a pensar: “Eh; no parece justo. He estado ayudando a este tío todo este tiempo y ahora me llama rata” El hecho es que lo levantaste y él no estaba necesariamente preparado. Así que infringiste su evolución intentando acelerar sus percepciones, su energía, sin que él te lo pidiera. O tal vez lo pidió, pero no le enseñaste a sostenerse por sí mismo y al final cayó a la energía que es confortable para él, justo como lo hacen las partículas subatómicas.

La gente de mis seminarios me dice: “Pero, Stu, estás enseñando y ayudándonos a subir la energía. ¿No es eso alzarnos e interferir nuestra evolución?”

Siento que enseñar es diferente de forzar a la gente cambiando su evolución. No voy llamando a las puertas diciendo: “Hey, ven a mis seminarios, lee mis libros”, etc.(…)

La gente elige escuchar; alguien les presta un libro o alguna coincidencia les lleva al camino que necesitan.

Una agradable señora que vino a uno de mis seminarios dijo que la experiencia que cambió su vida era que estaba en una librería y al ir a coger un libro se cayeron media docena de los míos sobre su cabeza. Decidió comprarlos todos, sin conocerme, por seguir el mensaje del espíritu. Debe haber sido un día especial. Normalmente cuando te llamas Wilde, estás en el estante del final, con Zerimski y Zerkofski, en la esquina derecha, la más inaccesible de la librería, con el polvo y los envoltorios de los caramelos. Cómo mis libros llegaron al estante superior, nunca lo sabremos, pero eso funcionó para ella.(….

El Yo Infinito tiene un delicioso sistema de envío, que siempre te lleva, a veces empujándote, hasta el próximo paso. Nunca lo ves delante, pero tienes que aprender a saltar de una piedra a la otra como un ranita. Entonces te pones sobre tus patas de atrás y buscas la próxima piedra. A veces el modo en que el proceso funciona es tan excitante y delicioso que me quedo embobado por la gracia del espíritu y lo mágico de todo ello.

Entonces recuerda, cuando la gente te venga a pedir ayuda, hazlo lo mejor que puedas. Sé amable, generoso, gracioso, sé una gran persona y date a tí mismo, da tu energía. No tienes que dar dinero necesariamente, pero puedes dar tu energía. Dar consejo, amor, conocimiento, pero no los eleves. Cuando ellos digan: “¿Qué debería hacer?” pregúntales “¿Qué te gustaría hacer?”, si es “¿Cómo arreglo este problema?” dirás “¿Cómo te gustaría arreglar este problema?” “¿Cómo saldré de este lío?” “¿Cómo te gustaría salir de este lío?”

Llévalos a ver que el único camino hacia arriba es cuando se hacen entusiastas acerca de su vida y de su evolución en este plano. Cuando su deseo de conseguir,  percibir y crear más es mayor que la autoindulgencia del ego, la obstinación, y los caminos destructivos; entonces y sólo entonces, la gente cambia.

Por tanto, aceptar la negatividad es el concepto de “Hey, estamos en infinita evolución”. No ves un grupo de cuerpos muertos, ves un grupo de cuerpos cuyo ser infinito está de viaje y está aún vivo. No hay muerte.

Toda la agonía que experimentamos emocionalmente y psicológicamente es la agonía del ego. Cuando lo entiendes, una puerta grande se abre dentro de ti.

Si el ego no tuviera dogmas, opiniones, y posiciones que defender,  no podrías tener energía negativa. Alguien viene y te dice: “Voy a pegarte un tiro en la cabeza”, y tú le dices, “Bien, soy infinito. Haz lo que necesites. Mientras, voy a seguir aquí, trabajando en mi jardincillo”.

Si el ego no tuviera opiniones rígidas, no habría miedo. No podría haber toda esa gente hiriéndose unos a otros. Así que, entender la energía negativa de un modo diferente es importante. Es parte de la evolución humana. Si tu quieres salir de las emociones comunes de la mente tribal, vas a tener que dejar en paz a la gente, y tendrás que entender su evolución y que no hay nada equivocado con la negatividad. Preferiríamos que el mundo fuera perfecto, pero si lo fuera, no estaríamos aquí porque no tendríamos nada sobre lo que trabajar.

O.K., continuemos con estos conceptos y charlemos un poco acerca del conocimiento humano,, los patrones de creencias, fuerzas, debilidades y los maestros que han caminado en el plano terrestre.

“33 pasos para reclamar tu poder interior” Stuart Wilde.
Colaboración y traducción amorosa de Yarisa
Sobre Stuart Wilde ir a www.stuartwilde.com/ (Está en inglés)

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